La Plaza que hoy conocemos dedicada a la Reina Isabel la Católica es de reciente creación pues tiene su origen en la segunda mitad del siglo XX (concretamente en 1962), consecuencia del solar abierto tras el derribo de la Antigua Casa de Correos, el Teatro Gran Capitán y otros edificios aledaños.

Dos fotos del antiguo edificio de Correos, obra proyectada por Francisco Giménez Arévalo, visto desde la Gran Vía de Colón a principio del siglo XX. El edificio se construyó para residencia de su promotor, que se reservó la primera planta, Alquilado a Correos el restante, situándose Correos en la planta baja y oficinas y Telecomunicaciones, las superiores.
En la primera de ellas se puede observar la figura del Guardia Urbano que dirigía el tráfico antes de las instalación de semáforos.
Detrás de este edificio se hallaba el Teatro Gran Capitán que a su vez, ocupó los terrenos la casa-palacio de los Cordova, hoy trasladado a la Cuesta del Chapiz.
Dos imágenes del montaje del monumento de Reina Isabel la Católica que representa a Cristóbal Colón en posición de arrodillarse ante ella a la que muestra las Capitulaciones de Santa Fe.
El monumento de bronce, de estilo historicista, es obra de D. Mariano Benlliure Gil. Anteriormente adornaba el Paseo del Salón.
Se puede observar que al fondo de la plaza se ve la fachada a Plaza de las Descalzas de la Casa Convento de las mismas.

En esta foto de la década de los 70 del S. XX se muestra la circulación alrededor del monumento y a la izquierda hay una valla que delimita el solar donde en la actualidad se encuentra el edificio de "los espejos", que fue sede en Granada del Banco de Santander.
Otro edificio sacrificado para abrir la actual Plaza fue el del Banco de Bilbao, en la esquina superior con calle Reyes Católicos, sustituido por un nuevo y moderno edificio blanco de amplios ventanales, obra del arquitecto Miguel Olmedo.
En la foto se observa a la izquierda la esquina del edificio del Banco Central (Gran Vía de Colón nº 2), actualmente Caja Rural.
La plaza así creada se convierte en centro neurálgico del trasiego de la ciudad. como hemos dicho anteriormente se encuentra en el principio de la Gran Vía de Colón (a donde hace frente el monumento), en el cruce perpendicular con calle Reyes Católicos; y a espaldas del monumento y a la izquierda del edificio de fondo nace la calle Pavaneras y por la derecha, por donde transcurría la calle Sierpe Alta, la plaza se prolonga para llegar a las Plazas del Poeta Luis de Rosales y de las Descalzas.
No obstante lo dicho, este espacio tiene una antigua historia y es digna de mención, pues tiene relación con un insigne granadino, nacido sobre estos solares, de grandísima trascendencia en la historia de España, y cuyos méritos no han sido lo suficientemente reconocidos por el municipio, que solo le dedica el nombre de una pequeña calle, entre la calle Elvira, cruzando la Gran Vía de Colón, y la calle Baratillos (bordeando el Mercado de San Agustín) yuna placa de mármol blanco con medallón de bronce, situada en la fachada del nº 1 de esta plaza y que pasa totalmente desapercibida.
Se trata del Almirante D. Alvaro de Bazán y Guzmán, Marqués de Santa Cruz.
Este granadino y famoso marino, era heredero de varias casas en esta zona, (su abuela, Dña. María Manuel, fundó con parte de ellas el Convento del Sancti Spiritu y aproximadamente donde hoy se ubica el monumento (antigua plaza de los Tintes), existía una capilla para uso del convento y la familia. Sobre otras de aquellas antiguas casas D. Álvaro de Bazán y Solís inició la edificación su palacio vivienda (abierto a la Plaza de las Descalzas y esquinado a la calle Sierpe Alta). Palacio que, tras la muerte del promotor fue vendido por su viuda Dª Ana de Guzmán a D. Luis Fernández de Córdova (de ahí el nombre del Palacio de los Cordova), que se derruyó y luego ha sido reedificado en la Cuesta del Chapiz, en base a la documentación arquitectónica que había realizado anteriormente D. Manuel Gómez-Moreno Martínez y haberse conservado muchos de sus componentes.







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