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Calle Reyes Católicos

La actual calle Reyes Católicos, que antes se llamó Méndez Núñez, cubre el cauce del rio Darro entre Plaza Nueva (esquinas con calle Elvira y Placeta de Cuchilleros) hasta Puerta Real, además une la Gran Vía de Colón y calle Pavaneras (el barrio del Realejo), así como Puerta Real, calle Recogidas y las Aceras.

Se abren a ella las plazas de Isabel la Católica y la del Carmen.

Imagen de Google Maps
Se trata de una de las principales arterias de la ciudad pues, aunque con el tráfico de vehículos privados muy limitado, es (quizás) junto a la Gran Vía de Colón, la Acera del Darro, calle Recogidas y la Puerta Real las que soporten mayor trasiego de transporte público y peatonal en la ciudad al estar rodeada de un sinfín de monumentos (la Alcaicería, el Corral del Carbón, la Catedral), el Ayuntamiento, Correos, comercios propios de la calle en si y de las adyacentes, hoteles, bancos, bares y restaurantes, además de ser acceso a otras vías (acceso principal al Albayzín, al bosque de la Alhambra...)

O sea, que hay que pasar por ella quieras o no.
Parece ser que la actual corporación municipal pretende peatonalizar esta calle y la Gran Vía de Colón... ¡A ver a donde nos lleva y qué perjudica esa medida! 

Vista parcial de la zona que nos ocupa, extraída del Mapa topográfico de D. Francisco Dalmau de 1796.
Como se puede observar el cauce está descubierto desde Plaza Nueva hasta la actual Puerta Real (y continuaba por la Acera del Darro), que en el plano de la imagen sitúa el nombre en una placeta a la entrada de la calle Mesones.

Como referencias que nos pueden situar en la actualidad se encuentran la Catedral y la Iglesia del Sagrario, la plaza de Bib-Rambla, el convento del Carmen (con sus dos claustros y su iglesia, actualmente plaza del Carmen y Ayuntamiento), el convento de San José, iglesia y plaza de las Carmelitas Descalzas, el convento, claustros e iglesia de San Francisco - Casa grande (actual sede del MADOC)

Imagen aérea de la misma superficie que la anterior pero en su situación actual, extraída de "Mapas de Apple".

De las referencias que exponía en la anterior imagen, hay dos significativas en esta:


En la imagen de la izquierda y la central se nos muestra el campanario del antiguo convento de los Carmelitas descalzos, torre que fue derruida tras la desamortización. Mas tarde, el claustro viejo, de los dos que poseía, se convertiría en la que hoy es la Plaza del Carmen, y el resto del edificio (claustro nuevo) se habilitó para la sede del Ayuntamiento de la ciudad, convirtiéndose, el claustro nuevo, en el patio del consistorio.

Son muchas las imágenes de la ciudad que nos han llegado de los artistas románticos, pero éstas del cauce del rio por lo que hoy es la calle Reyes Católicos nos muestran, independientemente del romanticismo que expresan, la insalubridad e incomodidad que debían soportar los vecinos. El rio recibía en su cauce todos los detritos y contaminación producidos por las viviendas e industrias que lo abrigaban; conocidas son las tinajas de los tintoreros que aun muestran sus huellas en el cauce, industria que se hallaba en los alrededores de la que hoy es la Plaza de Isabel la Católica.

El cauce era salvado por un buen número de puentes, hoy desaparecidos lógicamente (aquí enlazo un mágnifico trabajo de D. Gabriel Pozo Felguera que nos habla del "desembovedado del rio"), y poco o ninguno era el espacio de circulación en sus márgenes, salvo algunos accesos para trabajos puntuales en el cauce (como los antes citados de la tintorería). La circulación se producía por las estrechas calles paralelas.

Que el aspecto de este cauce era desagradable es muestra la aun usada, aunque ya poco, frase "es más feo que la espalda del Zacatín", siendo el Zacatín la calle paralela a la derecha del cauce, que fue en su momento la principal vía comercial de la madinat, donde se concentraba la Madraza, La Alcaicería (el mercado de la seda), la alhóndiga Zaida antigua (situada detrás de la Madraza), la judicatura y la mezquita mayor (hoy Iglesia del Sagrario). Esta calle Zacatín llegaba hasta la calle Elvira, principal entrada desde la Vega y a través de la Plaza de Bib-Rambla y el Arco de las Orejas al Puente de la Paja (actual Puerta Real) a las vías de comunicación con el Sur y la costa.

Siguiendo el orden ascendente (del cauce, la numeración y la pendiente) os voy a mostrar las intersecciones, principales edificios y comercios que nos encontramos al paso. Situaré las imágenes a izquierda o derecha de este artículo según nos las encontremos en nuestro recorrido.

Empezamos nuestra explicación del recorrido en Puerta Real, como hemos aclarado antes donde se hallaba el Puente de la Paja y entramos en la calle Reyes Católicos dejando el edificio Costales a la izquierda.

y el edificio Olmedo a la derecha. Subimos la ligera pendiente y lo primero que encontramos es el pasaje comercial de los bajos del edificio Olmedo (que tiene salida a la Calle Ángel Ganivet).



Continuación del Edificio Costales cuyo acceso a los pisos se observa a la izquierda de esta imagen. Hasta la confluencia de la calle Salamanca, se hayan cinco edificios; el primero con cierto valor arquitectónico y los siguientes antiguos y eclécticos. Todos inadecuados al carácter arquitectónico de la vía.


Volviendo a la acera derecha nos encontramos con un estrecho callejón. Se trata de la calle Zaragoza. Hoy en día la importancia del vial solo es el de paso peatonal y de servicio hasta la Calle Escudo del Carmen. En este callejón conocí a mi llegada a Granada el Restaurante Los Manueles, en su segunda ubicación tras la adecuación del barrio de La Manigua, pues lo fundó Pedro López Capeli (en la hoy también inexistente calle Mañas nº 5) establecimiento ya cerrado y convertido, el nombre, en una franquicia de bares-restaurantes repartidos por la ciudad.


Continuando nuestro ascenso se nos abre la calle Salamanca, que como la siguiente c/ Príncipe, nos conduce a la Plaza Bib-Rambla (de la que nos ocuparemos en otra ocasión).

Aquí cruzaba el cauce del rio Darro el Puente del Álamo.





Llegados a este punto se nos abre a la derecha la Plaza del Carmen, de la que ya hemos publicado el oportuno artículo que enlazo.

Muestro la imagen de los dos edificios de la acera izquierda que muestran su fachada a la Plaza del Carmen, el de la izquierda se trata de la casa de los Condes de Santa Isabel, ajustándose al de la derecha a sus proporciones. Ambos datan de principios del S. XX y han sido reconstruidos recientemente, de forma adecuada y conservando las fachadas originales.

Por cierto, a la espalda de estos edificios, en la calle San Sebastián (paralela a Reyes Católicos), se halla el Bar Aliatar, antiguo y afamado establecimiento donde saciar el apetito con unos variados bocadillos de calidad.


A continuación de los edificios antes citados, se abre la calle Principe para acceder a la Plaza Bib-Rambla (como la anterior calle Salamanca).

Esta calle se abrió a mediados del S. XIX y, poco después, del nacimiento del que sería rey Alfonso XII, de ahí el nombre de "Príncipe" para el vial.

El edificio de la esquina superior, en el centro de la imagen, tiene características interesantes, procuraré recabar autoría y fecha de construcción, aunque debe ser de los primeros años del S. XX.



Continuando por la acera izquierda se aprecian edificios, unos bien conservados y otros en reconstrucción, que se adecúan al carácter arquitectónico de la calle.








Volviendo a la acera derecha se nos muestran más edificios de inicios del S. XX, aunque hay alguno de los años 60 a 80 de aquel siglo en los que no se controlaba la cuestión de adecuar las nuevas construcciones a las existentes, primando el aspecto especulativo.




Volviendo la vista a la acera izquierda de nuestro recorrido y haciendo esquina con la calle López Rubio (calle que tras atravesar la calle Zacatín nos llevará a la Alcaicería) se nos muestra otro interesantísimo edificio en el que en su planta superior se abre una terraza pergolada, entre dos torres, que se abre al Este y a la que suponemos una preciosa vista a la salida del Sol y Sierra Nevada en el horizonte.

Me queda pendiente obtener datos sobre la autoría y fecha de construcción del edificio.


Las esquinas opuestas a las anteriores abren a la Calle Puente del Carbón. Queda claro que en este cruce se hallaba el Puente del Carbón que se mostraba en las antiguas imágenes que abren este artículo.

Al fondo de la calle Puente del Carbón se muestra la bella portada del Corral del Carbón.

Es importante citar aquí el edificio que se enseña en la imagen y en el que debemos fijar la atención en los cierros metálicos con adornos de hierro colado.

En sus bajos se encuentra la antigua y afamada platería "Rafael Moreno - Orfebre", donde poder adquirir regalos y recuerdos de calidad.


Continuando nuestro ascenso hay un edificio en restauración, cubierto por lonas de seguridad hoy en día, y dos más cuya fachada vista es de ladrillo visto sin más singularidad que un cierro en la segunda planta del primero...



A continuación, haciendo esquina con la plaza de Isabel la Católica, un antiguo edificio obra de Matias Fernández-Fígares Méndez, que lo ocupa una entidad bancaria.

Antes de la apertura de la plaza en esta esquina iniciaba la calle Sierpe Alta, que daba acceso al antiguo Teatro Gran Capitán (nombre en referencia de que ocupó solares de las antiguas viviendas de la familia Bazán y donde nació D. Alvaro de Bazán) terminando en la Plaza de las Descalzas.

También en este punto el Puente de San Francisco salvaba el cauce hoy cubierto.

Un poco antes de llegar a la plaza de Isabel la Católica, en la acera izquierda se nos abre la calle Estribo que nos conduce a la Capilla Real en la calle Oficios.

En este punto existió un puente o pasarela peatonal, llamado Puente de lo Justo, que permitía acceder a la Audiencia que estaba donde hoy se ubica la Capilla Real en la calle Oficios.






Frente al monumento a la reina Isabel la católica se abre la Gran Vía de Colón, enfrentándose a la Plaza de Isabel la Católica.

Pasada la Gran Vía de Colón entre los edificios que con ella hacen esquinas (edificio Colón, a la izquierda y edificio Linares a la derecha) y citados cuando nos referimos a ellos en el artículo de la Gran Vía de Colón, se abre la calle Abenamar entre el edificio Linares (hoy Caja Rural) y el que fue oficina central de la Cia. Telefónica, un insulso edificio que puede, y debe, pasar desapercibido.

El nombre de esta calle hace referencia al "Romance de Abenamar" obra literaria del S. XV.




Tras el feo edificio citado anteriormente se abre la calle Joaquín Costa, cuya acumulación de contenedores de basura tampoco cuidan el aspecto y que tampoco acompaña la fachada del edificio de la esquina contraria, también consecuencia de los años especulativos.







Me ensaño en mis comentarios sobre estas construcciones, el descuido en la ubicación de los contenedores de basura, las proliferación de terrazas (algunas con toldos excesivos), así como la cantidad de grafitis que producen los vándalos incultos e incluso el aspecto descuidado de la limpieza urbana porque vivo y amo una ciudad de las más bellas que conozco.
Perdón si ello ofende a alguien, pero algunas de estas deficiencias son subsanables e incluso a largo plazo, las construcciones.

En la acera opuesta se abre la calle Sancti Spiritus que nos conduce a la calle Pavaneras.

El nombre de esta calle viene dado por el convento de monjas del Sancti Spiritus, fundado en 1520 por la esposa de D. Álvaro de Bazán y Solís (apodado "el Viejo"), Dña. María Manuel, (abuelos del Gran Capitán D. Alvaro de Bazán y Guzman) y que fue demolido en los años de la exclaustración.
En estos lugares (incluida la actual Plaza de Isabel la católica) se hallaban, desde final del siglo XIV, diversos edificios propiedad de la familia Bazán, por cesión de los Reyes Católicos. De una de estas edificaciones procedió la fundación del convento, así como una iglesia o capilla, indicada en el plano de Francisco Dalmau, expuesto anteriormente, abierta a la placeta de los Tintes (hoy plaza de Isabel la Católica) para el uso de este convento y de la familia Bazán.

Está documentado que D. Álvaro de Bazán y Solis "el Viejo", inició en estos lugares la construcción de un palacio renacentista para lo que acudió a artistas traídos de Italia y la importación de materiales de gran calidad; conocemos que una de las chimeneas de mármol negro de este palacio hoy en día se encuentra en un salón del Palacio de Carlos V.
No se conocen las causas por las que la viuda de tan insigne personaje inició la venta de estas y otras propiedades y se situó en Viso, hoy "del Marqués", de Ciudad Real y donde su hijo D. Álvaro de Bazán y Guzmán construyó un gran palacio renacentista para su residencia y archivo. Hoy dicho edificio contiene el Archivo General de la Marina.

Continuamos ascendiendo la calle y en la acera izquierda se abre la Placeta Sillería (que de placeta no tiene nada y se queda en estrecha callecita).

La enmarcan dos bonitos edificios de la primera mitad del S. XX.

El nombre de Sillería le viene dado porque por el S. XVI se situaron en la zona varios establecimientos de muebles y en esta callecita uno muy afamado especializado en sillas, de ahí que la población le diera este nombre al vial.




En la acera opuesta, y a la misma altura de calle Reyes por la que ascendemos, se abre la calle Colcha, que también nos conduce a la calle Pavaneras.

El nombre le viene dado a esta calle porque por ella pasaban las procesiones, siendo costumbre engalanar los balcones con vistosas colchas bordadas y procedentes de una industria ubicada en la misma calle. Este establecimiento se incendió en el año 1859, causando la muerte de dos bomberos.
Hay curiosos dichos referentes a esta calle:
  • "Más delicada que la de la calle de la Colcha", se refiere a una mujer que transitando por ella sufrió el golpe de un pétalo caído de un geranio saliendo descalabrada...
  • "Más tierno que el de la calle la Colcha", similar al anterior pero refiriéndose a un hombre que recibió el golpe de un merengue y cayó fulminado...
  • Cuando el tranvía, que pasaba por esta calle, pasaba sobre las vías éstas se movían, y la gente empezó a decir que la calle era "mu delicá".  
Continuando por la misma acera derecha de nuestro ascenso nos encontramos en el número 52 con un singular edificio de cuatro plantas sobre su bajo comercial, que presenta la particularidad de que la fachada de cada piso tiene diferente ornamentación, basadas en revoco, azulejería, ladrillo visto y herrerías. Corresponde al estilo regionalista. Que cultivó en su juventud el arquitecto Matías Fernández-Fígares Méndez.








Y llegamos después a la Placeta de Cuchilleros, donde antiguamente se situaba el puente del Baño de la Corona (Qanterat Hamman al-Tay), que salvaba el cauce dando acceso al ascenso a la Alhambra.
Este puente fue el inicio del embovedado del rio al poco de la conquista cristiana de la madinat pues resultó imprescindible ensanchar su paso para permitir el trasiego de personas y mercancías.




Imagen de la acera contraria a la anterior.

La calle Elvira desemboca en calle Reyes Católicos.

Es mencionable que en este punto se hallaba la antigua Iglesia de San Gil, de la que ya hemos dejado constancia en este espacio web.




Tras este recorrido os dejamos en la Plaza Nueva!!!



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