Para poder comprender una ciudad se debe conocer ante todo la historia que la ha convertido en lo que nos ofrece actualmente. Obviamente tiene gran importancia en su desarrollo el lugar geográfico que ocupa; de eso también nos ocuparemos.
Para detalle de mayor profundidad, aquí tendremos un índice de artículos específicos:
El Reino de Granada - zirí
Almorávides
Almohades
Reino nazarí de Granada - 1º "al-Ahmar"
La Edad Antigua
Los vestigios más antiguos que se han descubierto de la actual ciudad datan de la población íbera que se estableció en el actual barrio del Albayzin Alto en el siglo VII a.C. Población que continuó desarrollándose hasta que la invasión romana llegó en el año 190 a.C., a partir de ese momento la población toma el nombre romano de Municipium Florentinum Iliberitanum.
Llegados a este punto aconsejamos la visita al Museo Arqueológico y Etnográfico de Granada.
La Edad Media
Tras la caída del Imperio Romano y hasta la invasión musulmana, se establecen los visigodos los cuales construyen edificios civiles y la primera muralla de la población que no frena el ataque musulmán. También a partir del S. III se ubica en la falda sur de la colina de la Sabika una importante población judía creando la Garnata al-Yahud, población que se integra en la población aunque manteniéndose habitacionalmente separada. Tras la invasión musulmana en el que la ciudad empieza a llamarse Madinat GARNATA, no confundir con Madinat ILVIRA o ELVIRA (inicial capital de la Taifa de Granada), cuyas ruinas se sitúan en el término municipal de Atarfe. En esta época nuestra ciudad, como otras, pierde importancia al centralizarse en Cordoba el califato. La caída del califato de Córdoba, consecuencia del empuje y ataques de los reinos cristianos sumados a las luchas internas, dio lugar a la creación de los reinos de taifas.
Llegan a Granada la familia bereber de los Ziríes, cuyo fundador de la dinastía fue Zawi ben Ziri (en el año 1013 fecha de inicio del Reino Zirí, o Taifa de Granada), en esta época se produce una fitna, que destruye la Madinat ILVIRA y obliga a sus habitantes supervivientes a trasladarse a GARNATA, así como los de Baza y Guadix.
Obras de los 90 años de gobierno de esta dinastía fueron la primera muralla y la Alcazaba Qadima en el Albaicín.
En el año 1090 el poder pasa a manos de los almorávides, a quienes debemos la construcción de las Torres Bermejas y la Puerta de Las Pesas. Luego en el 1154 les arrebatan el poder los almohades, quienes amurallan al arrabal que hoy es el Barrio del Realejo. Este período dura hasta el año 1238.
En 1238, el ataque a la ciudad de las tropas comandadas por Muhammad Ibn al-Ahmar (la actual calle Alhamar se nombra así en honor a este rey nazarí) entran en la ciudad y con ello se inicia la época nazarí. El rey Al-Ahmar inicia la construcción de la Alhambra, primeramente como alcazaba.
La época nazarí se extendió por las actuales provincias sureñas de Andalucía, manteniendo una estrecha comunicación por mar con el Magreb, siendo un importante centro comercial, cultural y continuando la acogida de los musulmanes desplazados por las progresivas conquistas de los reyes cristianos.
Este período histórico perdura hasta la conquista de Granada por los Reyes Católicos en 1492, terminando con ello la mal llamada “reconquista”, porque lo que hoy conocemos como España, anteriormente a la conquista musulmana era un conjunto de reinados visigodos diversos.
La Edad Moderna
En Historia se considera el inicio de la Edad Moderna la fecha del descubrimiento de América (1492), gestado en la ciudad de Santa Fe (base del asedio del ejército cristiano y donde se firmaron las Capitulaciones de Santa Fe), y final de la Edad Media. Para Granada esta fecha coincide con la “Toma de Granada” (2 de Enero de 1492), por el ejército cristiano, y conlleva drásticos cambios sociales, religiosos, administrativos, culturales e incluso constructivos (se ensancha la calle Elvira entre otras, se destruyen bibliotecas, construcciones antiguas y mezquitas incluso de profanan cementerios para usar las lápidas (macabrillas) como material de construcción para edificar monasterios, conventos o iglesias), y se inician construcciones nuevas para ampliar la ciudad iniciando la ampliación del casco urbano por el Sur. Se construyen los edificios renacentistas, góticos, barrocos que aún perduran (aunque algunos se hallen en penoso estado de abandono y ruina).
La Edad Contemporánea
Se inicia al final del siglo XVIII (coincidiendo con la Revolución Francesa) y para Granada supuso una importante reducción de su censo e importancia económica muy lesionada por la invasión francesa que mermó arcas económicas, robó obras de arte y destruyó un sinfín de construcciones. El decrecimiento que venía sufriendo la ciudad, por epidemias y desastres meteorológicos, se incrementa con la llegada del ejército invasor francés; esta circunstancia es la puntilla económica de la ciudad que aparte de la merma de recursos, implicó también la destrucción de un considerable patrimonio (conventos y monasterios destruidos para convertirlos en cuarteles, transformando los edificios para construir otras estructuras, saqueo de obras de arte...).
Esta situación solo cambió con el desarrollo agrícola e industrial consecuente de final del S. XIX, que permiten el aprovechamiento de los cultivos de remolacha, la caña de azúcar (en la costa tropical) y el tabaco a más de los habituales productos hortícolas. Induciendo ello a incrementar el comercio, la actividad industrial de transformación e iniciándose la incipiente actividad turística que atrae a personas de alto poder adquisitivo a admirar los monumentos y paisajes que se les ofrece. Esto último también fomentado por los escritos y grabados de los artistas románticos foráneos que llegaron con anterioridad y descubrieron, con sus obras y escritos, lo que aquí había.
Ciudad Patrimonio de la Humanidad
Como ciudad viva que es, Granada sufre una constante evolución en sus edificaciones, trazado y aspecto urbano, según las necesidades de cada época. Además Granada está situada en una zona sísmica que afecta negativamente a los antiguos edificios y construcciones que no fueron construidos para soportar esos temblores. Aparte la gran expansión urbana de los años 50 a los 80 del pasado siglo XX, no se realizó con la vigilancia adecuada para conservar el aspecto general del barrio o edificios anexos. Ello no quiere expresar que muchos edificios construidos en esa época no sean bellos y bien estructurados, todo lo contrario, sino que por su ubicación debería haber contemplado el estilo arquitectónico de sus vecinos.
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