Calle del arrabal de "La Manigua" que en la actualidad continúa prácticamente con el mismo trazado, salvo su inicio por la Plaza Escobar o de las Siete Esquinas (marcada en verde en el plano de la izquierda de la imagen siguiente) donde residía el "Padre de la Mancebía", y que fue puerta en la muralla que se abría al cauce del río Darro, y el antiguo espacio del Puente del Rastro. Hoy el solar de esa plaza es el que ocupa el edificio de Correos de Puerta Real.
- El de la izquierda de 1796 de Francisco Dalmau, nos muestra el trazado de calles de final del S. XVIII y principios del XIX. En dicho plano se indica punteado el trayecto de las murallas destruidas ya en aquellas fecha, salvo las indicadas más obscuras en la esquina superior derecha. Yo las marco en rojo.
- En el de la derecha es una imagen de la situación actual extraída de Google Maps.
En aquel club anterior era costumbre de los señores quedar para liquidar a los cobradores el costo de la juerga celebrada la noche anterior por los garitos de los alrededores.
Estas plazas que se abren en nuestro camino por estos andurriales son consecuencia de manzanas de antiguos edificios derruidos que el ayuntamiento y que ha convertido los solares en áreas de expansión, verdes y asoleamiento de la zona.
Pasada la esquina del Ayuntamiento por la calle que transitamos se abre una plaza alargada de forma triangular que fue compás del cine Regio y que hoy por hoy utiliza como aparcamiento de motos, ciclomotores y escúteres.
En este espacio existe el Restaurante "Las Brasas de Moma", sobre cuya entrada podemos admirar un interesante cierro de herrería granadina.
Al final de este espacio se abre a la izquierda la calle Lepanto, antiguamente Ayre, y a la derecha la plaza Gamboa, donde se ha construido el hotel Sercotel Palacio de los Gamboa.
En cuyos bajos se haya el restaurante "La Bizcocha" apodo de una de las famosas antiguas hetairas del barrio, y que Walter Starkie describiría así: "La Bizcocha, celestina siniestra, vil, de carne fofa y ojos cegatos, llenos de astucia".
Volvemos a la calle Escudo del Carmen para continuar nuestro recorrido, pero antes de seguir nuestro trayecto merece la pena citar que en la novela "El segundo hijo del mercader de sedas" de Felipe Romero Olmedo, el autor sitúa en esta zona la casa de dicho mercader genovés padre del protagonista del relato. A consecuencia de ello al poco de continuar nuestro transitar por la calle Escudo del Carmen se ha nombrado "Casa del mercader de sedas" un hotel en la continuación a la izquierda, habilitado sobre una antigua casa rehabilitada.
Al poco, a la derecha se abre la calle Álvarez de Castro que nos llevaría a la calle Horno de San Matías, ya en la parte en que esta se paralela a Piedra Santa.
Siguiendo nuestro trayecto la calle hace una ligera curva a la derecha y en el lado izquierdo existió un famoso bar "Patio Andaluz" que en la actualidad es una taberna "Botanero" con el oportuno cambio de nombre y modernizada.
Frente a dicha taberna se abre la calle Laurel de San Matías, que nos conduce a la plaza de la Cruz Roja.
Continuamos nuestros pasos y se nos abre a la derecha la estrecha calle Jazmín de San Matías que nos llevaría a la Plaza de la Academia de Ntra. Sra. del Carmen.
La izquierda de este callejón es fachada de la casa señorial de los Salazar o Casa del Rey Soler, que abre puerta a la calle Escudo del Carmen.
Casa palacio, actualmente en restauración, abre su puerta principal, aunque ambas entradas acceden al vestíbulo, a la placeta de los Peregrinos final de la calle motivo de nuestro trayecto y que limita con la calle San Matías.



























