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Cárcel baja, calle

La calle Cárcel baja es otra de las calles de la ciudad que acumula historia desde la Edad Media, aunque desde entonces haya cambiado no solo de nombre, sino incluso de forma en su recorrido, como muchas otras. Anteriormente tuvo por denominación "Jiménez de Cisneros" en honor del más conocido como "Cardenal Cisneros".

Su nombre le viene dado porque en ella se situó la cárcel, concretamente sobre el solar de la antigua Alhóndiga de los Genoveses* y hoy parte del Gran Hotel Claridge.

*Los comerciantes genoveses tenían una gran implicación en la ciudad pues independientemente de la labor comercial (importaban un sin fin de productos, desde especies a productos manufacturados y exportaban las tan preciadas sedas que se fabricaban y teñían en Granada). Esa implicación les llevó aparte de tener Alhóndiga propia a disponer también de su Lonja (de los genoveses) en la calle Oficios, que aún existe como acceso a la Capilla Real. Fueron muchos los que construyeron casa propia y se integraron en la sociedad, tanto la morisca como la posterior cristiana (léase "El segundo hijo del mercader de sedas" de Felipe Romero Olmedo).

En este detalle del famoso plano de Luis Seco de Lucena Escalada he marcado en azul el recorrido de la vía que nos ocupa, casi paralela a la calle Zacatín (marcada en naranja); ambas con acceso a la calle Elvira (marcada en amarillo). En rosado la superficie de la plaza de Bib-Rambla.

Dentro este recuadro se hallaba la Gran Mezquita (hoy Iglesia del Sagrario), encima de ella la Lonja de los Genoveses (hoy entrada a la Capilla Real), a su derecha un recuadro menor sería la La Madraza, que aún existe y fue la Universidad fundada por Yusuf I y más a la derecha la Alhóndiga Zaida (musulmana).

Contiguos al trazado azul de la calle Cárcel Baja se marcan:

Durante el Reino Nazarí y por su proximidad a la gran zona comercial de la madinat (Mezquita Mayor, Lonja de los Genoveses, mercados, alcaicería, alhóndigas…), era uno de los pasos de circulación principales de la población, pues comunicaba la calle Elvira con el meollo comercial, religioso y legislativo de la urbe. A la par era comunicación con el barrio de la Puerta del Corro puerta que se situaba en la prolongación de esta calle, en lo que ahora es la confluencia de la calle Capuchinas con la Plaza de la Trinidad.

Tras la conquista cristiana de la ciudad nuestra calle Cárcel baja se transforma, principalmente por la construcción de la Catedral de la Encarnación. Así nos podemos situar en el siguiente detalle del plano de Francisco Martínez Palomino de 1845:



Podemos contemplar que salvo el embovedado del rio Darro por la calle Reyes Católicos, la cala de la Gran Vía de Colón, la creación de la plaza de Isabel la católica y la modificación de superficie de la plaza Bib-Rambla, el resto de la distribución es prácticamente la actual.



En este último plano de la actualidad, extraído de Apple Maps, utilizo los mismos colores de identificación usados en la descripción del primer plano. Salvo la parte superior de la calle Zacatín por haberse perdido la parte punteada con las modificaciones producidas por la apertura de la Gran Vía de Colón, la distribución urbana es muy similar.


Tras la introducción histórica vamos a iniciar el recorrido durante el cual comentaremos otros detalles históricos y curiosos. Recorrido que iniciamos por la parte sur, o sea que accedemos o por la calle Pie de la Torre (calle que toma su nombre de la torre campanario de la catedral que comunica la plaza de las Pasiegas con calle Cárcel Baja) , o por la calle Capuchinas que viene de la plaza de la Trinidad. Mejor por la segunda opción.


Ya que de una forma u otra nos situamos al pie de la Torre, convendría contemplarla en toda su magnitud situándonos en la calle Capuchinas a media altura de la plaza de la Romanilla, en el caso de acceder por la calle Pie de la Torre desde plaza de las Pasiegas.

La foto que expongo está tomada a primera hora de la mañana, de cualquier forma la vista de la incompleta torre campanario resulta imponente, y eso que hubo que desmontarle la parte superior para evitar mayores problemas por deficiencias de la cimentación.

Torre campanario que ha sido restaurada en estos últimos meses y que será objeto de su oportuno artículo cuando consigamos visitarla.

Vista esta perspectiva nos situaremos en el "pie de la torre" real para iniciar nuestro paseo, dejando la calle Pie de la Torre a la derecha.


Y ya que ascendemos para recuperar nuestro recorrido merece la pena admirar el monumento al aguador, obra de Aurelio Teno Teno que se sitúa en la parte superior de la calle Capuchinas dentro del espacio de la plaza de la Romanilla. Aunque agobiado entre "templetes provisionales para toda la vida" de los establecimientos de restauración vecinos.

Los "aguadores" eran unos personajes muy habituales en la calles y plazas de la ciudad y en toda Andalucía. Saciaban la sed a las personas que circulaban ante la escasez de otra oferta del preciado líquido y de establecimientos donde satisfacer esta necesidad, además de suministrar del líquido elemento a las casas que lo requerían.
Se ganaban la vida ofreciendo agua a los transeúntes a cambio de una moneda, agua que en Granada normalmente obtenían de la fuente del Avellano y transportaban en vasijas (generalmente metálicas) que portaba su burro en serón, lo que también servía como método refrigerante al evaporarse el agua con la que los mojaban.

Iniciamos nuestro corto trayecto de hoy a la sombra de la torre campanario por la parte más estrecha del vial, a los pocos pasos nos encontramos a la izquierda con el edificio del antiguo Colegio de Niñas Nobles

Se trata de un palacio del S. XVI de estilo renacentista que también tiene fachada a la plaza de la Romanilla.

Hasta hace pocas fechas se ubicaba en esta casa la Oficina de Información y Turismo de la ciudad, lo que permitía acceder a sus dependencias.

Es destacable la portada principal según diseño de Juan de Marquina (discípulo y cantero de Enrique Egas) de 1530, muy similar a la de la Casa de los Pisa.



Si hubiera posibilidad de acceder al edificio nos encontramos al frente una ancha escalinata que nos asciende al patio de la casa y centro distribuidor de las estancias. En los dos pisos superiores las galerías están cerradas por cristaleras.

De nuevo en la calle continuamos nuestro ligero ascenso para inmediatamente, tras dejar el volumen de la Torre a la derecha, observar como se ensancha la vía aunque sigue siendo peatonal por breve trecho.

En las fechas que redacto y algunas de las fotos que muestro (aunque he tratado de evitado en lo posible) están en obras de restauración la Torre Campanario por lo que pueden haber huellas de esos trabajos.

Para facilitar la comprensión de las siguientes explicaciones os muestro la imagen de un antiguo plano de 1913 de la Catedral en el que se detallan las diferentes capillas que la componen, nuestro recorrido se desarrolla por la calle de la izquierda del plano.

Nos encontramos a la derecha los distintos paños que corresponden a las capillas laterales del templo. 

El primero es ciego y corresponde al fondo de la Capilla de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. En este ensanchamiento de la calle hubo, a principios del S. XX, un quiosco cuya función no he averiguado pero ha quedado imagen de él en varias fotografías.


La imagen antigua que expongo, de principios del S. XX, está tomada más adelante de nuestro recorrido y en sentido contrario. Muestra a unas vendedoras de higos chumbos que aprovechan la proximidad del pilar de agua corriente, para refrescar su producto y hacerlo más apetecible ante el posible cliente.

El siguiente paño de la fachada de la Catedral nos muestra la Puerta de San Jerónimo, actualmente tapiada.

Esta puerta se tapió, dejándola en desuso, porque el interior se convirtió en la Capilla de la Virgen de las Angustias cuando se trasladó ahí el altar que adornaba el muro trasero del coro; muro que se quitó para darle mejor visibilidad a la nave principal del templo.
El nombre de San Jerónimo le viene dado por la calle que nos conduce al Real Monasterio de San Jerónimo (que se abre a su frente algo más arriba en nuestro recorrido), Santo al que se representa, como eremita en el desierto, en altorelieve en la cartela central del segundo nivel.

Volviendo a la anterior antigua foto comprobamos que se hallaba protegida por una verja, que hoy en día han trasladado a la Puerta del Perdón que se encuentra más adelante.
Continuando el ascenso por la ligera pendiente, llegamos al final de la zona peatonal para encontrarnos con el pilar de la Puerta del Perdón, construido en 1667 con piedra gris de Sierra Elvira y mármol blanco de Macael. Adorna la cartela central un jarrón de azucenas y tiene tres caños de agua que manan de sus respectivos mascarones.

Casi enfrente del pilar, aunque un par de pasos arriba de nuestro trayecto, se abre la calle San Jerónimo a la izquierda de nuestro trayecto. Calle principal de la ciudad renacentista, pues comunicaba la Catedral con el Real Monasterio de San Jerónimo y donde se construyeron importantes palacios, el Colegio de San Pablo, la Iglesia de los Santos Justo y Pastor y el Convento de la Encarnación.

El siguiente paño de la fachada del templo también está vacío, pero el siguiente nos presenta la extraordinaria Puerta del Perdón, considerada la obra maestra de Diego de Siloé como escultor, aunque terminada por su discípulo Ambrosio Vico.

Para admirarla debidamente entraremos a la placeta que se abre a su frente, a la izquierda de nuestro recorrido, y que es antesala y acceso a los aparcamientos del Hotel Áurea Catedral ****. Hotel que se ha adecuado sobre lo que antes eran varias antiguas casas y donde han dejado al descubierto los restos arqueológicos hallados en la remodelación.
Como no me decidía por cual foto colocar, si de día o de noche, coloco las dos.

Ya antes he enlazado a la explicación que se da sobre esta monumental puerta, y las demás del templo, en el espacio web de la propia Catedral pero vuelvo a enlazarla aquí para poder seguir la descripción del monumento como se merece.




Al salir de esta placeta y ascender unos pasos deberemos volver la vista atrás para contemplar desde este punto, la esquina con la siguiente calle, el inicio del ábside y la torre campanario del templo catedralicio.

Llegados a este punto, quizás algo más abajo os muestro una antigua foto, de la Fundación Rodríguez Acosta, similar a la mía, pero quizás de final del S. XIX.






Esta antigua foto nos muestra dos detalles curiosos:
      • El primero es que la calle era bastante más estrecha, pues los edificios de la izquierda de nuestro trayecto (a la derecha en la foto) estaban más adelantados en la vía.
      • El segundo es que en el margen derecho de la imagen muestran unos sillares almohadillados; estos sillares corresponden a la puerta de acceso a la cárcel que da nombre cristiano a la calle. Puerta que en la actualidad se halla en la Plaza del Padre Suárez.
Aquí corresponde comentar las construcciones que han ocupado este lugar.

En el S. XIII se construye la Lonja de los Genoveses o al-fondaq Alginuyín, para cubrir las necesidades de recepción, almacenamiento y alojamiento de los comerciantes genoveses de la ciudad.

De esta construcción, independientemente de las referencias documentales, nos han llegado a nuestros días detalles del lujo de su construcción como el capitel de columna de madera tallada de la foto, que se conserva en el Museo Arqueológico de Granada.

Aquel solar y el resto de la construcción se convirtió en Cárcel en el año 1585 cumpliendo con esta función hasta 1933 en que se abandonó.

La portada que se muestra en la imagen fue trasladada a la plaza del Padre Suárez y sirve como acceso vehicular a la parte trasera del que fue Convento de San Francisco.







La misma portada en su ubicación actual.
Portada de claro e
stilo renacentista.


Antigua vista de la calle con la tapia de la cárcel y los edificios de la esquina a la Plaza Villamena a la izquierda. A la derecha se pueden observar los edificios antiguos que constreñían el pasaje de Diego de Siloé.

Al fondo se vislumbra el edificio del Banco de España en la Gran Vía de Colón, lo que nos permite datar la imagen como posterior a 1940.


Demolición de la cárcel y edificios anexos.

Entre los edificios de alrededor de la cárcel estaban estos que formaban la esquina con, y la misma, plaza de Villamena.


En esta otra imagen podemos ver, desde más arriba de la calle, el edificio que hacía esquina con Plaza de Villamena.

El eje de los edificios de la derecha de la imagen es el que luego ha servido de alineación para la calle, 
y en esa acera se ubicó la famosa tintorería El Aguila Real, primer establecimiento que se muestra en la foto anterior a la derecha.

Con esta actual imagen volvemos al año 2026.

Corresponde al edificio que ocupa el solar de todas aquellas anteriores casas y cárcel que se derribaron de las que hemos hablado.

Inicialmente se construyó para albergar la sede de la Caja de Ahorros de Granada "La General" (sede que quedó en desuso tras su traslado a un nuevo edificio, conocido como "El Cubo") y que tras una profunda reestructuración ha abierto de nuevo como Gran Hotel Claridge Granada *****.

Edificio que abre su acceso principal a Plaza de Villamena nº 1.

En este cruce se abre a la izquierda de nuestro trayecto la Plaza de Villamena, que conserva su título de plaza por haber sido en la antigüedad un vial más ancho de lo habitual para la época.














Nos conduce a la Plaza de San Agustín, donde se halla el mercado de abastos, y anteriormente el Convento de San Agustín.

A la derecha de nuestro trayecto se inicia el Pasaje de Diego de Siloé. Pasaje que bordea por el exterior el ábside de la Catedral y termina girando a la izquierda para comunicar con la Gran Vía de Colón.

En el recodo del fondo del pasaje se abre la puerta del Colegio Esclesiástico, hoy en día salida de la Catedral tras la visita turística y el obligado paso por la tienda de recuerdos. 

Volvemos a nuestro andar por la calle Cárcel Baja para continuar el ascenso.

Los actuales edificios que continúan a ambos lados carecen de valor histórico, por tratarse de obras realizadas posteriormente a la cala de la Gran Vía de Colón que es el próximo cruce de nuestro trayecto, edificios (los del cruce) que ya han sido detallados en el artículo dedicado a la Gran Vía de Colón.

Continúa nuestra calle en ascenso hasta su final en la calle Elvira.
No obstante dejaremos constancia aquí de que en la esquina superior derecha del cruce existió el Palacio de Cetti Meriem, que tras haber sido corrala de vecinos fue derruido para abrir la Gran Vía, fue ocupado su solar por las propiedades de la familia Rodríguez Acosta, y que concretamente en el solar de esta esquina se ubicaron los Almacenes El Aguila, edificio que luego fue derruido para ubicar la sede del Banco de Granada, hoy CaixaBank.



Siguiendo el ascenso tras cruzar la Gran Vía, tendremos a la izquierda la tapia del que fue Banco de España (hoy propiedad de la Diputación de Granada para dedicarlo a espacio museístico) y a la derecha el edificio de CaixaBank, y la discoteca Granada 10.
Termina la calle con este edificio a la derecha que hace esquina con la calle Elvira en el lugar donde antiguamente se situó el Pilar del Toro que fue trasladado a la Plaza de Santa Ana.
La fuente de agua como producto imprescindible, luego el pilar para abrevar a los animales. Lugar de reunión y socialización de las gentes que acudían a acopiar el líquido elemento.
Antigua imagen de la colección AMATLLER del Pilar del Toro cuando estaba situado en la calle Elvira.

Imagen de la calle Elvira en el ensanchamiento donde termina la calle Cárcel Baja y se inicia la Cuesta de Calderería Nueva. La pared de la izquierda de la imagen corresponde al antiguo Convento del Santo Ángel Custodio, que se derruyó para construir el edificio del Banco de España.
Imagen actual desde aproximadamente el mismo lugar que la anterior antigua.

Tras cruzar Elvira se inicia la cuesta de la calle Calderería Nueva.


Alonso Cano - Pasiegas, plazas

Terminado el trayecto de la calle Oficios, o al salir de la Alcaicería por la Puerta de los Escribanos (opuesta a la del Zacatín), accedemos a la Plaza de Alonso Cano, por la corta prolongación de la calle Alcaicería. Situando a nuestra derecha la fachada de la Iglesia del Sagrario. Se puede acceder también desde plaza de Bib-Rambla por la calle Libreros. 

Estas dos imágenes cenitales, la primera del plano de Francisco Dalmau (1796) y la actual de la derecha (extraída de Google Maps), nos sitúan en la zona referenciándonos en los principales edificios religiosos: la Catedral, la Iglesia del Sagrario y la Capilla Real.

Plaza de Alonso Cano

Accediendo por la calle prolongación de Alcaicería, tenemos a la derecha la fachada principal de la Iglesia del Sagrario.

Esta iglesia está construida sobre el solar que ocupaba la Mezquita Mayor de la Madinat Garnata (en el artículo de la calle Oficios y en el compás de la Capilla Real citamos el brocal del aljibe de esta mezquita preciso para las abluciones), según diseño de Diego de Siloé, aunque su construcción se dilató por problemas económicos.

Encarando la portada de la Iglesia, se halla la calle Libreros, que comunica con la Plaza Bib-Rambla. Esta calle es límite con la Alcaicería, a la izquierda de la imagen y paralela a la calle Paños, por lo que sufrió el desastre del incendio que destruyó el mercado de la seda.


La calle desciende suavemente de nivel (foto de la izquierda de las anteriores) y dispone de un poyete a la derecha que separa el vial del nivel de la plaza a la que accedemos. En la imagen que antecede a este texto se observa, en la de la derecha, a los transeúntes circulando por el nivel inferior de la calle Libreros tras el monumento a Alonso Cano, personaje al que se le dedica la plaza.

En la esquina del Palacio Arzobispal unos escalones salvan el desnivel y frente a dicha escalera un comercio de los de toda la vida "Mercería Vda. de Sáez" muestra sus productos a los posibles clientes. ¡Ojalá pueda seguir mucho tiempo abierto! 

Aquella separación para salvar el desnivel señala el retranqueo que sufrió la fachada del Palacio Arzobispal (fachada anaranjada) en 1824 para poder abrir la plaza que nos ocupa y dar mayor superficie al compás de la iglesia (vial que se llamaba calle Sagrario), motivo por lo que se perdió la calidad de la fachada principal original del palacio, resultando mejor la que actualmente abre a Plaza de Bib-Rambla. El detalle del retranqueo se puede observar en la diferencia de superficies de los planos que encabezan este artículo.

El Palacio Arzobispal

Estos edificios sufrieron un incendio el 31 de Diciembre de 1982, iniciado en una de las casetas del mercado navideño montado en la Plaza de Bib-Rambla, caseta que se apoyaba en la fachada y cuyas llamas prendieron el alero de la techumbre y de ahí se propagó a ambos edificios.  

El Palacio Arzobispal, en la actualidad, es un conjunto de dos edificios unidos por la parte que los une. A la izquierda el Palacio Arzobispal y el de la derecha el Palacio de la Curia Eclesiástica, que nos ofrece su fachada original abierta a este espacio. El segundo es obra de Alonso Cano.

Imagen del Palacio de la Curia Eclesiástica y detalle de su portada. Es de estilo barroco, no así su interior que es renacentista. 

Esta parte concreta del edificio, se abre a exposiciones temporales en una de sus salas, lo que nos permite acceder a su patio y deleitarnos con su belleza y elegancia.

Entre sus detalles arquitectónicos es digno de mención el diseño de la escalera de la izquierda del patio, según se accede a él, también elegante y sencilla dentro de los cánones del estilo renacentista.

Espacio de la Plaza de Alonso Cano completa
vista desde el compás de la Catedral.

Al salir del palacio a la Plaza de Alonso Cano nos encontramos con la fachada de la Catedral y según la foto antigua que os muestro podemos observar la curiosidad de la construcción, hoy desaparecida (no conozco si se trataba de un acceso secundario o de una vivienda), pegada a dicho templo, justo a continuación de la que tenía que ser la torre derecha de su fachada y que no se construyó por problemas de inestabilidad del suelo.


Hoy no vamos a hablar de la Catedral de Granada, porque requiere un artículo monográfico, pero aconsejamos que (si el tiempo os lo permite) hacer una visita y a ser posible con la correspondiente audio-guía.

Siguiendo nuestro recorrido hacia la Plaza de Las Pasiegas nos encontramos que el edificio de la Curia en su esquina con la citada plaza nos muestra una lápida de mármol blanco en bajorrelieve en honor del Padre Francisco Suarez S.J., conmemorativa del III centenario de su muerte. 







La Plaza de Las Pasiegas

Esta concurrida plaza obtiene su nombre de las mujeres, originarias del Valle del Pas (Asturias) "pasiegas", que cumplían función de Amas de crianza públicas y se colocaban en esta plaza junto a la fachada del Palacio de la Curia Eclesiástica (generalmente era una actividad controlada por el clero) para ofrecer sus servicios de alimentar a niños lactantes que lo precisaran y sus padres pudieran pagarlo.

La imagen deja patente las escasas condiciones de salubridad que el lugar ofrecía...


Apuntado este dato histórico continuamos con la actualidad. 

La plaza, que es compás de la Catedral, presenta un desnivel en sentido SUR, que hoy se salva con unas amplias y cómodas escalinatas, se halla totalmente empedrada con grandes losas de piedra Sierra Elvira. Sirven estas escalinatas de anfiteatro a espectáculos improvisados en algunas ocasiones, en otras para montar escenarios de conciertos y normalmente para asiento y descanso de transeúntes.

Ya que hemos accedido por la Plaza de Alonso Cano indicaré que la continuación de ese vial es la calle Pie de la Torre (porque en la esquina final de la Catedral se eleva la única torre campanario del templo)  dando acceso a la perpendicular calle (también) Pie de la Torre. En el extremo sur de la plaza la paralela a ésta se llama Colegio Catalino; y comunica la Plaza Bib-Rambla con la Plaza de las Tendillas. Opuesta a la fachada de la Catedral se inicia la calle Marqués de Gerona.

El Colegio de Santa Catalina y San Ildefonso, fundado por el Emperador Carlos V según cédula del 7 de Diciembre de 1536, se situaba en la ahora la parte inferior de esta plaza y fue derribado en 1692 para dar vista a la fachada de la Catedral.