Antigua imagen aérea de la zona, donde se distingue el
Monasterio de los Basilios y el Colegio del Sagrado Corazón, entre huertas.
El Paseo de los Basilios discurre (en la imagen) a la derecha del cauce del río Genil.
El llamado Paseo de los Basilios discurre por la margen izquierda del río Genil, entre el Puente Verde(el antiguo puente de madera y metal, pintado de color verde, que los franceses sustituyeron por el de piedra actual, a costa de desmontar el campanario del Real Monasterio de San Jerónimo para reutilizar el material pétreo) y el Puente del Genil(el erróneamente calificado de romano, cuando en realidad es de época zirí, S. XI).
Es digno de mención que la autorización para establecerse esta comunidad religiosa en Granada sufrió un considerable retraso, debido a la reticencia del obispado de admitir otra nueva congregación en una ciudad en la que ya el número de personal religioso resultaba excesivo para el de población seglar; finalmente se consiguió dicho beneplácito en base a demostrar la nueva congregación de que disponía de recursos propios suficientes para no requerir ningún tipo de ayuda ni limosnas.
Nuestro trayecto lo vamos a realizar en sentido contrario al cauce, y ofrece una muy ligera pendiente ascendente.
Iniciamos el recorrido atravesando el Puente del Genil, para alcanzar la margen izquierda del río Genil, dando por supuesto que partimos del centro urbano.
Al llegar al otro lado del puente, nos encontramos con dos esculturas nuevas del león portador del escudo de la ciudad, en cuyos pedestales se cita: en uno el acuerdo de restauración y se nombran las personas implicadas y en el otro un breve fragmento del poema de Federico García Lorca "Baladilla de los tres ríos"
Llegados aquí giramos a la izquierda. Nos encontramos ante una ancha acera y una balaustrada que nos asoma al cauce, en el lado de la calzada de vehículos unos frondosos plátanos de sombra que nos cobijan en Primavera y Verano del intenso sol, alfombrando de hojas muertas el suelo en Otoño e Invierno.
Video de un programa de radio emitido por alumnos contando detalles de la historia del Colegio.
Antes de continuar nuestro ascenso daremos un vistazo a la derecha para encontrarnos un establecimiento de restauración próximo a la esquinacon la calle Manuel de Góngora, La Cuchara de Carmela, donde podremos hacer un descanso, tomar un refrigerio en su terraza o hacer una comida completa,si procede. Es conveniente reservar previamente.
El Monasterio (de los Basilios) fue fundado en 1616, en base a la cesión de una casa y terrenos de la Marquesa de los Trujillos (título que no he podido comprobar), Dña. Francisca Girón.
Los monjes basilios, a su costa (que no era una orden mendicante), construyeron el edificio y la Iglesia, que luego fue remozada y ampliada. La actual data de 1755 bajo la traza de Luis de Arévalo.
Tanto la Iglesia como el Monasterio disponen de un amplio compás que no influye en el tránsito del Paseo que nos ocupa protegido por una cerca y puerta, aunque antiguamente la Iglesia ofrecía portada al Paseo.
Portada aquella que hoy ofrece una fuente-pilar, acompañada de bancos, a su antiguo compás.
Seguiremos nuestro trayecto por esta amplia acera hasta llegar al callejón del Pretorio, en cuya esquina se encuentra el Polideportivo Genil, dependiente del Colegio Escolapio. Aprovechamos el paso de peatones para cruzar a la siguiente acera y contemplar la siguiente imagen
En este punto podremos observar en la margen contraria del rio, el templete de la música del Paseo del Salón.
Si encontramos el portón abierto y podemos acceder al recinto nos entraremos ante un edificio funcional de principios del S. XX, muy del gusto de la época sin mayor importancia artística.
Aquí se han educado las señoritas de las familias pudientes de Granada del S. XX. Hoy es un colegio mixto.
Frente al acceso al colegio se halla la pasarela peatonal "de las Brujas" que facilita el cruce del cauce desde el Paseo del Salón o el kiosko de "Las Titas". Los de "las brujas" se refiere a la oposición de un concejal a su construcción, lo que obligó a autorizar la obra en su ausencia y llevándose a cabo la construcción en un plazo tan corto de tiempo, que pareciera obra de brujas.
Por cierto, aquellamprimitiva pasarela se la llevó el río en la riada del 16 de febrero de 1961.
A continuación del colegio a la izquierda se abre la calle peatonal Manuel Ángeles Ortiz que limita una urbanización cerrada de viviendas que llega hasta la siguiente calle Escultor Francisco López Burgos. A continuación de esta calle se encuentra la plaza del mismo nombre
Continuamos por el borde de la margen izquierda del rio Genil, que nos ofrece esta refrescante imagen.
A continuación en la acera derecha siguen las construcciones de edificios de viviendas, generalmente con ajardinamiento alrededor y de limitada altura.
Y terminamos nuestro trayecto llegando al Puente Verde, del que os muestro esta antigua imagen. Observad en ella la existencia de una escalera para salvar la diferencia de altura que existía del antiguo camino que hoy es el Paseo de los Basilios y la de la calzada del puente. Hoy salva esa diferencia un ligero y largo pronunciamiento de la pendiente.
Los jardines que asoman al cauce del río Genil, por su margen derecha, se dividen en dos partes, aunque uno es continuación del otro. La división se produce en el kiosko de Las Titas, justo a la altura de la Fuente de los 4 leones, que separa a su vez los paralelos paseos.
Habíamos ascendido la ligera pendiente que cubre la acequia gorda (Paseo del Salón y Paseo de la Bomba), hemos contemplado el motor de vapor que adorna la rotonda donde cruza entre la Cuesta de los Molinos y calle Puente Verde y continúa la plaza de Duque de San Pedro Galatino, que es entrada a la Carretera de la Sierra.
Imagen extraída de Google Maps
Pues bien, nos desviaremos a la derecha para entrar en los Jardines de la Bomba por su parte superior, justo donde termina el pretil del Puente Verde.
Nos moveremos en sentido descendente, en todo este trayecto, zigzagueando para poder contemplar, no solo las fuentes, monumentos, árboles y jardines sino también la margen del río y sus vistas.
La primera fuente que nos encontraremos entre los jardines es la de La Ninfa.
Se trata de una sencilla fuente de cuyo centro emerge la ninfa que vierte agua desde el cántaro que porta sobre su hombro izquierdo.
En una rotonda que no se halla en línea central, sino algo desviada del eje y más próxima el cauce del río, se ubica el monumento en honor a Francisco de Paula Valladar y Serrano.
La siguiente fuente que nos encontramos es la que da nombre al jardín y al paseo paralelo, la de la Bomba.
Se la denomina de esa forma por la semejanza de su surtidor con el artilugiodetonante.
A media mañana de un soleado día de primavera, la luz del sol se refleja en el agua y se proyecta sobre la sombra de los naranjos que circundan la fuente.
Si volvemos al margen del río comprobaremos la sombra que proyectan los grandes árboles en este camino que utilizan los andarines.
Resulta muy reconfortante el fresco ambiente que la unión del agua del río y las sombras de la vegetación a lo que se suma el sonido del agua de las fuentes y el piar de infinidad de aves que pueblan estos jardines en primavera.
El sonido de los vehículos suena quedo por la distancia a la que circulan.
Volviendo de nuevo a la margen del rio contemplamos que este forma una ligera curva a la izquierda.
Si giramos la vista vemos alejado el Puente Verde, aguas abajo la Puente de Las Brujas y junto a ésta, a la derecha, se ubica el kiosko de Las Titas; que es el límite entre los dos jardines.
El Puente de las Brujas o del Sagrado Corazón.
Su nombre real es puente del Sagrado Corazón, por permitir el paso al Colegio del Sagrado Corazón que se halla en el Paseo de Los Basilios en la margen izquierda del río, pero es popularmente conocido como de Las Brujas.
Dicho nombre popular le viene dado porque entre 1910 y 1918 se planteaba frecuentemente la necesidad de su construcción pero un concejal se oponía airadamente a dicho gasto. Pero sucedió que aprovechando la ausencia de dicha persona se planteó de nuevo, se aprobó y se construyó con celeridad la pasarela. Dicha rapidez constructiva se vio como "obra de brujas" y se quedó con el nombre.
Aquella estructura fue destruida en 1962 por un temporal y vuelto a construir en 1966. Y recientemente también ha sufrido una remodelación.
Sigue nuestro trayecto con los Jardines del Salón.