Mostrando entradas con la etiqueta Teatro Cervantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro Cervantes. Mostrar todas las entradas

Callejeando por la Manigua 2/2

En esta ocasión nos vamos a centrar en el lado derecho de la calle Varela y nos pondremos de límite la que fue muralla del arrabal de los Alfareros, o sea, el trayecto de aquel tramo de muralla entre la Plaza de los Campos y la Plaza Fortuny.

Este paseo que os presento hoy es muy corto, pero según la hora en que lo recorramos puede tener un "alto índice de entretenimiento" por causa de los bares, tabernas y restaurantes que nos vamos a encontrar. Yo no voy aconsejar ninguno, pero los hay muy buenos. Si no deseáis entreteneros os aconsejo acudir por la mañana temprano. 😆

Vamos a iniciar el trayecto de hoy desde la Plaza de Mariana Pineda, para ascender por la Cuesta del Progreso,
y giraremos a la izquierda por la calle Varela (primera calle a la izquierda), por la que al poco de entrar dejaremos a la derecha la calle San Antonio (que nos llevaría al final de la Cuesta del Progreso casi entrando en la Plaza de los Campos) pero continuaremos para desviarnos a la derecha por la calle Virgen del Rosario, paralela a la anterior citada, y que también nos lleva a la misma plaza.
Pero antes de llegar a la Plaza dejamos a la izquierda la placeta del Agua, cuya prolongación es la calle Cruellas*, que termina en la Plaza de Carlos Cano.

*"Cruellas" apellido de Manuel Cruellas, caballero veinticuatro del Cabildo de Granada nombrado en el año 1701.


Antes de continuar al fondo para ascender los escalones echaremos la vista atrás para admirar la calle por la que venimos, calle Virgen del Rosario, observar su cuidado empedrado granadino y contemplar en la distancia el cruce con la calle Varela y su continuación hasta la calle San Matías.

Volvemos la mirada y nuestros pasos a la continuación de nuestro trayecto para llegar a la Plaza de los Campos (aquella que se tituló como "Plaza de los Campos Elíseos" pero que dado el tamaño de su superficie se consideró adecuado acortarle tan pomposo nombre).
Aquí cabe recordar que donde hoy se ubica un, relativamente, moderno edificio (enfrente de nuestro acceso a la plaza) fue donde se ubicó el primer Teatro Isabel la Católica, competencia que fue del Teatro Cervantes, y que destruyó un aparatoso incendio en marzo de 1936;


al entrar en la plaza contemplaremos el pequeño jardín y la fuente, pero giraremos a la izquierda para toparnos con la Comisaría de la Policía Nacional, en un edificio que formó parte de las instalaciones del próximo Convento de Santa Cruz la Real (hoy Colegio Mayor), concretamente dedicado en su origen a la formación y alojamiento de los niños del coro.

Nosotros vamos a entrar por la calle que se inicia a la izquierda, calle Fray Luis de Granada (poca calle para tan insigne personaje), que nos lleva a la antes citada Placeta del Agua


ahí giraremos a la derecha bordeando un solar pendiente de construir o convertir en plaza -ojalá- (cuya tapia ha sido vandalizada) para tomar, antes de entrar en la estrecha calle Cruellas* que se ve al fondo en la imagen, la calle Palacios a la derecha.
La calle Palacios (nombrada así en honor del prolífico compositor y director musical del S. XVIII y XIX Vicente Palacios que fue Maestro de Capilla de la Catedral de Granada, ciudad en la que falleció el 7 de agosto de 1836), hace un quiebro de 90º a la izquierda para situarse en el interior del paño de muralla que separaba la Madinat Garnata del Arrabal de los Alfareros.

Aquí podemos observar que la contigua y paralela por la derecha calle Padre Maestro Luis de Granada se encuentra a un nivel superior, supuestamente sobre los cimientos de aquella primitiva defensa, con la que se comunica, al llegar a la calle Cordilleras* que se abre a la izquierda por una escalinata que invito a ascender.

Ya que hemos llegado aquí y es temprano por la mañana podemos asomarnos a la Plaza de Santo Domingo, concretamente en la esquina de la calle Portería de Santo Domingo, para observar la imagen de la plaza, el monumento a Fray Luis de Granada y la portada de la iglesia de Sto. Domingo.


Volvemos atrás en nuestros pasos para descender por la escalinata que subimos antes, flanqueada por las esculturas de dos leones que muestran el escudo de la ciudad (el da la derecha descabezado) y que proceden del Puente del Genil (puente que no es romano sino zirí), leones que tenían su inicial ubicación en la salida del puente del lado izquierdo del cauce, y que en la actualidad han sido sustituidos por unas nuevas copias.

Las imágenes anteriores están tomadas desde la calle Padre Maestro Luis de Granada.

Tras descender la escalinata seguimos con nuestro trayecto de hoy tomando la calle Cordilleras* para llegar a la Plaza de Carlos Cano.
*"Cordilleras" se refiere a una trenza de tripas de carnero u otro animal que se preparaba para alimento a gatos y perros. Es presumible que hubiera un establecimiento de este producto en esta calle y de ahí el nombre al vial.


La plaza de Carlos Cano antiguamente era de menor tamaño, pero el derribo de unos antiguos edificios ruinosos ha permitido ampliar su superficie con lo que su urbanización y arbolado ofrece un espacio de solaz que ha sido aprovechado por los establecimientos de alrededor para convertirla en una bar-plaza.

Al entrar en ella, siguiendo nuestro trayecto de hoy, nos encontramos a la izquierda con la calle Cruellas que viene de la Plaza del Agua.

Nuestro camino de hoy nos llevará por el frente, calle San Rafael, pero no llegaremos aún a la calle San Matías, sino que giraremos por la primera a la izquierda, calle Sacristía de San Matías donde, al fondo, veremos el edificio de la siguiente imagen


Edificio en la que antiguamente existió una academia, a la que mi amigo y principal colaborador Antonio asistió en su adolescencia y que luego se ha convertido en Centro Internacional de Estudios Superiores.
La casa, de final del S. XIX o principios del XX, abre fachada a la calle Risco de San Matías, que a la izquierda nos conduciría a la calle Varela, pero que nosotros tomaremos a la derecha para entrar en la Plaza Ábside de San Matías

Entrando en la plaza podemos contemplar la portada lateral de la Iglesia Imperial de San Matías.


Continuamos para situarnos en el compás de acceso al templo y desde ahí descendemos los escalones para situarnos en la calle San Matías, donde damos por finalizado nuestro recorrido.

Monumento a Isidoro Máiquez

Otro de los muchos monumentos viajeros de Granada, quizás este de los que más traslados ha sufrido, que recabó en su actual ubicación, la plaza del Padre Suarez, en la remodelación de esta en 1942 bajo las instrucciones de Antonio Gallego Burín.
Originalmente se instaló en la Plaza del Campillo, junto al Teatro Cervantes. Luego fue trasladado al cementerio de San José, después lo colocaron en la Plaza de los Lobos y finalmente al lugar que ocupa actualmente.

¿Quien fue Isidoro Máiquez para merecer tal monumento?

Retrato del actor pintado por Goya
Isidoro Máiquez, nació en Cartagena (Murcia) el 17/3/1768 y murió en Granada el 18/3/1820, el día siguiente a su 52º cumpleaños, enfermo, arruinado y declamando diálogos de sus personajes. Fue retratado por Goya.

Hijo de cómicos, continuó con la vocación de sus padres a pesar del criterio de ellos. Debutó en el Teatro del Príncipe de Madrid en 1791.
Casó con Antonia Prado, también actriz de la Compañía Martínez con la que debutó él en Madrid.

Actor que rompió con las normas imperantes en la interpretación de la época (amaneramiento, efectismo, falsedad y desidia) haciéndola más natural, lo que le condujo al éxito y la fama.

Hombre culto de ideología liberal, el Gobierno de Manuel Godoy le concedió una pensión para que pudiera desplazarse a París a estudiar la técnica de François-Joseph Talma. A su retorno consiguió grandísimo éxito interpretando personajes clásicos (Otelo, Macbeth...)

Como dramaturgo en 1818 creó el Reglamento de Máiquez, para adecuar la vida teatral madrileña.

El reinado absolutista de Fernando VII le llevó al exilio, Ciudad Real y Granada, por negarse a representar una obra que consideró mediocre de Javier de Burgos.

El derribo de "La Manigua"

Este artículo es un resumen de múltiples informaciones recabadas, principalmente de lo publicado por Gabriel Pozo Felguera en "El Independiente de Granada".

Raro es interesarse por la ciudad de Granada y no salir a colación en algún momento "La Manigua", pues bien aquí vamos a dar una idea, sucinta pero suficiente, de lo que fue "La Manigua" y del porqué de ese curioso nombre.

Desde principios del S. XX se llamaba "la Manigua" al antiguo barrio de prostitución de Granada, aquel que estaba constreñido desde época musulmana entre la muralla Sur que limitaba la Madinat (actual Acera del Casino) el cauce del rio Darro (actual c/ Reyes Católicos) al oeste, la calle San Matías al Este y la c/ Navas al Norte, aunque ya en el S. XIX se había expandido por el Norte sobrepasando la c/ Navas. y por el Este más allá de la calle San Matías.


Detalle del "Plano de Granada Árabe" de Luis Seco de Lucena Escalada

La primera modificación que sufre el arrabal en el S. XVI es la apertura de una puerta en el paño de muralla, para abrir acceso a la Acera del Casino por la plaza de las Escobas o Siete Esquinas, donde residía Alonso Yáñez Fajardo, concesionario de todas las mancebías del Reyno.


Esta imagen anterior se corresponde a la expuesta en el artículo de la calle Escudo del Carmen (detalle del plano 1796 de Francisco Dalmau), y en ella se marca en verde la plaza de las Escobas popularmente llamada "de las Siete Esquinas", con la apertura del paño de muralla. A la derecha se muestra otra, extraída de Google Maps, del plano según el estado actual de los viales.


En estas imágenes anteriores las dos primeras muestran el estado, a principios del siglo XX, de la Acera del Casino, y la última la opuesta Acera del Darro pero en el lado derecho se marca en verde la plaza de las Escobas, o de las siete esquinas, en esta imagen se vislumbra algún solar consecuencia de los derribos iniciados.

En cuanto al apelativo "manigua" le viene dado a partir de que una mujer cubana, Gracia Figueras Pérez, supuesta amante de un militar español, llega a España tras la pérdida de la colonia caribeña. Esta mujer instala en el barrio un negocio propicio y ante el aspecto desordenado, abigarrado y caótico del entorno empieza a calificarlo de esa forma. Dado el éxito comercial de la mujer con sus habilidades, la gracia de su habla y de su establecimiento el calificativo toma forma de apelativo para el lugar.

De cualquier forma se trataba de una zona de estructura árabe de calles estrechas, plazas diminutas y recodos, algo modificada desde el siglo XVI, pero carente de alcantarillado, suministro de agua corriente e incluso de recogida de basuras, que quedaban a disposición de ratas, gatos y perros. Obviamente las carencias higiénicas eran totales por lo que las enfermedades infecciosas tenían absoluta facilidad en propagarse.


Este problema sanitario, principalmente, más el añadido de la dudosa moralidad de sus actividades económicas, fueron motivo para que desde finales del S. XIX la necesidad de solventarlos se tratara en los ambientes influyentes de la sociedad granadina. Y no fueron pocas las ideas de solución y estudios presentados, aunque tampoco fue menor el desinterés de muchos próceres dada su afición a aquellos gozos (aconsejo leer "Sulayr" de Gabriel Pozo Felguera e "Hija de la Manigua" y "La MANIGUA Tentador laberinto de los sentidos" de Ysabel Sánchez Ballesteros los dos últimos).

Al final del S. XIX y principios del XX se inicia, desordenadamente, el derribo de edificios ruinosos sin permitir la construcción de sustitutos, en vías de resolver un plan urbanístico que contemplara una reordenación urbana adecuada, como ya se hiciera con la cala de la Gran Vía de Colón a finales del S. XIX. Para mayor detalle de estos planes y estudios existe el documento "La Manigua: los proyectos de reforma interior de principios del Siglo XX" de Javier Contreras García publicado en el nº 50 de los Cuadernos de arte de la Universidad de Granada (dispongo de él en formato PDF).

Es tras la postguerra civil, que aceleró los derribos, cuando la alcaldía, presidida por Antonio Gallego Burín, con la prerrogativa de la dictadura y el apoyo de la Iglesia, este alcalde impone el criterio reformador, pero limitado a la parte inferior del arrabal.

El alcalde, pico en mano, inaugura la demolición de los edificios designados. El de la imagen era la antigua Casa de Salud.

Resultando que los negocios propios de la prostitución se desplazaran a otros lugares y consiguiéndose un gran beneficio económico por la especulación de los solares y las consiguientes nuevas construcciones.

Tras hacer una selección de antiguas fotos deseo exponer de forma detallada la ubicación de las siguientes imágenes, no obstante esa ubicación es una suposición particular basada en la consulta (no solo de múltiples imágenes, antiguas y modernas, sino también el estudio y consulta de planos de la ciudad de diversas épocas), por lo que estoy abierto a la crítica constructiva que la pueda precisar. Esta es una labor muy dificultosa por la ausencia de construcciones reconocibles en la actualidad o en mi conocimiento en vivo de la ciudad que, como he expresado al Inicio, parte del año 1984.

Este es el derribo de los edificios que bordeaban la plaza de las Escobas, o de las Siete Esquinas. Lugar que hoy ocupan el Edificio de Correos y el edificio Olmedo, como la propia calle Ángel Ganivet.

Me lleva a esa conclusión la orografía del terreno, que es ascendente de derecha a izquierda.

Si así fuera, el edificio que se muestra entero
 podría ser uno que diera su fachada derecha (de la imagen) a la Acera del Casino (lo que también es muy posible dada la altura de la construcción), siendo entonces la calle de la izquierda la calle Moras, más a la izquierda la calle Mañas y la siguiente la antigua calle Rector Morata, de estas dos últimas en la actualidad ocupan su lugar las respectivas galerías que cubren las aceras de la calle Ángel Ganivet.
He de indicar que el nombre de la calle Rector Morata ha sido reutilizado para una nueva tras la re-urbanización de la zona, siendo hoy una corta calle paralela a c/ Ángel Ganivet por el norte, y que une la calle Escudo del Carmen con la calle Gozo.

De cualquier forma esos solares en la actualidad son la base del edificio de Correos.



Aquí muestro dos imágenes en la que la de la izquierda nos ofrece referencias muy precisas para situar a la de la derecha.

En la imagen izquierda, tomada desde la hoy Plaza Mariana Pineda, contemplamos: la fachada derecha del Teatro Cervantes, al fondo se vislumbra el Edificio El Suizo de Plaza Puerta Real y a la derecha el sobre elevado Campillo Alto.
La imagen de la derecha, es más antigua que la otra (pues tiene un edificio a la izquierda que en aquella ya ha sido derruido), pero muestra la casa que existía al fondo del Campillo Alto y cuya fachada da frente a la Cuesta Cuadro de San Antonio.
Esa casa blanca separaba la calle Mañas a la izquierda de la antigua calle Rector Morata a la derecha y que ambas llegaban a la Plaza de las Escobas o de las Siete Esquinas.

Volviendo la mirada a la foto superior de la izquierda, situándonos en la actualidad (a la derecha de este texto), podemos asumir que la citada calle Mañas hoy es la acera sur de la c/ Ángel Ganivet, que al Teatro Cervantes lo sustituye el Edificio Cervantes, que el Campillo Alto y la antigua calle Rector Morata hoy es el edificio de los médicos en la acera norte y que la nueva calzada ocupa los solares de los antiguos edificios medianeros entre ambas antiguas calles.







Esta otra imagen nos muestra al fondo el Edificio El Suizo de Puerta Real, por lo que nos sitúa en la calle Mañas pero más próximos a la perpendicular calle Gozo mostrando al fondo el solar tras el derribo de los aledaños de la plaza de la Escobas o de las Siete Esquinas.











Esta otra imagen muestra el derribo bien adelantado, incluso del Campillo Alto, en dirección hacia la Plaza Mariana Pineda. Al fondo estaría la Cuesta del Progreso, en la acera de la derecha se vislumbra el Teatro Cervantes, y en el edificio de primer plano se anuncia el Restaurante "Los Manueles" de Pedro López Capelli en c/ Mañas nº 5. En los bajos de ese edificio se fundó el famoso restaurante que hoy en día es una franquicia con varios locales repartidos por otros tantos lugares.

Otras imágenes del derribo sin referencias para ubicarlas con exactitud.

Sin embargo esta tiene su ubicación perfectamente centrada se trata de la Cuesta Cuadro de San Antonio, desde más arriba del cruce con calle Sarabia.

A la izquierda de esta imagen se situará luego la plazuela del Negro (Juan Latino), hoy plaza del Círculo Artístico.













A la izquierda la cuesta Cuadro de San Antonio confluyendo en la que luego será c/ Ángel Ganivet, y su continuación junto al Teatro Cervantes hoy c/ Joaquin Sorolla, hasta la fachada del Hotel Alameda en su fachada a la calle Moras. Sobre el solar inferior derecho de la foto se construirá el actual Hotel Meliá.

A la derecha el nuevo vial abierto desde lo que resta de la tribuna del Campillo Alto, mostrándonos al fondo el Edificio El Suizo de Puerta Real.
Si tenemos buena vista en la tapia del solar entre los múltiples pasquines y anuncios pegados, concretamente en la esquina, podemos leer uno que nombra a PomPoff y Theddy, famosos payasos que alegraban con sus ocurrentes actuaciones al pueblo en aquellas fechas, de la famosa familia ARAGÓN

Imagen de la que fue tribuna del Campillo Alto, al final se ve a la derecha el arbolado de la Plaza de Mariana Pineda y, centrada en la vista, la Cuesta del Progreso que nos conduce al Cuarto Real de Santo Domingo tras la plaza de los Campos.












Escalinata de la calle Gozo, al fondo las fachadas de los edificios de la calle Navas.
















Más imágenes de la obra.

Y al final, no del todo, llegamos a la "apoteósica" inauguración del nuevo vial.

El día 4 de Junio de 1943 el Jefe del Estado Francisco Franco Bahamonde junto al alcalde Antonio Gallego Burín, ante las más altas autoridades militares y eclesiásticas, cortan la cinta inaugural del nuevo vial tras la "reforma de la zona inferior de La Manigua"


Aun así las altas tapias y las banderolas sobre ellas ocultan aún desescombro pendiente en los solares.


Tras ello empezarían las obras de construcción de los nuevos modernos y lujosos edificios que hoy forman la suntuosa calle Ángel Ganivet y que terminarán con el derribo del Teatro Cervantes y los edificios que jalonan el final de la calle en su confluencia con la Plaza Mariana Pineda.

Teatro Cervantes

Se derruyó a finales de los años 60 del siglo pasado.

Vista de la entrada principal por la plaza de Mariana Pineda
Vista del Teatro al fondo de la Plaza del Campillo

El Teatro Cervantes, se terminó de construir en 1810, y se abrió con el nombre de Teatro Napoleon, pues la ciudad ya había sido ocupada por los invasores franceses.
Tras la invasión francesa se llamó Teatro Principal y finalmente Teatro Cervantes, para celebrar el tercer centenario de la publicación de "El Quijote"

Se ubicó en una parte del espacio del Campillo, entre El Campillo Alto (hoy c/ Ángel Ganivet), la Puerta y Castillo de Bibataubin.

Fue sustituto del corral de comedias "Coliseo Olimpia" que se ubicaba en la entrada a la calle Mesones a la derecha y que se derruyó por su estado ruinoso.

Detalle del plano de la ciudad de Francisco Dalmau de 1796, donde se indica la ubicación de aquel corral de comedias.

Se inició su construcción en 1802 por iniciativa del Teniente General Rafael Juan de Dios Vasco y del Campo, entonces Gobernador Militar de la ciudad. Proyectado por el ingeniero Joaquín María Pery y Guzmán.

Fue un gran centro de reunión en el que aparte las representaciones de teatro y demás espectáculos, en él se celebraron bailes y grandes fiestas. También fue tribuna política.





Esta antiquísima foto que antecede, nos muestra datos bastante curiosos que merecen atención:
  • el Teatro Cervantes no tiene edificada aún la esquina, que se enfrenta al fotógrafo.
  • al frente se abre la calle Campillo Alto (parte de la actual Ángel Ganivet) , y a la derecha se observa la acera alta a la que había que ascender por escalinatas en los extremos, útil para observar el paso de caballos y carruajes.
  • al fondo de la imagen se abre la calle Mañas (calle que hoy es la acera sur de la calle Ángel Ganivet) y a la derecha tiene un edificio blanco que colinda con la calle Rector Morata (calle de la que actualmente resta un corto vial, entre c/ Escudo del Carmen y c/ Gozo), oculta en la imagen. 

Ninguna de aquellas construcciones existen en la actualidad:


La foto actual aproximadamente desde el mismo lugar que la anterior nos muestra la calle Ángel Ganivet en cuyo fondo nos enseña el edificio El Suizo de la plaza de la Puerta Real.

Mariana Pineda, plaza


La plaza de Mariana Pineda se sitúa en un lugar centrico de la ciudad, junto a la plaza del Campillo, Acera del Casino, Castillo de Bibataubín, Fuente de las Batallas y plaza del Campillo Bajo.
En ella confluyen las calles: Ángel Ganivet, Andorra, San Matías, Cuesta del Progreso, Enriqueta Lozano y Concepción y se comunica con la plazas del Campillo y el Campillo Bajo.


En su subsuelo se han hallado restos arqueológicos de época íbera, lo que demuestra la antigüedad del asentamiento sobre unas fértiles tierras producto de los sedimentos del río Darro.

En época de dominación musulmana al situarse en el interior de la muralla nazarí justo tras la puerta de Bibataubin (Bib Al-T'ibin) (Puerta de los Ladrilleros) se trataba de una amplia explanada útil para diversas actividades, desde mercado a espectáculos.

La actual plaza se urbanizó como ha llegado a la actualidad a finales del S. XIX, cuando ya existía el antiguo Teatro Cervantes, inaugurado durante la invasión francesa como Teatro Napoleón.


La foto anterior nos muestra la calle Ángel Ganivet desde la plaza que nos ocupa en cuyo fondo nos enseña el edificio El Suizo de la plaza de la Puerta Real.

Debe su nombre a la heroína granadina Mariana Pineda (1804-1831) cuyo monumento preside el centro del espacio.

Mujer liberal, de azarosa vida, que fue ajusticiada a los 26 años a garrote vil acusada de haber bordado una bandera republicana durante la monarquía absolutista del rey Fernando VII.









Imagen del monumento engalanado y custodiado en una celebración republicana.
















Imagen de la plaza al poco de su urbanización. En la acera de la derecha se puede ver un edificio de mayor altura, y de supuesto estilo historicista, que era la vivienda de la bailarina Maria del Consuelo Priscila Tamayo Hernández  "la Tortajada". Tras dicho edificio se puede vislumbrar la techumbre de la torre del Castillo de Bibataubín.

Otra imagen semejante, algo más tardía y de mayor resolución.


Otra imagen, esta tomada desde la espalda del monumento, en la que se puede observar con detalle el Teatro Cervantes. A la derecha la calle Campillo Alto con su peculiar acera elevada a modo de tribuna.


Vista de la plaza accediendo desde la plaza del Campillo.


Imagen del monumento entre la vegetación de los árboles que sombrean la plaza y las farolas que iluminan el lugar al obscurecer.


Kiosko, similar a los situados en la plazas de la Trinidad y Bib-Rambla, situado en la esquina próxima a la calle Ángel Ganivet, este se trata de un afamado despacho de pan de Alfacar.


Al fondo de la plaza el afamado Café Futbol invade parte de la plaza con un templete "provisional para siempre" para ampliar su espacio de atención a la clientela. También los contenedores de residuos y el aparcamiento de vehículos de dos ruedas incrementan el mal aspecto del espacio...