El Teatro Cervantes, se terminó de construir en 1810, y se abrió con el nombre de Teatro Napoleon, pues la ciudad ya había sido ocupada por los invasores franceses.
Tras la invasión francesa se llamó Teatro Principal y finalmente Teatro Cervantes, para celebrar el tercer centenario de la publicación de "El Quijote"
Se ubicó en una parte del espacio del Campillo, entre El Campillo Alto (hoy c/ Ángel Ganivet), la Puerta y Castillo de Bibataubin.
Fue sustituto del corral de comedias "Coliseo Olimpia" que se ubicaba en la entrada a la calle Mesones a la derecha y que se derruyó por su estado ruinoso.
Se inició su construcción en 1802 por iniciativa del Teniente General Rafael Juan de Dios Vasco y del Campo, entonces Gobernador Militar de la ciudad. Proyectado por el ingeniero Joaquín María Pery y Guzmán.
Fue un gran centro de reunión en el que aparte las representaciones de teatro y demás espectáculos, en él se celebraron bailes y grandes fiestas. También fue tribuna política.
- el Teatro Cervantes no tiene edificada aún la esquina, que se enfrenta al fotógrafo.
- al frente se abre la calle Campillo Alto (parte de la actual Ángel Ganivet) , y a la derecha se observa la acera alta a la que había que ascender por escalinatas en los extremos, útil para observar el paso de caballos y carruajes.
- al fondo de la imagen se abre la calle Mañas (calle que hoy es la acera sur de la calle Ángel Ganivet) y a la derecha tiene un edificio blanco que colinda con la calle Rector Morata (calle de la que actualmente resta un corto vial, entre c/ Escudo del Carmen y c/ Gozo), oculta en la imagen.
Ninguna de aquellas construcciones existen en la actualidad:
La foto actual aproximadamente desde el mismo lugar que la anterior nos muestra la calle Ángel Ganivet en cuyo fondo nos enseña el edificio El Suizo de la plaza de la Puerta Real.







Teniente General Rafael Juan de Dios Vasco del Campo.
ResponderEliminarGracias por tu puntualización. Lo corrijo.
EliminarFantástica publicación. Nunca había visto el interior del teatro. Visto lo visto, una pena no haberlo conservado y que fuera sustituido por un edificio de dudosa estética.
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