Real sitio y fuerte de La Alcaicería de Granada, es el título de este espacio. Lo de Real Sitio se refiere a ser un espacio ligado a la monarquía española (que cobraba impuestos, de ahí lo de Aduana) y "fuerte" por tratarse de un espacio vigilado, que se cerraba y custodiaban sus mercancías.
La etimología del nombre de Alcaicería se atribuye a que el emperador Justiniano I el Grande concedió el derecho a los árabes de comerciar la seda. Conociéndose al emperador en árabe como “qaysar” (Caesar = César), derivando a al-qaysar… alcaicería.
La Alcaicería entonces es un mercado de sedas de origen árabe. A lo largo del tiempo ha sufrido diversas modificaciones, unas por necesidades del momento y otras por accidentes; lo componen (hoy en día) varias calles y una plaza. Todo el recinto se cerraba con puertas metálicas por seguridad (en la actualidad restan los arcos que soportaban aquellas). La guardaban un alcaide, guardias y perros. Además era Aduana del material que entraba al mercado, donde se pagaban los tributos sobre la mercancía.
En su origen, cuando se trataba del mercado de la seda, producto de gran importancia en la economía de la ciudad (muy influenciado por comerciantes genoveses), su ubicación forzó la construcción de la próxima Lonja de los Mercaderes (a la que nos hemos referido al tratar la calle Oficios).
Lo que actualmente existe es una reconstrucción, pues la original Alcaicería se destruyó en un incendio el 20 de Julio de 1843. Este incendio conllevó la ruina de diversas familias de Granada, pues en base a la seguridad que representaba la vigilancia y el cierre total del espacio, estos almacenes se convirtieron en el lugar más seguro donde custodiar los valores. El incendio destruyó fortunas allí custodiadas que llevaron a la ruina a varias familias de Granada.
Hoy en día el comercio se dirige a algunas artesanías y recuerdos. La afluencia de personal es muy grande durante todo el horario comercial, de ahí que la mayoría de las fotos que mostramos a continuación hayan sido tomadas a muy primera hora de la mañana.
Con él queda demostrado el largo y cuidadoso proceso de esta artesanía.
Puertas y calles de la Alcaicería
n - Aduana de la seda.ñ - Ermitao - Casa del Alcaide, Cuerpo de guardia y cuarto de los Perros
La foto superior izquierda se trata de la Puerta Principal, acceso desde plaza Bib-Rambla, la de la derecha es la Puerta de los Tintes, que es, lógicamente, acceso desde la calle Tintes. La de la izquierda inferior es el tramo de calle que tiene a su fondo la Plaza de Bib-Rambla, y la de la derecha el tramo hasta el cruce con calle Alcaicería, en este tramo, casi a la mitad, se encontraba la ermita (antes oratorio árabe) que da nombre a la calle.
Calle Paños
Paralela a la anterior, la Puerta de Juristo, a plaza de Bib-Rambla y llega hasta la Plaza de la Seda; cruzando la calle Alcaicería se estrecha más que lo hace la calle Ermita.En cuanto al nombre del callejón, "Perros", probablemente se debiera a que fuera la perrera de los animales guardianes cuando el mercado se abría.
* José Luis Garzón Cardenete, doctor en Química Orgánica por la Universidad Complutense y en Historia del Arte por la Universidad de Valladolid. Catedrático de la Escuela Universitaria e Instituto de Enseñanza Secundaria ha desarrollado su labor docente en Madrid, Burgos, Valladolid y Granada, de donde es natural.
Su condición de granadino le ha hecho interesarse por lo temas relacionados con su tierra, lo que se ha traducido en varias publicaciones en diarios y revistas especializadas como "Narria", de la Universidad Autónoma de Madrid.
Es también autor de varios textos entre los que se cuentan "Granada recuerda a su gente", "La cerámica de Granada" (en colaboración con el profesor Carlos Cano Piedra), y "Cerámica de Fajalauza".






















