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Elvira, calle

Hoy en día y tras las diversas vicisitudes por las que ha pasado esta famosísima calle, "donde viven las manolas*" según Federico García Lorca, se nos ofrece como un cúmulo abigarrado de construcciones de diversos tipos, comercios de barrio, bodegas, bares y restaurantes de todo tipo  (árabe, libanés, sirio...). No se trata en definitiva de una calle de especial belleza, todo lo contrario, pero acumula tanta historia que es imprescindible recorrerla.
*manola = apodo cariñoso con el que se designan a las mujeres pertenecientes a una hermandad y que participan en el desfile de penitencia del Viernes Santo vistiendo riguroso luto con peineta, mantilla, guantes y medias negras.

Aquí expongo el detalle del plano Francisco Dalmau (1796) en el que se observa: a la izquierda Puerta Elvira, muralla zirí (marcadas en negro), y arriba la más antigua (inexistente marcada con punteado al haberse perdido) desde Puerta Monaíta a la Cuesta de San Gregorio a la derecha, calle Elvira, las iglesias de San Andrés, la de Santiago y la del antiguo convento del Sagrado Corazón (sobre cuyo solar se construyó el edificio del Banco de España), la antigua Iglesia de San Gil y Plaza Nueva.
La muralla perdida dividía el Rabat Al-Murabidin del Rabat Al-Zeneta* y al crearse la nueva mas al exterior no tenía sentido mantenerla, por lo que es deducible que se destruyó en época árabe.
*Barrio del Zenete = del árabe "sened" que significa cuesta o ladera, este arrabal se sitúa en la ladera de la colina de San Cristóbal.

La calle Elvira, en tiempos de la dominación árabe, se trataba de la vía principal de entrada a todos los productos de la Vega que llegaban a la medina y entraban por la Puerta Elvira, en su extremo opuesto comunicaba con la perpendicular calle Zacatín permitiendo acceder a las distintas alhóndigas y mercados. Fue ampliada de ancho tras la conquista cristiana, lo mismo que el Puente del Baño de la Corona (Qantarat Hamman al-Tay) que a su final cruzaba el río Darro, para permitir dar paso al intenso tráfico de personas, animales y carros que acumulaba.

Así continuó, más o menos, hasta el final del S.XIX cuando se decidió crear la Gran Vía de Colón. Esta drástica obra consiguió derribar la mayoría, casi todas salvo las más próximas a Puerta Elvira, las edificaciones de la acera del lado de la calle de nueva apertura, de forma que Elvira se convierte entonces en el límite del conocido Albayzín, pues al otro lado de la nueva vía abierta, pocos son los edificios que restan de origen árabe o al menos por su tipología, quizás algunas calles, pero pocas: el Corral del Carbón,  la Madraza (muy renovada, salvo alguna sala), la Alcaicería (totalmente reconstruida tras el incendio de final del XIX), calles alrededor de la calle San Jerónimo...

Inicia su numeración postal en su entrada por la Plaza Nueva, aunque nosotros como venimos de la Puerta Elvira, la vamos a recorrer al revés y así al terminar podremos recargar fuerzas en alguno de los innumerables establecimientos adecuados para ello.

Donde existía la puerta interior de la fortaleza que se abría a la calle Elvira, a la izquierda, nos encontramos con una curiosa capilla de estilo gótico dedicada a San Juan de Dios, lugar donde cuenta la leyenda que el santo vendía lecturas y estampas religiosas.

Dice la placa:
"Fue reedificada esta capilla, erigida en honor del Patriarca de la Caridad San Juan de Dios, Fundador de la orden de los Hermanos Hospitalarios, a expensas de D. José Mª Vasco y Vasco, caballero de la Real Maestranza de Ronda. Acabose en 30 de Stbre. de 1880. En el mismo día fue bendecida por el Excmo. e Ilmo. Sor. D. Bienvenido Monzón, Arzobispo de esta Diócesis"

Continuando por la misma acera, vemos el ascenso de la Cuesta de Abarqueros, siendo los paños de la izquierda los de la muralla zirí de la que hablé cuando comenté lo hallado en la "Librería Sostiene Pereira" en el artículo dedicado a la Puerta Elvira. En el inicio de la cuesta se abre a su derecha la calle Serrano, ambas vías nos introducen en el barrio del Albayzín conduciéndonos al final del ascenso a la calle Zenete; la Cuesta de Abarqueros, por escalera y la calle zigzagueando el trayecto para suavizar el ascenso.

Inmediato a estas vías de ascenso comentadas se encuentra uno de los dos pilares de agua que ofrecía la calle (el único que queda), el Pilar de las Angustias. Este pilar tenía como principal función el de abrevar a los animales que llegaban a la ciudad (también suministraba agua a los habitantes próximos), para ello se abre el espacio del ancho de vía y hoy forma una pequeña plaza sombreada por naranjos y el Ayuntamiento ha tenido la buena idea de soterrar los contenedores de basuras.

Casi enfrente del pilar, un poco más adelante, se abre la Calle Loarte, que nos conduce a las calle y plaza de los Naranjos. Conviene adentrarse en ella para poder observar en sentido contrario la casa renacentista que muestro en la imagen, y luego volver a Elvira a seguir nuestro camino.

Esto de entrar y salir de una calle, callejón o plaza lo haremos frecuentemente para poder ver algún detalle u otra perspectiva de lo que nos interese. 


Siguiendo nuestro caminar hallaremos a mano izquierda la Placeta de los Niños Hebreos, placeta que se desarrolla en ascenso escalonado (recuerdo del término "sened" citado más arriba).
Si nos adentramos en la placeta veremos que al fondo se abre la estrecha calle Honda de San Andrés, sin salida a la izquierda pero con continuación por la derecha. Una de las calles más estrechas de la medina, típica del trazado árabe.

Visto esto giramos y descendemos la plaza

hallándonos frente a una tapia normalmente vandalizada por los supuestos artistas urbanos del bote de pintura en spray.
El solar que cierra esa tapia conserva los cimientos de unos antiguos baños árabes, antiguo edificio (S. XII y XIII) que fue propiedad de Hernando de Zafra y popularmente conocido como Casa de las Tumbas, por el aspecto de sus techumbres.
Actualmente estas ruinas son propiedad de la Junta de Andalucía que las adquirió con la promesa de reconstruir para patrimonio cultural... sine die.

Proseguimos nuestros pasos y tras dejar a la derecha la calle San Andrés, que nos conduce a la Plaza de los Naranjos, nos encontramos ante la Iglesia de San Andrés que ocupa la manzana completa hasta la siguiente calle Capilla de San Andrés.

Iglesia de estilo renacentista y mudéjar construida sobre una antigua mezquita en el año 1528 por los arquitectos Cristóbal Navarro y Rodrigo Hernández, la portada es de Juan de Marquina. Sufrió un importante incendio en 1818 que la dejó en sus muros externos. La puerta
 (hoy tapiada) que se observa en la imagen central y que sale a la calle San Andrés, corresponde a la capilla del Marqués de Caicedo. 
La iglesia es sede de la Hermandad de La Borriquilla, que procesiona la tarde del domingo de Ramos.

Frente a la iglesia habían antiguamente varios locales dedicados a la venta de material, nuevo o usado, despistado de los almacenes militares (botas, calcetines, pantalones, guerreras, gorras...)

También frente a la Iglesia se encuentra, perpendicular a calle Elvira, la calle Coca de San Andrés (Coca = tarasca; en esta calle se confeccionaban estos monigotes para las distintas fiestas). Típica calle árabe que asciende por la pendiente del barrio del Zenete.
Cruza primeramente la calle Honda* de San Andrés y tiene su final en la calle Serrano, dejando poco antes a su derecha la calle Molino de la Corteza de San Andrés (lo de "molino de corteza" es por la anterior existencia de un molino de corteza de encinas, robles y castaños para extraer sus taninos, precisos para curtir pieles.
*Honda = Al-Suflá, nombre de la rábita que se situaba aquí.

Vamos a encontrar en nuestro trayecto muchas calles como esta y no las voy a citar todas por ser muy similares, pero merece la pena estar ojo avizor para poder observar sus características.

Continuamos nuestro trayecto e iremos observando edificios de muy distinto estilo arquitectónico y estado de conservación, algunos en claro estado de abandono.

¡¡¡Y muchas superficies vandalizadas!!!





Tras dejar a nuestra derecha la calle Cedrán, que nos conduciría a la Gran Vía de Colón, la calle por la que circulamos nos ofrece otro ensanchamiento, en el que a la izquierda se ha construido un moderno edificio de viviendas, con fachada de ladrillo visto, en el que han conservado o instalado la portada de una antigua casa renacentista. Detalle eximente de mi habitual crítica, aunque no del todo. 

En el lado derecho nos encontramos con los recientemente restaurados del Hospicio y Casa Cuna, a los que les he dedicado un artículo en concreto. Y en el que mencioné la siguiente calle de la derecha de nuestro trayecto, la calle Azacayas (nombre que recuerda al barrio de Saqayaf-al-bazzarin destruido por la gran obra de la Gran Vía de Colón)


Lástima de contenedores de basura y furgonetas aparcadas que nos impiden ver correctamente el espacio.

Al poco de pasar la calle Azacayas nos encontramos a la izquierda la Cuesta del Molino de Corteza de San Andrés, escalinata, que poco antes de su quiebro a la izquierda se abre a la cuesta Beteta


Siguiendo adelante nuestro trayecto, nos encontramos a la derecha la calle Arteaga, que nos enfrenta con el Hotel Palacio de Santa Paula.

¡Continúa la exhibición del vandalismo del bote de pintura!





A la izquierda volvemos a encontrar otro callejón, en pendiente ascendente claro, pero este no tiene salida y solo ofrece acceso a una casa del fondo, la número 78 de la Calle Elvira.




Seguimos andando hasta encontrarnos a la derecha la calle Marqués de Falces, en la que entraremos para observar la fachada de la Iglesia de Santiago, Bien de Interés Cultural desde 1982.
Construida sobre el solar de la Mezquita Darax de estilo gótico y renacentista tiene un interesante artesonado mudéjar. Se amplió por Cristóbal de Barreda en 1543 con una capilla mayor y otras dos laterales a los pies. La portada es obra de Ambrosio de Vico. El terremoto de 1884 destruyó la torre y la portada lateral. El trazado de la Gran Vía de Colón supuso la perdida de su jardín lateral.
Frente a esta parroquia estuvo el Tribunal de la Santa Inquisición y su cárcel.

Volvemos a la calle Elvira y seguimos a la derecha hasta llegar en la izquierda a la calle de La Casa de Paso, sin salida.

Esta calle tuvo por objeto dar paso por el pasillo de una casa de calle Elvira a los vecinos de unas casas unifamiliares que se construyeron a su espalda. La casa donante del pasillo se la conocía por "la casa de paso"...
Caso similar al anteriormente mencionado del nº 78 de la calle.




Continuamos nuestro camino y a la izquierda dejamos un solar sin edificar, supongo que a la espera de permisos municipales para construir.
Por cierto, el solar limita a su derecha (nuestra izquierda en el trayecto) con la calle Cobertizo de Gadeo, sin salida.
En este solar existieron unas casas a las que se accedía por esta calle, que a su vez era un pasillo cubierto de la casa de D. Manuel Gadeo y Subiza, que fue alcalde de Granada a mediados del S. XIX.
De ahí el nombre de "Cobertizo de Gadeo".


A la derecha nos encontraremos la calle Penitencia, también sin salida.






Y proseguimos.

A la derecha se abre la calle Álvaro de Bazán, calle que tras cruzar la Gran Vía de Colón, donde hace un quiebro a izquierda y derecha para continuar por el lateral del mercado de San Agustín hasta la calle de Santa Lucía.
No me cansaré de escribir que la grandeza de este personaje histórico no se corresponde con el honor de una calle de menor importancia en su ciudad natal y una placa, que pasa desapercibida, en el lugar donde se situaba la casa de su nacimiento. 


Nos adentraremos en esta calle Álvaro de Bazán para deleitar la vista con las fachadas de las casas nos. 7 y 9.


Ambas coetáneas de las casas construidas en la Gran Vía de Colón, y suponemos por algunos de los arquitectos allí nombrados.
Construcciones similares no son exclusivas de esta calle, sino que se hallan de este tipo y diseño en la entrecalles que unen ambas paralelas, pues, como ya dije, para la apertura de la Gran Vía de Colón se derribaron casi todas las construcciones de este lado, dejando a calle Elvira como límite sur del barrio del Albayzín. 


Seguimos hasta encontrarnos a la izquierda otra estrecha calle escalonada, la calle Rueda Bolas que asciende la pendiente zigzagueando hasta la calle Cuesta Beteta.
El nombre le viene dado por el juego infantil con canicas que lo niños lanzaban con el pulgar de la mano contra la pendiente, haciendo que el juguete, llegado al final del impulso, iniciara el descenso hasta terminar el recorrido cruzando la calle Elvira, aquel que más lejos hiciera llegar la canica ganaba la partida.

Continuamos hasta encontrarnos, también a la izquierda, la Calle Aguirre presenta un giro a la izquierda y se queda sin salida,
El nombre del vial posiblemente se le diera por la población al hecho de que en ella viviera un personaje apellidado de esa forma, aunque también podría ser en honor a algunos personajes de ese apellido importantes en la ciudad:
  • Francisco de Aguirre, canónigo de la Catedral y administrador del Hospital de Santa Ana.
  • Francisco y su hermano Lope de Aguirre y de Villalta, caballeros de Santiago.
  • Melchor de Aguirre, arquitecto (S. XVIII) del Convento de Belén.
  • Alfonso de Aguirre y Yoldi, caballero de la Orden de Carlos III en 1799.
Continuamos nuestro camino, observando edificios bastante deteriorados, y vislumbramos al fondo a la derecha la tapia del que fue edificio del Banco de España, hoy sede de la Fiscalía Superior de Andalucía, Ceuta y Melilla. Nos remitimos al artículo dedicado a la Gran Vía de Colón, donde se detalla este edificio.




A la izquierda de nuestro recorrido nos encontramos la calle Correo Viejo.
Al vial le viene dado el nombre por la existencia en él de una Casa de Postas en la que se recogían paquetes y correspondencia.
Esta función la compartiría durante un tiempo con la del edificio de Correo Nuevo que se ubicó en la calle Reyes Católicos, hasta que al cerrarse la funcionalidad del ubicado en este lugar, asumió el Nuevo el plural de Correos.
Y llegamos a la calle Valentín Barrecheguren a la derecha, ya comentada en el artículo de la Gran Vía de Colón. La manzana entre esta calle y la siguiente de Cárcel Baja es el antes citado del Banco de España, hoy sede de la Fiscalía Superior de Andalucía, Ceuta y Melilla; construido sobre el solar del antiguo convento del Santo Ángel Custodio de las hermanas clarisas.

En la acera contraria se nos ofrece un antiguo edificio que nos muestra, en la primera planta de su fachada, un interesantísimo mosaico de gran calidad que representa a la imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza.
Se trata de la imagen de vestir obra de José Risueño de Alconchel de 1718 que se venera en la cercana Iglesia de San Gil y Santa Ana. Las manos originales fueron cambiadas en 1928 por las actuales, obra de Enrique Martínez de Olalla.

Pasa desapercibida dada la profusión de artículos coloridos que ofrecen las tiendas de recuerdos y artesanía de los alrededores.



En esta casa y alguna más próxima existió hasta fechas recientes casas de alquiler de disfraces.

En la confluencia de nuestro trayecto con la calle Cárcel Baja y Calderería y algo más, se aumenta algo el ancho de vía.

Llegados a este punto inicia el tramo más turístico de la calle Elvira, el trasiego de personas se incrementa, lo mismo que los comercios, bares y restaurantes.





En la esquina con calle Cárcel Baja hay una potente pilona hidráulica para impedir el paso de vehículos no autorizados a Plaza Nueva y de ahí al Albayzin o al Bosque de la Alhambra.









Si nos adentramos a la derecha por la calle Cárcel Baja nos encontraremos la Discoteca "Granada 10", antes cine. Luego está el edificio que fue sede del Banco de Granada en la esquina con Gran Vía de Colón, en cuyo artículo enlazado di cuenta y detalle del polémico edificio.





A la izquierda de nuestro trayecto se abre la calle Calderería Nueva, que nos conduce al final del ascenso a la Plaza de San Gregorio; calle de innumerables comercios de recuerdos y artesanía así como de teterías, merece la pena recorrerla.

El nombre de la calle obviamente tiene relación con la fabricación y venta de calderos y recipientes metálicos.




En el ensanchamiento que sigue a la esquina con la calle Calderería Nueva fue la ubicación original del Pilar del Toro, que ahora adorna la Plaza Nueva junto a la Iglesia de San Gil y Santa Ana.

En el lado contrario a estas imágenes se halla el Hotel Posada del Toro.






Continuamos hasta encontrarnos a la derecha con la calle Cetti Meriem que nos conduce a la Gran Vía de Colón, aunque a mitad de su recorrido a la izquierda se abre la calle Joaquín Costa hasta calle Reyes Católicos. Calle (como todas las de este lado de la calle Elvira) de nueva apertura en el S. XX, pues en este lugar, desde la calle Cárcel Baja hasta la siguiente de Almireceros, existía el Palacio los Infantes o de Cetti Meriem
 (y antiguas casas anexas al edificio principal), palacio que tras ser corrala de viviendas y taller de carpintería se derribó para abrir la Gran Vía de Colón.



Más adelante de nuestro recorrido nos encontramos a la izquierda, tras pasar la calle Hospital Corpus Christi (que viene de la calle Calderería Vieja) y haciendo esquina la Iglesia 
del Corpus Christi o de los Hospitalicos.

La hermandad del Corpus Christi fue fundada en Santa Fe con el objeto de asistir y socorrer de los soldados heridos durante el asedio a la ciudad de Granada, posteriormente se ubicó en este lugar y estuvo en activo hasta la Desamortización de Mendizábal.
Presenta una interesante portada en piedra de Sierra Elvira según diseño de Alonso Cano.








Cuenta con un interior profusamente ornamentado. No se trata de un templo grande,  siendo su tamaño propicio para el recogimiento.


Lo de "hospitalicos" viene dado a la antigua existencia de dos hospitales: el del Corpus Christi en la misma manzana de la iglesia y el Hospital de la Caridad y Refugio de Granada (más conocido como "de Peregrinos"), ubicado en la inmediata calle Hospital de Peregrinos a la que se accede entrando por la anterior calle Hospital del Corpus Christi y girando inmediatamente a la izquierda.

Siguiendo nuestro trayecto nos encontramos a la derecha un ensanchamiento que se llama placeta de San Gil (en recuerdo de la antigua Iglesia de San Gil y su compás que se situaba un poco mas adelante en la que ahora es la Plaza Nueva abriendo portada a calle Elvira) en el que confluyen por la izquierda la calle Calderería Vieja, aquí giramos la vista a nuestra espalda para situarnos en la confluencia
Espacio este que el Ayuntamiento debería preocuparse de colocar contenedores sumergidos
 para que el aspecto fuera más presentable.

 accede a esta plaza también la calle Pan

y a la derecha Almireceros (como prolongación de la calle Pan) que nos lleva a Gran Vía de Colón, iniciando en ella a la izquierda la calle Sillería y luego cruzando la calle Joaquín Costa, donde a la derecha se encuentra la famosa Bodega La Mancha.

Esta zona (como ya se ha podido comprobar) tiene infinidad de bares, restaurantes, bodegas y tabernas para escoger (otra cosa es que haya espacio para poder entrar). Mención especial merece en esta misma calle de Almireceros la Bodega Castañeda, esquina con Sillería.





Volviendo para seguir nuestro trayecto por la calle Elvira, ya solo nos queda nombrar dos calles en la acera derecha: Bodegoncillos y Hermosa que desembocan ambas en Sillería y ya nos encontramos en la Plaza Nueva, frente a Plaza de Cuchilleros tras cruzar la calle Reyes Católicos por donde el Puente del Baño de la Corona (Qantarat Hamman al-Tay) salvaba el cauce del rio Darro.

Puerta Elvira

Nos encontramos ante uno de los monumentos más significativos y antiguos de la ciudad de Granada, la Bab-Ilbin. Data del S. XI, puerta de la muralla zirí. Por añadidura en la parte superior del arco y a la izquierda, se puede distinguir el arco de la Puerta Monaita (Bal al-Unaidar), también del S. XI, que daba acceso a la Alcazaba Qadima.

Formaba parte de una fortaleza, pues aparte de la defensa militar contaba con aduana, corrales, vivienda para el alcaide y otras dependencias precisas para su función.

Lo que actualmente se nos muestra es la fachada a extramuros de una fortaleza que interiormente disponía de dos puertas independientes, una que se abría a la c/ Elvira (a la derecha) y otra (al fondo a la izquierda) a c/ Horno de la Merced, que daba acceso al arrabal Albayzín.

Que mejor explicación que la que nos hace Ángel Soler Gollonet en este magnífico vídeo publicado en YouTube:


De cualquier forma, como cualquier monumento, no debemos conformarnos con lo leído o visto en imágenes, sean estáticas o en movimiento, hay que verlos "in situ" para comprender y sentir sus volúmenes.

Normalmente accederemos a este monumento por la Plaza del Triunfo, y (antes de pasar a intramuros) podemos contemplar la excavación realizada al derribar las casas que había a su izquierda, que como las que aún existen a la derecha, se construyeron apoyadas o sobre los cimientos de la muralla.





Visto esto lo que procede es pasar bajo el Arco y acceder a la Madinat Garnata.


Volviendo la vista atrás veremos el interior del Arco con viviendas construidas a la izquierda donde antiguamente se situaba la del alcaide que gobernaba la fortaleza y a la derecha los tres arcos que restan de los que utilizaba la guardia y demás servidores de las funciones de la puerta.
En la imagen de la derecha muestro el ascenso de la c/ Horno de la Merced, que nos llevaría a la plaza del mismo nombre y de ahí podríamos ascender por la Cuesta Alhacaba, que es mejor descenderla (lo que también supone su esfuerzo), pues la pendiente es muy fuerte.
En este punto he de dejar constancia de la existencia de una librería de viejo, Sostiene Pereira La Librería, que se sitúa en unos locales rehabilitados de antiguas casas y, concretamente en el de la derecha, se muestran paños y cimientos de la muralla zirí; aparte del aspecto monumental del establecimiento, es lugar de eventos culturales como taller y club de escritura, sala de lectura, conferencias, presentaciones de libros... Ideal para los que somos "ratones de bibliotecas".

Aquí expongo el detalle del plano Francisco Dalmau (1796) en el que se detalla: Puerta Elvira, muralla zirí, y la más antigua punteada desde Puerta Manaita a la Cuesta de San Gregorio, calle Elvira, la antigua Iglesia de San Gil y Plaza Nueva.




Carrera del Darro y Paseo de los Tristes

Este recorrido que presento hoy es corto pero intenso en contenido; podría ser complementario de otros, como por ejemplo: Gran Vía de Colón, calle Reyes Católicos, Plaza Nueva (por supuesto) e incluso la Cuesta del Rey Chico o algunas otras del Bajo Albayzín.

Para situarnos en el lugar y su circunstancia histórica, os muestro tres planos de distintas épocas:

En la izquierda se muestra este itinerario según el plano de Luis Seco de Lucena Escalada de como sería esta parte de la madinat antes de la conquista de la ciudad por los cristianos, S XV.
El del centro es la representación que hizo el arquitecto granadino Ambrosio Vico del mismo lugar a finales del S. XVII, que suponemos muy real en cuanto a situación de edificios, aunque con escasa técnica cartográfica.
A la derecha es una imagen del mapa actual tomada de "Maps" de Apple.

Mi interés al mostrar estas imágenes es documentar la variación urbanística del recorrido y básicamente situar la desaparecida muralla de la madinat zirí que limitaba con el río en este lugar (indicada en ROJO en el plano de la izquierda).
Ya en el del centro la muralla no existe, pues se derribó para construir edificios para uso de los nuevos habitantes (S. XVI), que además eran insignes personajes muchos de ellos relacionados con la cercana Real Chancillería de Plaza Nueva, de ahí la categoría constructiva de la mayoría de los edificios que aún perviven.
Algunos de los edificios que existen. en la actualidad, son nuevos o reconstruidos por diversas causas (abandono, ruina, inundaciones o terremotos), o necesidad de ensanchar la vía (anteriormente era mínima, aunque hoy día también lo es para el tráfico que soporta). Pero nos satisface que se ha logrado mantener la imagen post-medieval que enseñorea el trayecto. Lo que luego ya no ocurre en el Paseo de los Tristes que se ha permitido alguna construcción de lesiva visión.

Iniciaremos nuestro caminar en la Plaza Nueva, justo a la altura de la Iglesia de Santa Ana, sobre lo que en su día fue el Puente al-Hayyamin, o de los barberos, y que hoy es el inicio del embovedado del Darro. Para mayor información sobre el embovedado del río os enlazo a este trabajo de mi admirado Gabriel Pozo Felguera y este otro sobre los 14 puentes del Darro de Ocio Aventura Granada.
En este punto, inicio del embovedado del cauce y lugar donde se situaba el Puente de los Barberos o Alhajanes (Qantarat al-Hayyimin), hemos de girar la vista a la  perpendicular calle Pisas (como en todas las esquinas que encontremos en el trayecto), o continuación del antiguo puente, donde al fondo se observa la portada de la Casa de los Pisas, actual Museo de San Juan de Dios.
Dicho esto, de lo que quizás en otro momento volvamos a hablar, iniciamos nuestro trayecto de hoy y conforme subimos la ligera pendiente junto al pretil del cauce nos iremos fijando a un lado y a otro, luego volveremos por el mismo camino porque la vista puede ser diferente.

La Carrera del Darro

La Carrera del Darro, foto de Google Maps
La Carrera del Darro, imagen de Google Maps

Para mi la calle más bonita que conozco, otros dicen que es la más bonita del Mundo... no conozco tanto Mundo, pero si lo dicen será por algo. 

Yo invito en recorrerla, y a ser posible a distintas horas y épocas.

La nominación de "Carrera" procede por ser el trazado entre la antigua muralla zirí y el cauce "del" rio "Darro".

Se trata, junto con su continuación, el Paseo del Padre Manjón (de los Tristes), de la parte descubierta del río Darro en la ciudad, dado que desde Plaza Nueva hasta su desembocadura en el río Genil transcurre embovedado por el subsuelo, como ya se ha citado y se volverá a citar en otros artículos.

Repetimos la anterior imagen para relacionar los primeros edificios. Los dos primeros son de nueva construcción, como algunos más, pero conservando la imagen de los vecinos. el tercero es una casa palacio del S. XVI (renacimiento) como la mayoría, levantada por el Marqués de Sálar.

Hoy en día está dedicado a un comercio de perfumes.


Estos edificios, grandes casas y palacios resultan, actualmente, de incomoda habitación y costoso mantenimiento, por lo que su futuro pasa por ser destinados a sedes administrativas, museísticas, espectáculos o a comercios, bares y restaurantes aprovechando la altísima afluencia de posibles clientes que acceden a estos lugares. Por lo que hemos de aceptar esta situación como mal menor para la conservación de tan extraordinario patrimonio arquitectónico.

El siguiente edificio, esquina con la Cuesta Aceituneros se usa como "cueva flamenca La Comino"; aunque realmente no es una cueva, sino la bodega de la casa. 
Accediendo por esta cuesta se llega a la Casa Capitel Nazarí *** otra casa del S. XVI, perfectamente restaurada y dedicada a la hostelería.

Y la siguiente casa en la otra esquina de la Cuesta de Aceituneros corresponde a la, supuesta, casa natal de la insigne heroína Dña. Mariana Pineda Muñoz, hoy restaurada y dedicada a Hotel Palacio Mariana Pineda.   
 
Si en este lugar giramos la vista a nuestra espalda obtenemos una visión de la Plaza Nueva, el lateral de la Iglesia de San Gil y Santa Ana a la izquierda, el cauce del rio entrando en el embovedado justo donde anteriormente estaba el Puente de los Barberos y a la derecha la alineación de fachadas de edificios que desde la desembocadura de la Calle Elvira al fondo prosigue hasta la Carrera del Darro. Esta alineación se basa en la fachada de la Real Chancillería. 





Continuamos nuestro paseo junto al cauce del río y el siguiente edificio se encuentra en estado de abandono...

Tras dejar a la izquierda el callejón Lavadero de Santa Inés nos encontramos con la Casa de Mitra (también conocida como Casa del Sol) un magnífico edificio que fue propiedad del anticuario, coleccionista y comerciante Nicolás Fajardo Arcos a principios del S. XX, tras innumerables vicisitudes, de desastroso resultado durante el S. XX (como otros muchos también han sufrido y aun padecen), ha sido restaurado recientemente para dedicarlo a Aparta-hotel Ladrón de Agua.
Mirando a la derecha, bajo el plátano de indias que crece desde el cauce y sombrea en la mañana nuestro trayecto, vemos el río y las edificaciones de la otra orilla, que corresponden al barrio de la Churra. Aprovechamos la ocasión para citar aquí que esos edificios de la otra orilla son domicilios particulares y que en los espacios que han dejado libre los puentes y sus accesos han aprovechado para abrir bares y restaurantes. De cualquier forma llegado el momento nos ocuparemos de ese barrio.

Siguiendo el camino hay edificios dedicados a viviendas de vecinos ofreciéndonos un ligero ensanchamiento del camino hasta llegar al Puente de Cabrera (cristiano del S. XVII) que salva el cauce del rio para dar acceso a la ribera contraria.

En este punto de nuestro circuito al mirar a la derecha y alzando la vista empezamos a vislumbrar la Alcazaba de la Alhambra, concretamente la Torre de la Vela y la Torre de las Armas.

Ya que estamos aquí aprovechamos para pasar al otro lado del puente y ver la continuación de la Carrera y sus edificios.

Esta perspectiva nos permite visualizar las fachadas de los edificios que siguen hasta el siguiente Puente de Espinosa, que se vislumbra al final del vídeo, al volver nuestros pasos de nuevo a la Carrera, 

nos encontramos de frente con la Cuesta de Santa Inés donde, sin entrar en ella en esta ocasión, dejamos constancia de la existencia de Hotel Palacio de Santa Inés, y otros dos importantes palacios: el de los Olvidados (hoy Museo de la Inquisición) y la Casa Ágreda (en restauración a cargo del Ayuntamiento), asi como el propio Convento de Santa Inés, cuyo ajimez de madera se puede observar arriba al fondo en lo alto de la torre y en detalle en la foto de la derecha; por cierto en estado ruinoso.

Volvemos a centrarnos en la Carrera y continuamos dejando otras antiguas casas renacentistas en diversos estados de conservación y otras reformadas hasta para incluir un garaje de automóvil... para llegar al Puente de Espinosa.

Otro puente cristiano del S. XVII sobre el cauce del río, también aprovecharemos para pasar a la otra orilla desde donde observar, desde mayor distancia, los edificios de la Carrera.

y mirar con detalle el edificio que ocupa el Centro de Documentación Musical de Andalucía en el Palacio de los Carvajal/Casa de los Condes de Arco.

Vista de la fachada del edificio desde la ribera opuesta, al otro lado del Puente de Espinosa que está decorada con pintura que imita el aparejo de ladrillo y posee una gran variedad de vanos, siendo continuadora del tipo serliano establecido en la Real Chancillería.


Detalles del zaguán del Palacio. 🔜

Edificio de estilo manierista de finales del S. XVI que perteneció a D. Francisco Carvajal y Manrique Salazar y Luna, primer conde de Torrejón y corregidor de Granada en 1586.

El patio, situado a nivel de la primera planta debido a la orografía del solar, está porticado con columnas toscanas y arcos carpaneles. En él sobresale el mágnifico pilar adosado y la caja de escaleras.








En el nº 31 se haya El Bañuelo, Hamman al-Yawza (Baño del nogal), de época zirí (S. XI). Monumento incluido en la Dobla de Oro.


Tras dejar a la izquierda la Calle Bañuelo, se hallan una serie de edificios de uso habitacional y comercial sin mayor interés que el de su antigüedad, pero hemos de dejar constancia que fueron construidos a espaldas del Maristán de Granada, ahora en reconstrucción.
Frente a estos edificios que presentan su fachada a la Carrera existen los restos de la que fue la Puerta de los Tableros o Puente del Cadí, S. XI época zirí.

Puerta o coracha que tenía por objeto represar el agua del río para liberarla en caso de necesidad y para la limpieza del cauce.


No formaba parte de la muralla zirí, aunque si parece ser que era una coracha para el suministro de agua a la Alcazaba Qadima y a la Alcazaba Yidida. También se especula que sirvió de puente militar entre las dos alcazabas.

La vista de la Alhambra ya muestra la visión de la torre del Homenaje. Poco a poco el ascenso por el cauce del rio nos ofrece una visión de la Alhambra cada vez más amplia.

Preciosa visión nocturna del Puente del Cadí, cauce abajo, con el caserío del Barrio de La Churra al fondo.

Continuamos nuestro recorrido, dejando la calle Concepción de Zafra a nuestra izquierda y en la esquina vemos el Pilar del Convento de Zafra (de Santa Catalina de Siena). Sencillo pilar abrevadero de piedra de Sierra Elvira, cuya belleza se basa en su propia sencillez.







Llegados al edificio del Convento de Santa Catalina de Siena (más conocido como convento de Zafra), nos encontramos ante una portada que da acceso a su Iglesia de la escuela de Diego de Siloé labrada en piedra de Sierra Elvira. La nave se desarrolla en paralelo a la Carrera del Darro.
El convento es una agrupación de diversas casas nazaríes ocupando casi toda la manzana entre calles, salvo la casa del noroeste (la Casa de Zafra, S. XIV).

El convento se fundó en 1507 por D. Hernando de Zafra (secretario de los Reyes Católicos) y su esposa Dña. Leonor  de Torres. Se trata de una clausura de monjas dominicas.

La totalidad del conjunto conventual fue declarado Monumento Histórico-Artístico por decreto del 3 de junio de 1931.

Un poco más arriba se encuentra la discreta puerta de entrada al convento como corresponde a la humildad del hogar de clausura, un pequeño cartel anuncia que se venden dulces.

En el zaguán de la entrada y a través del oportuno torno nos atenderán las demandas.

Estos productos de su cocina son afamadísimos en la población, pero especialmente los dulces navideños.




Girando la vista a la derecha, por encima de la vegetación, podemos ver el campanario de la vecina Iglesia de San Pedro y San Pablo  y más alejado se nos muestra la Torre de Comares de la Alhambra.

Comparad esta foto mía actual con la antigua que muestro más adelante con menos frondosidad, para hablar de la Iglesia de San Pedro y la vista de la Torre de Comares 









Llegados a este punto vamos a salirnos un poco de nuestro trayecto, que retomaremos enseguida. Al llegar a la esquina de la calle Zafra entraremos en ella para ascender unos metros hasta llegar a una placeta (muy pequeña) que se abre a la izquierda y da acceso a la calle Portería de Concepción.

Y aquí nos encontramos con una portada tapiada, que en su día daría acceso a un oratorio ubicado (de ahí el lujo en su construcción) entre las casas nazaríes que fueron base del convento.












Ya que estamos aquí seguiremos por la calle Portería de Concepción... hasta llegar a la esquina noroeste de la manzana del convento y encontrarnos con la Casa de Zafra (S. XIV), que aconsejo visitar. Pertenece al servicio turístico "Dobla de Oro"


Salimos de la Casa de Zafra y dirigimos nuestros pasos a la izquierda para asomarnos a la calle Concepción de Zafra, pero continuamos por la calle Portería de Concepción















hasta encontrarnos a la izquierda las vallas de las obras de reconstrucción del Maristán de Granada.

El Maristán era un hospital fundado por Mohamed V a mediados del S. XIV. Tras ser hospital, fue manicomio, luego Ceca para acuñar moneda, más tarde almacén, casa de vecinos, albergue de monjes, cuartel y cárcel. En 1843 el Ayuntamiento lo derribó parcialmente??? y progresivamente fue destruyéndose y abandonándose hasta que recientemente se ha iniciado su reconstrucción.

Es nuestro deseo que esta reconstrucción pueda llegar a su completo final.

Aquí os presento un magnífico dibujo de mi amigo el profesor D. José Manuel Vigueras Roldán, recientemente fallecido, que representa como sería el Maristán de Granada a pleno rendimiento.
Es mencionable la ubicación de El Bañuelo (del que hemos hablado unas líneas antes), y su proximidad al Maristán. La Carrera del Darro se sitúa en la esquina superior izquierda de la imagen y en línea con la fachada del acceso a los baños y detrás del hospital se encuentra el edificio blanco del que hemos mostrado imagen.

Donde el Maristán tenía la huerta de plantas medicinales, el laboratorio y la farmacia (numerados 1, 2 y 3 en el dibujo) hoy se sitúa el patio de acceso al convento de la Concepción, de clausura femenina, que dispone de un interesante museo conventual.

Al llegar a la esquina descenderemos a la izquierda por la calle Bañuelo para seguir nuestro recorrido de la Carrera del Darro, volviendo por la izquierda a nuestro punto de desvío.







Muestro aquí una vieja foto en la que, sin vegetación crecida que oculte el edificio, se muestra al frente la Iglesia de San Pedro y San Pablo y a la derecha el Tajo de San Pedro y encima de este se vislumbra la Torre de Comares.













Llegados a la cerca de la Iglesia de San Pedro y San Pablo, si se hallase abierta, aconsejo acceder a su plaza de acceso para conseguir una mejor perspectiva visual.
En este punto el cauce del río hace un serpenteo dejando esta superficie donde se ubica la iglesia y algunos edificios detrás de ella hasta llegar al Paseo del Padre Manjón.

Desde esta plaza nos asomaremos al cauce del río y veremos el regato de agua entre la vegetación, unas ruinas de anteriores construcciones y más arriba la tierra descubierta.
Se oye la voz de mi amigo y habitual acompañante Antonio Valenzuela Gómez, explicando sobre el acueducto hoy destruido que daba continuidad al agua de la Acequia Romayla. También puede verse entre la maleza el desprendimiento de tierra del Tajo de San Pedro.

Pero no es el objeto de este artículo. Os dejo enlaces a estos temas para quien desee ampliar información.

Volviendo a lo que nos ocupa y situados en la plaza de entrada a la Iglesia de San Pedro y San Pablo y volviendo la vista a la Carrera, desde el lugar en el que nos hemos asomado al cauce, se nos presenta enfrente la fachada plateresca de la Casa de Castril, de 1539, mostrando su magnífica portada y el curioso balcón en esquina tapiado, base de una conocida leyenda romántica.

En la actualidad el edificio es sede del Museo Arqueológico Provincial, que sin mostrar una colección muy extensa si son muestras arqueológicas de gran importancia y lo hacen de una forma muy instructiva.

La visita es ineludible y además el acceso es gratuito.



Tanto el zaguan de entrada a la casa como sus aberturas, baranda de escalera y el patio merecen la atención.

La Iglesia de San Pedro y San Pablo vista de noche desde la calzada de la Carrera.















A continuación de la Casa de Castril y contigua a ella se sitúa la casa del pintor Rafael Latorre Viedma.

Casa vivienda del pintor, donde falleció en 1960, también fue estudio, taller de restauración y anticuario.

Era asimismo lugar de tertulias artísticas.











Continuando nuestro recorrido de ascenso llegamos a la altura de la calle Gloria. Curiosa comunicación entre la Casa Latorre y el convento de San Bernardo

Obsérvense los rótulos con el nombre de las calles. El que se nos muestra de frente dice: " Manz 191 - Carrera d´darro - ??fas 17" y en medio la imagen de una granada coronada. Y en la calle que se inicia, en la pared de la derecha el clásico rótulo rectangular en cerámica Fajalauza con arco superior enmarcando una granada y en la parte rectangular más ancha el nombre de la calle.

Los que paseamos por la ciudad, y pienso de los visitantes que acuden a ella, echamos en falta en casi todas las esquinas estos rótulos que informen y sitúen al viandante. Es lamentable como se ha perdido la costumbre de informar de los nombres de las calles, siendo además tan característico este diseño de cerámica típica...
Debieran los responsables políticos de la ciudad contemplar esta necesidad cuya realización ayudaría a esta artesanía a continuar con su vialidad económica. 


Y situándonos en la salida de esta calle Gloria,  mirando a la Iglesia de San Pedro y San Pablo podemos admirar la portada lateral de la Iglesia.

Aquí os muestro mi foto a la par de otra antigua de la colección Gallegos, de la portada lateral de la iglesia.





Vamos a continuar con las fachadas izquierda de nuestro recorrido y a continuación de la calle Gloria nos encontramos con el Convento de San Bernardo, cenobio femenino de la orden del Cister.

Por cierto el acceso al convento es por la anterior Calle Gloria nº 2. En la Carrera se ofrece la entrada al templo, siendo esta de la sencillez y austeridad propia de la orden cisterciense.
Termina esta edificación en la perpendicular calle Santísimo,

Ocupando la siguiente esquina otra casa restaurada y convertida en establecimiento hotelero.

Contigua a otro edificio de uso privado.













Y vamos a terminar, tras pasar la siguiente calle Horno de Vidrio, para encontrarnos ante el edificio del primitivo Monte de Piedad de Santa Rita de Casia, primitivo Monte de Piedad de 1740, que ocupa toda la fachada de la manzana hasta la calle Monte de Piedad.

Dicha Entidad financiera concedía créditos, por un mínimo de 750 reales de vellón, con la garantía de bienes, alhajas, sedas y ropas en buen estado de uso, que pudieran ser vendidas en caso del impago de lo prestado.

Os muestro la imagen del edificio en cuestión desde el siguiente Paseo de Los Tristes para obtener mejor perspectiva.
El edificio dispone de dos entradas en los laterales de la fachada que ofrecen una portada de piedra Elvira y en sus adornos del dintel una pequeña estatua representando a Santa Rita de Casia en mármol blanco.


Llegados a este punto os ofrezco una imagen de los edificios de la acera derecha (detrás de la Iglesia), según subimos, de la Carrera del Darro y damos por finalizada esta parte del recorrido.

Pero hay un consejo pendiente aún. Según sea la hora o a la subida o a la vuelta hay en esa acera un Bar RAS, donde merece la pena hacer un alto en el camino.

Terminan estas construcciones en la Casa de Las Chirimías, pero hablaremos de ella en el siguiente tramo de nuestro trayecto de hoy.





Paseo del Padre Manjón, más conocido como "Paseo de Los Tristes"

En la antigüedad "Paseo de la Puerta de Guadix", dado que tras los edificios de la izquierda de nuestro recorrido continuaba la muralla zirí y a la altura del Puente del Aljibillo se abría la Puerta de Guadix para tomar camino de esa importante población.

El porqué del nombre "de los tristes" a este hermosísimo paseo

Desde el S, XIX el funeral de los fallecidos se celebraba en la Iglesia de Santa Ana, tras el cual se acompañaba al fallecido y sus dolientes por la Carrera del Darro y llegados a esta explanada los acompañantes que deseaban evitarse la subida de la pendiente Cuesta del Rey Chico despedían aquí a los allegados que si ascenderían hasta el Cementerio de San José para el sepelio del cadáver. De esa despedida, pésames, tristes abrazos y lágrimas se dio nombre al espacio...

Se trata de uno de los lugares más emblemáticos de Granada.

Me ha resultado curioso que Google Maps lo relacione como dos partes del mismo vial, para los que vivimos en Granada es una sola vía y además independientemente de los méritos indiscutibles del Padre Manjón para darle su nombre a este espacio, que no es solo una vía de circulación sino que se expande en una explanada donde se celebraban festejos desde la antigüedad, aquí se le conoce sencillamente por "Paseo de los Tristes" a todo el espacio.

Es la continuación de la Carrera del Darro que hemos detallado más arriba.

Se inicia en la confluencia con la Calle Monte de Piedad y el Puente de Las Chirimías; se llama así (el puente) por estar al pie de la Casa de Las Chirimías y termina en la curva que inicia la Cuesta del Chapiz.

La Casa de Las Chirimías, que es la última de las edificaciones de la acera derecha de nuestro trayecto de subida por la Carrera del Darro, pero a la vez es una tribuna para el servicio de los festejos a celebrar en la explanada del Paseo de Los Tristes.

Se construyó en 1609, como una torre exenta con el objeto de ser tribuna donde se pudieran situar las autoridades para contemplar los festejos y los músicos en la planta más alta para amenizar con trompetas y chirimías los festejos.

El puente, que se vislumbra en la foto abajo a la izquierda permite el acceso a la orilla izquierda del río y llegar al, hoy abandonado, Hotel Bosque de la Alhambra.
Si accedemos al puente y miramos rio abajo podremos ver las fachadas traseras de las casas del final de la Carrera del Darro construidas tras la Iglesia de San Pedro y San Pablo.
Desde el mismo lugar mirando cauce arriba.
Vemos a la derecha parte de la fachada del Hotel Bosques de la Alhambra y la de su sótano.
Al fondo el Carmen de los Chapiteles y en lo alto de la colina el Palacio del Generalife.



Frente a la casa de las Chirimías, lógicamente se abre la explanada, y lo primero que nos encontramos es una estatua del bailaor y coreógrafo Mario Maya Fajardo, artista criado en el Sacromonte, aunque nació en Cordoba, y que llevó su arte por todo el mundo.


Con esta foto de la entrada a la explanada nos podemos hacer una idea de su actual distribución. Al fondo, en lo alto de la montaña, vemos el palacio del Generalife.
A la izquierda, que no vemos, se encuentran las fachadas de los edificios y la calzada de circulación de vehículos.
En la parte peatonal de en medio las terrazas de los bares y restaurantes que atienden desde los locales de los edificios. No me cansaré que criticar la instalación de pérgolas y toldos casi fijas pues en realidad no se desarman nunca.
Luego tenemos el ajardinamiento y a la derecha el paseo propiamente dicho junto al borde del cauce con algunos bancos de piedra.

Y si miramos al otro lado del río podremos ver el antiguo Hotel Bosques de la Alhambra (Hotel Reuma o "la Casita de Muñecas"), en deplorable estado de abandono, aunque tras su adquisición por el Patronato de la Alhambra hay esperanza en su rehabilitación para darle algún uso, así como recuperar la acequia Romayla y abrir un paseo peatonal por ese lado del río.
En lo alto de la colina la Torre de Comares.


Si giramos la vista a la derecha y nos asomamos al cauce del rio en sentido descendente en este punto podremos ver el arco del Puente y la Casa de Las Chirimías.  














La fuente del Paseo. 
En la foto de la izquierda vemos la edificación blanca de las Escuelas del Ave María, y en el telón de fondo, difuminado por la distancia, la Abadía del Sacromonte.
Al fondo de la foto de la derecha la casa donde el Ayuntamiento fijó una placa cerámica en honor del Padre Manjón.
A la izquierda de esta casa asciende la calle Horno de Oro, donde se ubica otra casa nazarí Horno de Oro.

Seguimos ascendiendo y a la altura de la Cuesta de la Victoria terminan los templetes, semi provisionales-eternos, 
con un busto del Padre Manjón.

Al fondo de esta imagen se puede ver la parte superior de la que fue Sala de Fiestas del Rey Chico, hoy en día Escuela de Artes Escénicas y Centro Municipal de Arte Joven y, detrás, construcciones particulares de la Cuesta del Rey Chico.










Otra imagen de la Escuela de Artes Escénicas y Centro Municipal de Arte Joven y del Carmen de los Chapiteles. Entre los árboles del fondo apenas se puede distinguir el palacio del Generalife.








En esquina con la Cuesta de la Victoria y hasta la Cuesta del Chapiz tenemos la imponente, por el tamaño, mole que soporta la Casa Madre de las Escuelas del Ave María









Desde este lugar se tomó la foto nocturna de la cabecera de este espacio web y aquí os la presento de día:


Y terminamos nuestro recorrido de hoy en el Puente del Aljibillo, Qantarat Ibn Rasiq (Puente de los labradores), o del Rey Chico.
Es una construcción árabe del S. XIV que comunica la Cuesta del Chapiz (Puerta de Guadix) con la Cuesta del Rey Chico, el Camino de la Fuente del Avellano, y las viviendas y establecimientos de la orilla opuesta.










Y finalmente: