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Plazas de las Descalzas y del Poeta Luis Rosales

El espacio que forman estas dos plazas, junto a la Plaza de Isabel La Católica y la Plaza de San Juan de la Cruz (citada como parte final de la calle San Matías), conforman un espacio histórico que al normal transeúnte pasa desapercibido hoy día.

Para ponernos en situación expongo un detalle del plano de Francisco Dalmau de la ciudad en el año 1796 de estos lugares.

Más o menos sería la distribución urbana que tendría la ciudad en la época que vivieron los famosísimos e importantes personajes que los transitaron y que luego recordaremos.


Y luego, para comparar, el de la situación actual del espacio, extraído de Google Maps como cualquier persona puede verlo hoy en día en su teléfono inteligente. 

En la más simple comparación se observa que el cauce del rio Darro (en la actualidad embovedado) es la calle Reyes Católicos, la Plaza de Isabel la Católica antes era la plaza Tintes (con menor superficie) y existía una iglesia o capilla, dicha plaza Tintes tenía al sur el Qantarat al-Qarraqim o al-Gharrazín o Puente de la Gallinería, de San Francisco y de los Sastres y de los Zapateros para cruzar el cauce del río, que además era continuación de la calle Sierpe Alta que la comunicaba con la Plaza de las Descalzas.

Esta segunda imagen visualiza mayor superficie para poder orientar mejor al lector en el espacio. En la parte superior de ambos se muestra claramente el antiguo convento San Francisco Casa Grande, hoy sede del MADOC.

La conversión de este convento (fundado inicialmente en el recinto de la Alhambra, donde hoy se ubica e Parador Nacional, y luego trasladado aquí) en un establecimiento militar se debe a la invasión francesa que utilizaron como acuartelamientos la mayoría, si no todos, los conventos de la ciudad; luego las desamortizaciones del S. XIX confirmaron dicha función para el ejército español a este convento y al de la Merced, detrás del Hospital Real.

Dato curioso: La Iglesia de este convento fue primer sepulcro del Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar "El Gran Capitán" y la segunda sede catedralicia de Granada. La primera fue la Iglesia de Santa María de la Alhambra, y luego de esta de San Francisco la Iglesia del Sagrario, hasta finalizar la construcción de la que hoy es la Catedral de Santa María de la Encarnación.

Ya hemos nombrado al primer famoso habitante de estos lugares, Gonzalo Fernández de Córdoba y Enriquez de Aguilar que habitó una casa palacio junto al Convento de las Descalzas en la plaza de San Juan de la Cruz, en la contigua calle de San Matías.

Imagen que muestra la Iglesia del Monasterio San José de las Carmelitas Descalzas y a la izquierda la casa que habitó Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar, en la plaza de San Juan de la Cruz y que hoy forma parte del convento.

A la derecha de la anterior imagen expuesta se halla la Plaza de las Descalzas a donde abre la segunda puerta de aquella Iglesia monacal.
Hoy en día la plaza se ha convertido en un aparcamiento de vehículos de dos ruedas...😔😔

La imagen de la izquierda muestra la puerta lateral del Monasterio de San José y la de la derecha la parte monacal del edificio que linda con la plaza del Poeta Luis de Rosales.

En la acera contraria al aparcamiento:

un moderno edificio de seis plantas ocupa el solar que en su día lo hizo el Palacio de los Córdova. Aquel palacio, hoy reconstruido en la Cuesta del Chapíz, pretendía ser el domicilio de D. Álvaro de Bazán y Solís (llamado "el Viejo", almirante y padre de D. Álvaro de Bazán y Guzmán) e hijo de D. Álvaro de Bazán y Quiñones. Este último caballero al servicio de los Reyes Católicos y colaborador en la conquista de Granada, a cuenta de cuyo servicio se le concedió la propiedad de las casas que ocupaban la margen izquierda del rio Darro, entre las calles Santi Spiritus y Sierpe Alta hasta la calle San Matías al fondo; o sea la actual plaza de Isabel La Católica, y el inicio de la calle Pavaneras, hasta la calle Santi Spiritus, la manzana de edificios entre c/Pavaneras, c/San Matias, plaza de las Descalzas, Plaza Poeta Luis Rosales y plaza Isabel la Católica.
La esposa de D. Alvaro de Bazán y Quiñones, Dña. María de Solís fundó en las casas de la parte superior de la propiedad el Convento de Santi Spiritus (hoy reubicado en la calle Duquesa nº 12), dando nombre a la calle y sufragó la construcción de la Iglesia en la Plaza de los Tintes, que se ubicaba más o menos donde hoy se eleva el monumento a Isabel la Católica, en la plaza de su nombre.

Algunos se preguntarán ¿por qué el Palacio de los Córdova toma ese nombre y no el de los Bazán?
Cuando D. Álvaro de Bazán y Solís, decide deshacerse de sus propiedades en Granada y trasladarse a su marquesado de El Viso vende este palacio, aún en construcción, a (algunos dicen) D. Luis Fernández de Cordova, aunque este señor falleció en 1526, lo que me hace suponer que la venta se haría a su hijo y coetáneo del vendedor D. Gonzalo Fernández de Cordova y Fernández de Cordova y de ahí la denominación del Palacio.



La calle Sierpe Alta.

La calle Sierpe Alta ya no existe, pero su espacio hoy forma parte de las Plazas de Isabel la Católica y Poeta Luis de Rosales.
Unía la calle Reyes Católicos, al fondo de la imagen donde se muestra el edificio La Paz, con la plaza de las Descalzas.
Vemos también a la izquierda el cartel anunciador de la Caja de Ahorros y a la derecha el antiguo edificio de Correos al fondo y más cerca las tapias y entrada del Teatro Gran Capitán, teatro descubierto donde se celebraban tanto combates de boxeo como proyecciones cinematográficas y otros espectáculos de ocio.
El vial tomaba su nombre de la escultura que adorna (aun existe en su nueva ubicación) la esquina del Palacio de los Córdova a la izquierda de su fachada principal. Dicha escultura representa una columna que sostiene en alto la figura de un dragón (sierpe para el pueblo llano).





Dos antiguas imágenes del patio del Palacio de los Córdoba antes de su desarmado en su ubicación de la Plaza de las Descalzas.


La plaza Poeta Luis Rosales


Esta plaza que nace tras el derribo de viejos edificios ruinosos y se abre a la calle Molino de Cortezas del Carmen, a la placeta de Tovar, la plaza de Isabel la Católica y la Plaza de las Descalzas.




La Plaza de Isabel la católica

La Plaza que hoy conocemos dedicada a la Reina Isabel la Católica es de reciente creación pues tiene su origen en la segunda mitad del siglo XX (concretamente en 1962), consecuencia del solar abierto tras el derribo de la Antigua Casa de Correos, el Teatro Gran Capitán y otros edificios aledaños.



Dos fotos del antiguo edificio de Correos, obra proyectada por Francisco Giménez Arévalo, visto desde la Gran Vía de Colón a principio del siglo XX. El edificio se construyó para residencia de su promotor, que se reservó la primera planta, Alquilado a Correos el restante, situándose Correos en la planta baja y oficinas y Telecomunicaciones, las superiores. 
En la primera de ellas se puede observar la figura del Guardia Urbano que dirigía el tráfico antes de las instalación de semáforos.
Detrás de este edificio se hallaba el Teatro Gran Capitán que a su vez, ocupó los terrenos la casa-palacio de los Cordova, hoy trasladado a la Cuesta del Chapiz.












Dos imágenes del montaje del monumento de Reina Isabel la Católica que representa a Cristóbal Colón en posición de arrodillarse ante ella a la que muestra las Capitulaciones de Santa Fe.
El monumento de bronce, de estilo historicista, es obra de D. Mariano Benlliure Gil. Anteriormente adornaba el Paseo del Salón.
Se puede observar que al fondo de la plaza se ve la fachada a Plaza de las Descalzas de la Casa Convento de las mismas.

En esta foto de la década de los 70 del S. XX se muestra la circulación alrededor del monumento y a la izquierda hay una valla que delimita el solar donde en la actualidad se encuentra el edificio de "los espejos", que fue sede en Granada del Banco de Santander. 

Otro edificio sacrificado para abrir la actual Plaza fue el del Banco de Bilbao, en la esquina superior con calle Reyes Católicos, sustituido por un nuevo y moderno edificio blanco de amplios ventanales, obra del arquitecto Miguel Olmedo.

En la foto se observa a la izquierda la esquina del edificio del Banco Central (Gran Vía de Colón nº 2), actualmente Caja Rural.


La plaza así creada se convierte en centro neurálgico del trasiego de la ciudad. como hemos dicho anteriormente se encuentra en el principio de la Gran Vía de Colón (a donde hace frente el monumento), en el cruce perpendicular con calle Reyes Católicos; y a espaldas del monumento y a la izquierda del edificio de fondo nace la calle Pavaneras y por la derecha, por donde transcurría la calle Sierpe Alta, la plaza se prolonga para llegar a las Plazas del Poeta Luis de Rosales y de las Descalzas.



No obstante lo dicho, este espacio tiene una antigua historia y es digna de mención, pues tiene relación con un insigne granadino, nacido sobre estos solares, de grandísima trascendencia en la historia de España, y cuyos méritos no han sido lo suficientemente reconocidos por el municipio, que solo le dedica el nombre de una pequeña calle, entre la calle Elvira, cruzando la Gran Vía de Colón, y la calle Baratillos (bordeando el Mercado de San Agustín) y
una placa de mármol blanco con medallón de bronce, situada en la fachada del nº 1 de esta plaza y que pasa totalmente desapercibida.

Se trata del Almirante D. Alvaro de Bazán y Guzmán, Marqués de Santa Cruz. 
Este granadino y famoso marino, era heredero de varias casas en esta zona, (su abuela, Dña. María Manuel, fundó con parte de ellas el Convento del Sancti Spiritu y aproximadamente donde hoy se ubica el monumento (antigua plaza de los Tintes), existía una capilla para uso del convento y la familia. Sobre otras de aquellas antiguas casas D. Álvaro de Bazán y Solís inició la edificación su palacio vivienda (abierto a la Plaza de las Descalzas y esquinado a la calle Sierpe Alta). Palacio que, tras la muerte del promotor fue vendido por su viuda Dª Ana de Guzmán a D. Luis Fernández de Córdova (de ahí el nombre del Palacio de los Cordova), que se derruyó y luego ha sido reedificado en la Cuesta del Chapiz, en base a la documentación arquitectónica que había realizado anteriormente D. Manuel Gómez-Moreno Martínez y haberse conservado muchos de sus componentes.