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Almohades

Su nombre significa "Los que reconocen la unidad de Dios".
Mantuvieron la capitalidad de al-Andalus en Sevilla.

Mapa del Imperio almohade en el S. XII




Fundador de la dinastía almohade en las montañas del Atlas, se trataba de un líder religioso que se auto-proclamó mahdi.
Hombre de una profunda formación en diversas madrasas musulmanas -incluso de Al-Andalus-, que supo crear a su alrededor un amplio círculo de seguidores.

Su interpretación estricta del Corán le movió a actuaciones, como poco, molestas. Avergonzaba públicamente a los vendedores de vino y a las mujeres que no usaban velo. Algunas de estas humillaciones públicas se tornaron violentas y provocaron disturbios entre la población.
La mayor parte de sus predicaciones eran dirigidas contra el gobierno almorávide, al que consideraba intérpretes impuros y heréticos del Islam.

Viajó en barco entre El Cairo y Alejandría y luego embarcó hacia el Magreb. Durante la travesía se dedicó a tirar por la borda las botellas de vino porque Mahoma lo condenaba. Reprendió a los marineros por no cumplir con la oración diaria. Los marineros hartos lo tiraron al mar y fue rescatado por otra embarcación.
Dirigió la guerra contra los almorávides a los que fue conquistando territorios y adeptos.

Murió en 1130, aunque por intereses políticos dicho fallecimiento se mantuvo en secreto hasta 1133, momento en el que los distintos visires llegaron al acuerdo de nombrar sucesor al que había sido su mano derecha.


Abd al-Mumin (1130-1163)

Principal hombre de confianza de su predecesor, nació en Nedroma a finales de 1095, de familia cenete.
Se autoproclamó califa.
Desde entonces se intensificó la lucha contra los almorávides hasta conseguir en 1145 la derrota y muerte de Taxufin ben Alí ben Yusuf.
Favoreció a sabios y poetas.
En el año 1146 desembarcó en Cádiz y arrasó a los almorávides de Al-Andalus.

Consiguió que se reconociera como sucesor a su hijo Abu Yaqub Yúsuf.

Fundó Ribat al-Fath (Campamento de la Victoria), futura Rabat, para en ella construir una imponente flota con intención de invadir los Reinos Cristianos de la península.

Enfermó en 1163 al visitar la tumba del fundador del movimiento almohade en las montañas y falleció.


Abu Yaaqub Yúsuf (1163-1184)

Era alto, de cabello moreno y de tez pálida y rubicunda, con grandes ojos. Fue el más culto de los califas almohades, y se formó fundamentalmente durante su larga estancia en Sevilla.

Fue nombrado gobernador de Sevilla por su padre en el año 1155 a los 16 años de edad.

Tres años más tarde resistió el ataque de Muhammad ibn Mardanis (llamado el Rey Lobo) rey de la taifa de Murcia.

A la muerte de su padre asumió el gobierno como emir, hasta tres años después que se nombró califa. Tuvo la oposición de sus tres hermanos y otros hombre de la corte, resuelta esta disputa se estableció en la ciudad de Sevilla, donde promovió un sin fin de construcciones y desde la que inició campañas contra las taifas de Jaén, Murcia y Valencia, que conquistó.

En 1183 tuvo que hacer frente a los hostigamientos que castellanos y portugueses hacían en tierras extremeñas, que incluso llegaron a asediar a Cáceres. Por lo que desplazó un ejercito africano a aquellas tierras. Asedió Santarem, que muy bien pertrechada defendía Alfonso I de Portugal, ante la próxima llegada de auxilio a los asediados de Fernando II de León, decidió declinar en el empeño, en la retirada fue herido de consideración y falleció.
El fallecimiento se mantuvo en secreto hasta la vuelta del ejército a Sevilla, donde fue nombrado sucesor su hijo.



Proclamado califa en Sevilla el 10 de agosto de 1184. Pasó al Magreb a sobornar a los familiares que se habían opuesto a su entronización y de ahí fue a Marrakech.

Según el arabista Francisco Javier Simonet, el califa Yaaqub "al-mansur" presumía de la intolerancia islámica, diciendo que desde la fundación del imperio almohade «no había tolerancia ni clientela para el judío ni para el cristiano, ni quedaba en todo el país de los musulmanes en Occidente sinagoga ni iglesia».

En 1191 enfermó a la vuelta de su primera campaña en al-Andalus y nombró sucesor a su hijo, proclamación que repitió poco antes de morir.

Su primera acción militar de importancia fue derrotar a la familia almorávide Banu Ganiyah de Mallorca, que se dedicaban a promocionar la piratería en el Mediterráneo en detrimento del comercio.
Luego dejó a su hermano Abu Yahya (del que no he conseguido referencias pero no confundir con Abu-Yahya Muhammad ibn Ali ibn Abi-Imran at-Tinmalali que fue visir almohade de Mallorca y coetáneos ambos) como gobernador de al-Andalus y pasó a Africa para someter diversos levantamientos.

Volvió a la península con su ejercito el 1 de junio de 1195, siguió hasta Sevilla donde reunió un ejército de 300.000 hombres se dirigió a Cordoba y de ahí pasar Despeñaperros situándose en la explanada del castillo de Salvatierra. A la par el rey castellano Alfonso VIII, con la coalición de los reinos de León, Navarra y Aragón, puesto que el poderío almohade amenazaba a todos por igual, marchó hacia Alarcos.

Allí se produjo de Batalla de Alarcos, en la que el rey almohade obtuvo una aplastante victoria; origen del apelativo "al-Mansur" (el vencedor). Volvió a atacar a Alfonso VIII en dos ocasiones más, la última aceifa en 1197; tras la que aceptó firmar una tregua.

El año siguiente volvió al Magreb, ya enfermo encerrándose en la religión. Falleció en enero del 1199 y se le enterró en Tinmel.

Su reinado fue el más beneficioso para al-Andalus. Construyó el Castillo de Aznalfarache y el cuerpo principal de la Giralda, entre otras obras.


Muhámmad an-Násir - para los castellanos Miramamolin (1199-1213)

Era alto, de barba bermeja entrecana, ojos garzos y tenía un defecto en la lengua que le hacía persona de pocas palabras. En general cabizbajo, era benévolo, poco sanguinario, descuidado en lo que no le suscitaba interés y avaricioso. Joven tímido y solitario, heredó de su padre un imperio que mostraba señales de inestabilidad.

Tras los resultado de las batallas de su padre contra los reyes castellanos disfrutó de cierta tranquilidad en la frontera norte, por lo que se pudo central en las revueltas de Africa a los que derrotó en 1206 y 1207. Dejó la zona africana en manos de su visir Abu Muhammad Abd al-Wahid ibn Abi Hafs, quien luego fue origen de la dinastía hafsi que gobernó en norte de Africa hasta 1574.

Prestó atención al frente norte de su imperio, pues los reyes castellanos cruzaban fácilmente las fronteras y ocasionaban serios problemas. Aparte de esto el Papa Inocencio III proclamó una cruzada para reconquistar para el cristianismo las tierras invadidas por el Islam en el S VIII. Esta proclama hizo que muchos reyes ibéricos (no todos) y señores del resto de Europa se unieran para el buen fin de dicha cruzada. Lo que conllevó a la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212 donde fue derrotado estrepitosamente el ejército musulmán.

A partir de este hecho el imperio almohade cae en la progresiva decadencia, especialmente en al-Andalus, donde los musulmanes retroceden fronteras y asumen vasallajes con los reyes cristianos que los vencen.

Miramamolín, volvió a Rabat y abdicó en su hijo. Murió el 25 de diciembre de 1213 asesinado por sus propios cortesanos en el alcázar de Marrakech.



Quinto califa almohade, accedió al trono, tras la muerte de su padre, a edad muy temprana (unos dicen que con 10 años y otros con 15/16), de cualquier forma edad temprana para cumplir la función que le correspondía, por lo que el gobierno recayó en sus tíos y tíos abuelos.

Apenas salió de la capital imperial, salvo para visitar la tumba del fundador de la dinastía.

Murió envenenado en enero de 1224 y le sucedió su tío abuelo.


Abu Muhámmad al-Majlú (1224) "el breve"

Ascendió al trono el 1 de enero de 1224, lo derrocaron el 6 de septiembre del mismo año y tres días después lo estrangularon.

Las luchas internas dentro de la propia familia imperial, aparte de las externas de los demás nobles del imperio fueron la causa del progresivo declive.



Era gobernador de Murcia, pero instigado por su visir se reveló contra el califa con el apoyo de sus hermanos que gobernaban Málaga, Granada y Córdoba.
Apoyos que luego se revelaron contra él mismo.

Más tarde los leoneses corrieron tierras de Sevilla, Fernando III de Castilla conquistó Quesada luego taló Murcia y sometió a vasallaje a Valencia.

Abu Muhámmad al-Ádil, temiendo ser vencido saltó al Magreb, dejando el gobierno andalusí en manos de su hermano Abú el-Ola, que más tarde también se reveló contra él, y veinte días después fue asesinado Abu Muhámmad al-Ádil en Marrakech.


Yahya al-Mutásim (1227-1229)

Accede al trono que le entregan los asesinos de su tío y antecesor. Apenas fue reconocido por los jefes del Atlas y Marrakech.

al-Andalus quedó en manos de diversos gobernadores, en lucha continua entre ellos persiguiendo la independencia de rey africano y clara decadencia de fuerzas, economías y seguidores.







Hermano de Abu Muhámmad al-Ádil, siendo gobernador de Murcia, se revela e independiza.

Pasa a Africa con su numeroso ejército para enfrentarse a su sobrino Yahya al-Mutásim a quien venció. Al dejar sin gobierno al-Andalus surgen las terceras taifas, resultando de ello el fin del imperio almohade en al-Andalus.

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Otros reyes almohades, pero ya sin influencia sobre al-Andalus:

Abd al-Wáhid II (1232-1242)
As-Saíd (1242-1248)
Al-Murtada (1248-1266)
Abu Dabús (1266-1269)
Ishaq ibn Ishaq (1269-1275/1276)


Como en el anterior artículo las imágenes que ilustran este son extraídas de distintas fuentes públicas de Internet.

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