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Imprenta, calle

Una parte de ella es la calle más estrecha de Granada, pues tiene un ancho de tan solo 46 cm.


La calle se traza tras el derribo de la antigua Iglesia de San Gil, no quiere decir esto que no existiera anteriormente uno o varios callejones de origen musulmán.
El nombre le viene dado por haber sido domicilio, desde el S. XVI, de una de las imprentas más antiguas de la ciudad.

La calle se inicia en la Plaza Nueva y hace un ligero desvío a la derecha a la par que asciende en muy suave pendiente.








Vamos a entrar en nuestro recorrido, justo frente a la fuente de la Plaza Nueva.












A la izquierda, al poco de entrar, se abre la c/ Pan que la comunica con la c/ Elvira, en la confluencia con la Placeta de San Gil y a esta, a su vez, confluye la c/ Calderería Vieja, por la que termina la que nos ocupa algo más arriba.

En esta c/ Pan se halla, a la derecha, el afamado y antiguo bar-restaurante "El Leon".


Continuamos nuestro caminar por c/ Imprenta para llegar al supuesto fondo en el edificio amarillo.



Digo "supuesto" porque si nos fijamos a la derecha del citado edificio y como continuación de la acera de ese lado de la calle que transitamos, se abre un estrecho pasadizo, que asciende de nivel con unos escalones. 









Por ahí continúa la calle Imprenta. Vamos a seguir a ver qué nos encontramos...

Nos adentramos en los rincones típicamente musulmanes que aún se conservan.






Al llegar el final de la estrechez se abre un espacio, no muy amplio pero lo suficiente para ser punto de reunión de algunos vándalos que pintarrajean todo lo que pueden y abandonan sus basuras en cualquier lugar.


Al fondo de ese espacio hay una salida a la izquierda que desemboca en la c/ Calderería Vieja, desde donde tomamos la siguiente foto del pasadizo al final en sentido opuesto al de nuestro camino.


Puente del Carbón, calle

Entre la calle Reyes Católicos y la calle Mariana Pineda (que no plaza).


Vial de muy corto recorrido, el que se observa en la anterior imagen, pero de vital importancia para la ciudad medieval e incluso moderna, pues era el acceso al arrabal de San Matías desde el puente del Carbón que salvaba el cauce del río Darro.
Unía dos importantes centros comerciales e industriales, por un lado el Corral del Carbón y las curtidurías de este margen del rio con el otro de la Alcaicería y la calle Zacatín, calle que junto a c/ Elvira, era una importante vía de circulación de la madinat.


La mujer que en la imagen atraviesa la calle Reyes Católicos lo hace por el punto donde el puente del Carbón salvaba el cauce del río, hoy cubierto su cauce.
Debe dejarse constancia que la continuación del vial, tras el cruce de la foto, es la calle López Rubio y al fondo se haya la Puerta de los Reyes de acceso a la Alcaicería de la calle Zacatín.

Para completar tan escaso texto os voy a mostrar a continuación algunas imágenes antiguas del vial.
Foto de los años 50/60 en la que ya habían terrazas de bares en las calles.




En las tres últimas fotos, de fecha anterior a la restauración del Corral del Carbón realizada por D. Leopoldo Torres Balbás, se puede observar claramente el estado de deterioro del monumento del S. XI.

Hospicio y Casa Cuna

La Dra. en Historia Dña. María del Prado DE LA FUENTE GALÁN (profesora de la UGR), a través de sus publicaciones sobre estos temas, es la principal fuente de lo que aquí os resumo.

Llegamos a interesarnos en estos temas a través de un paseo por la Calle Elvira, en la que nos encontramos con la Casa Cuna, y edificios adyacentes total y felizmente reconstruidos y convertidos en viviendas de alquiler social, ya lo eran anteriormente, en la que se ha procurado conservar la estructura de corrala original así como algunos de sus elementos estructurales.

El siglo XVIII, el Siglo de la Luces (Ilustración), resulta un revulsivo intelectual y social, en el que se tratan de cambiar aspectos y penosas situaciones que anteriormente resultaban habituales.
Una de ellas era el abandono de niños en las calles, por huérfanos o por miseria, niños que a falta de hogar o familia vivían en las calles, que morían en las calles, recién nacidos (más los ilegítimos o que sus padres no los podían mantener), eran abandonados en los soportales de iglesias, conventos o casas particulares, llegando a ser muchos de ellos pasto de las alimañas, cadáveres tirados en los albañales... Situación dantesca que desgraciadamente eran habituales en la época y no solo en nuestra ciudad y que exporádicamente algún caso asalta las noticias.

Si bien la fundación de una Casa Cuna para niños abandonados data del año 1504 como un departamento del Hospital Real, no hay constancia documental de la funcionalidad de él en ese edificio. Sin embargo existían 21 establecimientos, dependientes del Hospital Real, para el acogimiento y cuidado de niños abandonados... otra cosa es que fueran funcionales, suficientes y dispusieran de adecuados recursos económicos y seriedad de sus servidores.

En la segunda mitad del S. XVIII el intervencionismo gubernamental ilustrado en esta materia social impulsó la creación de Instituciones benéficas capaces de acoger a: pobres, vagos, prostitutas, huérfanos, niños abandonados, inválidos, enfermos y viejos. Y se teoriza la fundación de las Casas de Misericordia, Hospicios...

bajo esta premisa se crea en Granada el Real Hospicio (1753), según Orden del Marqués de la Ensenada al Presidente de la Real Chancillería, y se unifican en él las diversas fundaciones que se dedicaban a la asistencia social. Ubicándose en la Calle Elvira nº 85, luego se añadieron edificios anexos.

Además se habilita una casa anexa para Casa Cuna u Hospital de niños expósitos.
Aunque estos edificios contaban con comunicación interna sus entradas estaban separadas.


El Hospicio tenía su acceso por la calle Elvira, pero la Casa Cuna lo hacía por detrás, había que acceder por la calle Azacayas (nombre que procede del barrio destruido por la obra de la Gran Via de Colón "Saqayaf-al-bazzarin"), en la que se abre el callejón Postigo de la Cuna y llegaba a la plaza del Pozo Airón, donde existía un torno para poder dejar a los recién nacidos expósitos de forma anónima. En el caso de que la embarazada llegase a la casa para dar a luz de forma discreta, llegaba velada y era atendida en el establecimiento en habitación exclusiva (existían cuatro) y se mantenía en ella durante tres días después del parto para recuperarse, luego tenía que abandonar la casa y abandonar al expósito en la casa.


Esta situación prosigue durante unos años, pero la escasez de recursos que se refleja en un altísimo índice de mortandad, hace que termine ubicándose dentro del propio Hospital Real, dedicándose estos edificios al alquiler por sus nuevos propietarios.

El Pozo Airón, hoy cegado, era una profunda  sima a la que la cultura popular  le dotó de la funcionalidad de respiradero de la Tierra y que al poder escapar por ahí las fuerzas de la Naturaleza evitaba que los terremotos fueran más dañinos…

*Artículo de Gabriel Pozo Felguera sobre el Pozo Airón.


Puerta Elvira

Nos encontramos ante uno de los monumentos más significativos y antiguos de la ciudad de Granada, la Bab-Ilbin. Data del S. XI, puerta de la muralla zirí. Por añadidura en la parte superior del arco y a la izquierda, se puede distinguir el arco de la Puerta Monaita (Bal al-Unaidar), también del S. XI, que daba acceso a la Alcazaba Qadima.

Formaba parte de una fortaleza, pues aparte de la defensa militar contaba con aduana, corrales, vivienda para el alcaide y otras dependencias precisas para su función.

Lo que actualmente se nos muestra es la fachada a extramuros de una fortaleza que interiormente disponía de dos puertas independientes, una que se abría a la c/ Elvira (a la derecha) y otra (al fondo a la izquierda) a c/ Horno de la Merced, que daba acceso al arrabal Albayzín.

Que mejor explicación que la que nos hace Ángel Soler Gollonet en este magnífico vídeo publicado en YouTube:


De cualquier forma, como cualquier monumento, no debemos conformarnos con lo leído o visto en imágenes, sean estáticas o en movimiento, hay que verlos "in situ" para comprender y sentir sus volúmenes.

Normalmente accederemos a este monumento por la Plaza del Triunfo, y (antes de pasar a intramuros) podemos contemplar la excavación realizada al derribar las casas que había a su izquierda, que como las que aún existen a la derecha, se construyeron apoyadas o sobre los cimientos de la muralla.





Visto esto lo que procede es pasar bajo el Arco y acceder a la Madinat Garnata.


Volviendo la vista atrás veremos el interior del Arco con viviendas construidas a la izquierda donde antiguamente se situaba la del alcaide que gobernaba la fortaleza y a la derecha los tres arcos que restan de los que utilizaba la guardia y demás servidores de las funciones de la puerta.
En la imagen de la derecha muestro el ascenso de la c/ Horno de la Merced, que nos llevaría a la plaza del mismo nombre y de ahí podríamos ascender por la Cuesta Alhacaba, que es mejor descenderla (lo que también supone su esfuerzo), pues la pendiente es muy fuerte.
En este punto he de dejar constancia de la existencia de una librería de viejo, Sostiene Pereira La Librería, que se sitúa en unos locales rehabilitados de antiguas casas y, concretamente en el de la derecha, se muestran paños y cimientos de la muralla zirí; aparte del aspecto monumental del establecimiento, es lugar de eventos culturales como taller y club de escritura, sala de lectura, conferencias, presentaciones de libros... Ideal para los que somos "ratones de bibliotecas".

Aquí expongo el detalle del plano Francisco Dalmau (1796) en el que se detalla: Puerta Elvira, muralla zirí, y la más antigua punteada desde Puerta Manaita a la Cuesta de San Gregorio, calle Elvira, la antigua Iglesia de San Gil y Plaza Nueva.




El Albayzin, su desarrollo

El Albayzin de Granada se declaró Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 1984. Lo que va a permitir la conservación de las características del barrio, poniendo coto a las modificaciones y construcciones que afecten a su idiosincracia y fomentando la reconstrucción de las ruinas.

Vamos a precisar qué significa Albayzín. En árabe "Rabbad al-bayyasin", puede significar barrio de los halconeros o de los habitantes de Baeza que se asentaron aquí.
Este Arrabal, que justo se sitúa en la parte superior izquierda del mapa de D. Luis Seco de Lucena Escalada que se muestra más adelante, ha dado nombre a todo el espacio de la Madinat Garnata que se conserva actualmente en la margen derecha del rio Darro.
Tras la creación de la Gran Vía de Colón, podemos decir que el Albayzin termina en la calle Elvira, pues su apertura conllevó la demolición de infinidad de edificaciones a su alrededor.

De cualquier forma lo que hoy conocemos e identificamos por "El Albayzín de Granada", es un conjunto de distintos arrabales que componían la Madinat Garnata, en la margen derecha del río Darro y limitado al suroeste por la muralla, que se ubicaba entre la plaza de Bibataubin, la Acera del Casino, la calle Mesones, calle Escuelas, Calle San Jerónimo.... Siendo su principal vía la Calle Elvira.



Mapa de la Granada árabe de D. Luis Seco de Lucena Escalada  

Como todas las poblaciones esta que nos ocupa también crece según las necesidades de su volumen de habitantes, y como se observa en la imagen Madinat Garnata cumple con dicha regla, aunque condicionada, obviamente, por la orografía de la ubicación.


La almendra base de la población, que se sitúa en la parte superior de la colina, es la Alcazaba Qadima. Se han descubierto restos arqueológicos de épocas íbera y romana; pero fueron los árabes los que construyeron, posiblemente sobre cimientos anteriores, las edificaciones que hoy en día conocemos por documentación, ruinas, o algunas por existir aun.

Posteriormente y según acudían los pobladores musulmanes de las poblaciones conquistadas por los cristianos, más el incremento natural de la población, se fueron creando arrabales (Rabad) para darles cobijo y creándose las consiguientes defensas (murallas): 

Fuera del Albayzin, propiamente dicho, pero formando parte de la Medina Garnata, hemos de citar los barrios de la colina de la Sabika, a saber:

El Albayzin es un sentimiento. Los albaicineros son pobladores orgullosos de su barrio, era un barrio que tenía todo lo necesario para cubrir las necesidades de sus pobladores, sus gentes se socializaban en un entorno pequeño, eran novios los vecinos, las compras se hacían en el entorno, se socializaba con la vecindad e igualmente se estrechaban amistades. Más tarde llegó la diáspora de la población, a la que ayudó la falta de agua corriente en las viviendas (que se empezó a subsanar en los años 50 del pasado siglo), así como el imprescindible saneamiento...

De cualquier forma cualquier granaíno, y me incluyo como muchos foráneos, han sido cautivados por el Albayzin, se puede sentir "albayzinero" y acudimos al barrio en cualquier oportunidad.