Como continuación de mi anterior artículo sobre la Plaza Trinidad, en el que hago una extensa introducción al barrio de la Magdalena y explico su desarrollo desde el Plano de Granada Árabe de Luis Seco de Lucena a la Plataforma de Ambrosio Vico, continúo ahora con las calles principales y edificios más significativos de esta zona.
Como iremos viendo poco a poco los nombres de muchas de las calles nos informarán de los establecimientos, negocios y comercios que se ubicaban en ellas.
Para poder ubicarnos en el barrio estas dos imágenes representan la situación de la zona en dos momentos diferentes:
Izquierda.- Detalle extraído de la Plataforma de Ambrosio Vico de la última década del S. XVI.
Derecha.- Detalle extraído de Google Maps de la situación actual
El acceso lo podemos hacer desde varios sitios: calle Recogidas, calle Arco de las Cucharas, calle Sillería, calle Capuchinas y incluso desde la calle Trinidad o sus paralelas, si venimos desde la Plaza de la Universidad… siempre suponiendo que accedemos desde el Centro urbano, claro. Ya hemos visto que la plaza se comunica en todos los sentidos.
En este caso y como nos hemos referido anteriormente a la Plaza de la Trinidad lo haremos desde allí.
A pocos pasos de haber entrado (en el nº 50), nos encontramos a la izquierda el único "mesón" cuyo edificio aún existe (Siglo XVI), aunque hoy reconvertido a las actuales necesidades, El Patio del Toro (bodega - restaurante). NO confundir con el Pilar del Toro, que se encuentra junto a Plaza Nueva, en la calle que hay detrás del pilar que le da nombre, y se trata de la calle Hospital de Santa Ana.
Frente a él se halla un edificio de principios del siglo XX que recuerda a los de la cercana Gran Vía de Colón.
Es habitual hallar en esta vía, y sus alrededores, edificios muy diversos, pues así como hemos citado el de un antiguo mesón (S. XVI ó XVII), ahora comentamos otro de inicios del XX de los que serán muchos los que veremos en el barrio e incluso mucho más modernos de la época en la que el consistorio no vigilaba la adecuación de las nuevas construcciones al carácter de los de la vecindad.
Continuamos nuestro trayecto hasta el cruce con la calle Jáudenes (apellido de familia de gran interés económico, político y social en Granada).
En este cruce nos podemos fijar en el local de la esquina y comparar con las imágenes que expongo aquí al lado la evolución del comercio habida en el barrio.
Y nos vamos a adentrar a la derecha por la calle Jáudenes para observar uno de los antiguos comercios (de 1907) que aún se mantienen abiertos, la espartería San José, donde es seguro que encontraremos algún detalle curioso de esta antigua artesanía para adquirir o regalar. Además de olfatear los agradables aromas naturales del esparto (algo picante en nariz), la madera, el palmito...
Luego volvemos nuestros pasos de nuevo a la calle Mesones para seguir a la derecha.
A la derecha de nuestro recorrido por la calle Mesones, se abre el Pje. Conde Alcalá (apellidos del fundador de la Compañía Granadina de Industria y Comercio, S.A., luego veremos su sede en la calle Alhóndiga), que nos conduce a la paralela calle Alhóndiga y con comercios abiertos al paso.
Este pasaje era límite de la superficie ocupada por la Alhóndiga de granos que se abría a la calle Alhóndiga puerta que ahora es la Plaza de la Alhóndiga.
Siguiendo nuestros pasos por la calle Mesones se nos abre la calle Hileras, también a la derecha, (nombre que procede de la costumbre que tenían los plateros de aprovechar la longitud de la calle para hilar plata al aire libre), y a continuación traspasando el edificio de la Diputación (construido sobre el solar de la antigua Iglesia de la Magdalena y casas aledañas) a la izquierda la calle Arco de las Cucharas.
Aquí, volviendo la vista podemos ver el edificio de la Diputación que hemos dejado atrás, y en el que se cuentan leyendas sobre apariciones...
En la esquina nos asomamos a la calle Arco de la Cucharas (se vendían cucharas de madera), porque ahí tras la conquista cristina se abrió un arco en la muralla nazarí, que conduce a la Plaza de Bib-Rambla (donde cuento sobre la Casa de los Miradores que ocupaba ese arco). A mitad de esa calle a la derecha podemos observar un edificio que presenta un cierro curvado de hierro forjado muy interesante; ahí mismo se abre la calle Boteros (calle de los fabricantes de botas de piel de cabra impermeabilizadas con pez negra para líquidos) que nos llevaría a la Plaza de Santo Cristo (aunque en nuestra explicación continuamos por la calle Mesones).
Siguiendo nuestro camino nos encontramos a la derecha la pequeña calle Bodegones, que termina en la calle Boteros nombrada anteriormente, llamada así por las bodegas que ofrecían comida y bebida a los transeúntes, aunque tampoco eran exclusivos de esta pequeña calle.
Continuamos nuestro trayecto hasta encontrarnos a la derecha la Plaza del Santo Cristo, al final de la cual desemboca la calle Boteros, por la izquierda, y que continuará como calle Cerrajeros por la derecha.
Al fondo y como continuación de la plaza se halla la calle Arco de las Orejas (Puerta de Bib-Rambla, que se desmontó y ahora se muestra en el Bosque de la Alhambra), y que nos conduce a la calle Salamanca y girando a la izquierda nos adentra en la Plaza de Bib-Rambla.
Antigua representación de la Puerta Bib-Rambla que, bajo mi criterio, la representa extramuros de la muralla.
Continuando nuestro andar por Mesones, casi inmediatamente nos encontramos a la derecha la calle Sierpe Baja, que nos conduce a la calle Alhóndiga, igual de la calle Hileras, a la que es paralela, y ambas se unen por el Callejón de Arjona, nombrado así en honor a Juan de Arjona, (paralelo a Alhóndiga y Mesones).
Prosiguiendo nuestros pasos llegamos a la izquierda a la calle Caldereros, que termina en calle Cerrajeros, a cuya mitad a la derecha se abre la calle Zapateros, que a su vez termina en la calle Montereros (fabricantes de monteras), que es continuación de la Plaza de Cauchiles (de cauchil).
Volvemos a Mesones, para seguir nuestros pasos y encontrarnos a la derecha la calle Campo Verde, que desemboca en la plaza del mismo nombre en la calle Alhóndiga, y luego a la izquierda la Placeta de Cauchiles (nombre que proviene de cauchil).
Tras esto solo nos queda llegar al final de la calle, dejando a la izquierda la calle Milagro que nos lleva a la calle Monterería, y tras un quiebro a la derecha, a la calle Salamanca.
Aquí he de dejar constancia de que en este lugar existió un corral de comedias (teatro), en la acera de la izquierda según nuestro recorrido.
Y finalmente desembocamos en Puerta Real, asomándonos a ella desde donde se ubicaba la auténtica Bib-Arramea o puerta del arrabal de la Rambla y también llamada Puerta del Rastro. Delante de esta puerta se hallaba el Puente de la Paja, sobre el rio Darro.
Incluyo aquí un vídeo de YouTube sobre la calle Mesones de la Dra. Dña. Blanca Espigares Rooney, en el que se añaden a mi explicación otros detalles interesantes:
Para continuar nuestro trayecto al salir a Puerta Real, giraremos a la derecha y descenderemos la ligera pendiente, dejando el edificio El Suizo a nuestra derecha.
En la siguiente esquina se nos abre la
Calle Alhóndiga
Debe su nombre a la existencia en ella, aparte de la Alhóndiga Zaida de los cristianos que ocupaba la manzana donde ahora se halla el edificio El Suizo al inicio de la calle y cara a Puerta Real, de la importante Alhóndiga de granos, al final de la calle, que ocupaba la superficie entre la actual Plaza de la Trinidad y el Pasaje Conde Alcalá, y entre esta calle (a la que da nombre), donde abría puerta en la Placeta de Alhóndiga, y la calle Mesones por su espalda.
Muestro una antigua imagen del patio del establecimiento.
También existía en esta calle el famoso Mesón El Sol, del que os muestro imagen de su acceso, con el sol que le daba nombre en la fachada, y de su patio.
Entrando en esta calle, inmediatamente nos encontramos a la derecha la Plaza de Campo Verde (el nombre le viene dado en honor a D. Luis María González de Torres de Navarra Aguilar y Castro, marqués de Campo Verde y conde de Gadea), y su continuación por la calle de igual nombre, nos comunica con la calle Mesones, una casi bar-plaza.
Lugar que ocupaba el más antiguo matadero, antes de su traslado junto a la desembocadura del Río Darro en el río Genil.
Adentrándonos algo más nos encontraremos a la izquierda con la calle Darrillo de la Magdalena. A continuación en la derecha la calle Sierpe Baja (a la derecha de nuestro recorrido por esta calle todas son las citadas en la anterior de Mesones de la que es casi paralela).
Luego se nos abre a la izquierda la pequeña Plaza del Lino, que desemboca en la calle Párraga. Más adelante en el mismo lado izquierdo desemboca en esta la calle Gracia, que nos conduce hasta la Plaza de Gracia, y aquí se termina la peatonalización.
Más adelante, y a la derecha, se abre la Plaza de Alhóndiga.
Esta plaza fue en su tiempo el zaguán de entrada a la Alhóndiga del Trigo.
Dentro de la plaza si giramos la vista nos encontramos en la esquina con Alhóndiga un interesante edificio catalogado, del arquitecto Fernando Wilhelmi Manzano.
Fue sede de la Compañía Granadina de la Industria y el Comercio, S.A., hoy día cubierto de andamios y defensas en base a su estado de ruina. Confiamos en que pronto pueda ser restaurado, parece ser que existe un proyecto para dedicarlo a hotel.
Con respecto a las múltiples sociedades públicas que se fundaron para el fomento de diversas actividades económicas en nuestra ciudad de Granada os remito al artículo de Gabriel Pozo Felguera que enlazo.
Siguiendo la explicación sobre nuestro trayecto a la derecha de la plaza se halla la calle Jáudenes, de la que ya he dado detalle en la calle Mesones. y a la izquierda la calle Paz, que termina su curso al llegar a su fin en la perpendicular calle Verónica de la Magdalena.
Es muy habitual en esta ciudad que las calles dispongan de distinta denominación según el tramo lo que sumado a la falta de indicadores en las esquinas confundan al paseante no avezado.
Continuando nuestros pasos llegamos a la Plaza de la Trinidad, de la que ya hemos dado explicación, y continuaremos hasta la calle Tablas a la izquierda y también explicada en el artículo dedicado a la Plaza de la Trinidad.
Al llegar a la confluencia de la calle Tablas con la calle Carril del Picón por la derecha, giraremos a la izquierda para entrar en la
Calle Puentezuelas
El nombre de la calle le viene dado por la cultura popular. Por esta vía circulaba (según se puede ver en el detalle de la Plataforma de Ambrosio Vico de cabecera) una acequia descubierta procedente del rio Darro, acequia que también recogía aguas residuales de las viviendas, aguas que regaban las innumerables huertas que se cultivaban en esta zona; dado que era necesario usar para salvar el cauce pequeños puentes en varios lugares, llamados por el pueblo llano "puentezuelas", de ahí el nombre del vial. En tiempos se llamó General Narváez.
Siguiendo nuestro camino, nos cruza la calle Santa Teresa, en la que si entramos a la izquierda nos encontramos una de las casas más antiguas del barrio, hoy restaurada y actualizada, pero conservando en su fachada aquel estilo típicamente rural.
No conozco datos sobre el edificio pero no me extrañaría que se tratara de una antigua casa de labor (cortijo), de cuando todos estos solares eran huertas... Ya en la Plataforma de Ambrosio Vico se refleja esta casa y su gran patio interior.
Continuando nuestro recorrido llegamos al cruce con la calle Buensuceso, calle que une la Plaza de la Trinidad con la calle Casillas de Prats, y ahí en la esquina podemos admirar uno de los edificios típicos de este barrio con su torreón en lo alto de la esquina.
Son muchos los edificios con torreones que hay en Granada. La función inicial de estos torreones era poder ver a lo lejos las huertas y seguir los trabajos agrícolas desde las casas, luego ha tenido más una función recreativa e incluso habitacional.
Es obligatorio al llegar a esta esquina entrar a la izquierda y subir la ligera pendiente para llegar al ensanche que hace la calle para acoger estos edificios:
El edificio de la parte superior de la imagen se trata de la Casona de Buensuceso, interesantísimo palacio del siglo XVIII (concretamente de 1771), hoy propiedad de la Universidad de Granada.
Frente a él otro no menos interesante, aunque más sencillo y si seguimos subiendo la calle otros similares a la izquierda.
Pero debemos volver nuestros pasos para llegar al cruce con Puentezuelas cruzarla y asomarnos a contemplar un edificio recientemente restaurado a la perfección.
Y volvemos a nuestro trayecto de la calle Puentezuelas, para continuar hasta el cruce con la calle Paz en la que también nos adentraremos a la derecha para contemplar el Palacio de los Condes de la Jarosa que hoy también pertenece a la Universidad de Granada y donde aloja el Instituto Confucio.
Y volvemos para seguir por la calle Puentezuelas, para llegar al cruce con la calle Gracia (no sin antes dejar a nuestra derecha la calle Jardines que llega hasta la calle Casillas de Prats), en este punto vamos a cambiar nuestro recorrido.
Al llegar a este cruce nos encontramos frente a la portada principal de la Iglesia del Corpus Christi, más conocida como La Magdalena, pues en ella se acogió a los feligreses de la antigua iglesia de este nombre de la calle Mesones.
La iglesia abre su fachada principal a la pláceta de Nuestro Señor del Rescate y también tiene puerta a la calle Puentezuelas. La iglesia es propiedad del adjunto convento de Monjas Agustinas Recoletas.
Es sede de la Hermandad del Rescate que procesiona el Lunes Santo una imagen de "Jesús preso y presentado al pueblo" obra de José de Mora del siglo XVIII.
La fachada del templo tiene alusiones gráficas a la consagración de la Eucaristía.
A la izquierda de la fachada del templo se abre la discreta puerta del convento.
Continuando ascendiendo la calle Gracia en la acera izquierda se halla la casa natal de la que fue Emperatriz de los franceses "Eugenia de Montijo".
Edificio al que le supongo serias remodelaciones, pero en el que existe una placa celebrando tal nacimiento, aunque parece ser que el parto se produjo en el jardín de la casa a causa del temor de la parturienta por los terremotos que sufría la ciudad por aquellas fechas.
Continuando más adelante y en la misma acera se halla la Escuela de Arte y Superior de Diseño José Val de Omar de Granada. Moderno y funcional edificio, pero insulso e incluso feo, que sustituyó a la antigua casa palacio del S. XVII que muestro en la foto que acompaña este párrafo.
Más adelante desembocaríamos en la calle Alhóndiga, pero antes giraremos a la derecha para entrar en la calle Párraga, nombre en honor de Juan Párraga Cortés, granadino del s. XVI que fue juez en la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá.
Siguiendo por la calle Párraga nos encontraremos a la izquierda la Plaza del Lino, contigua a calle Alhóndiga, y siguiendo nuestro trayecto nos cruzamos la calle Darrillo de la Magdalena, que une Alhóndiga con Puentezuelas,
a la derecha se abre en una pequeña plaza para continuar, hasta que pasada c/ Puentezuelas se nombrará Calle de la Cruz... Si continuamos por c/ Párraga llegaríamos a la c/ Recogidas, pero ya que estamos en esta plaza seguiremos descendiendo para volver a Puentezuelas girando a la derecha para dirigirnos al cruce con la calle Gracia, antes de llegar nos encontramos a la izquierda la calle Moral de la Magdalena, que asciende desde la Plaza de Gracia. Dejaremos a nuestra derecha la Iglesia de la Magdalena y continuamos hasta la siguiente esquina de la izquierda para tomar la calle Jardines y descender por ella.
Acercándonos al cruce con c/ Verónica de la Magdalena empezaremos a percatarnos a la izquierda de nuestro recorrido la fachada de ladrillo y piedra del palacete que hace esquina y que luego contemplaremos desde la opuesta.
Se trata del Palacete de las Brevas (el nombre le viene dado por la decoración de sus fachadas), S. XVIII y de estilo castellano, hoy sede de la Casa de Jaen en Granada.
Ya que estamos contemplando la esquina del palacete de Las Brevas, giraremos nuestros pasos a la derecha para contemplar el edificio anexo que ha sido restaurado con gran acierto.
Pero cruzaremos la c/ Gracia para continuar por c/ Verónica de la Magdalena hasta llegar a la esquina con la c/ Águila. Donde nos encontramos con la casa que fue última residencia de la heroína Mariana Pineda y en la que fue apresada.
Expongo una foto antigua de la casa que nos ocupa para hacernos a la idea de la sencillez de las construcciones populares antiguas. La casa ha sufrido una reconstrucción total y hoy en día es sede del Centro Europeo de las Mujeres Mariana Pineda.
Volvemos atrás nuestros pasos para girar a la izquierda por la c/ La Cruz y en la siguiente calle, San Miguel Alta, volver a girar a la derecha. Pero antes de girar hemos de fijarnos en el palacete de la esquina que dejábamos a nuestras espaldas.
Se trata del interesante palacete Rojas Pérez del S. XVII, uno de los edificios más antiguos conservados en el barrio.
Desandamos lo andado para volver a la c/ Gracia y descender para llegar a la esquina de esta calle con c/ Casillas de Prats, cuando se abre la vista a la Plaza de Gracia.
Aquí nos encontramos con el Palacio de los Yanguas, casa palacio construida entre 1920 y 1925 por el arquitecto Fernando Wilhelmi Manzano de estilo regionalista. Hoy es sede de la Curia Diocesana.
Y con esta vista del Palacio de los Yanguas desde en medio de la Plaza de Gracia, doy por terminado este trayecto.
Incluyo aquí un vídeo de YouTube sobre el barrio de La Magdalena de la Dra. Dña. Blanca Espigares Rooney, en el que se añaden a mi explicación otros detalles interesantes y curiosos:
El Arrabal de la Rambla (Rabad ARRAMBLA), su parte próxima al centro de la ciudad hoy en día es el barrio comercial de infinidad de franquicias especialmente dedicadas a vestimenta y complementos. Este barrio fue la base de la expansión de la ciudad en el siglo XVII que lo extendió hasta lo que hoy es la calle Solarillo de Gracia y plaza de igual nombre. Durante este período de primeras construcciones fueron muchas las familias nobles y acaudaladas las que construyeron importantes palacios, así como las ordenes religiosas sus conventos.
Sus principales viales son las calles Mesones, Alhóndiga, Puentezuelas, Tablas, y Gracia, aparte de otras menores. Además de la Plaza de la Trinidad y las placitas de Alhóndiga y la de Campo Verde.
La distribución de las construcciones ya se hace sobre una base plana, en ligera pendiente, lo que permite distribuir las construcciones en calles rectas, aunque aún estrechas para las actuales necesidades.
La parte comercial del barrio es prácticamente peatonal, como sucede en el vecino barrio del Sagrario que queda intramuros.
En el detalle del plano de la Granada Árabe de D. Luis Seco de Lucena se puede observar que a extramuros de la muralla nazarí, hacia abajo en el plano, a la altura de la plaza Bib-Rambla, se abría un espacio que en principio fue lugar de asentamiento de los mercaderes que acudían a los mercados de la Madinat. Poco a poco dicho asentamiento fue base para construcciones más concretas, adecuándose mesones, almacenes, talleres y tabernas para atender a las necesidades de la población transeúnte que lo precisaba, llegando a iniciarse la construcción de una muralla defensiva, de la que no hay constancia de su finalización ni ubicación exacta, salvo los paños de las puertas.
A la derecha se indica BIB-ARRAMEA (Puerta de la Rambla), luego Puerta Real, junto a la Alhóndiga Zayda y a la izquierda BIB-ALMAZDAA (Puerta del Carro).
Nótese que en medio de este espacio, se señala JIMA HADDION (Mezquita de los Herreros); sobre la que luego se construyó la Iglesia de la Magdalena antigua.
Detalle extraído de la Plataforma de Ambrosio Vico de la última década del S. XVI.
Claramente se muestran:
Los paños y torres de la muralla nazarí, pasando por debajo de la Plaza de Bib-Rambla.
La Puerta de la Rambla a la derecha y delante de ella
El Puente de la Paja, y debajo de este
La Alhóndiga Zaira de los cristianos (frutas y hortalizas)
Al otro lado de la calle se abre la Puerta del Carro, y entre ambas sobre el vial indica "Calle de los Mesones".
Paralela a esta (más o menos) y por debajo en el plano, se abre la calle Alhóndiga, que inicia al otro lado de la Alhóndiga Zayda de los cristianos (dedicada a frutas y hortalizas), pues la primitiva del mismo nombre se situaba detrás de la Madraza y termina en una explanada a la izquierda, pero antes de llegar se halla
un edificio rectangular y cerrado, salvo una puerta, abierta a la calle Alhóndiga, remetida sobre el plano de fachada, se trata de la Alhóndiga del Trigo; el espacio remetido para acceder al edificio es la actual Placeta de la Alhóndiga, que hoy se abre a la calle Jáudenes.
Este otro detalle (del plano de Francisco Dalmau de 1796) muestra otros más precisos e identificables para los paseantes actuales:
Saliendo de Plaza Bib-Rambla por la calle Cuchilleros (por el centro inferior en el plano), al llegar a la calle Mesones nos sitúa a la derecha la Iglesia de la Magdalena antigua (solar ocupado hoy por la sede de la Diputación).
Siguiendo en el mismo sentido por la calle llegamos al convento Trinitario (hoy plaza de la Trinidad).
Amplío la superficie del detalle en este mapa, para mostrar hasta donde llegaban las edificaciones (recuerden que es a final del siglo XVIII).
Recorrido
Basándonos en esta imagen de la zona, extraída de Apple Maps, vamos a iniciar nuestro recorrido saliendo de la Plaza de la Romanilla, donde terminamos el anterior. Encauzamos nuestros pasos descendiendo por la calle Capuchinas, y en la confluencia con la Plaza de la Pescadería conviene girar la vista atrás para ver la Torre de la Catedral, tras las palmeras y los edificios de la derecha.
Bajando esta calle a la derecha se abre la calle Lucena (que nos llevaría a la calle Horno de Marina) y en esa esquina frontal un interesante edificio en penoso estado de abandono.
Se trata de un edificio de estilo expresionista del arquitecto José Fernández-Fígares Méndez, construido para viviendas. Existe un serio proyecto de convertir el edificio en apartamentos para alojamientos de lujo en arrendamiento. En sus locales comerciales se estableció “Almacenes La Verdad”, cuyo rótulo aún es visible en la fachada de la calle Capuchinas.
Proseguimos para llegar a la
Plaza de la Trinidad, un oasis dentro de la ciudad.
Como he adelantado en la explicación geográfica del inicio, esta plaza y algunos edificios de alrededor ocupan el solar del antiguo convento de los monjes Trinitarios Calzados que se fundó en 1517, aunque se terminó en el siglo XVIII.
Poco después la desamortización de Mendizábal inició su ruina, más tarde el ejército francés lo usó como cuartel, luego fue almacén, corral de teatro... incrementándose su decadencia hasta que en 1889 fue demolido finalmente, quedando de él la fuente de su claustro, milagrosamente pues los demás enseres de interés quedaron a manos de anticuarios y especuladores.
Esta antigua imagen del espacio de esta plaza sin urbanizar, nos permite ver al frente la entrada por la calle Capuchinas así como la torre de la Catedral.
Es una oportunidad para comparar los edificios actuales con los antiguos que se muestran en la foto.
La fuente de dos tazas árabes de mármol blanco y el vaso de piedra Elvira, aunque tiene algunos, pocos, aditamentos renacentistas en los surtidores de la mayor, presenta una imagen delicada y elegante.
La plaza, bajo la alcaldía de Antonio Gallego Burín, fue urbanizada y ajardinada con un sinfín de árboles de sombra, setos de arrayán y plantas de flor.
Consiguiendo con ello crear un ambiente propicio para el descanso.
En las esquinas del espacio interior cuenta con dos quioscos en cada una (prensa, bollería, artesanía...). Lamentablemente no todos están en uso.
Pocos son los edificios que se conservan a su alrededor de antigüedad o interés memorable, algunos se han convertido recientemente en Hotel tras una magnífica rehabilitación, otros (pocos) se han remodelado y varios se derruyeron para construir otros acordes a las modas y posibilidades especulativas de cada época.
Y ya que hemos entrado en la plaza por la calle Capuchinas daremos una vuelta, en sentido contrario a las saetas del reloj, desde la parte central peatonal para tener mejor perspectiva.
La imagen de la izquierda de estas cuatro es la vista que nos ofrece actualmente la plaza tras cruzar el vial de tráfico rodado (muy escaso por estar calificada peatonal la zona). La siguiente es la calle Capuchinas, acceso que hemos recorrido para acceder a la plaza. La contigua es la visión de la esquina de calle Capuchinas con la plaza, siendo el edificio frontal una casa antigua bien restaurada dedicada a Hotel Boutique "La Casa de la Trinidad"**** (aquí he de dejar constancia que en las obras de restauración de este edificio se han descubierto restos del cimiento de la muralla nazarí; que en el establecimiento de restauración que ocupa el bajo se ha sobre elevado el piso para poder mostrar esos restos bajo un suelo acristalado), y la otra esquina es una Entidad Bancaria. La última foto es la salida a la calle Trinidad, por la que llegaríamos a la calle Escuelas; esta calle tiene a la derecha el inicio de la calle Horno de Marina, que se abre a la derecha y tiene en esa entrada una bifurcación a la calle Silencio, prolongación a su vez de la calle Escuelas.
Al Oeste de la Plaza la acera la ocupan varias terrazas de los establecimientos situados en los bajos de los edificios (al menos estos se conforman con toldos y sombrillas que pueden retirarse llegado el momento). Este lado ofrece salidas por calles paralelas a la anterior citada calle Trinidad:
La Calle Duquesa, que tras cruzar las calles: Málaga, Jardín Botánico, Horno de Haza, Conde de Tendillas, Cuenca (con su prolongación calle Colegios) nos llevará hasta la Calle Gran Capitán (refiriéndose a Gonzalo Fernández de Córdoba no a Alvaro Bazán).
La calle Conde de las Infantas, con los cruces que le corresponden citados en su paralela. Est calle y la siguiente terminan su recorrido en la calle Málaga.
La calle Laurel de las Tablas, el nombre de "laurel" viene dado en varias calles de Granada a la existencia (en algún momento) de ese árbol en alguna huerta de esa vía, árboles que por su porte eran fácilmente visibles a los transeúntes de la vía.
La calle Fábrica Vieja, que siendo también paralela a las anteriores termina en la Plaza de los Lobos.
En la esquina de esta última calle se halla, creo que el más antiguo establecimiento hotelero que se conserva. Se trata de la Pensión ZURITA que presento en el siguiente vídeo. También es digno de atención el comercio, antiguo colmado, que ocupa el bajo de la esquina.
En la esquina opuesta a la Pensión Zurita, podemos observar un interesante edificio antiguo que ha sido recientemente rehabilitado con gran acierto.
Entre estos últimos edificios citados se abre la calle Tablas, su prolongación es Obispo Hurtado en el cruce entre calle Carril del Picón (a la derecha) y la continuación calle Puentezuelas (a la izquierda). El nombre de esta calle hace referencia a la antigua costumbre de montar sus puestos sobre tablas los carniceros de fuera de la ciudad antes de la Puerta BabAl-Masda, que daba acceso al arrabal del Arenal por esta parte.
Si nos adentramos en esta calle unos pasos, encontraremos a la derecha, en esquina con la calle Angulo (apellido de una antigua familia afincada en esta calle), un establecimiento hotelero (Hotel Reina Cristina) que anteriormente fue residencia de Luis Rosales Camacho, lugar donde se refugió Federico García Lorca y luego fue detenido para ser asesinado.
Mas abajo se encuentra en la acera contraria un interesantísimo palacio, hoy sede de la Agencia Tributaria de la Junta de Andalucía, y más adelante otro curioso y antiguo con la fachada pintada llamativamente, que hace esquina con la calle Puentezuelas.
Volvemos a la Plaza de la Trinidad y continuamos con la fachada Oeste.
La siguiente esquina del edificio blanco comentado anteriormente abre a la calle Santa Teresa, que nos conduciría hasta la calle San Miguel Alta, cruzando calle Puentezuelas y calle Verónica de la Magdalena. la otra esquina nos ofrece un edificio antiguo bien conservado.
A continuación otro edificio, pintado de rosado con los marcos de los huecos contrastados en blanco, se trata de una reciente restauración completa de una obra abandonada por largo tiempo y que hoy en día se dedica a Hotel-Restaurante (Seda Club Hotel).
Abre, la esquina por la que se accede al Hotel, la calle Buensuceso (nombre referido a Nuestra Señora del Buensuceso), antes Cristino Martos, que llega hasta la calle Casillas de Prats, cruzando Puentezuelas, Verónica de la Magdalena, San Miguel Alta y por último calle Seminario (en ella se hallaba el Seminario Menor).
Perpendicular a la ultima calle citada abre la calle Alhóndiga, citada cuando comentaba los detalles de la Plataforma de Ambrosio Vico más arriba, pues justo en la entrada, a la izquierda, se situaba la Alhóndiga de granos.
La fachada Sur-Este de la plaza apenas conserva algún edificio de interés, quizás el de la esquina final con calle Mesones.
Volviendo la vista a la fachada de la plaza por la que hemos iniciado el recorrido, y antes de llegar a la calle Capuchinas, es mencionable la calle Sillería, que nos da acceso a laPlaza de la Pescadería.