El llamado Paseo de los Basilios discurre por la margen izquierda del río Genil, entre el Puente Verde (el antiguo puente de madera y metal, pintado de color verde, que los franceses sustituyeron por el de piedra actual, a costa de desmontar el campanario del Real Monasterio de San Jerónimo para reutilizar el material pétreo) y el Puente del Genil (el erróneamente calificado de romano, cuando en realidad es de época zirí, S. XI).
Es digno de mención que la autorización para establecerse esta comunidad religiosa en Granada sufrió un considerable retraso, debido a la reticencia del obispado de admitir otra nueva congregación en una ciudad en la que ya el número de personal religioso resultaba excesivo para el de población seglar; finalmente se consiguió dicho beneplácito en base a demostrar la nueva congregación de que disponía de recursos propios suficientes para no requerir ningún tipo de ayuda ni limosnas.
Nuestro trayecto lo vamos a realizar en sentido contrario al cauce, y ofrece una muy ligera pendiente ascendente.
Iniciamos el recorrido atravesando el Puente del Genil, para alcanzar la margen izquierda del río Genil, dando por supuesto que partimos del centro urbano.
Llegados aquí giramos a la izquierda. Nos encontramos ante una ancha acera y una balaustrada que nos asoma al cauce, en el lado de la calzada de vehículos unos frondosos plátanos de sombra que nos cobijan en Primavera y Verano del intenso sol, alfombrando de hojas muertas el suelo en Otoño e Invierno.
Seguiremos nuestro trayecto por esta amplia acera hasta llegar al callejón del Pretorio, en cuya esquina se encuentra el Polideportivo Genil, dependiente del Colegio Escolapio. Aprovechamos el paso de peatones para cruzar a la siguiente acera y contemplar la siguiente imagen
A continuación en la acera derecha siguen las construcciones de edificios de viviendas, generalmente con ajardinamiento alrededor y de limitada altura.

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