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Torre del Aceituno a Puerta Elvira

Este tramo es llamado "muralla de la alberzana". También "cerca de D. Gonzalo".

Esta muralla se construyó para defender el arrabal del Albayzin, arrabal que acogió a los habitantes de Baza que se ubicaron fuera de la muralla de la alcazaba, también llamado “de los halconeros”

El nombre de alberzana, le viene dado por los campos de naranjos que la rodeaban, lo de D. Gonzalo es una leyenda sobre que el pago del rescate del obispo de Jaén D. Gonzalo de Zúñiga sirvió para pagar esta construcción. No hay nada que documente esto pero de cualquier forma en el enlace de arriba puede ampliarse información sobre ello.

Relataré el recorrido indicado en VERDE en el plano.

Hemos obviado el tramo de muralla que desciende desde la ermita hasta el Sacromonte, por tratarse de una fuerte pendiente, no tener edificaciones y no ofrecer ninguna novedad con respecto a lo que os mostraremos. Si acaso cuando hablemos del Sacromonte nos referiremos también a esta cerca que indicamos marcada en NARANJA.

Los dos Antonio´s, iniciamos nuestro recorrido de hoy en la ermita de San Miguel Alto. Allí se hallaba una torre defensiva de época musulmana, la Torre del Aceituno (por situarse en el alto del cerro del Aceituno, imperdible enlace). Luego se convirtió en ermita, que tras diversas vicisitudes (invasión francesa especialmente) ha sido reconstruida para llegar a lo que hoy podemos disfrutar.

Aconsejamos ascender por medio de algún medio de transporte de forma que podamos iniciar el recorrido sin cansancio previo. En nuestro caso hemos usado un taxi y al llegar a la explanada la vista de Sierra Nevada resulta impresionante:


Tras este solaz entraremos en el patio trasero de la ermita para encontrarnos frente al pilar de la Fuente del Aceituno. Uno de los más antiguos de la ciudad.
Sobre la placa de azulejería que indica el nombre del pilar se halla una sola pieza de azulejo en la que un enamorado versa su sentir:

"Amor puro
flores lilas,
el querer de mi Lola
no me se olvía"

Hemos de reconocer que esta forma de expresar cualquier sentir, tiene mucha más clase de lo que acostumbramos a ver como expresión del nuevo "arte urbano" de los vándalos del bote de espray, cuyas expresiones nos hartaremos de ver en nuestro paseo de hoy, aunque no de disfrutar y trataremos de evitar en las fotos que mostramos.

Poco antes de salir al mirador, accediendo por la derecha del templo, ya podremos ver a la derecha ruinas de la muralla; aunque la profusión de antenas, hierros de soportes, vallas de defensa y demás artilugios nos obligue a buscar un ángulo adecuado para evitar, en lo posible, esa fealdad, aunque sin evitarlo totalmente.









En la explanada del compás del templo disfrutamos de la más alta vista de la ciudad, aunque la colina de la Sabika donde se ubica la Alhambra, nos oculta una parte a la izquierda.


La ermita de San Miguel Alto

El templo tiene su origen y base en una potente torre de la muralla que a su vez era atalaya del amplio territorio que se puede observar. Tras la conquista cristiana se convierte en ermita (1671), luego fue dinamitada por el ejército invasor en su huida (1812) y reconstruida
 posteriormente por el fervor religioso del pueblo.

Es centro de una celebrada romería el 29 de Septiembre de cada año, festividad del Santo.

Carece de interés artístico aunque es de estilo neoclasico, si bien la derruida por los invasores era de estilo barroco.



Junto a la ermita se halla un edificio, que también hemos advertido en el patio cuando estábamos ante en pilar, edificación que ha sido hasta hace pocos años el Centro de Internamiento de Menores Infractores San Miguel (un reformatorio).


A la derecha de la imagen anterior se halla el paño de muralla que desciende hasta el Sacromonte y que en este artículo no vamos a recorrer.








Sin embargo si dirigiremos nuestros pasos en sentido contrario para iniciar el descenso por donde hemos entrado al compás del templo.

Foto mostrada anteriormente.



Llegando en el descenso hasta una parte de muralla destruida por efecto del agua de una copiosa lluvia.
Tramo que se ha reconstruido a base de losas de piedra de granito de uniforme espesor y que ofrece puerta al lado exterior de la muralla donde se abre un paseo que acompaña el recorrido.




Antes de cruzar al otro lado volveremos la vista al tramo descendido para admirar la estampa del templo como final de la antigua muralla.
A la par contemplamos la técnica constructiva de la muralla. Se trata de elevar el muro con técnica de tapial sobre un cimiento de cantos rodados y de gran tamaño y ladrillos.










Una vez nos hallamos extramuros, podemos contemplar la magnitud de la muralla en perspectiva y sus cuadradas torres.

Seguiremos el descenso cómodamente












hasta llegar a la cercanía de la Puerta de Fajalauza

pasaremos a intramuros por la Puerta Fajalauza ante la imposibilidad de seguir por el exterior dada la existencia de construcciones que lo impiden.
Aquí tomamos un trozo del recorrido inicial que hicimos en la Ruta de Fajalauza a calle Elvira, por lo que descendemos, dejando a la izquierda: el carril de San Miguel, la Plaza de la Cruz de Piedra, la calle San Luis, la calle Yuca y la calle Blanqueo Nuevo y al llegar al ensanchamiento de la Iglesia de San Gregorio Magno, cambiamos el sentido de nuestra girando a la derecha y ascendiendo por el callejón de la Alberzana.
Al fondo del callejón giramos a la izquierda en el ensanchamiento y se muestra de nuevo el paño de muralla intramuros.

Seguimos nuestro camino para lo que hemos de cruzar la Carretera de Murcia, que nos llevaría a la derecha al inmediato barrio de El Fargue.
Dos torres bordean la carretera, una es un transformador eléctrico de nueva factura y la otra si es de origen musulmán. Podría considerarse que la muralla abría puerta en este lugar, pero no es así, aquí estaba totalmente cerrada la defensa.
Si descendemos un poco la pendiente podremos observar el paño de muralla desde intramuros

Volvemos a ascender para recorrer este tramo de muralla por el lado de extramuros, que se trata de un paseo peatonal relativamente bien cuidado que se llama Paseo de la Muralla de la Alberzana.

Al poco de andar nos encontramos con unas excavaciones abandonadas.
Se tratan de los cimientos del Convento de San Antonio Abad y San Diego, indicado en el plano de Francisco Dalmau que encabeza este artículo.

Un poco más abajo se encuentran los restos de la alberca del convento y una abertura en la muralla, sin consolidar.















Esa abertura nos permite asomarnos de nuevo a lado intramuros y tomar esta perspectiva, cuyo paso se interrumpe al final por existir construcciones que lo impiden.



Y volvemos a seguir por el otro lado.

El Convento de San Antonio Abad y San Diego

Consideramos, mi amigo Antonio Valenzuela Gómez y yo, que merece la pena dejar constancia de lo que fue este olvidado convento.
Dice Manuel Gómez-Moreno González en su "Guía de Granada Tomo I" página 343:
"... que se dice camino de San Antonio, fué abierto en el siglo XVII por el rico y liberal genovés Rolando Levanto, quien asimismo se hizo edificar en 1636 á su costa, en lo alto del camino, un convento de franciscanos descalzos, con título de S. Antonio, arrasado en nuestros días como tantos otros; allí se admiraban muchos y magníficos cuadros de Alonso Cano, casi todos robados por las tropas francesas y cuando la exclaustración, .... y además cuadros de Atanasio (Bocanegra) y esculturas de José Mora, el cual fué sepultado en la misma iglesia."
Luego, en la "Guía de la Granada desaparecida" del Dr. Juan Manuel Barrios Rozúa en las páginas 84 y siguientes cita los anteriores datos y aporta amplios detalles arquitectónicos del edificio y sus anexos describiendo perfectamente el convento.

Tras este apéndice continuamos nuestro descenso de la pendiente por el lado de extramuros, dejando a la derecha los que en su día fueron las propiedades y residencia del genovés Rolando Valento y que hoy son los Cármenes de Rolando u Orlando...

Como ya he dicho este tramo es un cuidado paseo, que nos conduce hasta la rotonda de la actual Carretera de Murcia, pero antes de llegar allí nos vamos a encontrar la última puerta descubierta (1986) la puerta de San Lorenzo.

Se trata de una extraña puerta, que permite suponer que se abrió posteriormente a la construcción de la muralla, pues se abre en una torre y carece de las características propias defensivas.

Fue descubierta tras el derribo de una construcción anexa extramuros y había cumplido diversas funciones tras la de comunicación, que si vivienda, que si crematorio, que si almacén...

Hoy día si nos asomamos entre los huecos de la celosía que forma su cierre, observamos que continúa siendo almacén de aperos.
Seguimos nuestro trayecto para llegar a la curva-rotonda de la carretera donde la muralla asciende a la derecha por la loma hasta la siguiente curva de la carretera, donde un poco antes deja de existir.

Según los planos consultados en este punto, poco más abajo o más arriba, la muralla hacía un quiebro a la izquierda para dirigirse hacia el actual Barrichuelo de San Ildefonso. Por lo cual nosotros volveremos a la curva del Camino de San Antonio, para descender por la Cuesta de San Antonio.

Descendiendo por este vial nos encontramos a la derecha en la fachada de un edificio reconstruido un hermoso altar de estilo renacentista que enmarca un relieve que representa una estación del Vía Crucis.
Resto del “vía crucis” que existió entre la Iglesia de San Ildefonso y el convento de San Antonio Abad y San Diego. 
Poco antes del final del vial giraremos a la izquierda para tomar la calle Barrichuelo de Cartuja,
y al poco nos encontramos a la derecha la Cuesta Caracas que nos permite ver en la distancia la torre-cúpula del crucero del Hospital Real.













Continuamos nuestro camino hasta encontrarnos a la izquierda un solar en pendiente en el que casi nos sorprende, porque la íbamos buscando, la continuación de la muralla que habíamos perdido en la carretera de Murcia.

Obviamente este paño continuaba hasta llegar a la Puerta del Barrio de la Calzada, donde volvía a girar para dirigirse a la Puerta de Elvira.

Está claro que la muralla ha sido base de construcción de viviendas anexas a ella, en este caso el lado intramuros de este tramo tiene pegada dos casas.

Un poco más adelante en nuestro caminar se nos abre un mirador que nos muestra el campanario de la Iglesia de San Ildefonso y más alejada la Basílica de San Juan de Dios.

Desde aquí descendemos a la placeta de Alpargateros para continuar en el mismo sentido para enseñaros la escalinata en la que termina este vial, en su continuación como calle Pernaleros Alto

Luego volvemos atrás para tomar a la izquierda el callejón de las Tinajas, que nos conduce a calle Baja de San Ildefonso que tomamos a la izquierda e inmediatamente girar a la derecha por la calle Sacristía de San Ildefonso

 y acceder al compás de la Iglesia de San Ildefonso.

Desde aquí dirigiremos nuestros pasos a la izquierda para pasar por delante del que fue convento de la Merced y llegar al final de nuestro recorrido de hoy en la Plaza del Triunfo donde la muralla de nuestro recorrido llegaba a la Puerta Elvira.


Arco de las Orejas a Puerta Elvira


Iniciamos nuestro recorrido de hoy en la calle Arco de las Orejas esquina con Salamanca, donde un cartel en la fachada nos indica que debajo se encuentran los cimientos de aquella puerta, hoy reconstruida en el bosque de la Alhambra.

Girando a la izquierda accedemos a la Plaza de Bib-Rambla, de la que ya hemos escrito anteriormente.

La muralla que nos ocupa discurría por el lado izquierdo, o sea siguiendo el sentido de la calle Salamanca, aunque con edificios adosados a ella que abrían puertas y balcones a la plaza, les dirijo al enlace sobre la plaza para ampliar detalles. Uno de esos edificios era la Casa de los Miradores, en uno de cuyos arcos de la planta baja se abría el Arco de las Cucharas (época cristiana) para dar acceso al barrio de la Magdalena.










Al final de la plaza por este lado, se encuentra la casa natal del dramaturgo granadino José Martín Recuerda de lo que da cuenta una placa en la fachada del edificio.

A pocos metros de salir de la plaza llegamos a la de la Pescadería, que se abre al frente y algo a la  izquierda, aquí la muralla se dejaba ver, y continuaba hasta poco antes de llegar a la calle Capuchinas, donde giraba a la izquierda y abrir la Puerta del Corrillo (Bab Al-Masda), a la actual Plaza de la Trinidad. Perpendicular a esta a la izquierda se abría la del barrio de la Magdalena.

En esta ocasión llegados a este punto tomaremos a la derecha para adentrarnos en la calle Trinidad, merece la pena observar el edificio nº 6 de esta calle, quizás uno de los más puros del barrio  y 













al llegar a la esquina con Horno de Marina (que nos llevaría a la calle San Jerónimo), tomaremos la calle Silencio para continuar el trayecto de la muralla que aquí también se hallaba a la izquierda de nuestro camino.

Antes tengo que citar que en la calle Horno de Marina, se halla la casa palacio de los Vargas (S. XVI,  estilo renacentista) hasta hace poco en penoso estado de abandono y ruina. Actualmente se encuentra en obras de rehabilitación, confiamos que en breve podamos disfrutar de ella.








Continuamos hasta llegar a la calle Málaga y en la esquina que dejamos a nuestra izquierda hay una placa que anuncia...

Aquí se hallaba la Puerta de Al-Murdi (Bab Al-Murdi)






Seguimos en nuestra dirección para entrar en la calle Escuelas, dejando a la izquierda el Jardín Botánico, cuya continuación es el edificio de la Facultad de Derecho. 

Y enfrentándonos a la Plaza de la Universidad, vislumbramos la cúpula y torre de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor.

La muralla se encontraba justo donde ahora está la verja que limita el Jardín Botánico.




Sin menoscabo de acceder al artículo enlazado anteriormente aquí debo dejar constancia de los dos edificios principales de esta plaza:
Uno la portada de la Facultad de Derecho.















Y el otro la fachada de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor, obra de Antonio Castillo de Monturque, quien también construyó la cúpula del convento de San Anton.














Volviendo al tema que nos ocupa hoy que es la muralla y su trayecto, aquí he de mencionar que la defensa de la Madinat Garnata, cruzaba lo que es hoy la Iglesia (en cuyos basamentos podemos ver irregulares sillares que con certeza formaron parte de aquel material de derribo), cruzando la actual calle San Jerónimo y también el actual convento de la Encarnación.
En este punto se abría la muralla por la Puerta del Molino (Bab Al-Riha).
Para continuar nuestro recorrido cruzamos la calle San Jerónimo para continuar por la contigua Plaza de la Encarnación, dejando el convento de ese nombre a la izquierda y rodeándolo por la calle Niños Luchando, para desembocar en la calle Arandas que dejaba la muralla a la derecha.

Debemos citar aquí el porqué del nombre de la calle "niños luchando" y que seguramente será una leyenda pero sin duda curiosa.
Tras la expulsión de los moriscos, que hubieron de huir "con lo puesto" muchas de sus viviendas quedaron abandonadas y fueron inmediatamente ocupadas por cristianos; cuentan que en esta calle sucedió  que hallándose unos niños en fraternal lucha para medir sus fuerzas uno, con su espalda, golpeó y rompió un débil tabique y entre los escombros que se produjeron se hallaron los restos de un recipiente cerámico que contenía monedas de oro y plata que allí se escondía...

Seguimos al llegar a la calle Arandas, nos encontramos con el monumental Palacio de Perez Herrasti, hoy Colegio Mayor femenino Alsajara, una lástima que esté constreñido entre estrechas calles.

Este palacio fue casa natal del insigne D. Andrés Pérez de Herrasti y Pulgar, Teniente General defensor de la plaza de Ciudad Rodrigo ante las huestes napoleónicas en 1810.

Frente a este edificio también hay otro palacio, de menor entidad, que actualmente es el Registro Mercantil y de Bienes Muebles de Granada.

Seguimos y dejamos el cruce con la calle Mano de Hierro. Calle en la que parece ser tuvo residencia D. Cristóbal Fernández de Cordova (descendiente del Gran Capitán), apodado Mano de Hierro por la contundencia en su función como Caballero Veinticuatro del Cabildo de Granada. Este caballero podría tratarse del VII Conde de Luque que mandó construir el Palacio de Luque o de las Columnas de la calle Puentezuelas...

En el siguiente cruce se encontraba la Puerta de las Cuatro Fuentes (Bab Arba-Ayun) tomaremos a la izquierda. Se trata de la calle primero y luego plaza del Boquerón para después girar a la derecha por calle Almona del Boquerón...
Lo de "boquerón" no se refiere al magnífico pez sino a que cuando es abrieron las calles para canalizar las aguas procedentes de la calle Elvira, por efecto de las lluvias se abrió un gran "boquete" y de ahí "boquerón". Dicho esto seguimos subiendo las escaleras de la calle Almona del Boquerón que nos elevan a la Gran Vía de Colón justo frente al Palacio Müller

Tomaremos la Gran Vía de Colón a la izquierda, para cruzarla y dejando la Casa del Americano a nuestra izquierda, donde se abrí la Puerta del Sulfuro de Antimonio (Bab Al-Kuhl)
 ascender por la calle Tinajilla hasta la Plaza del Triunfo.


Donde se encuentra la Puerta de Elvira (Bab Ilbira) y damos por finalizado el trayecto de hoy.

Murallas de Granada

Con la impagable colaboración, compañía y disertaciones de mi amigo Antonio Valenzuela Gómez.

La muralla ha sido una defensa de la población desde tiempos prehistóricos, eso lo tenemos claro todo el mundo.

Evolucionaron desde la simple empalizada de troncos (recordemos los cómics de ASTERIX) a las más sólidas de piedra. Siempre acorde a los recursos que ofrecía la zona. En cuanto a su forma y resistencia evolucionaron también según se desarrollaban las armas de asedio y ataque, desde arietes, catapultas, cañones de pólvora  e incluso minas para derruir sus estructuras desde el subsuelo.


Pero sin entrar en más profundas explicaciones nos vamos a ocupar de las murallas de nuestra Madinat Garnata.

Para ello nos basaremos en el plano que Luis Seco de Lucena Paredes publicó en 1910, resultado de sus investigaciones en el que sitúa las distintas murallas de la ciudad, figurando en color rojo las destruidas y faltan algunos detalles descubiertos más tarde (por ejemplo: Torre de la Plaza de las Escuelas).

Las primitivas defensas se destruyen por la creación de otras nuevas más al exterior y la inutilidad y estorbo de la antigua, salvo que formen parte de construcciones útiles; aun hoy día se descubren paños y cimientos de murallas que son parte de edificaciones.

Más tarde, tras la conquista castellana y ya en la Edad Moderna, la ciudad no precisaba nuevas (ni antiguas) defensas dado que no se temía enemigo alguno, por lo que se inició el proceso de derruirlas, siendo sus materiales reutilizados en otras construcciones o formar parte estructural de la nueva construcción.


Como vemos en este magnífico vídeo de Ángel Soler Gollonet, las murallas de Granada evolucionan, según las necesidades poblacionales.

Su fortaleza estructural depende de la facilidad de un posible ataque por un sitio u otro; así la más potente (resistente) es la que se sitúa paralela a la Cuesta Alhacaba, entre la Puerta Elvira y la Puerta de las Pesas, que era doble, al igual que de Puerta Elvira a Puerta Bib-Rambla, también era doble de Puerta Monaita a la Puerta del Leon.




Hemos decidido dividir este tema en varios paseos mañaneros y cada uno de ellos será motivo de un artículo concreto. De forma que se facilite el poderlos recorrer en varios días, nosotros los hemos realizado así, obviamente a pie y con calzado adecuado.

Por supuesto no vamos a ver lo que no existe, pero si recorreremos su trayecto y podremos mostrar lo que hay. Se ha de tener en cuenta que los caminos, calles y carreras (llamadas así por ser la carrera que hacía la guardia), en muchos casos, continúan en el mismo lugar, por ejemplo: la Carrera del Darro, la del Genil, Puertas de Elvira, Monaita, y Fajalauza o de Las Pesas.

Aquí indexaremos los distintos recorridos, que se nombrarán, normalmente, de "Puerta a Puerta":
  1. Puerta de la Loma a Puerta de las Orejas
  2. Puerta Real a Puerta del Corro
  3. Arco de las Orejas a Puerta Elvira
  4. Torre del Aceituno a Puerta Elvira
  5. Plaza de los Campos a la Alcazaba de la Alhambra en este caso no existía puerta alguna en la plaza de los Campos (tampoco existía la plaza), salvo la cercana Puerta-fortaleza de Bibataubin, sino que era el punto de la muralla anterior al que se unió la nueva muralla que protegía el arrabal de los alfareros.
  6. Muralla de la Alcazaba (Qadima y Gidida), recorrido circular.
  7. Puerta de los Tableros a la Puerta de Guadix Alta.







Puerta Elvira

Nos encontramos ante uno de los monumentos más significativos y antiguos de la ciudad de Granada, la Bab-Ilbin. Data del S. XI, puerta de la muralla zirí. Por añadidura en la parte superior del arco y a la izquierda, se puede distinguir el arco de la Puerta Monaita (Bal al-Unaidar), también del S. XI, que daba acceso a la Alcazaba Qadima.

Formaba parte de una fortaleza, pues aparte de la defensa militar contaba con aduana, corrales, vivienda para el alcaide y otras dependencias precisas para su función.

Lo que actualmente se nos muestra es la fachada a extramuros de una fortaleza que interiormente disponía de dos puertas independientes, una que se abría a la c/ Elvira (a la derecha) y otra (al fondo a la izquierda) a c/ Horno de la Merced, que daba acceso al arrabal Albayzín.

Que mejor explicación que la que nos hace Ángel Soler Gollonet en este magnífico vídeo publicado en YouTube:


De cualquier forma, como cualquier monumento, no debemos conformarnos con lo leído o visto en imágenes, sean estáticas o en movimiento, hay que verlos "in situ" para comprender y sentir sus volúmenes.

Normalmente accederemos a este monumento por la Plaza del Triunfo, y (antes de pasar a intramuros) podemos contemplar la excavación realizada al derribar las casas que había a su izquierda, que como las que aún existen a la derecha, se construyeron apoyadas o sobre los cimientos de la muralla.





Visto esto lo que procede es pasar bajo el Arco y acceder a la Madinat Garnata.


Volviendo la vista atrás veremos el interior del Arco con viviendas construidas a la izquierda donde antiguamente se situaba la del alcaide que gobernaba la fortaleza y a la derecha los tres arcos que restan de los que utilizaba la guardia y demás servidores de las funciones de la puerta.
En la imagen de la derecha muestro el ascenso de la c/ Horno de la Merced, que nos llevaría a la plaza del mismo nombre y de ahí podríamos ascender por la Cuesta Alhacaba, que es mejor descenderla (lo que también supone su esfuerzo), pues la pendiente es muy fuerte.
En este punto he de dejar constancia de la existencia de una librería de viejo, Sostiene Pereira La Librería, que se sitúa en unos locales rehabilitados de antiguas casas y, concretamente en el de la derecha, se muestran paños y cimientos de la muralla zirí; aparte del aspecto monumental del establecimiento, es lugar de eventos culturales como taller y club de escritura, sala de lectura, conferencias, presentaciones de libros... Ideal para los que somos "ratones de bibliotecas".

Aquí expongo el detalle del plano Francisco Dalmau (1796) en el que se detalla: Puerta Elvira, muralla zirí, y la más antigua punteada desde Puerta Manaita a la Cuesta de San Gregorio, calle Elvira, la antigua Iglesia de San Gil y Plaza Nueva.