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Arco de las Orejas a Puerta Elvira


Iniciamos nuestro recorrido de hoy en la calle Arco de las Orejas esquina con Salamanca, donde un cartel en la fachada nos indica que debajo se encuentran los cimientos de aquella puerta, hoy reconstruida en el bosque de la Alhambra.

Girando a la izquierda accedemos a la Plaza de Bib-Rambla, de la que ya hemos escrito anteriormente.

La muralla que nos ocupa discurría por el lado izquierdo, o sea siguiendo el sentido de la calle Salamanca, aunque con edificios adosados a ella que abrían puertas y balcones a la plaza, les dirijo al enlace sobre la plaza para ampliar detalles. Uno de esos edificios era la Casa de los Miradores, en uno de cuyos arcos de la planta baja se abría el Arco de las Cucharas (época cristiana) para dar acceso al barrio de la Magdalena.










Al final de la plaza por este lado, se encuentra la casa natal del dramaturgo granadino José Martín Recuerda de lo que da cuenta una placa en la fachada del edificio.

A pocos metros de salir de la plaza llegamos a la de la Pescadería, que se abre al frente y algo a la  izquierda, aquí la muralla se dejaba ver, y continuaba hasta poco antes de llegar a la calle Capuchinas, donde giraba a la izquierda y abrir la Puerta del Corrillo (Bab Al-Masda), a la actual Plaza de la Trinidad. Perpendicular a esta a la izquierda se abría la del barrio de la Magdalena.

En esta ocasión llegados a este punto tomaremos a la derecha para adentrarnos en la calle Trinidad, merece la pena observar el edificio nº 6 de esta calle, quizás uno de los más puros del barrio  y 













al llegar a la esquina con Horno de Marina (que nos llevaría a la calle San Jerónimo), tomaremos la calle Silencio para continuar el trayecto de la muralla que aquí también se hallaba a la izquierda de nuestro camino.

Antes tengo que citar que en la calle Horno de Marina, se halla la casa palacio de los Vargas (S. XVI,  estilo renacentista) hasta hace poco en penoso estado de abandono y ruina. Actualmente se encuentra en obras de rehabilitación, confiamos que en breve podamos disfrutar de ella.








Continuamos hasta llegar a la calle Málaga y en la esquina que dejamos a nuestra izquierda hay una placa que anuncia...

Aquí se hallaba la Puerta de Al-Murdi (Bab Al-Murdi)






Seguimos en nuestra dirección para entrar en la calle Escuelas, dejando a la izquierda el Jardín Botánico, cuya continuación es el edificio de la Facultad de Derecho. 

Y enfrentándonos a la Plaza de la Universidad, vislumbramos la cúpula y torre de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor.

La muralla se encontraba justo donde ahora está la verja que limita el Jardín Botánico.




Sin menoscabo de acceder al artículo enlazado anteriormente aquí debo dejar constancia de los dos edificios principales de esta plaza:
Uno la portada de la Facultad de Derecho.















Y el otro la fachada de la Iglesia de los Santos Justo y Pastor, obra de Antonio Castillo de Monturque, quien también construyó la cúpula del convento de San Anton.














Volviendo al tema que nos ocupa hoy que es la muralla y su trayecto, aquí he de mencionar que la defensa de la Madinat Garnata, cruzaba lo que es hoy la Iglesia (en cuyos basamentos podemos ver irregulares sillares que con certeza formaron parte de aquel material de derribo), cruzando la actual calle San Jerónimo y también el actual convento de la Encarnación.
En este punto se abría la muralla por la Puerta del Molino (Bab Al-Riha).
Para continuar nuestro recorrido cruzamos la calle San Jerónimo para continuar por la contigua Plaza de la Encarnación, dejando el convento de ese nombre a la izquierda y rodeándolo por la calle Niños Luchando, para desembocar en la calle Arandas que dejaba la muralla a la derecha.

Debemos citar aquí el porqué del nombre de la calle "niños luchando" y que seguramente será una leyenda pero sin duda curiosa.
Tras la expulsión de los moriscos, que hubieron de huir "con lo puesto" muchas de sus viviendas quedaron abandonadas y fueron inmediatamente ocupadas por cristianos; cuentan que en esta calle sucedió  que hallándose unos niños en fraternal lucha para medir sus fuerzas uno, con su espalda, golpeó y rompió un débil tabique y entre los escombros que se produjeron se hallaron los restos de un recipiente cerámico que contenía monedas de oro y plata que allí se escondía...

Seguimos al llegar a la calle Arandas, nos encontramos con el monumental Palacio de Perez Herrasti, hoy Colegio Mayor femenino Alsajara, una lástima que esté constreñido entre estrechas calles.

Este palacio fue casa natal del insigne D. Andrés Pérez de Herrasti y Pulgar, Teniente General defensor de la plaza de Ciudad Rodrigo ante las huestes napoleónicas en 1810.

Frente a este edificio también hay otro palacio, de menor entidad, que actualmente es el Registro Mercantil y de Bienes Muebles de Granada.

Seguimos y dejamos el cruce con la calle Mano de Hierro. Calle en la que parece ser tuvo residencia D. Cristóbal Fernández de Cordova (descendiente del Gran Capitán), apodado Mano de Hierro por la contundencia en su función como Caballero Veinticuatro del Cabildo de Granada. Este caballero podría tratarse del VII Conde de Luque que mandó construir el Palacio de Luque o de las Columnas de la calle Puentezuelas...

En el siguiente cruce se encontraba la Puerta de las Cuatro Fuentes (Bab Arba-Ayun) tomaremos a la izquierda. Se trata de la calle primero y luego plaza del Boquerón para después girar a la derecha por calle Almona del Boquerón...
Lo de "boquerón" no se refiere al magnífico pez sino a que cuando es abrieron las calles para canalizar las aguas procedentes de la calle Elvira, por efecto de las lluvias se abrió un gran "boquete" y de ahí "boquerón". Dicho esto seguimos subiendo las escaleras de la calle Almona del Boquerón que nos elevan a la Gran Vía de Colón justo frente al Palacio Müller

Tomaremos la Gran Vía de Colón a la izquierda, para cruzarla y dejando la Casa del Americano a nuestra izquierda, donde se abrí la Puerta del Sulfuro de Antimonio (Bab Al-Kuhl)
 ascender por la calle Tinajilla hasta la Plaza del Triunfo.


Donde se encuentra la Puerta de Elvira (Bab Ilbira) y damos por finalizado el trayecto de hoy.

Bib-Rambla, plaza

Es fácil imaginar que esta zona fuera desde tiempo inmemorial una almuzara que llegado el momento y las necesidades de crecimiento de la población debió integrarse en la urbe.
 
Detalles de la plataforma de Ambrosio Vico y del plano de Francisco Dalmau. En el primero se indica la muralla y torreones, en el segundo la muralla ya ha sido derruida pero con línea punteada señala su situación en el plano.

Tanto nombrar la Plaza Bib-Rambla que ya llegó la hora de dedicarle su merecido monográfico.
El nombre del lugar corresponde a:
- Bib - puerta
- Rambla - arenal 

 



Es, pues, la plaza de la Puerta del Arenal o del Arco de las Orejas, la primer nombre hace referencia a que la zona acumula los depósitos de arenas que sedimentaba el rio Darro en ese lugar, el segundo porque de la puerta se colgaban los miembros de los ajusticiados para dar ejemplo. Su ubicación era en el límite Sur de la Madinat Garnata y en el interior de la muralla nazarí, donde se abría la puerta que le da nombre, hoy en día reconstruida en el Bosque de la Alhambra; dicha puerta se situaba donde ahora está la calle Salamanca y abría a la actual calle Arco de la Orejas, aunque en época musulmana la fachada Este de la plaza estaba retranqueada y la puerta daba acceso directo a la plaza (según detalle de la Plataforma de Ambrosio Vico y el plano de Francisco Dalmau, que se exponen arriba, y de la ilustración de la derecha).

Debido a su situación junto a la muralla Sur de la Madinat Garnata, así como la proximidad a los edificios más importantes de la ciudad (Mezquita, Alcaicería, Madraza, Justicia y Alhóndigas así como la necesidad de un espacio abierto para ubicar los mercados y un lugar de ocio para la población hizo que se conformara esta plaza de la Madinat Garnata árabe.
Con el transcurrir del tiempo la plaza ha sufrido múltiples transformaciones, no ya de su perímetro y obviamente de los edificios, sino también de su decoración y funcionalidad. De haber dispuesto de una calzada para vehículos a su alrededor, entre los árboles y las fachadas de edificios, tras su peatonalización aquella calzada ha permitido la ocupación de terrazas y templetes "provisionales para siempre" a mayor superficie comercial de los establecimientos de restauración, que han ocupado lo antiguos locales de ferretería, tiendas de confección, jugueterías y demás precisas para la vida en la ciudad.

Durante varias décadas del pasado siglo XX este espacio ha sido utilizado en época de Navidades como mercado de pavos, principalmente, y otras aves de corral.


Tras la conquista cristiana continuó en similares utilidades sociales e incluso se aumentó su superficie derribando edificaciones a su alrededor, se abrió en la muralla el Arco de las Cucharas para facilitar el acceso al Arrabal del Arenal (calles Mesones, Alhondiga...).

Este arco era parte de la Casa de los Miradores, edificio construido en el S. XVI (según diseño de Diego de Siloé), que en su base disponía de cinco arcos, siendo uno de ellos (el de la derecha de la imagen) el que permitía el acceso a la actual calle Arco de la Cucharas que desemboca en calle Mesones. En este edificio se situaba la Real Aduana de especiería, la de paños y lienzos y la de alcatifas, también se ubicaron en él oficinas del Cabildo.

Este edificio se apoyaba en el interior de la muralla, por lo que resultaba de muy escasa profundidad, al desmontarse aquella se logró ampliarlo casi hasta la calle Boteros.

Fue pasto de las llamas el dia 31 de Diciembre de 1879.

Imágenes del incendio en grabados de la época. 

Hablamos de este edificio, aunque en la actualidad no exista, por la importancia que tuvo como palco de autoridades civiles para los espectáculos a celebrar en la Plaza (algunos de ellos ejecuciones de supuestos delincuentes, nótese el detalle que dibuja Ambrosio Vico de un cadalso), por la calidad de su diseño e incluso materiales que lo componían y por la habitual desidia en no recuperar importantes bienes dañados.

También queda de manifiesto el poder del fuego en la conformación de la ciudad, porque ya hemos dejado constancia de otros incendios destructores ¡incluso de cultura! pues en esta plaza se quemó en hoguera la biblioteca de la cercana Madraza musulmana a instancias del Cardenal Cisneros.

Las construcciones que se realizaron en el siglo XVI conformaban todas las fachadas como miradores para acoger al personal que acudía a los espectáculos y eventos, incluso se llegaron a instalar gradas para aumentar el aforo.

Actual calle Arco de las Cucharas vista desde la Plaza Bib-Rambla.
El edificio de la izquierda es el que ocupa el lugar de la Casa de los Miradores.

Ya que he hablado de este edificio que abría el Arco de la Cucharas al Arrabal del Arenal, continúo la relación de accesos siguiendo el movimiento de las agujas del reloj desde aquí:

A la derecha de la fachada Sur se abre el acceso a la plaza de la Pescadería.

En el edificio blanco de la foto de la derecha nació y vivió el dramaturgo José Martín Recuerda, y así lo testifica una placa en su fachada.

Merece la atención del paseante los adornos de la fachada y cierros del edificio amarillo de la izquierda a la casa de José Martín Recuerda.

La esquina siguiente es la Calle Colegio Catalino, que nos conduce a la Plaza de las Pasiegas.

Esta fachada de la plaza fue en su día la llamada "Acera de los valientes", por ser extensión del cercano "Rincón de Vagos" donde se hallaban frecuentemente rufianes, valentones, pendencieros, delincuentes y chulos. En estos lugares y la próximas callejas de la Carniceria se alquilaban habitaciones para ejercer el "oficio más antiguo" 

Entre el edificio de fachada amarilla y la fachada trasera del Palacio Arzobispal. Palacio que, recordemos, también fue destruido por un incendio un 31 de Diciembre, pero en este caso en el año 1982. Este edificio se ha logrado reconstruir y conservar o restaurar antiguos componentes.

Si pudiéramos ver desde una distancia propicia esta fachada (normalmente lo impiden los templetes "temporales para toda la vida" o el verdor de los tilos), contemplaríamos la hornacina donde se ubica una estatua de la Virgen de las Angustias (patrona de la ciudad) y los cierros y adornos de dicha fachada de mayor calidad que la que abre a la Plaza de Alonso Cano, perdida por el retranqueo que hubo de sufrir para ampliar en compás de la Iglesia del Sagrario.

Haciendo esquina con el Palacio Arzobispal se abre la calle Libreros que nos conduce a la Plaza de Alonso Cano.






En estas esquinas se ubicaba el llamado "Rincón de Vagos" antes citado. en cuyos alrededores se fraguaban cuchillos para cuyo temple se usaban cuernos con lo que el olor de esta función resultaba desagradabilísimo. Olía a cuerno quemado.

Luego nos encontramos con dos accesos a la Alcaicería, las calles Paños y Ermita.










A continuación desemboca en la plaza la calle Zacatín e inmediatamente a la derecha se abre la calle Boabdil.

Sorprendentemente en este tramo de camino perimetral de la plaza no hay "templetes provisionales para toda la vida", pero si hay una colección de contenedores de basura y desperdicios.
Por si nos leyeran las personas responsables del Cabildo de la ciudad, les recordamos de que en ese lugar, poco más arriba o abajo, se situaban los urinarios subterráneos que se cegaron por insalubres en su día, ¿no se podrían ubicar esos adminísculos de limpieza en un sistema subterráneo moderno usando aquel hueco?

En la apertura de la siguiente calle Príncipe (calle que se abrió al final del S. XIX y que se le dio este nombre en conmemoración del nacimiento del que luego sería Rey D. Alfonso XIII) se abre esta imagen despejada de la plaza que nos ocupa. La calle Principe, que no es recta, nos comunica con la calle Reyes Católicos a la altura de la Plaza del Carmen.

Como en el anterior caso mostramos la imagen interior de la plaza desde el acceso de la Calle Salamanca, que también nos conduce a la plaza del Carmen.


En este punto, un poco más atrás y a la izquierda se abre la calle Arco de las Orejas, pues ahí es donde se ubicaba aquella importante puerta de la muralla, que daba acceso a la mayor parte de los productos que proveían a la Madinat Garnata.







En el centro de la plaza se sitúa la llamada Fuente de los Gigantones que era originaria del Convento de San Agustín, coronada por Neptuno y soportada por cuatro figuras humanas. La componen dos tazas (musulmanas?) pero acumula una serie de aditamentos que le restan la elegancia de la sencillez. A mi no me gusta nada, la encuentro horrenda.

Anteriormente se situó en ella un monumento a Fray Luis de Granada, que en la actualidad se halla en la Plaza de Santo Domingo.

La Puerta de las Orejas o Bib-Rambla



Entrando en la Calle Arco de las Orejas y en el edificio que hace esquina a la derecha con la calle Salamanca, muestran en su fachada información dando fe de que en ese lugar exacto se ubicaba la famosa puerta, de la que también muestran una antigua imagen, pues al hacer obras en el edificio encontraron los cimientos y los conservan en el interior.

La puerta fue desmontada a finales del siglo XIX, después de haber sido declarada Monumento Nacional en 1881.

La plaza ha sido transformada durante su vida para adecuarse a las necesidades y costumbres de cada época, especialmente en la cristiana y sobre todo a partir del siglo XIX. 

Colección de imágenes del Siglo XX de la Plaza Bib-Rambla.

Bar-Rambla (interesante enlace)

Hoy en día la Plaza, entre los jardincillos y las fachadas circundantes, se haya totalmente invadida de terrazas entoldadas (de esas “provisionales para toda la vida”) que entorpecen el uso y disfrute de los transeúntes, reduciendo la superficie de solaz al cuadrado central, que a veces también ocupan mercadillos, pistas de patinaje sobre hielo, o eventos diversos.



Confiamos que en el futuro se tenga en cuenta la importancia histórica de este lugar y se trate de respetar LA PLAZA MAYOR DE GRANADA en toda su superficie.