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Ruta Camino del Sacromonte y Verea de Enmedio



El Sacromonte, el arrabal de las cuevas viviendas (donde se habita en unas condiciones de temperatura muy ventajosas), los tablaos, la zambra, las curvas, las cuestas... una parte del Albayzin con carácter propio y tipismo a mansalva.
Estas excavaciones parece ser que son consecuencia de la necesidad de habitación de las personas desplazadas por los cristianos tras la conquista de Granada, esto es judíos y moriscos. Luego la llegada del pueblo gitano hizo que ocuparan estos habitáculos, vacíos de anteriores habitantes.

Barrio originario del siglo XVI, donde las viviendas se construyeron excavando en la pendiente de la falda del monte, y barrio gitano donde los haya.
Lugar de nacimiento de la 
zambra, como palo del flamenco pues se trata de una interpretación de los bailes de fiestas nupciales moriscas.


En la actualidad el arrabal cuenta con una mejor habitabilidad, salubridad y servicios. No obstante todo ello condicionado a su particular orografía. Al situarse en la falda sur del Cerro de San Miguel, sobre el valle de Valparaiso es una zona muy bien iluminada  (cara al sur) y ventilada.



Imagen de "Chorrojumo"
Mariano Fernández Santiago, apelado "Chorrojumo", que se hizo llamar “rey de los gitanos”, fue modelo de Mariano Fortuny y Marsal para sus cuadros.

Este gitano, hijo de un herrero del Sacromonte (oficio en el que duró poco tiempo), fue esquilador y jornalero.
Supo explotar su imagen de gitano goyesco para acompañar a los visitantes y hacerse pagar por estos. De ahí su fama.

En la historia del barrio es mencionable el lluvioso invierno del año 1963 que provocó el derrumbe y ruina de un sinnúmero de casas-cueva, el fallecimiento de algunos ocupantes y un éxodo de la gran mayoría de sus habitantes a alojamientos provisionales y luego viviendas sociales, como el famoso barrio de "la Virgencica".  Más tarde algunos de estos habitantes lograron volver a sus cuevas y reacondicionarlas.

Esta imagen es un detalle parcial de "GRANADA PLANO GUÍA DEL ALBAICÍN ANDALUSÍ" de Antonio Almagro Gorbea, Antonio María Orihuela Uzal y Carlos Sánchez Gómez de imprescindible uso por los interesados en el barrio.
La imagen se ha subido a máxima resolución posible para poder verla con el detalle que merece, no obstante carece por su parte derecha de una parte de nuestro recorrido (marcado en azul) por no abarcarlo el original.

El recorrido que aquí os presentamos hoy es escueto (aunque algo dificultoso por lo que aconsejamos un calzado cómodo y de suela gruesa), pero muy significativo para hacerse con una idea muy clara del arrabal.

Comenzaremos nuestro andar en la Plaza del Peso de la Harina.
Plaza que toma su nombre porque en ella se ubicó el fielato donde se pesaba la harina que entraba a la ciudad proveniente de la zona de Guadix.

Probablemente aquí, o muy próximo, se ubicaría la Puerta de Guadix baja (Puerta del Osario o Bib-Maadama).


En la actualidad el lugar está bien acondicionado y arbolado.

En su centro se ha erigido un monumento al anteriormente mencionado "Chorrojumo". Cuya estatua es víctima de actos vandálicos con vergonzante frecuencia.






A la derecha de esta imagen se inicia el llamado Camino del Sacromonte, pero antes de entrar en su ascenso,

nos encontramos a su derecha con la Casa del Chapiz, hoy sede de la Escuela de Estudios Árabes dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Observen en esta imagen el ángulo de la pendiente de la calzada del Camino del Sacromonte en comparación con la horizontalidad de los planos de la casa que nos muestra su fachada, más adelante se suaviza la cuesta.


Iniciamos tranquilamente el ascenso de la pendiente cuya primera parte resulta algo deprimente por encontrarse las primeras casas cueva a la izquierda en estado de abandono. A la derecha hay una tapia, que separa el camino de los jardines de la Casa del Chapiz, con arcos que dejan vislumbrar el paisaje como aperitivo a lo que luego se nos mostrará.

El camino es casi recto, apenas un ligero serpenteo, y al terminar la tapia de la derecha podremos contemplar la imagen de la Alhambra 

repetiremos esta vista varias veces durante nuestro paseo de hoy, pero siempre nos resultará impresionante. Las variaciones de ángulo de la visión siempre nos sorprenderná con algún detalle nuevo.

Al poco se empiezan a ver a la derecha casas-cuevas bien acondicionadas y cuidadas, muchas de ellas dedicadas al espectáculo folklórico.


El segundo vídeo, más largo (pero no por ello menos interesante), es la celebración de un final de curso de la Escuela Internacional de Flamenco "Manolete", durante la celebración (en la Cueva de María la Canastera) se arrancan al baile diversos alumnos y espectadores y termina con el baile de Curro Albaicín que ha estado cantando durante todo el acto.

Recordemos que estamos en la cuna de la zambra, lo cual nos invita cualquier noche a visitar alguna (procede reservar con tiempo), cuando también el espectáculo de las casas y del paisaje alhambreño se ve realzado sobremanera por la iluminación artificial.

Y continuamos adelante hasta que nos encontremos con una curva a la izquierda.

Cuando nuestro trayecto toma un trazado recto, se empiezan a ver, a la izquierda, las casa-cuevas habitadas, perfectamente cuidadas y engalanadas de flores, algunas de ellas dedicadas al espectáculo.







No obstante no debemos perder la vista también a la derecha donde se nos muestra el frondoso valle de Valparaiso, por donde descienden las aguas del rio Darro.














Al fondo de la imagen entraremos en un tramo más sinuoso que empieza con la curva a la izquierda que se ve.
















En plena curva giraremos nuestra vista para observar detrás de nuestros pasos las cuevas restauradas en la ladera.

En realidad se trata de nueva construcción que aprovecha, en su interior, las cuevas preexistentes.

Mis felicitaciones por el resultado.




Continuamos nuestro camino y en la tercera curva, dos a la derecha y una central a la izquierda, se abre una plazoleta en la que se hallan unas antiguas casas cuevas.

Aquí se concentran varias dedicadas al espectáculo flamenco, la más afamada, sin menoscabo de las demás, quizás sea la de María la Canastera, ya conocida por los vídeos que he expuesto anteriormente.

Obsérvese, encima de las casas cueva, a la derecha un torreón de la muralla que desciende desde la ermita de San Miguel Alto.


Casi al final de la curva se abre a la izquierda, y debidamente señalizado, un vial en pendiente ascendente que se trata de la famosa "Verea de enmedio", principal objeto de este paseo. 




La curva inicial en fuerte pendiente gira a la izquierda. Por
 este vial vamos a bordear la ladera en sentido contrario al que traíamos por el Camino del Sacromonte.

Al inicio de la "verea" se nos ofrece la vista que muestro en la imagen, donde al fondo se ve la Alhambra.
El edificio que hay en el interior de la curva del Camino del Sacromonte y a un nivel inferior es uno de los centros de las Escuelas del Ave María.

A partir de aquí el camino es una sucesión de curvas, cuestecillas, miradores, barrancos y escaleras o viales que permiten acceder a las diferentes viviendas de alrededor. No voy a indicarlos todos, me limitaré a mostrar las fotos de los diversos puntos del recorrido y, si acaso haré algún comentario en concreto. y el trayecto continúa...


Al poco se nos muestra de nuevo la colina de la Sabika y la Madinat Alhambra sobre ella y debajo a la derecha el camino que anduvimos anteriormente.


Algo más adelante volveremos la vista para observar el valle de Valparaiso y las casas cueva que dejamos atrás.















Algo más adelante se desvía por la izquierda la Verea baja de la de enmedio, nuestro camino continúa por la derecha, para llegar al "mirador de Mario Maya", el mismo que tiene un monumento a la entrada del Paseo del Padre Manjón o de los Tristes.
Aquí merece la pena detenerse y observar


Se nos ofrece una vista de la colina de la Sabika en su cara norte, donde se hallaba el coto de caza de los reyes nazaríes en su ladera.
A la izquierda, con su mole blanca, se observa el Palacio del Generalife y luego todas las torres de la Alhambra de esta cara. En medio la silueta de la Iglesia de Santa María, construida sobre la mezquita de la antigua ciudad real nazarí y que tras la conquista cristiana fue primera sede de la Catedral de Granada.

El mirador, que es un ensanchamiento de la propia "verea", en el que nos hallamos nos ofrece bancos para el descanso y algo de sombra.

Al fondo podemos ver el paño de muralla de desciende desde San Miguel Alto.

Recordamos a nuestros lectores que hay un apéndice específico dedicado a las murallas de la ciudad de Granada en este espacio divulgativo.

Continuamos el camino y observamos detalles


Hasta llegar a la altura de aquel paño de muralla que desciende por la ladera:


Al pie del torreón nos encontramos con una cueva sin construcción delantera, y vemos un detalle de un arco, que pudo ser una entrada y hoy está convertido en ventana...
Llegados a este punto podríamos pensar que aquí se abría una puerta de la muralla, no obstante no tiene objeto que una puerta se abriera a una vereda, más cuando la mencionada al inicio de este artículo que se abría a la Plaza del Peso de la Harina se halla a escasa distancia; es más probable que el paño de muralla que continuase al descanso de la defensa se derruyera para utilizar su material en otras construcciones y a la par permitir la continuidad de la "verea".


Tras continuar este paso se nos abre la vista al Albayzin alto y se nos muestra enmedio el campanario de la Iglesia parroquial de Nuestro Salvador y más a la derecha el de la Iglesia de San Nicolás. 

Algo más adelante se incorpora a este vial que transitamos la "Verea baja".






Continuamos adelante, y tras un ligero giro a la izquierda, cambia el nombre del vial por el de "Cuesta de los chinos" (si, efectivamente como se apela a la Cuesta del Rey Chico, pero esta es verdadera) hasta encontrarnos delante dos bifurcaciones, una enfrente, que es la Vereda de los Pinchos (a su vez continuación de la calle San Luis) y otra a la derecha que es una cuesta con escalinata adornada por una frondosa buganvilla.

En esta Cuesta de los Chinos, de verdad, nació y vivió de infante mi amigo Alfredo N.G., justo en la casa de la derecha de esta imagen.





Dejamos la continuación de la Cuesta de los Chinos en descenso hasta la placeta Albaida y proseguimos nuestro camino dejando la Cuesta de los Chinos que nos conduciría a la Placeta de Albaida, y tomamos la vereda de los Pinchos, por la derecha.












A mitad del recorrido de esta calle nos asomamos al Callejón de San Luis















Y al llegar a la callejón del Risco nos encontramos con este edificio morisco en la esquina, por donde dirigimos nuestros pasos para continuar el recorrido. 













Este corto callejón, a su final, gira a la izquierda para entrarnos en la c/ de San Martín. A la derecha de nuestro descenso nos encontramos con esta otra casa a la derecha que luce un bonito jabalcón.













No obstante entraremos por el callejón que le precede, que no es otra que la calle de Yanguas.















Esta calle de Yanguas se cruza con la calle Contador donde volveremos la vista atrás para contemplar esta casa recientemente restaurada














El la esquina opuesta se halla la tapia de un jardín, antes huerta, que corresponde a la Casa de Yanguas.
Continuaremos nuestro camino hasta el final de la calle en su encuentro con la c/ San Buenaventura y ahí nos asomaremos a ver la imagen completa de este edificio.


Edificio actualmente en proceso de restauración.

Giramos para continuar en este punto a la derecha de nuestro camino, a la espalda de la vista del edificio, y seguimos la c/ San Buenaventura para terminar en la Plaza de Aliatar nuestro recorrido.

Aconsejo, sin la hora lo permite, tomar un aperitivo en el afamado bar  Aliatar Los Caracoles 


¡Que aproveche!


Torre del Aceituno a Puerta Elvira

Este tramo es llamado "muralla de la alberzana". También "cerca de D. Gonzalo".

Esta muralla se construyó para defender el arrabal del Albayzin, arrabal que acogió a los habitantes de Baza que se ubicaron fuera de la muralla de la alcazaba, también llamado “de los halconeros”

El nombre de alberzana, le viene dado por los campos de naranjos que la rodeaban, lo de D. Gonzalo es una leyenda sobre que el pago del rescate del obispo de Jaén D. Gonzalo de Zúñiga sirvió para pagar esta construcción. No hay nada que documente esto pero de cualquier forma en el enlace de arriba puede ampliarse información sobre ello.

Relataré el recorrido indicado en VERDE en el plano.

Hemos obviado el tramo de muralla que desciende desde la ermita hasta el Sacromonte, por tratarse de una fuerte pendiente, no tener edificaciones y no ofrecer ninguna novedad con respecto a lo que os mostraremos. Si acaso cuando hablemos del Sacromonte nos referiremos también a esta cerca que indicamos marcada en NARANJA.

Los dos Antonio´s, iniciamos nuestro recorrido de hoy en la ermita de San Miguel Alto. Allí se hallaba una torre defensiva de época musulmana, la Torre del Aceituno (por situarse en el alto del cerro del Aceituno, imperdible enlace). Luego se convirtió en ermita, que tras diversas vicisitudes (invasión francesa especialmente) ha sido reconstruida para llegar a lo que hoy podemos disfrutar.

Aconsejamos ascender por medio de algún medio de transporte de forma que podamos iniciar el recorrido sin cansancio previo. En nuestro caso hemos usado un taxi y al llegar a la explanada la vista de Sierra Nevada resulta impresionante:


Tras este solaz entraremos en el patio trasero de la ermita para encontrarnos frente al pilar de la Fuente del Aceituno. Uno de los más antiguos de la ciudad.
Sobre la placa de azulejería que indica el nombre del pilar se halla una sola pieza de azulejo en la que un enamorado versa su sentir:

"Amor puro
flores lilas,
el querer de mi Lola
no me se olvía"

Hemos de reconocer que esta forma de expresar cualquier sentir, tiene mucha más clase de lo que acostumbramos a ver como expresión del nuevo "arte urbano" de los vándalos del bote de espray, cuyas expresiones nos hartaremos de ver en nuestro paseo de hoy, aunque no de disfrutar y trataremos de evitar en las fotos que mostramos.

Poco antes de salir al mirador, accediendo por la derecha del templo, ya podremos ver a la derecha ruinas de la muralla; aunque la profusión de antenas, hierros de soportes, vallas de defensa y demás artilugios nos obligue a buscar un ángulo adecuado para evitar, en lo posible, esa fealdad, aunque sin evitarlo totalmente.









En la explanada del compás del templo disfrutamos de la más alta vista de la ciudad, aunque la colina de la Sabika donde se ubica la Alhambra, nos oculta una parte a la izquierda.


La ermita de San Miguel Alto

El templo tiene su origen y base en una potente torre de la muralla que a su vez era atalaya del amplio territorio que se puede observar. Tras la conquista cristiana se convierte en ermita (1671), luego fue dinamitada por el ejército invasor en su huida (1812) y reconstruida
 posteriormente por el fervor religioso del pueblo.

Es centro de una celebrada romería el 29 de Septiembre de cada año, festividad del Santo.

Carece de interés artístico aunque es de estilo neoclasico, si bien la derruida por los invasores era de estilo barroco.



Junto a la ermita se halla un edificio, que también hemos advertido en el patio cuando estábamos ante en pilar, edificación que ha sido hasta hace pocos años el Centro de Internamiento de Menores Infractores San Miguel (un reformatorio).


A la derecha de la imagen anterior se halla el paño de muralla que desciende hasta el Sacromonte y que en este artículo no vamos a recorrer.








Sin embargo si dirigiremos nuestros pasos en sentido contrario para iniciar el descenso por donde hemos entrado al compás del templo.

Foto mostrada anteriormente.



Llegando en el descenso hasta una parte de muralla destruida por efecto del agua de una copiosa lluvia.
Tramo que se ha reconstruido a base de losas de piedra de granito de uniforme espesor y que ofrece puerta al lado exterior de la muralla donde se abre un paseo que acompaña el recorrido.




Antes de cruzar al otro lado volveremos la vista al tramo descendido para admirar la estampa del templo como final de la antigua muralla.
A la par contemplamos la técnica constructiva de la muralla. Se trata de elevar el muro con técnica de tapial sobre un cimiento de cantos rodados y de gran tamaño y ladrillos.










Una vez nos hallamos extramuros, podemos contemplar la magnitud de la muralla en perspectiva y sus cuadradas torres.

Seguiremos el descenso cómodamente












hasta llegar a la cercanía de la Puerta de Fajalauza

pasaremos a intramuros por la Puerta Fajalauza ante la imposibilidad de seguir por el exterior dada la existencia de construcciones que lo impiden.
Aquí tomamos un trozo del recorrido inicial que hicimos en la Ruta de Fajalauza a calle Elvira, por lo que descendemos, dejando a la izquierda: el carril de San Miguel, la Plaza de la Cruz de Piedra, la calle San Luis, la calle Yuca y la calle Blanqueo Nuevo y al llegar al ensanchamiento de la Iglesia de San Gregorio Magno, cambiamos el sentido de nuestra girando a la derecha y ascendiendo por el callejón de la Alberzana.
Al fondo del callejón giramos a la izquierda en el ensanchamiento y se muestra de nuevo el paño de muralla intramuros.

Seguimos nuestro camino para lo que hemos de cruzar la Carretera de Murcia, que nos llevaría a la derecha al inmediato barrio de El Fargue.
Dos torres bordean la carretera, una es un transformador eléctrico de nueva factura y la otra si es de origen musulmán. Podría considerarse que la muralla abría puerta en este lugar, pero no es así, aquí estaba totalmente cerrada la defensa.
Si descendemos un poco la pendiente podremos observar el paño de muralla desde intramuros

Volvemos a ascender para recorrer este tramo de muralla por el lado de extramuros, que se trata de un paseo peatonal relativamente bien cuidado que se llama Paseo de la Muralla de la Alberzana.

Al poco de andar nos encontramos con unas excavaciones abandonadas.
Se tratan de los cimientos del Convento de San Antonio Abad y San Diego, indicado en el plano de Francisco Dalmau que encabeza este artículo.

Un poco más abajo se encuentran los restos de la alberca del convento y una abertura en la muralla, sin consolidar.















Esa abertura nos permite asomarnos de nuevo a lado intramuros y tomar esta perspectiva, cuyo paso se interrumpe al final por existir construcciones que lo impiden.



Y volvemos a seguir por el otro lado.

El Convento de San Antonio Abad y San Diego

Consideramos, mi amigo Antonio Valenzuela Gómez y yo, que merece la pena dejar constancia de lo que fue este olvidado convento.
Dice Manuel Gómez-Moreno González en su "Guía de Granada Tomo I" página 343:
"... que se dice camino de San Antonio, fué abierto en el siglo XVII por el rico y liberal genovés Rolando Levanto, quien asimismo se hizo edificar en 1636 á su costa, en lo alto del camino, un convento de franciscanos descalzos, con título de S. Antonio, arrasado en nuestros días como tantos otros; allí se admiraban muchos y magníficos cuadros de Alonso Cano, casi todos robados por las tropas francesas y cuando la exclaustración, .... y además cuadros de Atanasio (Bocanegra) y esculturas de José Mora, el cual fué sepultado en la misma iglesia."
Luego, en la "Guía de la Granada desaparecida" del Dr. Juan Manuel Barrios Rozúa en las páginas 84 y siguientes cita los anteriores datos y aporta amplios detalles arquitectónicos del edificio y sus anexos describiendo perfectamente el convento.

Tras este apéndice continuamos nuestro descenso de la pendiente por el lado de extramuros, dejando a la derecha los que en su día fueron las propiedades y residencia del genovés Rolando Valento y que hoy son los Cármenes de Rolando u Orlando...

Como ya he dicho este tramo es un cuidado paseo, que nos conduce hasta la rotonda de la actual Carretera de Murcia, pero antes de llegar allí nos vamos a encontrar la última puerta descubierta (1986) la puerta de San Lorenzo.

Se trata de una extraña puerta, que permite suponer que se abrió posteriormente a la construcción de la muralla, pues se abre en una torre y carece de las características propias defensivas.

Fue descubierta tras el derribo de una construcción anexa extramuros y había cumplido diversas funciones tras la de comunicación, que si vivienda, que si crematorio, que si almacén...

Hoy día si nos asomamos entre los huecos de la celosía que forma su cierre, observamos que continúa siendo almacén de aperos.
Seguimos nuestro trayecto para llegar a la curva-rotonda de la carretera donde la muralla asciende a la derecha por la loma hasta la siguiente curva de la carretera, donde un poco antes deja de existir.

Según los planos consultados en este punto, poco más abajo o más arriba, la muralla hacía un quiebro a la izquierda para dirigirse hacia el actual Barrichuelo de San Ildefonso. Por lo cual nosotros volveremos a la curva del Camino de San Antonio, para descender por la Cuesta de San Antonio.

Descendiendo por este vial nos encontramos a la derecha en la fachada de un edificio reconstruido un hermoso altar de estilo renacentista que enmarca un relieve que representa una estación del Vía Crucis.
Resto del “vía crucis” que existió entre la Iglesia de San Ildefonso y el convento de San Antonio Abad y San Diego. 
Poco antes del final del vial giraremos a la izquierda para tomar la calle Barrichuelo de Cartuja,
y al poco nos encontramos a la derecha la Cuesta Caracas que nos permite ver en la distancia la torre-cúpula del crucero del Hospital Real.













Continuamos nuestro camino hasta encontrarnos a la izquierda un solar en pendiente en el que casi nos sorprende, porque la íbamos buscando, la continuación de la muralla que habíamos perdido en la carretera de Murcia.

Obviamente este paño continuaba hasta llegar a la Puerta del Barrio de la Calzada, donde volvía a girar para dirigirse a la Puerta de Elvira.

Está claro que la muralla ha sido base de construcción de viviendas anexas a ella, en este caso el lado intramuros de este tramo tiene pegada dos casas.

Un poco más adelante en nuestro caminar se nos abre un mirador que nos muestra el campanario de la Iglesia de San Ildefonso y más alejada la Basílica de San Juan de Dios.

Desde aquí descendemos a la placeta de Alpargateros para continuar en el mismo sentido para enseñaros la escalinata en la que termina este vial, en su continuación como calle Pernaleros Alto

Luego volvemos atrás para tomar a la izquierda el callejón de las Tinajas, que nos conduce a calle Baja de San Ildefonso que tomamos a la izquierda e inmediatamente girar a la derecha por la calle Sacristía de San Ildefonso

 y acceder al compás de la Iglesia de San Ildefonso.

Desde aquí dirigiremos nuestros pasos a la izquierda para pasar por delante del que fue convento de la Merced y llegar al final de nuestro recorrido de hoy en la Plaza del Triunfo donde la muralla de nuestro recorrido llegaba a la Puerta Elvira.