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Callejeando por la Manigua 1/2

Volvemos a los paseos por nuestra ciudad. En este caso vamos a transitar por las callejas de lo que queda de la Manigua profunda de lado oeste de la calle San Matías, calles por las que generalmente muchos evitan el paso, pero entre las que podremos descubrir rincones dignos de admiración por su singularidad.

Imagen extraída de Goggle Maps del recorrido que vamos a "callejear"

Nos vamos a centrar entre la calle San Matías a la derecha, a la izquierda calle Escudo del Carmen y por debajo la calle Piedra Santa.

Callejear.- Sin duda andaremos y desandaremos nuestros pasos para transitar otro camino y meternos por un sitio u otro. De cualquier forma el trayecto total no será largo, apenas un rato de la mañana dependiendo lo que nos entretengamos, dando oportunidad de tomar un aperitivo antes de la vuelta a casa.

Vamos iniciar desde la calle Ángel Ganivet, ascendiendo la cuesta Cuadro de San Antonio* (donde hace esquina el Hotel Meliá), cruzaremos las calles Sarabia primero y Navas después, y poco después se abre a la izquierda la calle Suspiro.

*El nombre le viene dado porque antes de la reestructuración del barrio en los años 40 del S. XX existía una hornacina con un cuadro del venerado santo de las solteras.

Si volvemos la vista atrás veremos lo que hemos ascendido.

El edificio blanco que se ve a la derecha de la imagen es el afamado Hotel Meliá de Granada.


La calle Suspiro carece de interés, además termina sin continuación salvo porque poco antes de su término una calleja a la izquierda la comunica con la calle Navas.

Aquí se abre una plazoleta o ensanchamiento de la calle por la que subimos, generalmente ocupada por vehículos aparcados, de la que no he averiguado el nombre.






Terminado el ensanchamiento llegamos al cruce con la calle Piedra Santa, calle que comunica la calle Escudo del Carmen (a la izquierda) con la calle Varela (a la derecha), tras cruzar antes la calle San Matías.

Delante nuestra se abre la Placeta de la Cruz Roja a la que no vamos a entrar


pero, sin embargo, vamos a dirigir nuestros pasos a la derecha por la calle Piedra Santa.


hasta encontrar una estrecha calleja a la izquierda que se denomina Nueva de San Matías.


Esta calleja se cruza con la calle Horno de San Matías, pero antes de seguir giraremos la mirada para ver por dónde hemos venido,
Ya situado en el cruce y mirando a la continuación de nuestro trayecto, vemos que en la esquina superior izquierda llama la atención un antiguo edificio reconstruido de una vieja casa señorial que ocupa toda la manzana.

Se trata de una casa con basamento de piedra caliza y muros de ladrillo. Que ocupa unas oficinas municipales relacionadas con la Educación Juvenil. La parte que mira a la plaza de la Cruz Roja es totalmente de nueva construcción, como luego veremos.

Antes de seguir nuestro camino y aprovechando que la puerta está abierta (entre semana) accederemos al patio, patio que tras la reconstrucción ha sido cubierto para proteger de las inclemencias meteorológicas.

Podemos contemplar que dispone de dos accesos al aljibe propio, lo que nos permite concluir que la casa está construida sobre el solar de dos casas anteriores.
Volvemos a retomar nuestro camino para continuar el ascenso por la calle Horno de San Matías.

Hasta cruzar la calle Naranjos de San Matías, que nos deja al pie de la Plaza de la Academia Ntra. Sra. del Carmen, recoleta plaza consecuencia del derribo de antiguas casas ruinosas e insalubres. 
El nombre le viene dado por haber existido en la proximidad una academia regida por monjas carmelitas.



Desde la posición del vídeo, cuando hemos ascendido los cuatro escalones, nos encontraremos a la derecha la calle Torillo de San Matías, que nos conduce a la calle San Matías; pero esta calle en la antigüedad no se limitaba a este corto y simple trayecto, sino que al llegar donde ahora se halla la plaza, para nosotros donde empieza, giraba a la derecha o sea por la fachada de la derecha del fondo (entre la terraza y el bar que la atiende) y continuaba para comunicar con la Plaza de los Peregrinos, pasando entre la Casa señorial de los Salazar y el antiguo Hospital de Peregrinos, hoy Hotel Boutique Gar Anat.

Al fondo de la plaza una tapia nos oculta el jardín o huerta de la Casa señorial de los Salazar, donde se eleva una vieja torre de conducción de cables eléctricos (ya en desuso) que supongo pronto será derruida durante la restauración que se lleva a cabo a aquella casa señorial.

En el rincón del fondo a la izquierda se abre la calle Jazmín de San Matías, para mi entender la tercera calle más estrecha de Granada, que nos llevará a la calle Escudo del Carmen.

De esta calle hay otra foto tomada desde el otro extremo en el artículo dedicado a la calle Escudo del Carmen.

Pero aquí he pensado regalaros otra nocturna vista desde la entrada norte.

Cuentan que en una casa de esta calle atendía, en la época de la Manigua, "la Bella Bizca" un homosexual de mucha fama en el ambiente "manigüense" (de la Manigua).













Llegamos por este callejón a la calle Escudo del Carmen y tomaremos a la izquierda, para volver a la izquierda en el siguiente desvío que no es otro que la calle Laurel de San Matías que nos conducirá a la plaza de la Cruz Roja.

En la confluencia con la plaza de la Cruz Roja se encuentra, a la izquierda de nuestro camino, la calle Horno de San Matías, que nos ofrece una vista del campanario Iglesia Imperial.
La plaza de la Cruz Roja también es consecuencia del derribo de antiguas casas ruinosas. Los edificios que la circundan están todos o restaurados o reconstruidos, pero ofrece un espacio arbolado de naranjos para el solaz del vecindario.
En la continuación de la calle Laurel de San Matías, tras cruzar la calle Piedra Santa, nos hallaríamos en el ensanchamiento comentado antes de la calle Cuadro de San Antonio.

Para no salir por donde hemos entrado en este circuito de hoy, vamos a tomar la calle Horno de San Matías en dirección oeste, para salir a la Plaza Gamboa.

A mitad de la calle podremos contemplar un antiguo edificio al que en la restauración le han aumentado la altura y abierto un local comercial en su bajo. De cualquier forma, y a pasar de los errores de diseño ¿consentidos? el edificio conserva detalles muy interesantes de su diseño original.
La calle Horno de San Matías continúa haciendo un giro a la derecha para llevarnos a la Plaza Gamboa, pero antes de terminar volveremos la vista atrás para observar por dónde hemos venido.
Hoy en día la Plaza Gamboa dista mucho de lo que fue en la antigüedad (como se muestra en la foto antigua que ilustra este texto), pero no está de más recordar cómo fue y qué ambiente respiraba, ambiente de población sencilla con su mesón y su restaurante de comidas al servicio de la vecindad o de los comerciantes que acudían a mercadear o comprar servicios que se ofrecían en los alrededores, su farola en el centro a la que sujetar los cuerpos aturdidos por los efluvios etílicos tras una farra y que, además, iluminaba el espacio en las oscuras noches.
Me apunta un lector que al dueño del Mesón le apodaban “Alfilerito” (gracias Alfonso L. Ch.)

Hoy tenemos un Hotel y Restaurante, que a pesar de su nombre "La Bizcocha" poco deja entrever el sabor de aquella época en la que aquella mujer pública de dicho apodo ejerció su oficio en "la Manigua" y que fue inmortalizada en los escritos de D. Camilo  José Cela.

Una época con sus pros y muchas contras, pero que formó una forma de vida que traspasó el umbral del S. XIX y se adentró en el S. XX, y que de cualquier forma merece ser recordada y tenida en cuenta.


La plaza Gamboa en la actualidad.