Antes "Parque Antonio Jiménez Blanco" y ahora del Cuarto Real de Santo Domingo, designación que llama a engaño al poder confundirse con los aledaños jardines del espacio del Cuarto Real de Santo Domingo, de los que lo separan una alta tapia, aunque con portalón de acceso de uno a otro.
Y también conocido como "El Jardín Zen" entre los vecinos.
Estos espacios bien podrían ser uno solo, de los que saldrían beneficiado el que hoy nos ocupa en cuanto a su cuidado y mantenimiento.
Forman parte, todas estas fincas, de la antigua Huerta Grande de la Almanxarra (Yannat al-Manyarâ al Kubra) del Arrabal de los Alfareros, o sea el Realejo, y contigua a los jardines de Cuarto Real de Santo Domingo. O sea aquellas huertas, casas y palacios que los Reyes Católicos concedieron a los monjes dominicos y a las monjas comendadoras de Santiago para su establecimiento en la ciudad recién conquistada.
Dentro del espacio dedicado al parque municipal que nos ocupa se hallan diversas zonas para el solaz; entrando a la derecha se abre un ala muy arbolada, algo más adentro a la izquierda un estanque alargado
cuyas aguas rebosan en otro a nivel interior formando un espejo de agua
Dispone de una área de aparatos para ejercicios de las personas mayores, bajo la sombra de los árboles, pero muy reseco todo.
El 25 de noviembre de 2022 de re-inaugura el espacio permitiendo el uso público nuevamente hasta la situación en la que se halla hoy en día.
No es entendible esta situación en un municipio que opta a ser Capital Cultural en 2031, una ciudad que invierte en obras de nuevo cuño, pero evita el correcto mantenimiento del patrimonio que posee...






