Si estos artículos os invitan a la visita de los lugares que se detallan, hemos de rogar encarecidamente a los visitantes que lo hagan con el debido respeto al patrimonio y las gentes que residen en esos lugares. Esto es, sin levantar la voz más de lo preciso y sin ensuciar o romper nada, y mucho menos dejar huella de nuestro paso con suciedad, basura, pinturas de espray o rotulador en las paredes o el mobiliario.
Parque situado en paralelo a la GR-30, Autovía de Circunvalación de Granada, junto a la Rotonda de las Víctimas del Terrorismo (salida al centro urbano), las calles Arabial y Virgen Blanca y el Camino de Purchil.
Constituye una pantalla vegetal que separa la vía rápida y su ruido de las construcciones de la calle Arabial.
Cuenta con una superficie de 71.000 metros cuadrados, resultando el mayor del Municipio, hasta la inauguración del Parque Periodista Tico Medina más tarde que lo supera por 4.000 metros cuadrados.
Ofrece cuidados jardines, acequias, fuente ornamental, estanque, servicios sanitarios y dos establecimientos de bebidas y refrescos. Aparte de una buena colección botánica y una preciosa rosaleda.
Dicha casa y sus huertas conforman la mayor parte de la superficie del actual Parque.
Mi visita previa a este artículo, que no es la primera porque tengo la suerte de residir muy cerca, se ha producido a principios de Junio 2025, por lo que he podido embriagarme con el perfume de las flores de los tilos. De cualquier forma aconsejo su visita en la época que sea.
El acceso principal, para mi, es el de la esquina de las calles Virgen Blanca y Arabial
una vez dentro se nos ofrece una larga avenida sombreada por tilos que cruza todo el parque en diagonal hasta la esquina opuesta junto al Camino de Purchil.
A la derecha de esta una larga calle se adentra en paralelo a la c/ Arabial y haciendo pareja con la acera de esta calle ajardinada en similitud al estilo del parque.
La imagen de la izquierda corresponde a la acera de la c/ Arabial y a la derecha la interior
A la izquierda otra vía nos conduce al área recreativa yal estanque al final.
Nuestro paseo lo continuaremos por el sombreado por los tilos para disfrutar de su fragancia.
Continuamos adelante, entre jardines a ambos lados.
Vamos a encontrar a la izquierda un monumento homenaje a Mariluz Escribano Pueo, poetisa granadina integrada en la Generación de los 60.
Merece la pena observar el monumento y recrear la vista en los jardines, para luego volver a nuestra avenida de los tilos.
Continuamos hasta llegar al cruce con un despejado vial ancho que corresponde al acceso principal de la calle Arabial para la Casa de Federico García Lorca que se encuentra a nuestra izquierda.
Imágenes de la vivienda vacacional y la aneja de los cuidadores.
Son muchas las fotos y pinturas que recrean este lugar, donde fueron muchos los artistas que acudían a reuniones y visitas.
Se ofrece la posibilidad de realizar una visita guiada al interior de la casa, donde se conservan muebles y enseres de la familia Lorca, aparte de objetos, cuadros, carteles propios de la época. Está prohibido tomar fotos o vídeos. Si, efectívamente he escrito familia Lorca, porque a la huerta le cambió el nombre Federico García padre, para darle el de San Vicente en honor a su esposa Vicenta Lorca.
Continuamos nuestro camino para llegar a un espacio que lo atraviesa dedicado a las acequias que se inician en una fuente en la parte de la derecha.
En este espacio se halla la rosaleda, jardín de múltiples especies de rosáceas que, en su época, ofrecen un colorido y perfume para recrear los sentidos.
A la derecha de nuestro camino por la avenida de los tilos se ordena otro jardín delimitado en cuadrado y que en su interior conforma un círculo en cuyo centro se halla una fuente con surtidores, Jardín que es atravesado por un lado por una de las acequias del parque.
Continuamos por nuestro camino de la avenida de los tilos para llegar a la zona recreativa, y a la izquierda nos encontramos con una tirolina a la derecha se encuentran otros aparatos de juegos y en un edificio que delimita el parque se hallan los servicios sanitarios y un bar que coloca mesas y sillas para atender a los paseantes.
Llegados aquí podemos comprobar que hay una importante merma en el ancho del parque por situarse en la esquina de calle Arabial con el Camino de Purchil la Residencia Universitaria Carmen Méndez.
Llegados al final del Parque por la vía central diagonal, giraremos a la izquierda para volver por el camino paralelo al riachuelo que limita el parque por el lado de la autovía.
Aquí nos encontramos con un largo y estrecho camino peatonal que nos permitirá ver a la izquierda todo el ancho del parque con una visión de conjunto.
Al final del camino que llevamos nos encontraremos con el estanque de los patos
Y llegando al final del recorrido y del artículo nos encontramos con las lamentables señales de vandalismo a las que no nos acostumbraremos nunca, en este caso el rotulador y el bote de espray lo han sustituido por la navaja para señalar las cortezas de los árboles...
Dirigiéndonos en dirección a la salida, por la puerta por la que accedimos, hay un segundo establecimiento de restauración con una bonita pérgola cubierta de glicinia en flor.
Ya que estamos en el punto de las penas y lamentaciones, debo dejar constancia de las deficiencias encontradas en el parque:
Solo existen unos servicios públicos, que se encuentran en el edificio del final del parque.
Los establecimientos de restauración, al menos en verano, tienen un horario muy limitado, a partir de las 20:00 horas. Ello también condiciona la pega anterior.
Hay señales de esta falta de servicios sanitarios en algunos rincones...
El agua del estanque y del riachuelo tiene señales de algas y hay pocas aves en él, antes habían más patos.
A la hora de las dos visitas, temprano por la mañana, ni las fuentes ni las acequias fluían.
Las fuentes de agua para uso de los transeúntes, o no funcionaban o tenían escaso caudal.