Granada según la vemos e interpretamos como habitantes.
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Muralla de la Alcazaba (Qadima y Gidida)
Este trayecto se refiere al recinto de la madinat zirí. La madinat del siglo XI, aunque Luis Seco de Lucena y Paredes indica otra muralla interior, solo hay algún vestigio visible, que trataremos de explicarlo en su momento. No coincide este trayecto con lo que expone Luis Seco de Lucena y Paredes; lo que nos dará oportunidad de explicarlo en otro artículo.
En la imagen se resalta el recorrido que indica punteado Francisco Dalmau en su plano de la ciudad, que mezcla el recorrido las dos murallas: la de la Casba al-Qadima (vieja) y la ampliación de la Casbaal-Gidida (nueva).
Como en anteriores trayectos trataremos de acercarnos a dicho trazado por las calles próximas y en este caso concreto incluso nos saldremos en algún lugar para mostrar alguna que otra curiosidad.
Este ascenso lo hacemos a través del Arrabal del Zenete (zenete = ladera) que se trata de un barrio extramuros de la Alcazaba Gidida y del que también recorreremos algunas de sus calles altas.
Este ascenso lo realizamos para llegar a la muralla que nos interesa, aunque la que dejamos a la izquierda y de la que se pueden ver vestigios en el muro es el interior de la muralla que luego recorreremos por el exterior (Alhacaba = cuesta o pendiente pronunciada). La famosa muralla que se puede observar desde el Mirador de San Cristóbal.
Vista de la Muralla zirí desde el Mirador de San Nicolás,
que no forma parte del recorrido que nos ocupa hoy.
Esta muralla, en la mayor parte de su recorrido, es doble. Esto quiere decir que a la primitiva muralla, de origen fenicio, romano y visigodo (de la que vemos vestigios en el ascenso por la Cuesta de Abarqueros) se le realizó, en época zirí, un refuerzo exterior anexo al muro interior. O sea que nos encontramos ante los vestigios más longevos de nuestra ciudad, muy superior al milenio. Y entre los espacios de un muro y el otro se han construido viviendas, que son las que vemos a nuestra izquierda en el ascenso de la Cuesta de Abarqueros.
Con estas explicaciones ya habremos llegado a lo alto de la cuesta donde gira a la derecha, pero antes de acceder a la calle Zenete, nos pararemos a tomar aire y observar la vista de la ciudad que se nos ofrece a nuestra derecha
Tras este merecido solaz accedemos a la calle Zenete que tomaremos a la derecha, donde enseguida nos encontramos a la izquierda con la mole despejada y en alto de la Muralla que es objeto de este paseo de hoy.
Continuaremos el ascenso por la rampa de la izquierda que nos conduce al Carril de la Lona, por donde descenderemos hasta encontrarnos a la derecha con el inicio de la rampa de acceso a la Puerta Monaita (Bab al-Bonaida o Puerta de la banderas), que obviamente ascenderemos. Esta rampa asciende zigzagueando con dos curvas y aun así mantiene una fuerte pendiente.
Se trata de la puerta principal de acceso a la Alcazaba Qadima de origen zirí y que daba paso al inmediato palacio del Rey Badis ben Abus, casa del gallo, nombrado así por la veleta que lo coronaba. La propia pendiente del acceso ya era en si misma una defensa de la puerta.
La antigua imagen que muestro pone de manifiesto la situación de abandono en que se encontraba este monumento a principios del siglo XX.
Este, como otros muchos habían, sido utilizados como parte estructural de viviendas adosadas, cuando no como cantera de material para utilizar en la construcción de otros edificios.
La recuperación de estos monumentos parte, en muchas ocasiones, de la casualidad, por descubrirse al demoler construcciones posteriores que las ocultaban. Lo que conlleva una operación política y económica para adquirir aquellos solares o viviendas y así monumentalizar lo hallado tras la restauración.
Existe un proyecto de realizar un jardín entre esta puerta y la de Las Pesas, que también veremos en este recorrido, y visualice el interior de la Muralla Zirí.
Para continuar con nuestro recorrido de hoy debemos descender de la Puerta Monaita y a la izquierda volver a ascender el Carril de la Lona para llegar al llamado Mirador de La Lona, pero antes a medio camino, justo tras sobrepasar la pendiente por donde hemos ascendido anteriormente desde la calle Zenete, volveremos la vista atrás paraencontrarnos con esta mole de la imagen y con la Iglesia de San Cristóbal al fondo.
Lamentablemente, los vándalos del bote de pintura en espray han conseguido atacar el monumento.
El tiempo y las necesidades han conducido a la destrucción de gran parte de la muralla (tanto es así que el mismo carril de la Lona por el que transitamos se sitúa sobre la propia muralla en gran parte), pero lo que nos ha llegado de aquella edificación histórica merece nuestro cuidado y respeto.
Siguiendo el ascenso llegamos al llamado Mirador de La Lona
En este lugar hay un aspecto que pasa desapercibido a todos los transeúntes y es que si nos asomamos a los carmenes que están debajo del mirador, se puede ver bajo nuestros pies, lo que queda de la Puerta del Leon (Bab Al-Asad) luego llamado por los cristianos Postigo de San Miguel.
Dejando claro que la muralla venía por el Carril que pisamos y en este lugar abría la citada puerta de acceso al interior.
Si giramos la vista a nuestras espaldas podremos visualizar la llamada "Casa de la Lona", que ocupa, así como los solares y edificios de alrededor lo que fue el Palacio delRey Badis ben Abus, casa del gallo. Lo construido por allí detrás tras derruir los edificios en ruina "no pega ni con cola" en lo que es el barrio.
La Casa de la Lona era mayor de lo que hoy se muestra, pues ocupaba toda la manzana. La mayor parte de la Casa se clasificó en ruina y tras su abandono fue derruida. Lo que hoy existe son unas casas independientes que corresponden a la fachada al Carril, bien restauradas y perfectamente habitables para las necesidades y costumbres actuales.
Y por la calle frontal de la imagen se llega a la Plaza de San Miguel Bajo.
Fotos antiguas de la Casa de La Lona. El nombre le viene dado por haber sido fábrica de velas para barcos así como la cabuyería que precisaban para su manipulación.
Video sobre la confección de los cabos que explica como era
el trabajo que se hacía en el largo patio de la Casa de la Lona.
Aunque no es en el mismo lugar el proceso no varía.
Luego se convirtió en corrala de vecinos hasta su ruina y derribo. Era tal la población que la ocupaba que llegó a ser un barrio dentro del propio Albayzín.
Hemos de tener en cuenta que lo que ahora llamamos Albayzín era un cúmulo de arrabales diferentes; el verdadero Albayzín era el arrabal extramuros de la Alcazaba Qadima. Para situarnos mejor era la parte izquierda (subiendo) de la Cuesta de la Alhacaba, limitado por la Muralla Albérzana y la que nos ocupa hoy.
Continuamos nuestro trayecto descendiendo la calle de la Cruz de Quirós hasta llegar a la Calle de Bocanegra. En esta esquina podemos ver unas muestras de rejería antigua granadina
Seguimos por la calle Bocanegra hasta llegar a la calle San José Alta que tomaremos a la derecha. Al poco de haber entrado nos hallamos un carmen a la izquierda para fijarse en él
algo más adelante se abre a la derecha una placeta en alto que da acceso tres carmenes
Algo mas adelante nos encontramos a la derecha un pasadizo que se trata de acceso a unos garajes, pero que al fondo se nos abre la vista a la Placeta Álamo del Marqués, también sobre elevada por haberse construido un aparcamiento debajo.
Un lucernario permite asomarnos a unas ruinas descubiertas en el plano inferior.
La foto está tomada a través del cristal que lo protege que no estaba muy limpio...
Y luego nos asomamos al mirador
Tras descender de la placeta nos encontramos frente a un edificio de pisos construidos recientemente, pero conservando el estilo albaicinero, con su patio y balconadas...
Nos colamos en el patio, con respeto y en silencio para no alterar el ambiente de tranquilidad que ofrece...
Al salir de este patio nos dirigiremos a la izquierda para acercarnos a la contigua Placeta del Almirante y poder admirar el alminar-campanario de la Iglesia de San José, antigua mezquita, de la que nos ocuparemos en otro trayecto. De cualquier forma hay un párrafo dedicada a ella, su aljibe y el alminar en la 1ª Ruta de los aljibes de Granada
Ya que hemos llegado aquí y aprovechando que la Casa del Almirante (Siglo XVI) está abierta entramos para ver al menos el patio. Se trata de una casa señorial renacentista construida por Leonor Manrique de Sotomayor, pero en la que luego residió el Almirante de Aragón Francisco López de Mendoza y Mendoza. Luego llegó a ser asilo de niños pobres y finalmente propiedad del Ayuntamiento que se la tiene cedida a la Universidad para centro docente.
Imágenes de una de las hojas de la puerta de entrada al zaguán de la casa y su artesonado.
El patio adecuado a las actuales necesidades del centro docente.
y finalmente la escalera y detalle del zócalo.
Al salir de aquí volveremos a la Placeta del Álamo del Marqués para por el pasaje del fondo a la izquierda salir a la calle Negros y girar a la izquierda para alcanzar la calle Álamo del Marqués, esta es calle que no placeta. Por cierto, esta calle del Álamo del Marqués es prolongación de la calle de la Cruz de Quirós, que anduvimos antes. y luego se une con la cuesta del Perro Alta que le viene por la derecha y toma ese nombre hasta que nos asomemos a la Plaza de San Gregorio Bético.
Llega el momento de explicar algo sobre los nombres de algunas de estas calles y placetas:
Álamo del Marqués, hace referencia a un gran álamo que se encontraba en estos alrededores, en tierras propiedad del Marqués de Priego Francisco López de Mendoza y Mendoza, Almirante de Aragón. Dicho árbol de gran tamaño y frondosidad daba sombra a un amplio espacio que era utilizado para tertulias y solaz de multitud de personas.
Cruz de Quirós, en esta calle hubo una cruz que costeó Tello Quirós, un noble que vivió en sus alrededores. La cruz la levantó en penitencia y por remordimiento, por lo que según cuenta Julio Belza y Ruiz de la Fuente:"Cierto día, volviendo a su casa en compañía de su criada, la joven y bella esposa de don Tello, doña Luisa de Guzmán, fue asaltada por unos ladrones; de la escena fue testigo don Diego de Figueroa, quien espada en mano logra poner en fuga a los ladrones, no sin recibir una herida en la refriega. Agradecida y emocionada, la dama pide a su defensor que pase a la casa para que se le curen la herida. Inmediatamente surge la emoción entre ambos, de lo que se percata la fámula Aurorilla, a la sazón amante de don Diego, por amor, y de don Tello, por dinero; despechada y celosa. pone a este en conocimiento de los afectos surgidos. Pensando que el asunto había llegado a mayores, don Tello ordena a sus criados que le traigan a su presencia a don Diego y ordena que lo ahorquen. Cuando don Tello reflexiona sobre su acción, le asalta el remordimiento porque piensa que pudo haber matado a un inocente; es entonces cuando decide colocar la citada cruz, desde entonces llamada de Quirós, y la empinada y quebrada calle adopta este nombre"
Negros, calle y plaza, lugares de reunión de las personas de raza africana que servían en las casas de Granada, la mayoría esclavos, porque en España existían esclavos hasta el S. XIX. En 1837 se abolió la esclavitud en España, pero más como comercio, siendo habitual la continuación en estado de esclavitud de las personas que lo eran, sobre todo en el régimen rural. Yo he tenido en mis manos un testamentaria, de mil ochocientos no se qué, en la que el señor ... testaba la casa de su residencia al hijo de su esclava.
Continuando nuestro recorrido llegamos al Mirador del Ojo Bajo:
y descendemos a la Cuesta de San Gregorio para llegar a
La Plaza de San Gregorio Bético.
Centro neurálgico delBajo Albayzín. Confluyen en ella: La Cuesta de San Gregorio (que se inicia en ella, mejor dicho), el Callejón del Gato, calle Calderería Nueva y la calle San Juan de los Reyes.
Lo primero que nos encontramosa la derecha al bajar por la Cuesta de San Gregorio es el clásico y habitual pilar
Lector, si activas el sonido al vídeo podrás oír el rebuznar de un asno, animal de carga aún habitual e insustituible en estas empedradas, estrechas, y empinadas calles.
Situados en el centro de la plaza podremos observar que a la izquierda del pilar hay un solar, hoy tapiado, en el que el derribo de antiguas construcciones han dejado a la vista algunas partes del paño de muralla que hay debajo de la cuesta del Perro Alto que nos ha traído.
Mas a la derecha de este solar se abre el callejón del Gato, que viene de la Cuesta Marañas.
Una de las construcciones que ocupaban este solar, precisamente la que hacía esquina con el Callejón del Gato, era una farmacia-botica origen de una noticia, o quizás leyenda, que nomina al callejón.
En la parte alta de la plaza propiamente dicha se halla la Iglesia y convento de San Gregorio Bético, se trata de una pequeña iglesia (construida sobre lo que fue la Jima Almurabidin - Mezquita de los Ermitaños) que, sila encontramos abierta, aconsejo entrar para descansar en su quietud, además es habitual que las monjas estén cantando sus oraciones, lo que acrecienta el solaz. Ruego el máximo respeto y acceder en silencio.
Dos antiguas imágenes distintas de la misma escena en la puerta de la Iglesia.
Frente a la Iglesia llega a la plaza la calle Calderería Nueva, calle de teterías y comercio dirigidos al turismo, que llega hasta la Calle Elvira. Antiguamente era de fábrica y comercio de calderos y otros útiles domésticos, de donde le viene el nombre.
Y finalmente junto a la Iglesia llega la calle San Juan de los Reyes, que será nuestra continuación del trayecto de hoy.
Nos adentramos en la calle San Juan de los Reyes, para encontrarnos inmediatamente a la derecha la calle Cárcel Alta, y la parte trasera de la Real Chancillería, la Cárcel Alta en uso hasta el S. XIX. En este lugar se abría la Puerta de los Estereros (Bib-Al Hazarin) Continuamos para encontrarnos en la misma acera la calle Aire, esta y la anterior nos llevan a la Plaza Nueva. Un poco más adelante a la izquierda se halla la escalera que nos subiría a la calle Beso, pero seguiremos por nuestro camino
Al llegar a la altura de los números 26-28 de la calle se nos descubre un trozo del ¿paño de muralla?, obviamente formando base de una construcción superior, como será en muchos más casos.
Incluso más adelante veremos una obra parada a media construcción seguramente por haber destruido indebidamente parte del monumento.
Entiendo que se actúe en defensa del Patrimonio, ¿pero no sería mejor forzar la reconstrucción de lo dañado y construir en consecuencia?. Es peor dejar a medias la ruina y la construcción. Más aun en el espacio que nos ocupa, debidamente protegido por leyes internacionales.
Lo de considerar o no paños de muralla estos cimientos de construcciones superiores no está de acuerdo con lo documentado por Luis Seco de Lucena Paredes, que indica que la muralla a partir de la Puerta de los Estereros se desvía a la derecha para situarse antes de llegar al Bañuelo sobre la acera de la izquierda de la Carrera del Darro.
Por lo cual se hallaría a la derecha de nuestro recorrido y no a la izquierda.
Continuamos adelante para encontrarnos a la derecha una plaza en descenso que nos lleva a la Cuesta de Sta. Inés y por ella a la Carrera del Darro, pero nos limitamos a visitar la plaza
en la que confluyen tres interesantes monumentos:
La casa de fachada en colores anaranjados es la Casa Agreda, palacio renacentista objeto de múltiples vicisitudes y muchas de ellas desafortunadas. Actualmente propiedad del Ayuntamiento, pendiente de restauración y darle funcionalidad...
Su puerta principal abre en la fachada de la Cuesta de Santa Inés.
El Convento de Sta. Inés y su precioso ajimez. Casa morisca del siglo XVI. Otro edificio maldecido por el desinterés y los abandonos. Convento fundado por las Señores de Ágreda, que también ha sido objeto de múltiples desvaríos. Pendiente de atención.
¿no serían alguno de estos dos edificios un lugar adecuado para acoger la colección Axaris?
Continuamos nuestro trayecto hasta llegar a la confluencia a la derecha de la Placeta de la Concepción. Aquí haremos otra parada para contemplar construcciones interesantes:
En la misma calle San Juan de los Reyes nº 43, en la acera de la izquierda, se encuentra la Casa del Mascarón (no confundir con la Casa de los Mascarones del Albayzín). Esta es una casa señorial renacentista del S. XVI, que tiene en su esquina un mascarón
Si giramos la vista a la Placeta de la Concepción:
nos encontramos con la vista de la Alcazaba de la Alhambra al completo desde la Torre del Tambor a la izquierda y la Torre de la Vela a la derecha. Debajo el bosque de la ladera en el que se puede identificar el muro del que fue coto de caza y a la derecha el muro ascendente que llegaba a la coracha de la Puerta de los Tableros. Más abajo, de izquierda a derecha, la cerca del compás del convento de la Concepción, la galería del Maristán (en reconstrucción), la puerta (pintada como morisca) de acceso a la teteria "El Bañuelo" y, finalmente la fachada del edificio que ocupa el Centro Albayzín (Escuela de Formación en Artesanía, Restauración, y Rehabilitación de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural Albayzín).
Si continuamos nuestro camino por la calle San Juan de los Reyes veremos a la izquierda en el nº 47 un edificio con fachada adornada con pinturas al fresco que fue la Fabrica de Harinas La Purísima Concepción:
Continuamos hasta encontrarnos una pared de piedra (no es muralla, porque la muralla a esta altura continuaba por la Carrera del Darro) con una rampa que asciende a nuestra izquierda.
Tomaremos dicho camino para elevarnos de nivel, y al terminar el ascenso, cuando tengamos que girar a la derecha para tomar la calle Azacayuela de San Pedro (azacayuela es el diminutivo de azacaya), volveremos la vista atrás:
para deleitarnos la vista a la par de tomar un respiro, tras lo que continuaremos por dicha calle, ofrece un callejón a la izquierda que nos conduciría a la Placeta del Cobertizo (pero no lo tomaremos), luego que gira a la izquierda y más tarde tomaremos a la derecha, la calle Limón.
En este punto, donde la Calle Azacayuela de San Pedro continúa en cuesta escalonada y nosotros tomamos la calle de la derecha, se halla uno de las imágenes más representada en infinidad de cuadros, grabados y fotografías
Se trata del llamado "balcón de los pintores" pues, según cuentan era habitual el que se alquilara la estancia de la torre que cuenta con dicho balcón para que los artistas tuvieran buena vista de la Alhambra y pudieran plasmarla en sus lienzos.
Continuamos por la calle Limón hasta la Placeta de las Escuelas, pero antes de llegar se nos muestra el alminar campanario de la Iglesia de San Juan de los Reyes. Templo que da nombre a la calle paralela de la derecha, a la que ofrece portada de estilo gótico-renacentista.
El nombre del templo consagrado a San Juan Bautista, se le apellidó "de los Reyes" en honor de los padres de cada uno de los Reyes Católicos, ambos reyes Juan II, el de Fernando rey de Aragón y el de Isabel rey de Castilla.
Esta Iglesia, de estilo mudéjar, fue la primera mezquita (que fue "de los conversos") consagrada como templo cristiano. Conserva el alminar musulmán y abre su puerta principal a la Placeta de las Escuelas. cuenta con otra puerta a la calle que da nombre, de estilo gótico.
Ya que estamos aquí contaremos algo de la placeta. Debe su nombre a que en ella existió en época musulmana una escuela primaria (mahdara). En la esquina inferior oriental, existe un solar que corresponde al de una antigua casa, adquirida por el Ayuntamiento, que ha sido derribada para dejar a la vista una torre de muralla de la que Luis Seco de Lucena Paredes no da cuenta... Sin duda por las características constructivas es de origen zirí y formaría parte de la defensa de la Alcazaba Qadima (Vieja)
En este punto el trayecto que seguimos hace un quiebro a la izquierda para subir la pendiente, por lo cual vamos a continuar por el callejón del fondo noreste y que se denomina "Guinea" como la calle a la que accederemos, en la que nos adentraremos algo a la derecha para observar otra torre de la muralla.
tras observar esta torre, también zirí y como la anterior pertenecientes a la Alcazaba Qadima, y a cuya continuación se encontraría la Puerta de los Estandartes (puerta que dada su inexistencia y sin datos arqueológicos hay quien la sitúa junto a la próxima que nos encontraremos en nuestro recorrido), damos media vuelta y cambiamos el sentido de marcha para dirigirnos al Aljibe de Trillo, del que ya hemos escrito en la 1ª Ruta de los Aljibes
También se trata de un monumento harto representado hasta la saciedad.
Continuaremos por la Cuesta de Trillo, el callejón que se ve a la derecha del aljibe, para dirigirnos a la Placeta del Comino.
Continuaremos el ascenso por la Cuesta de las Tomasas
La Cuesta de las Tomasas nos lleva a la calle "de las Tomasas" donde nos encontramos el aljibe "de las Tomasas". Detrás del aljibe se encuentra la Cuesta de las Cabras, que nos conduce al mirador de San Nicolás, pero no es nuestro objeto de hoy.
Por cierto y ya que estamos aquí, si giramos la vista nos encontramos que a la derecha de la cuesta que hemos subido (debajo de donde estamos ahora) hay una placita que da acceso a un carmen pero en medio de la placita hay una tapa redonda que se trata del aljibe de los Negros.
más abajo, en un ensanchamiento de la cuesta de las Tomasas, de abre el acceso al Carmen de Aben Humeya, hoy dedicado a afamado restaurante. Seguimos subiendo la pendiente por la derecha.
para situarnos a su frente en la calle Carril "de las Tomasas" confluyendo con la Placeta del Abad.
Ahí enfrente, formando parte del Convento, se halla otra torre de la muralla zirí de la Alcazaba Qadima.
Tras la torre hay un pañode la antiquísima muralla que separa el convento de las viviendas de la derecha .
A la derecha, y detrás del aljibe del Abad, se inicia la calle Horno de San Agustín que tomaremos para continuar.
Algunos autores consideran que esta torre podría ser parte de la Puerta de los Estandartes (Bib-Albonud) o de San Agustín, no obstante Luis Seco de Lucena Paredes la ubica en la anterior torre visitada de la calle Guinea.
Continuamos nuestro camino por la calle Horno de San Agustín hasta llegar al fondo a la Placeta de la Charca y una vez allí girar a la izquierda para ascender la cuesta.
Aquí nos encontramos los últimos vestigios de la muralla más antigua y la cuesta que ascendemos usa el derribo del paño entre las dos torres de cada lado, formando la calle Charca, que nos conduce a la Plaza Cementerio de San Nicolás.
Vamos a girar a la derecha de la plaza para salir al encuentro de la continuación de la muralla.
Nos encontramos con construcciones modernas, la mayoría en desacuerdo con el estilo del barrio; justo en este lugar, a la derecha de nuestro camino, hay una urbanización de casitas con jardines en cuyo fondo disfrutan de la visión de la muralla zirí, quedando ocultas a los transeúntes.
Continuamos por el Callejón de San Cecilio y, en el giro a la izquierda que hace la vía, se encuentra la ermita de San Cecilio. Ermita creada entre dos torres de la muralla, torres que formaban la Puerta de Hernán Román (del Castro o Bab Qastar).
La foto está tomada en sentido contrario a nuestra marcha.
Seguimos adelante para llegar a la Placeta de los Olivos donde encontramos una torre que es continuación de la muralla más antigua, que se prolonga tres torres más, pero quedan ocultas por un edificio a la espera de la futura apertura del parque urbano que llegue hasta la Puerta Monaita.
Con estos antiguos vestigios se interrumpe la continuación de la muralla más vieja; tras la ermita de San Cecilio se inicia la muralla moderna, refuerzo paralelo de la anterior.
En este lugar se abre la Puerta de las Pesas (Nueva o del Ensanche, Bab Al_Ziyada), la que se ve a la derecha en la imagen anterior. Nueva por corresponder a la muralla exterior de refuerzo; del Ensanche por abrirse al Barrio de los Halconeros o "rabad al-Bayyazín" y "de las pesas" por colgarse en el exterior de ella las pesas trucadas que se incautaban a los comerciantes tramposos.
Saldremos a extramuros por esta puerta y la observaremos desde el exterior.
La Plaza Larga o Rahba Al-Ziyada
Ya en el exterior del espacio amurallado, nos situamos en la famosa Plaza Larga del Albayzín.
Entre la Puerta de las Pesas y la Plaza larga hay una pequeña plaza (antigua Rahba Al-Ziyada), que hace de antepuerta.
La que conocemos hoy como Plaza Larga data de 1576 como necesidad de ampliar el espacio dedicado a mercado en la antigua y situar un matadero anexo.
En la actualidad continua la función de mercado diario de frutas y verduras, habiéndose desplazado el comercio de carnes y pescado, así como de otros consumibles a locales aledaños de las calles Agua y Panaderos.
En el rincón SurEste de la plaza un hueco entre los edificios nos permite ver dos torres de la muralla Qadima (vieja) que nos quedaba oculta por el interior por la anteriormente citada urbanización moderna de la Plaza del Cementerio de San Nicolás.
Es importante dejar constancia de la existencia en esta plaza, en la esquina con la Cuesta de la Alhacaba, de la afamadísima pastelería Casa Pasteles, fundada en 1928, que hoy en día abastece a innumerables establecimientos los productos de su próximo y moderno obrador.
Terminamos nuestra estancia en tan principal lugar del verdadero Albayzín tomando camino de descenso por la contigua Cuesta Alhacaba, Alhacaba en árabe significa CUESTA.
En nuestro descenso iremos viendo puntualmente, cuando las edificaciones de la izquierda nos lo permitan, paños de muralla y torres. Muralla que se trata del refuerzo exterior de la muralla más antigua que hemos visto por el interior hasta llegar al Arco de las Pesas y que vimos en nuestro ascenso por la Cuesta de Abarqueros.
Continuamos el descenso hasta llegar a la confluencia del Carril de la Lona, donde tras unas vandalizadastapias, por supuestos artistas del bote de espray y el rotulador, podremos vislumbrar la mole de la Puerta Monaita.
y terminamos nuestro descenso en la plaza de la Merced, donde podremos contemplar parte de la cuesta que hemos descendido.
Y saldremos por la derecha de esta vista a donde se encontraba la puerta secundaria de la fortificada Elvira que daba salida de este arrabal.
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