El Arrabal de la Rambla (Rabad ARRAMBLA), su parte próxima al centro de la ciudad hoy en día es el barrio comercial de infinidad de franquicias especialmente dedicadas a vestimenta y complementos. Este barrio fue la base de la expansión de la ciudad en el siglo XVII que lo extendió hasta lo que hoy es la calle Solarillo de Gracia y plaza de igual nombre. Durante este período de primeras construcciones fueron muchas las familias nobles y acaudaladas las que construyeron importantes palacios, así como las ordenes religiosas sus conventos.
El desarrollo del barrio en el siglo XVI está bien explicado por Gabriel Pozo Felguera en el artículo que enlazo.
Sus principales viales son las calles Mesones, Alhóndiga, Puentezuelas, Tablas, y Gracia, aparte de otras menores. Además de la Plaza de la Trinidad y las placitas de Alhóndiga y la de Campo Verde.
La distribución de las construcciones ya se hace sobre una base plana, en ligera pendiente, lo que permite distribuir las construcciones en calles rectas, aunque aún estrechas para las actuales necesidades.
La parte comercial del barrio es prácticamente peatonal, como sucede en el vecino barrio del Sagrario que queda intramuros.
En el detalle del plano de la Granada Árabe de D. Luis Seco de Lucena se puede observar que a extramuros de la muralla nazarí, hacia abajo en el plano, a la altura de la plaza Bib-Rambla, se abría un espacio que en principio fue lugar de asentamiento de los mercaderes que acudían a los mercados de la Madinat. Poco a poco dicho asentamiento fue base para construcciones más concretas, adecuándose mesones, almacenes, talleres y tabernas para atender a las necesidades de la población transeúnte que lo precisaba, llegando a iniciarse la construcción de una muralla defensiva, de la que no hay constancia de su finalización ni ubicación exacta, salvo los paños de las puertas.
A la derecha se indica BIB-ARRAMEA (Puerta de la Rambla), luego Puerta Real, junto a la Alhóndiga Zayda y a la izquierda BIB-ALMAZDAA (Puerta del Carro).
Nótese que en medio de este espacio, se señala JIMA HADDION (Mezquita de los Herreros); sobre la que luego se construyó la Iglesia de la Magdalena antigua.
Claramente se muestran:
- Los paños y torres de la muralla nazarí, pasando por debajo de la Plaza de Bib-Rambla.
- La Puerta de la Rambla a la derecha y delante de ella
- El Puente de la Paja, y debajo de este
- La Alhóndiga Zaira de los cristianos (frutas y hortalizas)
- Al otro lado de la calle se abre la Puerta del Carro, y entre ambas sobre el vial indica "Calle de los Mesones".
- Paralela a esta (más o menos) y por debajo en el plano, se abre la calle Alhóndiga, que inicia al otro lado de la Alhóndiga Zayda de los cristianos (dedicada a frutas y hortalizas), pues la primitiva del mismo nombre se situaba detrás de la Madraza y termina en una explanada a la izquierda, pero antes de llegar se halla
- un edificio rectangular y cerrado, salvo una puerta, abierta a la calle Alhóndiga, remetida sobre el plano de fachada, se trata de la Alhóndiga del Trigo; el espacio remetido para acceder al edificio es la actual Placeta de la Alhóndiga, que hoy se abre a la calle Jáudenes.
Este otro detalle (del plano de Francisco Dalmau de 1796) muestra otros más precisos e identificables para los paseantes actuales:
Saliendo de Plaza Bib-Rambla por la calle Cuchilleros (por el centro inferior en el plano), al llegar a la calle Mesones nos sitúa a la derecha la Iglesia de la Magdalena antigua (solar ocupado hoy por la sede de la Diputación).
Siguiendo en el mismo sentido por la calle llegamos al convento Trinitario (hoy plaza de la Trinidad).
Amplío la superficie del detalle en este mapa, para mostrar hasta donde llegaban las edificaciones (recuerden que es a final del siglo XVIII).
Recorrido
Basándonos en esta imagen de la zona, extraída de Apple Maps, vamos a iniciar nuestro recorrido saliendo de la Plaza de la Romanilla, donde terminamos el anterior. Encauzamos nuestros pasos descendiendo por la calle Capuchinas, y en la confluencia con la Plaza de la Pescadería conviene girar la vista atrás para ver la Torre de la Catedral, tras las palmeras y los edificios de la derecha.
Bajando esta calle a la derecha se abre la calle Lucena (que nos llevaría a la calle Horno de Marina) y en esa esquina frontal un interesante edificio en penoso estado de abandono.
Se trata de un edificio de estilo expresionista del arquitecto José Fernández-Fígares Méndez, construido para viviendas. Existe un serio proyecto de convertir el edificio en apartamentos para alojamientos de lujo en arrendamiento. En sus locales comerciales se estableció “Almacenes La Verdad”, cuyo rótulo aún es visible en la fachada de la calle Capuchinas.
Proseguimos para llegar a la
Plaza de la Trinidad, un oasis dentro de la ciudad.
Como he adelantado en la explicación geográfica del inicio, esta plaza y algunos edificios de alrededor ocupan el solar del antiguo convento de los monjes Trinitarios Calzados que se fundó en 1517, aunque se terminó en el siglo XVIII.
Poco después la desamortización de Mendizábal inició su ruina, más tarde el ejército francés lo usó como cuartel, luego fue almacén, corral de teatro... incrementándose su decadencia hasta que en 1889 fue demolido finalmente, quedando de él la fuente de su claustro, milagrosamente pues los demás enseres de interés quedaron a manos de anticuarios y especuladores.
Esta antigua imagen del espacio de esta plaza sin urbanizar, nos permite ver al frente la entrada por la calle Capuchinas así como la torre de la Catedral.
Es una oportunidad para comparar los edificios actuales con los antiguos que se muestran en la foto.
La fuente de dos tazas árabes de mármol blanco y el vaso de piedra Elvira, aunque tiene algunos, pocos, aditamentos renacentistas en los surtidores de la mayor, presenta una imagen delicada y elegante.
La plaza, bajo la alcaldía de Antonio Gallego Burín, fue urbanizada y ajardinada con un sinfín de árboles de sombra, setos de arrayán y plantas de flor.
Ofrece varios bancos de base de piedra Elvira abujardada y respaldos de herrería.
Consiguiendo con ello crear un ambiente propicio para el descanso.
En las esquinas del espacio interior cuenta con dos quioscos en cada una (prensa, bollería, artesanía...). Lamentablemente no todos están en uso.
Pocos son los edificios que se conservan a su alrededor de antigüedad o interés memorable, algunos se han convertido recientemente en Hotel tras una magnífica rehabilitación, otros (pocos) se han remodelado y varios se derruyeron para construir otros acordes a las modas y posibilidades especulativas de cada época.
Y ya que hemos entrado en la plaza por la calle Capuchinas daremos una vuelta, en sentido contrario a las saetas del reloj, desde la parte central peatonal para tener mejor perspectiva.
La imagen de la izquierda de estas cuatro es la vista que nos ofrece actualmente la plaza tras cruzar el vial de tráfico rodado (muy escaso por estar calificada peatonal la zona). La siguiente es la calle Capuchinas, acceso que hemos recorrido para acceder a la plaza. La contigua es la visión de la esquina de calle Capuchinas con la plaza, siendo el edificio frontal una casa antigua bien restaurada dedicada a Hotel Boutique "La Casa de la Trinidad"**** (aquí he de dejar constancia que en las obras de restauración de este edificio se han descubierto restos del cimiento de la muralla nazarí; que en el establecimiento de restauración que ocupa el bajo se ha sobre elevado el piso para poder mostrar esos restos bajo un suelo acristalado), y la otra esquina es una Entidad Bancaria. La última foto es la salida a la calle Trinidad, por la que llegaríamos a la calle Escuelas; esta calle tiene a la derecha el inicio de la calle Horno de Marina, que se abre a la derecha y tiene en esa entrada una bifurcación a la calle Silencio, prolongación a su vez de la calle Escuelas.
Al Oeste de la Plaza la acera la ocupan varias terrazas de los establecimientos situados en los bajos de los edificios (al menos estos se conforman con toldos y sombrillas que pueden retirarse llegado el momento). Este lado ofrece salidas por calles paralelas a la anterior citada calle Trinidad:
- La Calle Duquesa, que tras cruzar las calles: Málaga, Jardín Botánico, Horno de Haza, Conde de Tendillas, Cuenca (con su prolongación calle Colegios) nos llevará hasta la Calle Gran Capitán (refiriéndose a Gonzalo Fernández de Córdoba no a Alvaro Bazán).
- La calle Conde de las Infantas, con los cruces que le corresponden citados en su paralela. Est calle y la siguiente terminan su recorrido en la calle Málaga.
- La calle Laurel de las Tablas, el nombre de "laurel" viene dado en varias calles de Granada a la existencia (en algún momento) de ese árbol en alguna huerta de esa vía, árboles que por su porte eran fácilmente visibles a los transeúntes de la vía.
- La calle Fábrica Vieja, que siendo también paralela a las anteriores termina en la Plaza de los Lobos.
En la esquina de esta última calle se halla, creo que el más antiguo establecimiento hotelero que se conserva. Se trata de la Pensión ZURITA que presento en el siguiente vídeo. También es digno de atención el comercio, antiguo colmado, que ocupa el bajo de la esquina.
En la esquina opuesta a la Pensión Zurita, podemos observar un interesante edificio antiguo que ha sido recientemente rehabilitado con gran acierto.
Entre estos últimos edificios citados se abre la calle Tablas, su prolongación es Obispo Hurtado en el cruce entre calle Carril del Picón (a la derecha) y la continuación calle Puentezuelas (a la izquierda). El nombre de esta calle hace referencia a la antigua costumbre de montar sus puestos sobre tablas los carniceros de fuera de la ciudad antes de la Puerta BabAl-Masda, que daba acceso al arrabal del Arenal por esta parte.
Si nos adentramos en esta calle unos pasos, encontraremos a la derecha, en esquina con la calle Angulo (apellido de una antigua familia afincada en esta calle), un establecimiento hotelero (Hotel Reina Cristina) que anteriormente fue residencia de Luis Rosales Camacho, lugar donde se refugió Federico García Lorca y luego fue detenido para ser asesinado.
Mas abajo se encuentra en la acera contraria un interesantísimo palacio, hoy sede de la Agencia Tributaria de la Junta de Andalucía, y más adelante otro curioso y antiguo con la fachada pintada llamativamente, que hace esquina con la calle Puentezuelas.
Volvemos a la Plaza de la Trinidad y continuamos con la fachada Oeste.
La siguiente esquina del edificio blanco comentado anteriormente abre a la calle Santa Teresa, que nos conduciría hasta la calle San Miguel Alta, cruzando calle Puentezuelas y calle Verónica de la Magdalena. la otra esquina nos ofrece un edificio antiguo bien conservado.
A continuación otro edificio, pintado de rosado con los marcos de los huecos contrastados en blanco, se trata de una reciente restauración completa de una obra abandonada por largo tiempo y que hoy en día se dedica a Hotel-Restaurante (Seda Club Hotel).
Abre, la esquina por la que se accede al Hotel, la calle Buensuceso (nombre referido a Nuestra Señora del Buensuceso), antes Cristino Martos, que llega hasta la calle Casillas de Prats, cruzando Puentezuelas, Verónica de la Magdalena, San Miguel Alta y por último calle Seminario (en ella se hallaba el Seminario Menor).
Perpendicular a la ultima calle citada abre la calle Alhóndiga, citada cuando comentaba los detalles de la Plataforma de Ambrosio Vico más arriba, pues justo en la entrada, a la izquierda, se situaba la Alhóndiga de granos.
Volviendo la vista a la fachada de la plaza por la que hemos iniciado el recorrido, y antes de llegar a la calle Capuchinas, es mencionable la calle Sillería, que nos da acceso a la Plaza de la Pescadería.
Doy aquí por terminado este artículo para no alargarlo, anunciando su continuación con el dedicado a la calles principales y edificios singulares del barrio.















