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Los Jardines de la Bomba

Los jardines que asoman al cauce del río Genil, por su margen derecha, se dividen en dos partes, aunque uno es continuación del otro. La división se produce en el kiosko de Las Titas, justo a la altura de la Fuente de los 4 leones, que separa a su vez los paralelos paseos.

Habíamos ascendido la ligera pendiente que cubre la acequia gorda (Paseo del Salón y Paseo de la Bomba), hemos contemplado el motor de vapor que adorna la rotonda donde cruza entre la Cuesta de los Molinos y calle Puente Verde y continúa la plaza de Duque de San Pedro Galatino, que es entrada a la Carretera de la Sierra.

Imagen extraída de Google Maps

Pues bien, nos desviaremos a la derecha para entrar en los Jardines de la Bomba por su parte superior, justo donde termina el pretil del Puente Verde.

Nos moveremos en sentido descendente, en todo este trayecto, zigzagueando para poder contemplar, no solo las fuentes, monumentos, árboles y jardines sino también la margen del río y sus vistas.









La primera fuente que nos encontraremos entre los jardines es la de La Ninfa.


Se trata de una sencilla fuente de cuyo centro emerge la ninfa que vierte agua desde el cántaro que porta sobre su hombro izquierdo.

En una rotonda que no se halla en línea central, sino algo desviada del eje y más próxima el cauce del río, se ubica el monumento en honor a Francisco de Paula Valladar y Serrano.



La siguiente fuente que nos encontramos es la que da nombre al jardín y al paseo paralelo, la de la Bomba.


Se encuentra cercada por seto de boj, naranjos y cipreses en topiaria.



Se la denomina de esa forma por la semejanza de su surtidor con el artilugio detonante.


A media mañana de un soleado día de primavera, la luz del sol se refleja en el agua y se proyecta sobre la sombra de los naranjos que circundan la fuente.

Si volvemos al margen del río comprobaremos la sombra que proyectan los grandes árboles en este camino que utilizan los andarines.

Resulta muy reconfortante el fresco ambiente que la unión del agua del río y las sombras de la vegetación a lo que se suma el sonido del agua de las fuentes y el piar de infinidad de aves que pueblan estos jardines en primavera. 

El sonido de los vehículos suena quedo por la distancia a la que circulan.






Continuamos el descenso hasta encontrarnos en la siguiente rotonda el monumento levantado por el Círculo Artístico, Literario y Científico de Granada en honor al Duque de San Pedro Galatino.


Volviendo de nuevo a la margen del rio contemplamos que este forma una ligera curva a la izquierda.


Si giramos la vista vemos alejado el Puente Verde, aguas abajo la Puente de Las Brujas y junto a ésta, a la derecha, se ubica el kiosko de Las Titas; que es el límite entre los dos jardines.

El Puente de las Brujas o del Sagrado Corazón.

Su nombre real es puente del Sagrado Corazón, por permitir el paso al Colegio del Sagrado Corazón que se halla en el Paseo de Los Basilios en la margen izquierda del río, pero es popularmente conocido como de Las Brujas.

Dicho nombre popular le viene dado porque entre 1910 y 1918 se planteaba frecuentemente la necesidad de su construcción pero un concejal se oponía airadamente a dicho gasto. Pero sucedió que aprovechando la ausencia de dicha persona se planteó de nuevo, se aprobó y se construyó con celeridad la pasarela. Dicha rapidez constructiva se vio como "obra de brujas" y se quedó con el nombre.

Aquella estructura fue destruida en 1962 por un temporal y vuelto a construir en 1966. Y recientemente también ha sufrido una remodelación. 



Sigue nuestro trayecto con los Jardines del Salón.