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Reino nazarí de Granada - 1º Al-Ahmar

Sultanato, Emirato o Reino de Granada

Situación política a principios del S. XIII

Tras la derrota de las huestes musulmanas en la Batalla de las Navas de Tolosa, los cristianos continuaron el avance de las conquistas por parte de Fernando III de Castilla, "El Santo" (imagen que acompaña el texto), por el valle del Guadalquivir y lo que restaba en Extremadura. Todo ello aprovechando las habituales luchas internas de lo que iba quedando del imperio almohade en al-Andalus.

Tras la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, el imperio almohade inicia su decadencia, se crean las Terceros Reinos de Taifas, en cuyo detalle no voy a entrar, para mayor información les dirijo al enlace.
NOTA: De estas luchas surge y destaca entre unos y otros caudillos regionales la figura de Muhámmad ibn Yúsuf ibn Nasr en Arjona (Jaén).

Fernando III de Castilla ordena a su hijo Alfonso (luego Alfonso X) que conquiste la taifa de Murcia, que tras vencerla lo continuó con Mula y Cartagena.

Fernando III de Castilla continuó conquistando castillos y tierras a los musulmanes (Loja, Alhama de Murcia...), pero se le enquistó Jaén que tuvo que posponer para ocuparse de la reunificación de su reino de Castilla con el de León que había heredado.



Muhámmad I, al-Hamar "el Rojo" (1238-1273) 


Personaje fundamental en la Historia de Granada.


La imagen que ilustra el siguiente párrafo, obra de Francisco Vega Álvarez (arquitecto y diseñador), es la que se presenta en la portada del libro "Ibn al-Ahmar, Vida y reinado del primer sultán de Granada (1195-1273)" de Bárbara Boloix Gallardo, que forma parte de mi biblioteca.

Muhámmad ibn Yúsuf ibn Nasr llamado al-Ahmar (el rojo), era natural de Arjona donde nació en 1194. Procedía de la familia de los Banu Nasr -que afirmaban descender de uno de los compañeros que siguieron al profeta Mahoma durante su hégira-. El caso es que procedían de la taifa de Zaragoza de la que tras la conquista en 1118 por Alfonso I de Aragón, se trasladaron a Arjona.

Nuestro futuro rey regentaba una importante extensión agrícola que disponía en propiedad; por lo cual contaba con huestes suficientes para batallar.
Por ello alcanzó reconocimiento y prestigio en su ciudad natal al encabezar operaciones militares de defensa de la frontera ante las incursiones cristianas y contra el rey de la taifa de Murcia, Ibn Hub. Lo cual aprovechó para alzarse contra este último el 16 de julio de 1232 y proclamarse sultán de la taifa de Arjona, germen del futuro Reino de Granada nazarí.
Continuó sus conquistas: Guadix, Baza, Jerez de la Frontera, Úbeda, Porcuna, Córdoba y Jaén, ciudad esta última a la que trasladó su capital.

Dirigió entonces su objetivo a hacerse con la taifa de Sevilla, para lo cual firmó una alianza con su rey Muhámmad al-Bayí que se había hecho con el poder tras derrotar a su hermano Ibn Hub.
Tras hacer asesinar a Muhámmad al-Bayí, sitúa como gobernador de Sevilla a Alí ben Isqalyula, no obstante éste, apenas un mes después, se vio obligado a huir cuando los sevillanos optan por reconocer como rey a Ibn Hub, el cual venía de reconquistar Córdoba (1235) y contaba desde 1234 con el título de gobernante de al-Andalus por el califa de Bagdad.

Esta nueva situación obligó a "al-Ahmar" a rendir homenaje a Ibn Hub, reconocerlo como emir y prestarle vasallaje a cambio de ser reconocido como señor de Arjona, Jaén y Porcuna.

En 1236 Ibn Hub pierde la ciudad de Córdoba ante el rey castellano Fernando III, ante el cual admite vasallaje y el pago de altísimas parias; ello repercute a la población a su cargo creando el malestar entre las gentes y su posterior asesinato en 1237.
La Historia se sigue repitiendo...
Circunstancia que aprovecha "al-Ahmar", para hacerse con las ciudades de Almería, Málaga y Granada. Y se traslada a esta última donde se auto-proclama rey en 1238 como Muhámmad I.

Ubica su residencia en el palacio de Badis ben Habús, zona de Casa de la Lona, Plaza de San Miguel Bajo Palacio de Dar al-horra... No obstante le resulta inconveniente la ubicación por las revueltas frecuentes de la zona de Albaicín y la superpoblación, por lo que decide trasladar la corte a la fortaleza del S. IX de se sitúa en la colina de la Sabika (la Alcazaba de la actual Alhambra).
Para ello manda construir la Torre de la Vela, la Torre del Homenaje -que será su residencia- y la acequia real para suministrar de agua del rio Darro a la fortaleza, que requiere la ubicación de residencias y servicios para la corte militar.
Este será el germen de la futura Alhambra que tras innumerables vicisitudes ha llegado a nuestros días, momento en el que se concentra la mayor superficie del Reino nazarí de Granada.

Reino nazarí de Granada, tras el Pacto de Jaén, con indicación de los años de la 
posterior conquista cristiana de la principales plazas.

En la primavera del año 1244 Fernando III, conquista Arjona, sitía Granada asedio que debe abandonar a los veinte días y lo traslada a Jaén, para forzar a Muhammad I en 1246 a entregar la ciudad, aceptar el vasallaje, el pago anual de 150.000 maravedíes y la colaboración militar en las campañas del rey castellano durante 20 años. El llamado Pacto de Jaén.

Muhammad I "Alhamar" se humilla ante Fernando III de Castilla.
Cuadro de Pedro González Bolívar ubicado en el Museo del Prado (Madrid)

Este cuadro de la imagen anterior expresa lo contenido en la "Primera Crónica General de la Estoria de España de Alfonso X", pagina 763. De donde he transcrito letra por letra lo allí escrito, por la curiosidad de observar la transformación del lenguaje del S. XIII al actual:


"1070. Capitulo de commo el rey de Granada se vino meter en poder del rey don Fernando et le entrego Jahen, et le beso la mano et se torno su vasallo.


Auiendo acordado ese rey de Granada con sus moros en esto que dicho auemos, et ueyendo que otra carrera y non auie tan buena para poder fincar en su onrra et en su sennorío et para librar sus moros et su tierra de destroymiento, vinose meter derechamiente en su poder del rey don Fernando et en la su merçed, et besol la mano et tornose su uasallo en esta guisa, que feziese del et de su tierra lo que fazer quisiese; et entregol luego Jahen. Et el rey don Fernando, llenno de piadamiento et de toda mesura, ueyendo en como ese rey moro venia con grant humildat et tan paçiente a plaziiento de quanto el de la tierra et del quisiese fazer, nol forzando condiciones maligna, la cual el nunca ouo, et guiendol mesura miento et piadança …"


Tras este importante acuerdo, donde también se fijan las fronteras entre los reinos (límites que apenas sufren modificación durante 250 años), se inicia una larga temporada de paz entre musulmanes y cristianos, que permite fomentar la economía y el comercio lo que conlleva el crecimiento de la cultura.

Este acuerdo de vasallaje con el rey Fernando III de Castilla, le protegía además de los intereses expansionistas del rey Jaime I de Aragón "El Conquistador", pues limitó las conquistas de este último a la zona de Islas Baleares, Levante y Murcia.

El apoyo militar pactado obligó en 1248 a poner a disposición del rey castellano 500 jinetes para intervenir en la reconquista cristina de Sevilla.

A la muerte de Fernando III el acuerdo se renovó con su hijo Alfonso X el sabio, lo que le obligo a apoyar a las huestes cristiana en la conquista de la taifa de Niebla en febrero de 1262.
En este año Muhammad I pretende la conquista de la ciudad de Ceuta pero sufre la derrota.

El 1264 se rompe el Pacto de Jaén, pues el rey Alfonso X el sabio se muestra interesado en continuar la conquista por lo territorios del Reino Nazarí de Granada.
En 1258 Muhammad I solicita la ayuda de los benimerines que reinaban en el actual Marruecos para su defensa. Con esta ayuda se permite apoyar los levantamientos de los mudéjares de Jerez y Murcia, lo que conlleva la respuesta militar confunta de Alfonso X y Jaime I de Aragón, cuyos contingentes aplacan aquellos levantamientos y que luego se dirigen a Granada con intención de sitiarla y donde resultan derrotados los cristianos.

Por otra parte los parientes de Muhammad I, que gobernaban Málaga y Guadix, al verse desplazados tras la llegada de los benimerines, se sublevan en 1266  y se ponen de parte de Alfonso X el sabio. Lo que obliga a Muhammad I a sitiar Málaga, que tras tres meses no logra conquistar y tiene que pactar con Alfonso la renuncia de Málaga y Jerez y un tributo de 250.000 maravedíes anuales, a cambio de que el castellano no apoyara a los sublevados.


No obstante Alfonso X incumple el pacto en 1272 y entonces Muhammad I, apoya a los nobles castellanos que encabezados por Nuño González de Lara se revelan contra Alfonso X y de los cuales obtendrá en apoyo para reconquistar Antequera.

Muhammad I fallece el 20 de enero de 1273 al caer del caballo a la edad de 77 años.


Como en el anterior artículo las imágenes que ilustran este son extraídas de distintas fuentes públicas de Internet.

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