Mostrando entradas con la etiqueta Pavaneras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pavaneras. Mostrar todas las entradas

El Realejo - ruta de entrada principal

Aquí os presento una ruta, de apenas 950 metros de recorrido, en la que nos encontraremos muchas curiosidades para admirar. O sea que por poco que nos queramos entretener el camino corto puede llevarnos tiempo en recorrerlo.

Imagen del recorrido de Google Maps

Para acceder al barrio del Realejo lo más habitual, aunque no únicamente, es que lo hagamos a través de la Plaza de Isabel la Católica.


Una vez en la plaza de tan importante reina española nos situaremos a los pies del edificio de los espejos, viendo el monumento que representa a la reina en su trono con Cristóbal Colón postrado ante ella entregándole unos documentos; obra de Mariano Benlliure en bronce.

Conviene tener abierta una aplicación de GPS en el móvil, pero de cualquier manera vuelvo a indicar aquí el mapa de Francisco Dalmau de 1796 que hemos usado en la Introducción.

Detalle de plano de Francisco Dalmau de 1796.

En azul se marcan los cauces de los principales ríos de Granada, el Darro a la izquierda y el Genil a la derecha. En naranja la Cuesta de Gomérez y su continuación por el Bosque de la Alhambra. En marrón, las puertas de la muralla. Finalmente en celeste las iglesias que existían a principios del S. XIX y hoy están desaparecidas.

Situados ante el edificio nos dirigiremos al vial que se abre a su izquierda y que tiene, al principio, la misma denominación de la plaza. Al poco de entrar, por la acera de la derecha, nos encontramos con la parada de autobuses urbanos C32 y C35, líneas que a través del Realejo, nos conducirán a la Alhambra, el Albaicín... El solo recorrido en estos microbuses ya resulta interesante.

Frente a esta parada de autobuses, en la acera opuesta se abre la calle Sancti Spiritus, que viene de la calle Reyes Católicos.

Calle cuya denominación nos recuerda que fue lugar del desaparecido convento del Sancti Spiritu, aquel que fundó la abuela de D. Álvaro de Bazán y Guzmán, congregación que hubo de integrarse en el Convento de la Piedad (calle Duquesa nº 13), donde también se acogió la comunidad del convento de Santa Catalina de Siena.
Siguiendo por la misma acera de la derecha, llega al cruce la calle San Matías que viene de la Plaza de Mariana Pineda.

Para poder tomar esta imagen que ilustra el texto hemos cruzado a la acera contraria, también llamados por la curiosa placeta que se abre allí.
en esta placeta se encuentra el monumento al "insigne hijo (de Granada) Yehuda ibn Tibon, patriarca de los traductores (1120 - 1190) médico, filósofo y poeta". Su nombre judío era Judá ben Saul ibn Tibbon.


Monumento que se encuentra eclipsado por las sombrillas de las terrazas de los establecimientos de restauración que le sirven de telón de fondo.
Situados en este lugar observamos que se abre una calle peatonal, se trata de la calle Colcha que viene, como la del Sancti Spiritu, de la calle Reyes Católicos. El nombre le viene dado a esta calle porque por ella pasaban las procesiones, siendo costumbre engalanar los balcones con vistosas colchas bordadas y procedentes de una industria ubicada en la misma calle. Este establecimiento se incendió en el año 1859, causando la muerte de dos bomberos.

Hay curiosos dichos referentes a esta calle:
  • "Más delicada que la de la calle de la Colcha", se refiere a una mujer que transitando por ella sufrió el golpe de un pétalo caído de un geranio saliendo descalabrada...
  • "Más tierno que el de la calle la Colcha", similar al anterior pero refiriéndose a un hombre que recibió el golpe de un merengue y cayó fulminado...
  • Cuando el tranvía, que pasaba por esta calle, pasaba sobre las vías éstas se movían por falta de balasto, y la gente empezó a decir que la calle era "mu delicá", por muy delicada. 
Esta antigua imagen, de principios del S. XX, nos ofrece una visión de lo que fue la instalación de las vías del tranvía eléctrico por esta estrecha calle.

Merece la pena detenerse en la comparación de esta foto antigua con la anterior moderna, que está tomada a pie de calle y algo más adelante en el espacio, y observar los edificios de aquella época que continúan en nuestros días.
Incluso la taberna de primer plano, la que fue famosa Casa Ortega, donde eran habituales las partidas de dominó, hoy en día ha sido sustituida por otro establecimiento de restauración, aunque en un nuevo edificio, y a nivel superior, como se puede comprobar en la imagen de Judá ben Saul ibn Tibbon que hemos mostrado anteriormente.
Si nos adentramos en la calle Colcha y ascendemos los escalones que se nos ofrece a la derecha entramos en la calle Monjas del Carmen por un espacio lo suficientemente ancho, que luego se estrechará, dando oportunidad a que los dos establecimientos que abren a cada lado puedan colocar sus respectivas terrazas. El establecimiento más antiguo es el de la derecha "Casa de Vinos La Brujidera" con una amplísima bodega de vinos, tapas de embutidos, jamones y quesos o en conservas (no tienen cocina).

Imagen obtenida de Google Maps.

Adentrándonos en la calle nos encontramos con el Museo-Monasterio de Carmelitas Calzadas, no confundir con las "descalzas" que se sitúan en las próximas plazas de San Juan de la Cruz y la de las Descalzas.

Composición de dos imágenes en la que se muestra a la izquierda el acceso al Museo Monasterio Carmelita y
 a la derecha detalle de la cuesta a la derecha del monasterio que da acceso a una residencia.

A continuación os presento un vídeo realizado por una cadena de TV de Granada en el año 2020 sobre el interior del MUSEO del monasterio.

 

Continúa la sinuosa calle peatonal Monjas de Carmen para conducirnos hasta su confluencia con el final de la calle Cuchilleros (que es continuación de la calle Elvira), en cuyo punto final de divide en la calle Ánimas (a la izquierda) para ir a la Cuesta de Gomérez, y a la derecha la Cuesta del Rodrigo del Campo, que nos adentra en el Realejo.

Pero nosotros vamos a retroceder lo andado hasta situarnos de nuevo en la esquina con la calle San Matías, justo donde nos hemos desviado antes.

En este cruce termina la prolongación de la Plaza de Isabel la Católica y empieza la calle Pavaneras, que es la que nos va a introducir, en esta y en varias ocasiones más, en el barrio del Realejo.

La calle Pavaneras toma su nombre de un negocio de confección de "pavanas" que existió en esta calle, "pavaneras" eran las mujeres que confeccionaban estas prendas que eran una especie de esclavinas, una capa corta (de tela, paño o cuero) cerrada en el cuello que cubría los hombros.

Ya vemos en esta imagen el edificio a la izquierda, que corresponde a las dependencias del MADOC, en lo que fue el antiguo convento de San Francisco - Casa Grande y que ocupa toda la manzana; con entrada principal por la calle San Matías y posterior por la plaza del Padre Suarez.

No se trata de un antiguo edificio, sino de mediados del S. XX construido para residencia de cargos militares, según se puede comprobar en la antigua imagen que precede, tomada durante la construcción de esta parte.

Siguiendo nuestra ruta ya en la calle Pavaneras, a la izquierda se suceden una serie de edificios modernos que han sustituido a aquellos antiguos sin respetar la imagen propia del vecindario.

Hasta llegar a la cuesta Pañera.

El nombre de la vía viene de "Paniega", por tener residencia en ella un Marqués de Paniega (no me consta cual de ellos), nombre que la lengua popular ha ido modificando hasta la actual "Pañera", que no tiene nada que ver con los paños para confeccionar la pavanas.

Cuesta que asciende la ladera en fuerte pendiente y nos conduce hasta la calle Rodrigo del Campo, justo donde se halla el aljibe de igual nombre (reseñado en la Ruta de los Aljibes 1/2); la derecha de las dos fotos que acompañan el texto, muestro un detalle ampliado (por lo que pierde definición) del fondo de la imagen que no es el aljibe citado sino de una fuente de pared de hay en el quiebro de la continuación de la cuesta, que a partir del aljibe citado se llama cuesta Paredón de Jesús de las Penas. hoy no vamos a subir la cuesta, seguiremos por nuestro camino llano sin esforzarnos demasiado.

La siguiente manzana de edificios, de la acera izquierda según nuestro trayecto, si conserva edificios con solera (al menos alguno en su fachada). El primero es el Palacio de los Marqueses de Casablanca del S. XVI, pero que ha sufrido varios incendios y transformaciones internas. Les dirijo al enlace para mayor información y detalle, y me limito a mostrar dos detalles de su fachada.

A continuación se abre el callejón de Pavaneras, sin salida al fondo, limitándose a ser acceso peatonal que da servicio a un edificio allí.


El siguiente edificio se trata de la Casa del Padre Suárez, construida en el S. XVI, por la familia Suárez de Toledo. Actualmente es sede del archivo de la Real Chancillería.

En esta casa nació Francisco Suárez de Toledo Vázquez de Utiel y González de la Torre el 5 de enero de 1548. Teólogo, filósofo y jurista, en 1572 se ordenó sacerdote en la Orden Jesuita, llegando a ser calificado como Doctor Eximius et Pius.

Tan insigne personaje da nombre a la plaza pública que se abre ante la puerta de su casa natal, a la derecha de nuestro recorrido.

A la derecha de nuestro camino se abre la citada plaza del Padre Suárez, a la que anteriormente le hemos dedicado un artículo específico que enlazo.
A dicha plaza y a continuación de la Casa del Padre Suárez ofrece su original fachada la Casa de los Tiros (de la que muestro una antigua foto coloreada) a la que también hemos dedicado su artículo específico.

A partir de la plaza del Padre Suárez, también apodada "de los Tiros", el vial eje de nuestro trayecto toma el nombre de Santa Escolástica; porque en la calle Cementerio de Santa Escolástica que se abre a nuestra izquierda existió la Iglesia de Santa Escolástica, justo donde en la imagen se ve una tapia blanca a la derecha.

La imagen que os muestro, y la que sigue, han sido procesadas para eliminar los vehículos aparcados y los contenedores de residuos sólidos urbanos, que afean sobremanera cualquier vista.

Al fondo, a altura media de la foto a la derecha, se vislumbran las Torres Bermejas, aunque es habitual que los transeúntes las confundan con las de la Alhambra; tratándose de dos monumentos separados y distintos, aunque la funcionalidad primitiva de ambos coincidieran en su origen en el ámbito militar del S. IX.


En la esquina de calle Cementerio de Sta. Escolástica con la calle Santa Escolástica, se halla el edificio de la imagen (de final del S. XIX o principios del XX), el cual ha sido recientemente restaurado y se dedica a actividades culturales, incluso en su jardín posterior.
Desde la parte trasera de la última planta de este edificio se tiene una bonita vista del arrabal del Mauror.
A la derecha de nuestro trayecto se abre la Plaza de los Girones, de la que ya hemos escrito en el artículo enlazado, pero que aquí vemos en sentido contrario a aquel trayecto.

Si nos introducimos unos pasos y nos giramos podremos ver que se abre la calle "Sacristía de Santa Escolástica".
En la esquina derecha de esa calle de Sacristía de Santa Escolástica, se eleva un interesante edificio digno de que se le preste atención. A continuación de él, y a ambos lados de la calle, también hay otros que no desmerecen. 

Continuamos nuestro camino hasta llegar al espacio más ancho que es la Plaza Fortuny, donde giraremos la vista para observar los edificios que hemos dejado atrás.

desde el mismo sitio en el que nos hemos girado volvemos a nuestra sentido de marcha y vemos a la derecha que se abre la calle Portería de Santo Domingo.

Esta última calle citada, que nos conduce a la Plaza de Santo Domingo, nos sitúa en lo que fue el trazado de la muralla nazarí que ascendía desde la Plaza de los Campos hasta la Alcazaba de la Alhambra.

Precisamente en donde pisamos para tomar estas dos últimas fotos se situaría la Puerta de los Alfareros (Bib Alfajjarin).

La plaza Fortuny se nombra de esa manera en honor al pintor Mariano Fortuny i Marsal, que residió en Granada una larga temporada (parte en el que fue Fonda de los Siete Suelos, que se ubicaba junto a la puerta de la muralla alhambreña que le daba nombre). Por cierto, allí nació su hijo Mariano Fortuny Madrazo.

Antigua fotografía del final del bosque de la Alhambra, donde se encuentra la Fuente del Pimiento. Se pueden observar dos edificios al fondo el de la derecha es el Hotel Washington Irving y el de la izquierda, que actualmente no existe, se trata del Hotel de los Siete Suelos.

Tras este inserto alhambreño volvemos a nuestro camino por el Realejo que abandoné en la entrada a la Plaza Fortuny.

A mitad de la plaza, en el lado izquierdo de nuestro recorrido se inicia la calle Honda del Realejo.

Quizás la calle peatonal con más recovecos de la ciudad, pues asciende zigzagueando en ángulos de 90º hasta la calle Damasqueros, contando con una derivación de igual nombre a la izquierda antes de su final.

La hemos recorrido en el articulo dedicado al tramo de muralla entre la Plaza de los Campos y la Alcazaba de la Alhambra.

Ahora nos situaremos al final de la plaza para volver a girarnos y contemplarla completamente.
Situados al fondo de la plaza Fortuny se abre a nuestra derecha la calle Carnicería, que como la anterior paralela de este lado sur, calle Portería de Santo Domingo,  nos conduce a la Plaza de Santo Domingo.

Y vuelvo a echar mano a mi colección de fotos antiguas para mostraros una de este final de la plaza en obras para la instalación de vías del tranvía a principios del S. XX.
Ya que estamos con fotos antiguas aquí os muestro otra, quizás más que la anterior y que está tomada en la continuación de nuestro recorrido ya dentro de la plaza del Realejo, pero en sentido contrario.

En ella se observa al fondo el edificio que también lo es de las anteriores imágenes. A la izquierda la fachada del Colegio Santo Domingo, y a la derecha se puede comprobar cómo el vial se ensancha para denominarse plaza, justo donde se anuncia CAFE ECONÓMICO, justo ahí donde se reúnen varias personas es la entrada del antiguo bar-cafetería OCAÑA, que hoy se denomina RESTAURANTE-BAR EL SOTA, y que aconsejo visitar para probar sus afamadas tapas.

Y llegamos a la Plaza del Realejo, de la que ya he publicado su oportuno artículo dedicado exclusivamente.

No obstante os muestro una foto, no publicada anteriormente, en la que muestro la ladera muy pendiente de la colina del Mauror y en la parte superior destaca el Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta.

Nosotros la atravesaremos para continuar nuestro andar por la calle  de enfrente de nuestro trayecto, la calle Santiago; calle que toma su nombre del Real Monasterio de la Madre de Dios, conocido como de las Comendadoras de Santiago.

Al poco de acceder al vial nos encontramos a la izquierda, en el número 5, la Corrala de Santiago (del que ya he publicado su oportuno articulo que enlazo), edificio de imperdible visita, aunque solo sea para asomarse a su patio.

Siguiendo nuestro camino, nos encontramos a la derecha la calle Aguado (yo me decanto porque el nombre de esta calle se le de en honor de Jacinto Aguado y Chacón, granadino que fue obispo de Osma). Se trata de un estrecho vial con escalinata y rampa descendiente, que nos conduce al ábside de la Iglesia de Santo Domingo.

A mitad del callejón se abre a la derecha otro sin salida, pero que nos llamó la atención por ver señales de una obra de restauración, tras solicitar el oportuno permiso accedimos al patio de lo que será la Corrala de Santo Domingo en un edificio perfectamente restaurado que seguramente se dedicará a hospedaje.
Volvemos a la calle Aguado para continuar el descenso

pero antes de llegar al ábside, se abre a la derecha la calle Cobertizo de Santo Domingo, calle que nos llevaría a la Plaza de Santo Domingo, pero que cuenta con la particularidad de disponer de un arco pasadizo para unir la Iglesia de Santo Domingo con el camarín de la Virgen del Rosario, lo que ofrece a la calle un túnel.

Ya hemos hablado de esta calle, en sentido opuesto, y su pasadizo en el artículo de la serie MURALLAS dedicado a Plaza de los Campos a la Alcazaba de la Alhambra.


Volvemos a retomar nuestro trayecto por la calle Aguado y seguimos hasta un ensanchamiento previo a una bifurcación.

Aquí volvemos a girarnos para poder contemplar un rincón que nos conduce atrás en el tiempo, si tenemos la suerte de que no haya algún vehículo aparcado impidiendo la vista...



Y continuamos hasta la bifurcación para tomar a la izquierda por la calle Paco Seco de Lucena.

Continuaremos nuestro andar por esta calle que en principio poco interés muestra en sus edificaciones, la mayoría muy modernas...


... hasta llegar, a la derecha, al Parque Cuarto Real de Santo Domingo, parte de acceso libre al público, también conocido como el "Parque Zen", al que ya le hemos dedicado su oportuno articulo enlazado.

En la esquina anterior al acceso al parque existen dos antiguos y curiosos edificios actualmente en restauración que merecen una mirada del paseante.

Si continuamos por la calle Paco Seco de Lucena y antes de terminar la tapia que defiende el "Parque Zen", nos encontramos a la izquierda con el acceso a la hospedería del Real Monasterio de la Madre de Dios, conocido como de las Comendadoras de Santiago.

Seguiremos nuestros pasos hasta encontrarnos a la izquierda la calle Moral Alta, en cuya esquina se nos ofrece el edificio que fue residencia de Luis Seco de Lucena Escalada.









Continuamos nuestro camino hasta el siguiente cruce de calles, por la izquierda el Callejón del Señor y a la derecha la Cuesta del Pescado, por la que descenderemos para terminar nuestro recorrido de hoy justo donde se ubicaba la Puerta del Pescado o del Ocaso (Bab-Al-Hayar) según Luis Seco de Lucena Escalada.














APP