Granada según la vemos e interpretamos como habitantes.
granadapalmoapalmo@gmail.com
Cuesta de Gomérez
La llamada "Cuesta de Gomérez" no tiene origen musulmán, en aquella época era un barranco por el que desaguaban en Plaza Nueva al cauce del rio Darro las aguas pluviales que precipitaban en el actual Bosque de La Alhambra; se ha de tener en cuenta que la Alhambra, ante todo, era una fortaleza y como tal no podía mantener vegetación a su alrededor que diera escondite a posibles asaltantes, salvo la ladera norte que mantenía un cerrado coto de caza. El bosque que hoy disfrutamos parece que tiene su origen en el S. XIX.
Tuvo un puente que lo salvaba, el Puente de los Pescadores, para unir el barrio del Mauror con los de Almanzora y la Churra. Más arriba otro puente en la muralla (Bib-Alauxar) para permitir el desagüe (aun hay paños visibles de dicha muralla) que unía el adarve de la Alcazaba con las Torres Bermejas, puente que suponemos muy destruido y cuyo lugar ocupa actualmente la Puerta de las Granadas.
Nos situamos ahora en la actualidad.
Comunica la Plaza Nueva con el Paseo del Generalife, a la altura de la Puerta de los Siete Suelos, puerta que daba acceso al barrio de artesanos y servidores de la Madinat al-Hamra, por la que dicen que salió Boabdil y su corte al exilio.
El nombre de Gomérez, procede de los inmigrantes naturales de Vélez de la Gomera y alrededores del norte de Africa, que acudieron a Madinat Garnata. Dichas personas se afincaron en esta zona, de ahí el nombre.
Vamos a recorrerla en sentido ascendente, algo penoso pero lo haremos pausadamente, y solo nos vamos a ocupar en este artículo del trayecto hasta la Puerta de las Granadas, dejando la continuación para un futuro dedicado al Bosque de Gomérez, más conocido como Bosque de la Alhambra.
Iniciamos el recorrido en la Plaza Nueva. Los edificios que encontraremos en esta vía son de diferentes épocas y algunos no acordes con los que son vecinos, presentaré los más significativos.
Uso una imagen antigua, años 70 del siglo pasado, para dejar constancia del cambio sufrido. Aunque los edificios de las esquinas de entrada continuan en pie, no así los siguientes...
Es una calle en la que desde antiguo ha tenido comercio tradicional de artesanía: mantones, lutier, marquetería... hoy aquellos antiguos productos han cambiado a otros más comerciales y asequibles al transeúnte turístico. Además la concentración de alojamientos y pequeños restaurantes han ayudado al cambio de imagen tradicional.
Empieza el ascenso dejando a la izquierda primero la calle Hospital de Santa Ana, de la que ya hemos hablado en el artículo del anterior enlace y que nos adentrará en el barrio de Almanzora y finalmente en el de La Churra.
A la derecha de nuestro ascenso se abre la Calle de las Ánimas, corta vía que nos lleva al enlace con calle Cuchilleros a la derecha y calle Rodrigo del Campo a la izquierda. También enlace con el artículo de este espacio dedicado al ascenso a Torres Bermejas.
Los vándalos del "arte urbano" nos han dejado su impronta en las paredes, como en tantos otros lugares.
En la antigüedad las dos esquinas de esta calle al vial que nos ocupa ofrecían escaparates del afamado comercio Casa Valdivia dedicado a la comercialización de encajes y mantones de Manila.
A la izquierda se abre una estrecha calle Ramírez, calle que tiene la particularidad de ofrecer al fondo la Placeta Ramírez y girar a la izquierda, casi un ángulo recto, conservando igual nombre, para salir a la calle Hospital de Santa Ana; uniendo, con esta forma angular, dos calles que son perpendiculares entre si.
Más adelante, en nuestro trayecto, veremos otros viales que su sentido cambia de dirección y en cuesta para ascender por las pendientes de izquierda y derecha.
Continuando el ascenso nos hayamos con uno de los edificios más antiguos de la calle, el Palacio de Gomérez, edificio que data de 1546, según indica lo grabado en el dintel de su puerta principal.
Continuando el ascenso por la acera izquierda al llegar donde la calle hace una ligera curva a la izquierda, conviene parar y volver la vista atrás, para observar los edificios que hemos dejado atrás de la acera contraria.
Volviendo a la imagen de la foto vemos a la izquierda el portón de entrada a un garaje.
Son muchos los edificios de esta calle con uso residencial y actualmente también se habilitan como alojamientos turísticos. Aunque la calle se considera peatonal hay circulación de servicios públicos y es lógico que los residentes puedan guardar los vehículos de los que disponen.
La pena es que el portón se convierta en lienzo de los artistas del espray...
Otra mirada al muro de la imagen anterior sobre el que se adivina una terraza ajardinada y otra parata posterior que también disfruta de un jardín, en la foto con glicinias en flor.
A continuación de nuestro ascenso nos encontramos a la izquierda los dos callejones que nos conducirán a la Plaza de la Miga (lugar mencionado en el artículo dedicado a Churra - Almanzora - Gomérez, barrios), no expongo foto porque el antiguo edificio que los separa (que estaba en estado ruinoso), actualmente se halla en restauración para dedicarlo a alojamiento turístico, según indica el cartel explicativo de la obra). Llegado el momento de su terminación colgaré la imagen pertinente en cuanto pueda tomarla.
Volvemos la vista al final de nuestro destino, que ya se vislumbra parcialmente allí al fondo.
Llegaremos a la izquierda para encontrar en el número 31 de la calle una casa con la fachada decorada con yeserías y rejería y que hoy es una pensión.
Y a la derecha otra escalinata nos sube a la Cuesta Infantes, calle que nos lleva a su prolongación calle Paredón Jesús de las Penas, para desembocar en Cuesta de Rodrigo del Campo.
Lo de "infantes" dícese por haber sido una estrecha vereda por la que los infantes del reino transitaban furtivamente para acudir a aventuras amorosas y otras actividades furtivas...
Aquí podríamos situar alguna escena del libro "El segundo hijo del mercader de sedas" de Felipe Romero Olmedo, concretamente la escapada de unos infantes al encuentro de una bella judía, encuentro que termina desgraciadamente para ella, claro.
Y seguimos con el ascenso para volver a girar la vista de nuevo y hacernos a la idea de lo subido.
Tras lo cual solo nos resta citar de los dos monumentos renacentistas que cierran nuestro recorrido de hoy.
A la izquierda de la imagen el Palacio de los Marqueses de Cartagena o casa de los Herrasti. Se trata de un palacio renacentista (S. XVI) que presenta una simétrica fachada a la Cuesta de Gomérez y muestra en el centro de la fechada el escudo nobiliario de Domingo Pérez de Herrasti. El edificio lleva un tiempo abandonado en su mantenimiento preciso, no obstante se halla en proceso de rehabilitación para convertirlo en un hotel de super lujo de solo 11 habitaciones. Disfruta de un amplio jardín trasero que limita con la muralla que asciende desde la Plaza de los Campos hasta el adarve de la Alcazaba de La Alhambra.
Al fondo de la imagen la Puerta de las Granadas. Obra de Pedro Machuca se erige en honor del Emperador Carlos V como un arco de triunfo de estilo renacentista. Recordemos que el Emperador llegó a Granada en viaje de novios con su bella esposa Isabel de Portugal y que mantuvieron su residencia en la Alhambra durante varios meses, luego se trasladaron al Real Monasterio de San Jerónimo, encargando también la construcción del Palacio de Carlos V que pretendía ser residencia real y que no fue terminado hasta el S. XX, tras un largo período de abandono.
No hay comentarios:
Publicar un comentario