Ruta por el Albaicín -B- de San Cristóbal a calle Imprenta

Esta ruta implica situarnos en la Iglesia de San Cristóbal, de la que tantas veces hemos visualizado su silueta, uno de los sitios más altos de Granada, para ello es aconsejable usar medio de transporte y no empezar a andar cansados por el ascenso previo.

En este recorrido de hoy vamos a recorrer algunos lugares que ya se han citado en otros artículos, pero vamos a procurar hacerlo diferente.
El texto en cursiva procede de los artículos Ruta de los aljibes 1/2 y Ruta de los aljibes 2/2 de este mismo espacio web, que redactó en su día José Luis Rescalvo Martín.

El autobús urbano nº 7 nos llevará hasta el Mirador de San Cristóbal, por ejemplo.

Dado lo enrevesado del recorrido propuesto voy a exponer diversos planos, todos extraídos de Google Maps, por zonas; de forma que con ello y las explicaciones escritas se pueda dirigir el recorrido.

Ya que el transporte público nos ha subido hasta el Mirador de San Cristóbal, el día que hemos escogido ha salido nublado (incluso nos ha llovido), la luz está muy tamizada por las nubes y hay muy pocos visitantes os puedo mostrar una nueva imagen, esta vez en vídeo, de la vista del lugar:


Una vez recreados con el espectáculo debemos cruzar la carretera nacional; para ello disponemos de un paso de peatones y semáforo algo más arriba de la pendiente.

De cualquier forma una vez traspasada la carretera volveremos a descender por aquella acera hasta pasar la curva y encontrarnos con una escalinata que nos va a permitir ascender a la placeta de San Cristóbal...

... en la que se encuentra un edificio adosado a la iglesia, con fachada de ladrillo visto, es el Seminario de Maestros del Ave María, en cuya fachada se aprecia un cuadro hecho de placas de cerámica, con un retrato de Don Andrés Manjón y las fechas de su nacimiento y su muerte (años 1846 y 1923).


La Iglesia de San Cristóbal se erigió en parroquia en 1501 (aunque sus obras no acabaron hasta 1559) formando parte del programa de creación de las 23 parroquiales granadinas en que fue dividida la demarcación eclesiástica de la ciudad tras la conversión forzosa de los moriscos, aprovechando los edificios de mezquitas preexistentes por imperativos ideológicos, si bien éstas pronto resultaron inadecuadas funcional y espacialmente, siendo paulatinamente demolidas y sustituidas por los nuevos edificios cristianos.

Su arquitectura responde al modelo más representativo de la primera etapa de cristianización de la ciudad, en el que predominan las estructuras de tradición gótica castellana, como las bóvedas de crucería, a las que se añaden elementos mudéjares.

Su fachada tiene un sencillo arco ojival de ladrillo, con una hornacina que alberga la estatua de San Cristóbal. Tiene una nave central con cuatro capillas, la última de ellas construida entre 1540 y 1559, a la vez que la torre situada en el lado derecho.

No ha sido un templo muy afortunado: en 1557 sufrió un incendio; en el año 1804 un terremoto arruinó la parte alta de la torre. Sufrió un nuevo incendio el día 10 de marzo de 1936, a manos de los revolucionarios, que hicieron en su interior una gran pira con esculturas, lienzos y enseres, aunque el edificio pudo salvarse.

Podemos contemplar, especialmente en el lateral izquierdo de la iglesia, que se aprovecharon macabrillas de la macbara musulmana para construir el templo.

Esta imagen compuesta de varias no se ha reducido de "peso" 
para poder examinar el detalle de las piedras labradas. 

Hemos llegado al espacio de la izquierda de la Iglesia y nos encontramos con el

Aljibe de San Cristóbal o de la Xare´a

Capacidad: 13 m³.

Datación aproximada: Siglo XIII.

La construcción del aljibe supuso una extraordinaria obra de ingeniería hidráulica ya que el agua que lo llena procede del tomadero situado en la puerta de la Casa de los Mascarones, a 767 metros de altura, mientras que la colina de San Cristóbal está a 771. Para salvar el desnivel entre dicho tomadero y los aljibes de San Bartolomé y San Cristóbal, a los que surtía, fue necesario excavar una mina de más de 300 metros de longitud y con una profundidad de hasta 5 metros en bastantes lugares. Esta mina todavía se puede recorrer. Para alcanzar la boca del aljibe y la mina, hay que descender por una escalera hasta el fondo del recinto de planta pentagonal, situado a 6,30 metros por debajo de la rasante de la calle.




Tiene una hermosa portada con un gran arco apuntado y enjarjado. Le sigue una bóveda de medio cañón, que cobija la boca, que está descentrada con respecto al eje de simetría del arco de su bóveda. La boca del aljibe se enmarca en un tercer arco, de medio punto, en el que se inicia la bóveda de medio cañón con la que se cubre la nave. Le sirve de brocal un sillar de piedra, posiblemente romano.

Los muros son de ladrillo, excepto en su parte superior, que están realizados en mampostería y aún conservan restos del antiguo enfoscado.

Continuamos nuestro camino por la calle Larga de San Cristóbal que nos conduce de nuevo a la carretera nacional y volveremos a atravesar el semáforo para continuar por la misma calle. Dejaremos a nuestra izquierda el callejón de Mataderillo y proseguiremos hasta encontrarnos con el 

Aljibe colorado

Capacidad: 35 m³.

Datación aproximada: Siglo XIV.

La denominación de Aljibe de la Xarea que aparece en una placa identificativa de cerámica junto al aljibe, fue usada por Gómez-Moreno (1892), ahora bien, las fuentes documentales parecen aludir mayoritariamente con este término al Aljibe de San Cristóbal.


El aljibe tiene un tramo de acceso, y una nave rectangular, ambos situados en el mismo eje de simetría. El tramo de acceso está más elevado y se cubre con una bóveda de medio cañón, mientras que la nave se divide en dos partes bien diferenciadas: la primera y más exterior se cubre con una bóveda esquifada que se corta perpendicularmente con una bóveda de medio cañón. La segunda parte se cubre con una bóveda de medio cañón, construida a menor altura. Las bóvedas de la nave arrancan de un pequeño resalte hecho en los muros. Tanto los muros como la bóveda se han realizado en ladrillo y la solería es de baldosas de barro cocido.

En el brocal del pozo pueden observarse las huellas que, a lo largo de los años, ha dejado el roce de la soga utilizada para subir los cubos o acetres.

Continuamos el ligero descenso hasta llegar a la izquierda a la calle Iglesia de San Bartolomé, que tomaremos para al poco contemplar la torre de la iglesia que da nombre a la calle


a fondo llegaremos a la calle Principal de San Bartolomé y giraremos a la izquierda para adentrarnos en la Plaza de San Bartolomé


Una vez adentrados en la plaza giraremos la vista para contemplar la iglesia que da nombre a los viales del lugar


A la derecha de la puerta de la iglesia se haya el


Aljibe de San Bartolomé

Capacidad: 30 m³.

Datación aproximada: Siglos XIII-XIV.


El aljibe prestaba sus servicios a la Yamy al Burriyani, la mezquita de Burriana, demolida en el año 1554 al finalizar la construcción de la iglesia de San Bartolomé. Como sucede con el aljibe de San Miguel, su bóveda tiene un brocal para sacar el agua desde la capilla bautismal de la iglesia.


Tiene una sola nave de planta rectangular, que se cubre con una bóveda esquifada que se corta perpendicularmente con otra de medio cañón. La boca del aljibe se sitúa en el centro de uno de los lados mayores de la nave y está al final de un tramo oblicuo con respecto a la nave, tramo que se cubre con una bóveda que posiblemente se construyera al adaptar el aljibe a la iglesia mudéjar. Los muros son de tapial en la nave y de ladrillo en el tramo oblicuo, y la solería es de baldosas de barro cocido. La boca está protegida por una pequeña bóveda de medio cañón cuyo lado derecho queda parcialmente insertado en el muro de la iglesia. A su izquierda se observa un arquillo ciego, que podría ser el resto de una alcubilla.


Una vez terminada esta observación nos desplazaremos por la calle Carniceros para salir a la homónima plazuela en la que se sitúa el famosísimo Bar-Restaurante Casa Torcuato (actualmente cerrado temporalmente por reforma).


Tras cruzar la calle Pagés nos introducimos en la calle San Gregorio Alto que ascenderemos hasta llegar a la Plaza de la Cruz de Piedra.
La calle San Gregorio Alto ya la describimos, en sentido opuesto, en nuestro artículo Ruta por el Albaicín - A - de Fajalauza hasta calle Elvira.
Pero antes de llegar a la plaza nos encontraremos con el

Aljibe de Paso o de San Gregorio

Capacidad: 12 m³.

Datación aproximada: Siglos XIV-XV.

La denominación popular de Aljibe de Paso, se debe al hecho de que este aljibe no se ajustaba a ningún horario de llenado, ya que el agua pasaba continuamente a su través. Desde el siglo XVII se le llamó Aljibe de San Gregorio por su proximidad a la iglesia de San Gregorio Magno.


El aljibe, en cuyas cercanías debió existir una mezquita, es de planta rectangular. Se cubre con una bóveda de medio cañón, que se cruza perpendicularmente con otra, formando aristas. Ambas bóvedas arrancan de los muros a partir de un pequeño resalte. Tanto los muros como las bóvedas están hechos de ladrillo y la solería es de baldosas de barro cocido. La nave del aljibe se sitúa transversalmente con respecto a la boca, para adaptarse a la dirección de la acequia.

Desde el exterior se puede ver el trasdós de las bóvedas de la nave, así como una pequeña bóveda de medio cañón, más elevada que las otras, que fue construida para proteger la boca del aljibe.

Justo al lado derecho de nuestro ascenso, y por detrás del aljibe, se inicia la calle Estrella.

Seguimos nuestro camino por la Calle San Gregorio Alto hasta el convento y templo dedicado a San Gregorio Magno (no confundir con San Gregorio Bético). San Gregorio Magno fue elegido Papa en el año 590.

En este lugar se inicia a la izquierda el Callejón Alberzana, que ya recorrimos en Ruta por el Albaicín - A - de Fajalauza hasta calle Elvira, pero hoy continuamos por la Calle San Gregorio hasta llegar a la Plaza de la Cruz de Piedra.

Detalle curioso en este ascenso es que dejaremos a la derecha tres estrechas calles: Blanqueo Viejo, que nos llevaría a la calle San Luis, y dos con el mismo nombre de Blanqueo Nuevo, que se comunican al fondo con un callejón que las une a la primera (Blanqueo Viejo). El nombre de "blanqueo" les viene dado porque en ellas existían unas industrias que, aprovechando el agua que entraba por la acequia de la Puerta de Fajalauza, se dedicaban a blanquear los tejidos de seda, para luego llevarlos a tintar.

La cruz que se levanta en la plaza se instaló para conmemorar la catástrofe del día 28 de agosto de 1629. Ese día hubo una terrible tormenta y una gran cantidad de agua quedó embalsada en un lugar de la Cerca de Don Gonzalo, que no soportó su peso. La muralla se abrió y una tromba de agua se precipitó sobre el ·barrio de San Luis donde, según Enríquez de Jorquera “arrasó más de treinta casas, con pérdida de gentes y hacienda”.

La muralla del Albayzín fue construida en la primera mitad del siglo XIV, durante el mandato de Yusuf I. Los primeros en llamar Cerca de Don Gonzalo a esta muralla fueron Ambrosio de Vico en su Plataforma y Bermúdez de Pedraza en sus escritos. Ambos se basaban en la tradición de que Don Gonzalo de Estúñiga, en otros textos Gonzalo de Zúñiga, obispo de Jaén entre 1423 y 1456, financió la construcción de parte de la muralla con el dinero de su rescate, cuando estuvo cautivo en Granada a mediados del siglo XV.


La Cerca de Don Gonzalo comenzaba a la entrada de la Cuesta del Chapiz, enlazando con las murallas del rabad Ajsaris, avanzaba paralela al río Darro y ascendía hasta alcanzar la ermita de San Miguel Alto. Desde allí descendía hasta el Hospital Real, donde cambiaba de dirección para acabar en Puerta Elvira. En su recorrido se abrían varias puertas al exterior: Bab al-Zumáis, la Puerta del Solsticio, llamada puerta de Guadix por los cristianos, que se levantaba al comienzo de la Cuesta del Chapiz y que fue demolida en 1611; Bab al-Adam, la Puerta del Osario, que se abría donde el Camino del Sacromonte se cortaba con la muralla que ascendía desde el Darro y Bab Fayy al-Lawza, la Puerta del Collado de los Almendros, que los cristianos llamarían Puerta de Fajalauza. Extramuros de esta puerta se levantaba el barrio de los alfareros.

Dominando la actual Plaza de la Cruz de Piedra se levantaba la Yami´ al-Ta´ibin la Mezquita de los Conversos y a ella daría servicio nuestro siguiente aljibe.

Aljibe de la Plaza de la Cruz de Piedra

Capacidad: 15 m³.

Datación aproximada: Siglo XIV.

El aljibe se encuentra bajo la casa número 3 de la plaza y junto a la ventana de la casa contigua. Hasta el año 2003 se encontraba totalmente oculto a la vista.


De planta rectangular, se cubre con una bóveda de cañón apuntada, que se corta perpendicularmente con otra del mismo tipo formando aristas. Los muros son de tapial, rematados en ladrillo muy cerca del arranque de las bóvedas, construidas en ladrillo. La solería es de hormigón de cal.


Ya en la plaza de la Cruz de Piedra nos dirigiremos por la calle San Luis, para encontrarnos en nuestro descenso a la izquierda con la ruina de la que fue Iglesia de San Luis de los Franceses

que se construyó en el año 1526 en el solar de la Yami´al-Safa, la antigua Aljama de la Pureza y permanece en ruinas desde el incendio que sufrió en las revueltas populares del nueve de noviembre de 1933.

La fachada de la iglesia tiene una torre de ladrillo a su derecha y un arco apuntado con una hornacina encima, que albergaba una estatua de San Luis, conservada en la Catedral.

Su interior era de pequeñas dimensiones, con una sola nave. Otras iglesias del Albayzín sufrieron daños semejantes y han sido reparadas, pero la de San Luis padece un abandono lamentable sin que nadie haga nada por restaurarla.

Seguimos bajando la Calle San Luis y un poco más adelante nos encontramos con el aljibe de menos capacidad entre los aljibes públicos granadinos.


Aljibe de San Luis

Capacidad 4,5 m³.

Datación aproximada: Siglos XIV-XV.

Al igual que el de San Gregorio, este es un aljibe de paso. Puede que ambos se construyeran con la idea primordial de utilizarlos para decantar los materiales en suspensión que las acequias llevaban, a la vez que servían como depósitos de agua.

Por su construcción es el más sencillo de los conservados.


Consta de una pequeña nave, cuya mitad superior se cubre con una bóveda que comienza como si fuera de medio cañón y presenta una silueta de arco aquillado al llegar al muro del fondo. La mitad delantera tiene su bóveda más elevada, cobijando la boca. En su interior, los muros laterales son de ladrillo, pero tanto el testero anterior como el posterior están formados por el terreno natural sin ningún revestimiento. Carece de solería.

En la misma acera y poco más abajo nos encontramos el segundo aljibe de la Calle San Luis.


Aljibe de Santa Isabel de los Abades

Capacidad: 30m³.

Datación aproximada: Siglo XIII.

Con su bóveda situada bajo el comienzo de la Calle Cruz de la Rauda, debe su nombre a la iglesia parroquial de Santa Isabel de los Abades, que se construyó entre 1525 y 1529 en el solar que ocupó la Yami Susana. La iglesia fue demolida a mediados del siglo XVII por encontrarse en ruinas. Además de con su actual nombre, el aljibe se ha conocido con varios apelativos: Aljibe de la Rauda, Aljibe de San Luis II y, a nivel popular, como Aljibe de las Barandillas, por las barandas que hubo durante muchos años en la Calle Cruz de la Rauda para evitar peligrosas caídas.

El aljibe consta de una nave muy alargada y estrecha, que se cubre con una bóveda de perfil aquillado, muy similar a una bóveda de cañón apuntado, único aljibe de la Granada nazarí con esta forma en su bóveda, que se inicia en un pequeño resalte hecho en los muros.

Los muros son de ladrillo colocado a tizón y recubiertos por un enfoscado blanco, igual que la bóveda. La solería es de baldosa de barro cocido.

La boca está constituida por un arco apuntado y ligeramente descentrado con respecto a la bóveda.

Hasta la rehabilitación realizada en el año 2003 ofrecía un lamentable aspecto con su exterior muy deteriorado.


Ahora subimos la Calle Cruz de la Rauda para alcanzar la explanada que nos ofrecerá un magnífico panorama, ya que este lugar es uno de los mejores miradores de Granada. Aquí existió un cementerio musulmán, al-rawda al-Ulay o la Rauda Alta, y una mezquita, la aljama al-Rawda.



La cruz de piedra que ocupa el centro de la explanada, es conocida como Cruz de la Rauda y se construyó en el siglo XVI. Fue destruida en el año 1932 y reconstruida en 1936.


Desde la Cruz de la Rauda regresamos a la Calle San Luis. Enfrente se encuentra la Calle Aljibe de la Vieja, que debe su nombre al
oportuno depósito que hoy no vamos a visitar y seguiremos, dejando también a la derecha la calle Guatimocin, para girar a la derecha en el siguiente callejón del Risco



Al fondo el callejón gira a la izquierda e inmediatamente se abre a la derecha la calle Yanguas, que tomaremos para a su final girar a la izquierda por la calle San Buenaventura...
y salir a la Plaza de la Stma. Trinidad, donde giraremos a la derecha de nuevo para ascender a la Plaza del Salvador
y tras ella tomar la calle Panaderos, que se abre a la izquierda justo al terminar la fachada de la Iglesia del Salvador.
Una vez adentrados en la calle Panaderos merece la pena girar la vista para ver la entrada al que fue patio de la mezquita mayor del Albayzin, sobre la que se ha construido la actual iglesia.










En este punto donde hemos tomado la anterior foto mostrada se encuentra el Aljibe de Polo.

El texto que sigue en cursiva es una transcripción de parte del artículo Ruta de los Algibes 1/2 de este mismo espacio WEB.

Aljibe de Polo

Capacidad: 50 m³.

Datación aproximada: Siglo XIII.

Se alimentaba de una de las derivaciones del ramal principal de la acequia de Ainadamar que se dividía en la Plaza Larga.

El interior del Aljibe de Polo es de gran conplejidad, por su falta de simetría. Consta de dos naves de diferente anchura. La nave mayor está situada a la derecha y se cubre con una bóveda de medio cañón. La nave menor se cubre con un cañón algo apuntado para que ambas alcancen la misma altura. Una nave de medio cañón se corta perpendicularmente con las anteriores formando aristas.





Entre la nave derecha y la izquierda hay una arquería que descansa sobre dos pilares adosados a los muros y un tercero exento, arquería que está formada por un arco de medio punto del tamaño de la bóveda transversal. Sobre la bóveda mayor se ubica la boca del aljibe, en un volumen prismático levantado sobre la plaza, de remate abovedado, rehecho a principios del siglo XX.

Tanto los muros como las bóvedas son de ladrillo. Su trasdós no se puede ver, pues se cubrió al elevarse el nivel de la placeta, posiblemente para facilitar el acceso a la casa situada a espaldas del aljibe.

Antigua imagen del lugar, en la el motivo principal son los burros con los serones vacíos, porque las cántaras está a la espera de ser rellenadas de agua del aljibe.

La imagen es de mediados del Siglo XX, pues el barrio en esas fechas carecía de agua corriente en las casas y era preciso sumistrarla por estos medios.

Continuamos nuestro camino para dirigirnos a la famosísima Plaza Larga, centro comercial y neurálgico del arrabal Albayzín por el que nos estamos moviendo (recordemos que el Albayzín auténtico era un arrabal extramuros al norte de la Alcazaba Qadima).

En esta plaza se monta mercado, hoy en día muy reducido en puestos, y hay algunas terrazas de establecimientos de restauración que han perdido su idiosincracia "granaína" y dirigidos a atender a turistas principalmente. También abren sus puertas comercios diversos, por ejemplo Administración de Loterías... 


Al fondo de la plaza, haciendo esquina con la calle Cuesta de la Alhacaba se haya una de las más acreditadas confiterías de Granada "Casa Pasteles", establecimiento de obligada visita para degustar sus exquisitos pasteles.

A la derecha del final de la plaza se abre la calle Agua, que traía las aguas de la Fuente de Aynadamar a través de la Puerta de Fajalauza.


Pero nosotros nos vamos por la izquierda donde tras una plazuela se abre Bab Al-Ziyada, la Puerta Nueva o del Ensanche, más conocida por "de la Pesas", por la que accederemos a la Alcazaba Qadima.

El nombre popular "de las pesas" se debe a que en ella se colgaban las pesas trucadas de los comerciantes del mercado con las cuales pretendían engañar a sus clientes.

La puerta es de estilo almorábide y data del siglo XI ó XII, es una de la primeras puertas en recodo.

El pavimento actual está sobreelevado casi un metro por encima del original.

Traspasando la puerta nos encontraremos en el recinto más antiguo de la Madinat, y donde se han hallado restos arqueológicos romanos e incluso íberos.


Dirigimos nuestros pasos a la izquierda y al poco nos encontramos con la capilla de San Cecilio.

Esta capilla se colocó ahí en 1752 en lo que en realidad es la Bab Qastar, Puerta del Castro o Puerta de Hernán Román.

De todas las puertas que tuvo la Alcazaba Qadima, quizás esta sea la más antigua.


Continuamos nuestro camino para llegar a la Plaza Cementerio de San Nicolás, también convertida en una bar-plaza. y donde podemos acceder, entre la Iglesia de San Nicolás y el aljibe al más concurrido mirador de la Alhambra, el Mirador de San Nicolás.

Es muy probable que oigamos toques de guitarra y cante flamenco de artistas en ciernes que aprovechando la afluencia de personal consiguen "unos eurillos" a base de los óvolos con que les premian.


Cuando consigamos desengancharnos de la contemplación, volveremos nuestros pasos atrás para tomar la calle San Nicolás, que es la que sale por la izquierda de la plaza por delante del aljibe. Al fondo giramos a la izquierda para seguir el descenso por la Cuesta de la María la miel (calle que dispone de su correspondiente leyenda).


Al final de la pendiente termina en la calle Aljibe del gato por la que giraremos a la izquierda.

El nombre del aljibe (que es el mismo del de la "leyenda de María la miel") es porque un felino tuvo la desgracia de caer al depósito y encontrar la muerte en el agua.

Al final de la calle Aljibe del Gato giramos a la derecha y entramos a la Cuesta Granados, dejaremos a la izquierda la calle Atarazana Vieja

y seguimos el descenso hasta su final en la calle Aljibe de Trillo, hemos de hacer un quiebro a derecha e izquierda, para seguir descendiendo por Placeta de Almez


Seguimos el descenso, cruzamos el Callejón de Trillo, pero ...

si volvemos la vista atrás contemplaremos la cuesta Granados por la que hemos descendido.

Continuaremos el descenso por la calle "placeta de Almez", calle que toma el nombre de la placeta que se abre un poco más adelante a nuestra izquierda.

Placeta que tiene también su propia leyenda, la de la Piedra negra.

Continuamos nuestro descenso, cruzamos la calle Almez y proseguimos hasta encontrarnos una recoleta placita que se abre a la derecha de nuestro camino.

Proseguimos nuestro camino hasta el final, calle Rosal de San Pedro, que tomaremos a nuestra derecha. 
Seguimos por la calle Rosal de San Pedro hasta encontrar a nuestra derecha la calle Virgen del Carmen.

y al poco se abre a la izquierda el Mirador de Carvajales.

La placeta de Carvajales es uno de los lugares más típicamente albaicineros, aunque está perdiendo su tranquilidad en pos de la fama y las frecuentes visitas turísticas, era un lugar de reunión vecinal, como demuestran las siguientes fotos antiguas


En esta plaza nació el pintor, dibujante y escritor Enrique Villar Yebra.

La plaza dispone de arbolado, fuente hidratante y un estanque de agua corriente para refrescar el ambiente.

otro lugar para disfrutar de la vista a La Alhambra.

Terminada la contemplación descenderemos por la escalinata de la izquierda (a la derecha hay una cuesta) para llegar al pilar que hay bajo la valla del mirador


De ahí salimos a la cuesta, bajamos y tomamos a la derecha la calle Clavel de San Pedro para continuar por ella hasta la plazuela de Santa Inés Alta, 


donde se encuentra un edificio en restauración a la izquierda que conserva una portada renacentista. La plaza se encuentra arbolada y ofrece unos bancos para el descanso. No he tomado fotos, en ninguna de las dos ocasiones que he ido a ello, por ser residencia de un pobre hombre "sin techo" que tiene allí sus pertenencias...

Proseguimos nuestro andar y veremos al fondo la Casa de Porras. No vamos a entrar en ella, sino que vamos a seguir por la izquierda, la llamada calle del Beso (antes del Conde de Cabra).

El nombre de la calle le viene dado por un hecho sucedido en una de sus casas en el S. XVIII.

No me extiendo en el relato pues la imagen de los azulejos son suficientemente explícitas.

Continuamos nuestro camino al final nos encontramos con la cuesta de las Arremangadas que viene por la derecha. El nombre de la cuesta le viene dado por la necesidad que tenían las mujeres de arremangarse las faldas, debido a la ausencia de pavimento y el desnivel de la cuesta que era vía de desagües de aguas... digamos sucias.

Llegados a la confluencia unas escalinatas a nuestra izquierda nos descienden a la calle San Juan de los Reyes por donde seguiremos a la derecha.

La imagen del fondo de la foto expuesta corresponde a la fachada del convento de la Religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada. Estas religiosas son las que velan y cantan en la cercana Iglesia de San Gregorio Bético, donde tienen la clausura.

Pasamos por detrás del edificio de la Chancillería a la izquierda, limitado por la calle Aire primero y luego Cárcel Alta, ambas nos conducen a la Plaza Nueva.



Llegamos a la popular y vivaz plaza de San Gregorio, donde se halla la Iglesia citada anteriormente citada.

La plaza tiene comunicación con la calle San Juan de los Reyes, por la que hemos accedido, al otro lado de la iglesia la Cuesta de San Gregorio, y al frente de la portada de la iglesia a la derecha el callejón del Gato (con su oportuna leyenda) y al frente la calle Calderería Nueva, por la que seguiremos nuestro andar.

Al poco de entrar en la calle Calderería Nueva, a la izquierda se inicia la calle Calderería Vieja (los nombres de "calderería" provienen de los comercios de calderos y ollas que había en ellas, ambas calles nos conducen a la calle Elvira); el número 18 de este calle "la vieja" hace esquina con el callejón Imprenta

que merece la pena conocer por lo que accederemos, al fondo gira a la derecha y se abre un poco de ancho pero continúa estrechándose como un embudo 


para continuar por un paso de 46 cm. de ancho y con escalones que nos conduce al ensanche de la calle Imprenta, que nos lleva a la
Plaza Nueva.

Seguimos nuestro andar y a la derecha se abre la calle Pan, donde se halla el Bar-restaurante LEON, si continuamos el descenso llagamos a la Placeta de San Gil y en ella atravesamos la calle Elvira, para continuar al frente por la calle Almireceros, donde podemos (si hay hueco) de Bodegas Casa Castañeda, o si no intentarlo en la siguiente calle Joaquín Costa a la derecha en Bodegas LA MANCHA.

Y en la inmediata Gran Vía de Colón damos por concluida la ruta albaicinera de hoy,

2 comentarios:

  1. Como siempre fenomenal pero daría para 2 ó 3 capítulos, para mí muy largo pero tu amigo J. Luis no diría lo mismo

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    1. ¡Ya se quien eres "desconocida"!
      Efectívamente mi amigo José Luis se lo leería de cabo a rabo, pero es que además me habría acompañado e el paseo físico.

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