Mostrando las entradas para la consulta calle Capuchinas ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta calle Capuchinas ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

Cárcel baja, calle

La calle Cárcel baja es otra de las calles de la ciudad que acumula historia desde la Edad Media, aunque desde entonces haya cambiado no solo de nombre, sino incluso de forma en su recorrido, como muchas otras. Anteriormente tuvo por denominación "Jiménez de Cisneros" en honor del más conocido como "Cardenal Cisneros".

Su nombre le viene dado porque en ella se situó la cárcel, concretamente sobre el solar de la antigua Alhóndiga de los Genoveses* y hoy parte del Gran Hotel Claridge.

*Los comerciantes genoveses tenían una gran implicación en la ciudad pues independientemente de la labor comercial (importaban un sin fin de productos, desde especies a productos manufacturados y exportaban las tan preciadas sedas que se fabricaban y teñían en Granada). Esa implicación les llevó aparte de tener Alhóndiga propia a disponer también de su Lonja (de los genoveses) en la calle Oficios, que aún existe como acceso a la Capilla Real. Fueron muchos los que construyeron casa propia y se integraron en la sociedad, tanto la morisca como la posterior cristiana (léase "El segundo hijo del mercader de sedas" de Felipe Romero Olmedo).

En este detalle del famoso plano de Luis Seco de Lucena Escalada he marcado en azul el recorrido de la vía que nos ocupa, casi paralela a la calle Zacatín (marcada en naranja); ambas con acceso a la calle Elvira (marcada en amarillo). En rosado la superficie de la plaza de Bib-Rambla.

Dentro este recuadro se hallaba la Gran Mezquita (hoy Iglesia del Sagrario), encima de ella la Lonja de los Genoveses (hoy entrada a la Capilla Real), a su derecha un recuadro menor sería la La Madraza, que aún existe y fue la Universidad fundada por Yusuf I y más a la derecha la Alhóndiga Zaida (musulmana).

Contiguos al trazado azul de la calle Cárcel Baja se marcan:

Durante el Reino Nazarí y por su proximidad a la gran zona comercial de la madinat (Mezquita Mayor, Lonja de los Genoveses, mercados, alcaicería, alhóndigas…), era uno de los pasos de circulación principales de la población, pues comunicaba la calle Elvira con el meollo comercial, religioso y legislativo de la urbe. A la par era comunicación con el barrio de la Puerta del Corro puerta que se situaba en la prolongación de esta calle, en lo que ahora es la confluencia de la calle Capuchinas con la Plaza de la Trinidad.

Tras la conquista cristiana de la ciudad nuestra calle Cárcel baja se transforma, principalmente por la construcción de la Catedral de la Encarnación. Así nos podemos situar en el siguiente detalle del plano de Francisco Martínez Palomino de 1845:



Podemos contemplar que salvo el embovedado del rio Darro por la calle Reyes Católicos, la cala de la Gran Vía de Colón, la creación de la plaza de Isabel la católica y la modificación de superficie de la plaza Bib-Rambla, el resto de la distribución es prácticamente la actual.



En este último plano de la actualidad, extraído de Apple Maps, utilizo los mismos colores de identificación usados en la descripción del primer plano. Salvo la parte superior de la calle Zacatín por haberse perdido la parte punteada con las modificaciones producidas por la apertura de la Gran Vía de Colón, la distribución urbana es muy similar.


Tras la introducción histórica vamos a iniciar el recorrido durante el cual comentaremos otros detalles históricos y curiosos. Recorrido que iniciamos por la parte sur, o sea que accedemos o por la calle Pie de la Torre (calle que toma su nombre de la torre campanario de la catedral que comunica la plaza de las Pasiegas con calle Cárcel Baja) , o por la calle Capuchinas que viene de la plaza de la Trinidad. Mejor por la segunda opción.


Ya que de una forma u otra nos situamos al pie de la Torre, convendría contemplarla en toda su magnitud situándonos en la calle Capuchinas a media altura de la plaza de la Romanilla, en el caso de acceder por la calle Pie de la Torre desde plaza de las Pasiegas.

La foto que expongo está tomada a primera hora de la mañana, de cualquier forma la vista de la incompleta torre campanario resulta imponente, y eso que hubo que desmontarle la parte superior para evitar mayores problemas por deficiencias de la cimentación.

Torre campanario que ha sido restaurada en estos últimos meses y que será objeto de su oportuno artículo cuando consigamos visitarla.

Vista esta perspectiva nos situaremos en el "pie de la torre" real para iniciar nuestro paseo, dejando la calle Pie de la Torre a la derecha.


Y ya que ascendemos para recuperar nuestro recorrido merece la pena admirar el monumento al aguador, obra de Aurelio Teno Teno que se sitúa en la parte superior de la calle Capuchinas dentro del espacio de la plaza de la Romanilla. Aunque agobiado entre "templetes provisionales para toda la vida" de los establecimientos de restauración vecinos.

Los "aguadores" eran unos personajes muy habituales en la calles y plazas de la ciudad y en toda Andalucía. Saciaban la sed a las personas que circulaban ante la escasez de otra oferta del preciado líquido y de establecimientos donde satisfacer esta necesidad, además de suministrar del líquido elemento a las casas que lo requerían.
Se ganaban la vida ofreciendo agua a los transeúntes a cambio de una moneda, agua que en Granada normalmente obtenían de la fuente del Avellano y transportaban en vasijas (generalmente metálicas) que portaba su burro en serón, lo que también servía como método refrigerante al evaporarse el agua con la que los mojaban.

Iniciamos nuestro corto trayecto de hoy a la sombra de la torre campanario por la parte más estrecha del vial, a los pocos pasos nos encontramos a la izquierda con el edificio del antiguo Colegio de Niñas Nobles

Se trata de un palacio del S. XVI de estilo renacentista que también tiene fachada a la plaza de la Romanilla.

Hasta hace pocas fechas se ubicaba en esta casa la Oficina de Información y Turismo de la ciudad, lo que permitía acceder a sus dependencias.

Es destacable la portada principal según diseño de Juan de Marquina (discípulo y cantero de Enrique Egas) de 1530, muy similar a la de la Casa de los Pisa.



Si hubiera posibilidad de acceder al edificio nos encontramos al frente una ancha escalinata que nos asciende al patio de la casa y centro distribuidor de las estancias. En los dos pisos superiores las galerías están cerradas por cristaleras.

De nuevo en la calle continuamos nuestro ligero ascenso para inmediatamente, tras dejar el volumen de la Torre a la derecha, observar como se ensancha la vía aunque sigue siendo peatonal por breve trecho.

En las fechas que redacto y algunas de las fotos que muestro (aunque he tratado de evitado en lo posible) están en obras de restauración la Torre Campanario por lo que pueden haber huellas de esos trabajos.

Para facilitar la comprensión de las siguientes explicaciones os muestro la imagen de un antiguo plano de 1913 de la Catedral en el que se detallan las diferentes capillas que la componen, nuestro recorrido se desarrolla por la calle de la izquierda del plano.

Nos encontramos a la derecha los distintos paños que corresponden a las capillas laterales del templo. 

El primero es ciego y corresponde al fondo de la Capilla de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. En este ensanchamiento de la calle hubo, a principios del S. XX, un quiosco cuya función no he averiguado pero ha quedado imagen de él en varias fotografías.


La imagen antigua que expongo, de principios del S. XX, está tomada más adelante de nuestro recorrido y en sentido contrario. Muestra a unas vendedoras de higos chumbos que aprovechan la proximidad del pilar de agua corriente, para refrescar su producto y hacerlo más apetecible ante el posible cliente.

El siguiente paño de la fachada de la Catedral nos muestra la Puerta de San Jerónimo, actualmente tapiada.

Esta puerta se tapió, dejándola en desuso, porque el interior se convirtió en la Capilla de la Virgen de las Angustias cuando se trasladó ahí el altar que adornaba el muro trasero del coro; muro que se quitó para darle mejor visibilidad a la nave principal del templo.
El nombre de San Jerónimo le viene dado por la calle que nos conduce al Real Monasterio de San Jerónimo (que se abre a su frente algo más arriba en nuestro recorrido), Santo al que se representa, como eremita en el desierto, en altorelieve en la cartela central del segundo nivel.

Volviendo a la anterior antigua foto comprobamos que se hallaba protegida por una verja, que hoy en día han trasladado a la Puerta del Perdón que se encuentra más adelante.
Continuando el ascenso por la ligera pendiente, llegamos al final de la zona peatonal para encontrarnos con el pilar de la Puerta del Perdón, construido en 1667 con piedra gris de Sierra Elvira y mármol blanco de Macael. Adorna la cartela central un jarrón de azucenas y tiene tres caños de agua que manan de sus respectivos mascarones.

Casi enfrente del pilar, aunque un par de pasos arriba de nuestro trayecto, se abre la calle San Jerónimo a la izquierda de nuestro trayecto. Calle principal de la ciudad renacentista, pues comunicaba la Catedral con el Real Monasterio de San Jerónimo y donde se construyeron importantes palacios, el Colegio de San Pablo, la Iglesia de los Santos Justo y Pastor y el Convento de la Encarnación.

El siguiente paño de la fachada del templo también está vacío, pero el siguiente nos presenta la extraordinaria Puerta del Perdón, considerada la obra maestra de Diego de Siloé como escultor, aunque terminada por su discípulo Ambrosio Vico.

Para admirarla debidamente entraremos a la placeta que se abre a su frente, a la izquierda de nuestro recorrido, y que es antesala y acceso a los aparcamientos del Hotel Áurea Catedral ****. Hotel que se ha adecuado sobre lo que antes eran varias antiguas casas y donde han dejado al descubierto los restos arqueológicos hallados en la remodelación.
Como no me decidía por cual foto colocar, si de día o de noche, coloco las dos.

Ya antes he enlazado a la explicación que se da sobre esta monumental puerta, y las demás del templo, en el espacio web de la propia Catedral pero vuelvo a enlazarla aquí para poder seguir la descripción del monumento como se merece.




Al salir de esta placeta y ascender unos pasos deberemos volver la vista atrás para contemplar desde este punto, la esquina con la siguiente calle, el inicio del ábside y la torre campanario del templo catedralicio.

Llegados a este punto, quizás algo más abajo os muestro una antigua foto, de la Fundación Rodríguez Acosta, similar a la mía, pero quizás de final del S. XIX.






Esta antigua foto nos muestra dos detalles curiosos:
      • El primero es que la calle era bastante más estrecha, pues los edificios de la izquierda de nuestro trayecto (a la derecha en la foto) estaban más adelantados en la vía.
      • El segundo es que en el margen derecho de la imagen muestran unos sillares almohadillados; estos sillares corresponden a la puerta de acceso a la cárcel que da nombre cristiano a la calle. Puerta que en la actualidad se halla en la Plaza del Padre Suárez.
Aquí corresponde comentar las construcciones que han ocupado este lugar.

En el S. XIII se construye la Lonja de los Genoveses o al-fondaq Alginuyín, para cubrir las necesidades de recepción, almacenamiento y alojamiento de los comerciantes genoveses de la ciudad.

De esta construcción, independientemente de las referencias documentales, nos han llegado a nuestros días detalles del lujo de su construcción como el capitel de columna de madera tallada de la foto, que se conserva en el Museo Arqueológico de Granada.

Aquel solar y el resto de la construcción se convirtió en Cárcel en el año 1585 cumpliendo con esta función hasta 1933 en que se abandonó.

La portada que se muestra en la imagen fue trasladada a la plaza del Padre Suárez y sirve como acceso vehicular a la parte trasera del que fue Convento de San Francisco.







La misma portada en su ubicación actual.
Portada de claro e
stilo renacentista.


Antigua vista de la calle con la tapia de la cárcel y los edificios de la esquina a la Plaza Villamena a la izquierda. A la derecha se pueden observar los edificios antiguos que constreñían el pasaje de Diego de Siloé.

Al fondo se vislumbra el edificio del Banco de España en la Gran Vía de Colón, lo que nos permite datar la imagen como posterior a 1940.


Demolición de la cárcel y edificios anexos.

Entre los edificios de alrededor de la cárcel estaban estos que formaban la esquina con, y la misma, plaza de Villamena.


En esta otra imagen podemos ver, desde más arriba de la calle, el edificio que hacía esquina con Plaza de Villamena.

El eje de los edificios de la derecha de la imagen es el que luego ha servido de alineación para la calle, 
y en esa acera se ubicó la famosa tintorería El Aguila Real, primer establecimiento que se muestra en la foto anterior a la derecha.

Con esta actual imagen volvemos al año 2026.

Corresponde al edificio que ocupa el solar de todas aquellas anteriores casas y cárcel que se derribaron de las que hemos hablado.

Inicialmente se construyó para albergar la sede de la Caja de Ahorros de Granada "La General" (sede que quedó en desuso tras su traslado a un nuevo edificio, conocido como "El Cubo") y que tras una profunda reestructuración ha abierto de nuevo como Gran Hotel Claridge Granada *****.

Edificio que abre su acceso principal a Plaza de Villamena nº 1.

En este cruce se abre a la izquierda de nuestro trayecto la Plaza de Villamena, que conserva su título de plaza por haber sido en la antigüedad un vial más ancho de lo habitual para la época.














Nos conduce a la Plaza de San Agustín, donde se halla el mercado de abastos, y anteriormente el Convento de San Agustín.

A la derecha de nuestro trayecto se inicia el Pasaje de Diego de Siloé. Pasaje que bordea por el exterior el ábside de la Catedral y termina girando a la izquierda para comunicar con la Gran Vía de Colón.

En el recodo del fondo del pasaje se abre la puerta del Colegio Esclesiástico, hoy en día salida de la Catedral tras la visita turística y el obligado paso por la tienda de recuerdos. 

Volvemos a nuestro andar por la calle Cárcel Baja para continuar el ascenso.

Los actuales edificios que continúan a ambos lados carecen de valor histórico, por tratarse de obras realizadas posteriormente a la cala de la Gran Vía de Colón que es el próximo cruce de nuestro trayecto, edificios (los del cruce) que ya han sido detallados en el artículo dedicado a la Gran Vía de Colón.

Continúa nuestra calle en ascenso hasta su final en la calle Elvira.
No obstante dejaremos constancia aquí de que en la esquina superior derecha del cruce existió el Palacio de Cetti Meriem, que tras haber sido corrala de vecinos fue derruido para abrir la Gran Vía, fue ocupado su solar por las propiedades de la familia Rodríguez Acosta, y que concretamente en el solar de esta esquina se ubicaron los Almacenes El Aguila, edificio que luego fue derruido para ubicar la sede del Banco de Granada, hoy CaixaBank.



Siguiendo el ascenso tras cruzar la Gran Vía, tendremos a la izquierda la tapia del que fue Banco de España (hoy propiedad de la Diputación de Granada para dedicarlo a espacio museístico) y a la derecha el edificio de CaixaBank, y la discoteca Granada 10.
Termina la calle con este edificio a la derecha que hace esquina con la calle Elvira en el lugar donde antiguamente se situó el Pilar del Toro que fue trasladado a la Plaza de Santa Ana.
La fuente de agua como producto imprescindible, luego el pilar para abrevar a los animales. Lugar de reunión y socialización de las gentes que acudían a acopiar el líquido elemento.
Antigua imagen de la colección AMATLLER del Pilar del Toro cuando estaba situado en la calle Elvira.

Imagen de la calle Elvira en el ensanchamiento donde termina la calle Cárcel Baja y se inicia la Cuesta de Calderería Nueva. La pared de la izquierda de la imagen corresponde al antiguo Convento del Santo Ángel Custodio, que se derruyó para construir el edificio del Banco de España.
Imagen actual desde aproximadamente el mismo lugar que la anterior antigua.

Tras cruzar Elvira se inicia la cuesta de la calle Calderería Nueva.


Recogidas, calle


Otra de las principales calles de la Granada moderna con un alto grado de comercialidad, y  digo moderna porque tal y como se conoce actualmente, data de 1958, como consecuencia del derribo de la acera izquierda (la de los números impares) para abrir la calle a un ancho de 12 metros.
El vial tiene una ligera pendiente a favor de la Vega. Separa el Barrio de la Magdalena del de San Antón a la izquierda.
El ensanche tenía por objeto facilitar la comunicación del Centro Urbano con el Camino de Ronda, entonces vía de comunicación principal entre los extremos de la ciudad, la carretera de Motril por un lado y por el otro la salida a Málaga, Sevilla y Jaen.
Hoy día tiene su prolongación con la calle Neptuno, que la comunica con el Cinturón de Ronda por la Rotonda de Mártires del Terrorismo.


Según se muestra en el detalle del plano de la ciudad de Francisco Dalmau (1796), anteriormente era una estrecha calle que apenas llegaba hasta la c/ Solarillo de Gracia, siendo la continuación huertas y campos de cultivo, salvo unas pocas construcciones dispersas y otras alrededor del Camino de Ronda (recordemos aquí las casas azules del barrio Fígares).

La foto que acompaña el texto está tomada en 1954 desde la parte alta del Edificio Olmedo. A la derecha se observa el Edificio El Suizo y un poco más adelante el entonces Cine Aliatar. A la izquierda la cúpula del Hotel Victoria, luego los tejados de la Iglesia de San Antón. Tras la iglesia un edificio, el Beaterio de Santa María Egipcíaca, constriñe la calle.
Este espacio más ancho se llamaba Plaza de San Antón.





En esta imagen aérea, tomada en el año 1956 (dos antes del ensanchamiento). se marca en azul su recorrido desde Plaza Puerta Real (marcada en amarillo) al cruce con el Camino de Ronda (en verde, igual que la Gran Vía de Colón). En naranja se indica la calle Solarillo de Gracia y la Plaza de Gracia. En rojo la calle Reyes Católicos y la Plaza Nueva.

Pocas son las edificaciones dignas de citar por monumentalidad o interés arquitectónico, dado que el derribo de las fachadas del lado izquierdo y la correspondiente construcción de nuevos edificios contagió el interés en hacer lo mismo en la acera derecha. Por lo cual, salvo algún edificio concreto, son edificios construidos a partir de los años 60 del pasado siglo. Edificios de suficiente calidad dado que su objetivo comercial era atender la necesidad de vivienda de la clase media alta de la ciudad, pero sin monumentalidad o derroche de arte arquitectónico.
No obstante mencionaré los más singulares.

Vamos a recorrerla desde Puerta Real hasta el Camino de Ronda.

Los números postales se sitúan a la izquierda los impares y los pares a la derecha.

En el nº 1 se halla el Hotel NH Collection Victoria del que ya he hecho referencia de el artículo de Puerta Real, obra del arquitecto Juan Montserrat Vergés (padre del Modernismo granadino).



Tras el Hotel se abre la calle San Antón que nos lleva hasta el cauce del río Genil.








Haciendo esquina con la citada calle San Antón y abriendo portada principal a ella se encuentra la Iglesia de San Antón del siglo XVII. Anexa a la Iglesia existe un convento, fundado en el año 1835, actualmente es propiedad de las Hermanas Capuchinas a las que se les donó en compensación del anterior perdido que existía en la Plaza de la Romanilla. Convento que tiene acceso por el nº 5 de la calle.

Dicho convento fue sede del Beaterio de Santa María Egipcíaca, dedicado a la recogida de mujeres descarriadas, luego también lo fue de niñas pobres y abandonadas. Función a la que se dedicó una casa próxima para separar los dos tipos de "recogidas". Invito a acceder, por el enlace anterior, a más información al respecto.

A continuación del convento el siguiente edificio se trata del Hotel Abades Recogidas, que ocupa el solar de la antigua Posada de  Patazas.
Le sigue otro edificio de ladrillo oscuro, menos alto que el anterior, de pisos en donde también se halla el Hotel Presidente.

Siguiendo por la misma acera llegamos a la calle Pegarrecio, (que nos lleva a la calle Frailes). El nombre de Pegarrecio proviene de la tradición oral que cuenta que en este estrecho callejón vivía un hombre con las facultades mentales algo perjudicadas, siendo diana de burlas y bromas por los vecinos y transeúntes, a lo que él respondía con la amenaza de "pegar recio", de ahí el nombre de la calle.

En la acera derecha dando fachada a la calle San Antón, entre las calles Alhóndiga y Párraga, y con el nº 2 de la de Recogidas se encuentra el edificio Aliatar.

Obra del arquitecto Francisco Prieto Moreno, de estilo historicista con detalles neomudejares para dedicarlo a sala de proyección cinematográfica. Se inauguró el 5/9/1942.
Resultando un éxito por la comodidad y confort de su sala, por colocar iguales butacas en el patio y el "gallinero", por su calefacción y sistema de ventilación en verano, por sus paredes de terciopelo y los suelos de corcho aglomerado para mejorar la sonoridad, y además carecer de escenario.

La evolución de la sociedad y su pérdida de interés por el cine, ha llevado al edificio a convertirse en Centro Comercial y Sala de Fiestas-Discoteca.

Pasada la calle Párraga siguiendo por la misma acera derecha llegamos a la esquina con calle Puentezuelas donde en la esquina superior se nos muestra un original edificio por su formas y balconada superior.













Siguiendo más abajo nos encontramos ante uno de los antiguos edificios de la calle. Edificio que ha sido totalmente restaurado y al que se le han sumado dos plantas superiores, relativamente bien resueltas.

Recuerdo la existencia en los bajos de esta casa de un viejo bodegón, "El Cortijo Las Cruces" propiedad de Miguel García Cruces, que también cumplía función museística con infinidad de objetos etnográficos y costumbristas de Granada, lugar donde era fácil que algún asistente se arrancara con una media granaína, un fandango o unas alegrías y donde la cartelería anunciaba que se vendía  "vino de hombres"
Hoy ocupa sus locales comerciales una firma de ropa.

La imagen que muestro me da pie a criticar la presencia de contenedores de basura sobre la vía. Considero que sería primordial para el Ayuntamiento soterrar estos artículos, más cuando el trasiego de personas por el vial desmerece la impresión que se pueden hacer de nuestra ciudad. 

Esta acera continúa hasta la calle Verónica de la Magdalena que nos adentra en el barrio del mismo nombre.

Seguimos bajando la pendiente hasta llegar al siguiente cruce, a la derecha es la calle Solarillo de Gracia que nos conduce a la plaza de igual nombre y es límite del barrio de la Magdalena, a la izquierda es la calle Doctor Martín Lagos que nos conduce a la Calle Frailes adentrándonos en el barrio de San Antón.

A la derecha de nuestro andar se nos muestra el Palacio de los Patos, un precioso palacete fin de siglo XIX construido en 1890 por el arquitecto Francisco Giménez Arévalo para el matrimonio de D. Eduardo Moreno y Dña. Filomena Agrela, industriales azucareros.

Bien de Interés Cultural desde 1981, se trata de un palacete de estilo historicista, con una original planta en forma de H que abre su fachada principal a la c/ Solarillo de Gracia mostrando un templete sobre su puerta principal con terraza para la primera planta de hierro colado. Ante la puerta ofrece un estanque con las estatuas de dos cisnes, de ahí el nombre de Palacio de los Patos.
Palacio y jardines, que ocupan el total espacio de la manzana. Para la función de hotel ha sido preciso construir un edificio complementario, sobre lo que fueron sus caballerizas, que no afecta a la imagen del edificio principal.
La restauración y conversión en Hotel se ha realizado por el arquitecto Ángel Ramón Martínez del Valle.

A este palacio la afectó la prolongación de la calle Recogidas, pues hubo que desprenderse de la casa de servicio que se situaba en lo que hoy es la calle que recorremos.






Continuando nuestro descenso de la calle Recogidas y frente a la mitad de la fachada lateral del Palacio de los Patos se abre el Pasaje Recogidas, vial peatonal que nos lleva a la calle Tejeiro (prolongación de c/ Frailes).

Siguiendo por la acera derecha se abre la calle General Narváez.
A continuación el ancho del vial que nos ocupa recibe un ensanchamiento en ambas aceras, por el retranqueo de las fachadas de los edificios.

A la derecha de nuestro camino y haciendo esquina con la calle Luis Braille, se nos muestra el edicicio que fue de la Organizacion Nacional de Ciegos Españoles. 


Obra del arquitecto Luis Álvarez de Cienfuegos. Se trata de un edificio destinado a oficinas forrado de piedra de Sierra Elvira, mostrando una elegante sencillez en sus líneas.
Abre su puerta principal a la esquina, presentando la fachada en este ancho una curvatura que se eleva hasta un torreón superior; esta esbeltez se ve incrementada por el efecto de columnas que hacen las separaciones de las ventanas sobresaliendo del fondo de ventanas y que se elevan hasta el antepecho de la quinta planta.

Desde la puerta de este edificio podemos girar la mirada para ver la parte trasera del Palacio de los Patos, observar la cúpula que ilumina su escalera central y el mirador del torreón central de la fachada posterior.



Y continúo con la crítica sobre la visión indebida de contenedores de basuras. Contenedor de tapa amarilla que se ve en la esquina inferior izquierda de esta imagen.

A continuación en nuestro recorrido llegaremos al cruce con la calle Martínez Campos, que a la derecha nos conduce a la Plaza de Gracia y por la izquierda a calle Tejeiro.


Este cruce, el siguiente (con Pedro Antonio de Alarcón) y el final con el Camino de Ronda presentan un detalle urbanístico, que sin duda ha presentado una complicación arquitectónica para los diseñadores de los edificios de estas esquinas... Son REDONDOS, por lo cual obligan a que las fachadas ofrezcan una línea cóncava.

Continuamos nuestro camino descendente y llegamos al cruce con la calle Pedro Antonio de Alarcón  donde nos volvemos a encontrar con la misma originalidad.


Al llegar al camino de Ronda, que también está urbanizado de igual manera, si encontramos algunas variaciones en las construcción de tres de los cuatro edificios.
Vamos a dejar claro que la prolongación de la calle Recogidas, a partir del cruce con el Camino de Ronda toma en nombre de calle Neptuno, lo que nos va a permitir ubicar mejor las esquinas.

Las esquinas de Recogidas con Camino de Ronda:

La de nuestra derecha.

Aquí existió una gasolinera, por lo que el edificio de la derecha de la imagen tenía fachada abierta sobre el espacio en altura libre sobre dicho establecimiento.

Tal circunstancia ha obligado a que lo construido nuevo en el solar de aquella antigua gasolinera no sobrepasase la anterior altura y lo que hay ahora es un restaurante-pizzería y sótanos para aparcamientos.
Lo que no se tuvo en cuenta cuando se construyó el edificio de la izquierda, ya perteneciente a Camino de Ronda.

A nuestra izquierda.

Este edificio resuelve la curva cóncava con un local comercial elevándose a partir del primer piso de forma ortogonal, de forma similar a como debía haberse resuelto la esquina antes comentada.

Hay un detalle que pasa desapercibido en la imagen y es que en la superficie libre de acera se abre una boca del ferrocarril metropolitano, que en este tramo es subterráneo.







Ya que estamos en este punto, aunque nuestro trayecto por la calle Recogidas ha terminado, voy a mostraros las esquinas del Camino de Ronda con la calle Neptuno.


A nuestra derecha


Aquí el arquitecto simula la concavidad de la fachada retrasando la de la esquina y haciéndola recta, simulando la curva con la baranda de la balconada.











El edificio de la izquierda si respeta la concavidad que le obliga la forma del cruce.















Tras esto terminamos este articulo, como siempre, sin menoscabo a futuras ampliaciones o rectificaciones de información.